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35 min
Historias de la Carretera - El niño perdido
Suspense |
26.12.16
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Sinopsis

Cada día cientos de personas pasan por la Carretera de las Aguas, hombres, mujeres, jóvenes, mayores, de día, por la noche, corriendo, andando, en bici, cada uno con una historia que contar, por muy increíble que esta parezca. Un Joven (Domhnall Gleeson) y su padre (Jason Statham) se encuentran con un misterio que marcará su destino. Podeis ver un pequeño storyboard en: https://www.youtube.com/watch?v=DvLIDFSnRYY

KM 0

Era un día cualquiera, en la Carretera de la Aguas. No era un día para salir a correr, pero este Joven iba a subir para quemar unas cuantas calorías, no era un Joven muy atlético, pero conseguía hacer diez kilómetros sin demasiados apuros, precisamente la distancia entre el paso elevado, junto al camino Gírgola y la Plaza de las Fresas, punto de partida del recorrido. Solía subir para sudar un poco, mantenerse algo en forma y perder algún que otro kilo de más. Aquel día cogió la moto.

- Adiós papa voy a correr, cojo la moto.

Le dijo desde el recibidor del piso.

- ¿Con la moto?

Respondió el padre que estaba en el salón, de fondo se escuchaba la tele, estaban dando las noticias.

- Y ahora damos paso al tiempo.

- No papa, solo para ir a las Aguas.

A la Carretera de las Aguas, se la solía llamar las Aguas. Para abreviar.

- Bueno no tardes, que en media hora me pongo a hacer la cena.

El Joven cerró la puerta, y se puso a bajar las escaleras...

- Para esta noche se espera la llegada de un frente tormentoso por el sur...

Vivía con su padre, un cincuentón viudo. Su pobre mujer murió de cáncer de pulmón, culpa de tantos años fumando una cajetilla de tabaco diaria, y tuvo que arreglárselas para sacar adelante a su hijo de tres años. La hipoteca de la casa, el banco casi le desahucia, tras la muerte de su mujer, los ingresos cayeron en picado y el sueldo apenas llegaba para subsistir. Conseguir un trabajo, que cada vez estaba más complicado, para hacer frente a todos los gastos fue tarea complicada. Y llenar el vacío que su mujer había dejado.

El joven cogió la moto, y puso dirección a las Aguas, era una moto sencilla, el presupuesto no daba para más. Una vez salió de la locura circulatoria de la ciudad, para llegar, es necesario subir a la montaña por una carretera que lleva al mirador. Una explanada donde los turistas sacan fotos, las parejas suelen juntarse más de lo normal y de vez en cuando se organiza alguna fiesta.

Todavía era de día, pero no tardaría en oscurecer, así que hoy, no paró en el bar que hay antes de la subida, el Nowayout, que solía estar frecuentado por vecinos del cercano barrio y algún que otro despistado, pero hoy tenía prisa, acelero un poco, hoy no había tráfico, bueno, generalmente no había mucho tráfico, al final de la carretera que lleva al mirador, no hay nada más, solo el mirador, y luego el camino que llega a la Plaza de las Fresas, punto de salida de todos los deportistas, corredores, ciclistas, paseantes, y turistas con ganas de tener otra perspectiva de la ciudad. En el bar alguna vez coincidía con otros corredores, o quedaba con algún amigo para echar un trago o jugar alguna partida al futbolín, y de vez en cuando algún vejete con unas copas de más contaba alguna que otra historia,

- ...piii, piiiiiiii...

Pasó un coche muy cerca de el..

- Ufff, menudo susto.

Apurando la curva a izquierdas, le había aparecido un coche, menos mal que pudo rectificar a tiempo, la moto no era gran cosa, una Honda Wave de 125cc, pero él la tenía por la mano, solía quedar al otro lado de las Aguas con un amigo que era un manitas de la mecánica, para poner la moto a punto.

- Hoy no hay coches aparcados, bueno, a ver si en la plaza hay alguien.

Hoy no había coches en el mirador, a veces estaba lleno y otros días, nada, los sábados sobre todo a primera hora imposible subir en coche, y la moto, bueno, a duras penas, entre semana ya dependía, no se sabe muy bien de qué, pero dependía, hoy no dependía. La plaza estaba a escasos quinientos metros del mirador, no se podía ver directamente, ya que la carretera hacia varias curvas, escondiendo la plaza, que quedaba resguardada por el bosque, que ya era algo frondoso.

- Bueno, por fin llegué, guardo el casco, me quito el cortavientos, a ver el cronometro, pulsaciones, creo que hoy me saltaré los estiramientos, ya los haré a la vuelta en casa, bueno, una flexión por aquí, otra por allá, ya está. Ale a darle caña que es de goma.

Caña, caña, ... solo había empezado y se adentro por el camino en la espesura del bosque...

 

KM 1

Siempre solía hacer un cuarto de hora de flexiones, pero hoy iba un poco apurado. Y tampoco había nadie en la plaza, un par de motos, y ya está. Puso el cronómetro en marcha y se puso a correr.

- Hoy me tocará ir solanas, creo que empezaré algo lento para entrar en calor no sea que al no estirar tenga algún tirón a mitad de camino.

Solía ir a una media de cinco minutos y medio el kilómetro, hoy empezó a seis, los primeros metros desde la plaza están rodeados de bastantes arboles, hoy la temperatura era agradable, no hacía viento, y tampoco se veía a nadie, aunque todavía era de día al estar rodeado de tantos arboles parecía más tarde de lo normal, el camino era bastante llano, de tierra, con algún que otro charco.

- I'M HOOKED ON A FEELING... TAN TAN TAN... I'M HIGH ON BELIEVING ... TAN TAN TAN TAN....

https://www.youtube.com/watch?v=Wqt_iZBvtCo

Solía escuchar música, de todo un poco, pop, dance, rap, electrónica, latina, para distraerse un poco, eso sí que tuviera algo de ritmo, para poder ir al paso, esto de correr, inspira, expira, un dos, un dos, es algo monótono...

- Hey que veo...

...bueno no siempre.

- Por fin alguien, este ya se va, al ritmo que corre, parece que tenga ganas de ir al servicio. Aunque bueno con la gente que hay por aquí, uno puede pararse en un momento dado, y aliviar un poco la vejiga.

Pero no era el caso, era un corredor más joven que él, tenia aparcada la moto, una Aprilia Sportcity y le estaba esperando la novia para ir a cenar, con lo que tenía algo de prisa, no sea que se mosqueara por llegar tarde.

- ¡Otra vez tarde!

- Bueno mujer, solo son 5 minutos.

- Ya en cinco minutos, se pueden hacer muchas cosas, que has hecho.

- He tenido que llenar el depósito que estaba en reserva.

- Si, ya, ven aquí macizo, y lléname un poquito el mío...

... UNA CARTICA QUE YO GUARDO DONDE TE ESCRIBÍ... QUE TE SUEÑO Y TE QUIERO TANTO...

https://www.youtube.com/watch?v=-UV0QGLmYys

 

KM 2

- Umm... pero que lento he ido, es hora de poner un ritmo más consistente, el primer km siete minutos, y en este... no mucho menos, ni que estuviera pisando huevos. Creo que la fase de calentamiento ya está, pero con esta canción como que no... voy a cambiar...

https://www.youtube.com/watch?v=BUrUymalQ2g

Si realmente había ido bastante lento, ahora se iba a encontrar con un kilometro bastante despejado, los arboles desaparecen para dejar al descubierto, la enorme panorámica de la urbe a los pies de la montaña, una inmensa estructura de calles y edificios, caóticamente ordenados, y al fondo el mar, un azul que cambia de tonalidad según el día.

- Es curioso, lo tranquilo que se ve todo desde aquí, luego allá abajo la jungla, menos mal que uno puede sacar la cabeza...

La montaña del Tibidabo, por donde pasa la Carretera de las Aguas, tiene una posición privilegiada, desde ella se vigila la ciudad, si alguien tuviera unos super prismáticos, podría ver todo lo que sucediera en ella. Como lo último que le sucedió en el trabajo. Hacía poco que había empezado a trabajar en una fábrica de robots de juguete, MIMOS se llamaban, hablaban y se movían, de un palmo de altura, estaba en el taller de reparaciones, recibía aquellos que no funcionaban del todo, la pila no cargaba, no movían bien un brazo, una pierna, o...

https://www.youtube.com/watch?v=__CRWE-L45k

- ¿Qué problema puede haber con que un robot tartamudee?

- Está estropeado, no funciona como el resto,

Decía el niño, que venía con su madre, Una cuarentona con muy buena entrada, algo pintada, que se quedó mirando al Joven como preguntando si era así,

- Mira, eres un privilegiado, seguramente debes ser el único en el planeta que tienes un robot tartamudo.

Respondió el Joven, y entonces apareció su Jefe, que observaba desde el despacho...

-Ven aquí,

Le llamó a su despacho, y una vez dentro,

. !No te pago para que opines! Solo tienes que arreglarlos.

Le gritó al Joven, y se dirigió a la puerta y sacando la cabeza le dijo a la madre,

- No se preocupe señora, ahora lo tendrá arreglado

Volvió a entrar y cerró la puerta, diciéndole al Joven con voz altiva y con sorna, mientras se sentaba en su sillón, sin mirarle, poniendo atención a los papeles que había en la mesa.

- Y date prisa que esto no da dinero.
 

El Joven se quedó quieto, entonces el Jefe alzó la mirada y le dijo con voz cansina,

- Venga, que están esperando.

- Si ¿Pero...?

Entonces el Jefe se levantó del sillón y arrebatándole el robot, le decía, mientras buscaba en la estantería de la derecha...

- Ni pero, ni manzanas, es muy fácil, le conectas el MIC el controlador, le instalas el Firmware de serie y como nuevo.

Poniendo el robot en el pecho del Joven, y volviendo a sentarse, mientras el Joven, con el robot ya en las manos se dirigía pensativo hacia la puerta.

-(Sí, pero molaba más tartamudo)

-¿Lo ves?¿Ha sido fácil no?

Le decia, mientras hacia un gesto con la mano agarrando un MIC y haciendo como si se lo conectara...

De repente vio algo pequeño que se movía a unos doscientos metros, estaba en la zona boscosa, el sol estaba bajo y le daba de frente, deslumbrándole un poco, con lo que no podía ver bien, y la figura que se movía, al estar en la zona boscosa se confundía con las sombras, pero a medida que se acercaba iba tomando forma...

https://www.youtube.com/watch?v=-zvQoPyY2XE

 

KM 3

- ¡Si es un niño!

Era un niño, no tendría más de 3 años, estaba en la zona boscosa, y no había visto a nadie desde que se cruzó con el otro corredor.

- Que hará un niño, tan pequeño por aquí solo, quizás estén sus padres en la próxima curva.

Era normal que las familias salieran a pasear, algunos niños hacían sus primeras pedaladas en bicicleta, y otros sus primeros pasos, incluso algún padre venia con el cochecito del bebe.
En ese trozo del camino, empezaba otra vez el bosque y había unas cuantas curvas, posiblemente el niño se había alejado...

- Hasta luego, pequeñin...

- ¡Viejo!

- ¿me ha llamado viejo?, que niño más raro, seguro que sus padres están en la curva.

Y llego la curva, era a la izquierda... pero no había nadie.

- Qué raro, sí que andan lejos, a ver si en la próxima...

Seguía corriendo, ahora curva a la derecha y ...

- Hombre otro corredor, pero este no creo que tenga nada que ver con el niño, quizás se hayan metido por el bosque, bueno voy a seguir, seguro que no le pasa nada.

Pero no se había quedado muy tranquilo, ya paso el kilometro 3 y el ritmo había aumentado algo ya estaba sobre los 6 minutos, pero todavía era un ritmo lento, cambio de música para ver si podía concentrarse más en el ejercicio...

https://www.youtube.com/watch?v=dGghkjpNCQ8&feature=youtu.be&t=69

- I FEEL SO CLOSE TO YOU RIGHT NOW...., esta sí que tiene ritmo, WOW.

Fue cogiendo cadencia en las zancadas, ya sentía como su cuerpo se movía en un todo, el latido del corazón, el movimiento acompasado de brazos y piernas, la respiración sincronizada con los pasos, sentía todo el aire fresco en la cara.

- "El niiñoo"

Fue un susurro claro por su derecha.

- Ostras!

Freno en seco, giró la cabeza de forma refleja a su derecha, pero no había nadie. No lo había imaginado, fue de repente, no muy alto pero claro.

- que cojones!, HOLA!, estás loco tío, si no hay nadie, ha tenido que ser la música, un murmullo del viento...

Le asusto algo, pero siguió corriendo, y subió un poco más el volumen de la música.

- I FEEL SO CLOSE TO YOU RIGHT NOW...

 

KM 4

- Buf, me está costando mucho esta salida, y solo voy por el cuarto, bueno el ritmo va mejorando a algo más de cinco y medio el último kilómetro. Otro más y media vuelta

Muchos corredores, daban media vuelta en el kilometro cinco y así hacían como es lógico diez. Pero las Aguas seguían más lejos, podías llegar a hacer hasta cuarenta sin repetir recorrido y el doble haciendo travesías.

BRRUMMM

- Parece que se está poniendo feo, habrá que apretar el ritmo si no quiero que me coja esa tormenta que se ve.

A lo lejos se acercaba por el sur una tormenta, aunque ya se había empezado a tapar un poco, y caía alguna gota, no era ningún problema.

"Vigila el niño"

- me cago!, joder, que ha sido eso, no me vas a acojonar, cabrón.

Otra vez, un susurro intenso por la derecha, esta vez no había arboles, empezaban a aparecer un grupo de casas, indicaba la cercanía del kilometro 5, pero no había nadie, se quitó los auriculares, y se empezaba a oír el goteo de la lluvia, seguía con su ritmo in crescendo.

https://www.youtube.com/watch?v=-4B8jQM0lVE

- Espero que el niño estuviera acompañado, si no como le pille la tormenta, lo va a pasar mal, seguro que estaba con alguien, además ¿cómo puede haber llegado hasta allí, si no ha venido con nadie?

No paraba de auto convencerse de que al niño no le pasaría nada. Cuando, de repente... brummm... otro trueno, esta vez, más cerca, aunque del relámpago al trueno pasaron bastantes segundos, los suficientes como para darse cuenta de que la tormenta estaba cerca, más de lo que parecía a simple vista.

- Si hombre, seguro que venía acompañado, no puede ser que alguien suba con un niño y se vaya sin él, no puede ser.

Classhh… un relámpago a lo lejos, y el acercándose,

- Uno, dos, tres...

Estaba contando para saber más o menos a qué distancia estaba la tormenta, contar era una manía que tenía.

- trece, catorce, qu...

Brummm.

- A ver cómo era, tres segundos un kilometro, ¿o tres kilómetros por segundo?, no son 340… metros por segundo, eso tres segundos por kilometro. Quince segundos, 5 kilómetros...

Era lo que tenía correr, te daba tiempo para hacer este tipo de cosas y si estabas solo, otras que es mejor no contar, y sin darse cuenta...

 

KM 5

Estaba en el ecuador, tocaba regresar, y esta vez, darse prisa, la tormenta tenía pinta de empeorar, y eso no era bueno, el camino era de tierra, y en seguida se llenaría de barro y algún que otro charco iría tomando forma.

- media vuelta, a este ritmo...

El último kilómetro lo hizo en menos de cinco y medio.

- cinco por cinco, veinticinco... más quince por cinco, cincuenta, sesenta, setenta, y cinco, algo más de 26 minutos para acabar, y que no tenga que ir saltando charcos.

Brrrrr...

El sonido de una moto se oía ya por detrás, la carretera quedaba a unos trescientos metros del kilómetro 5, no se veía a nadie por aquella zona y eso que había alguna casa. El ladrido de algún perro, pero nada más. Todo aquello lo iba dejando atrás, para volver a la parte del camino en la que empezaba el bosque. Se volvió a poner los auriculares para escuchar algo de música.

https://www.youtube.com/watch?v=OT1HCQcSHW0

...RAIN DROPS KEEP FALLING ON MY HEAD... ...AND JUST LIKE THE GUY WHOM FEET ARE TOO...

- menos mal, otro corredor, seguro que se cruzó con el niño, cuando nos crucemos le preguntaré...

A unos ciento cincuenta metros, se divisaba una figura que se acercaba a buen ritmo, llevaba una gorra, a medida que se acercaba se apreciaba su indumentaria, llevaba manga larga y pantalones también largos de esos elásticos.

- Tendré que ser rápido, si ya lo tengo encima!, menudo ritmo lleva, ni que le estuviera persiguiendo un tigre...

La indumentaria de los corredores es algo variada, a cual más interesante, los hay que van medio en pelotas y otros parece que vengan de Alaska, los que no llevan ni un triste reloj, y los que llevan la casa a cuestas, jóvenes que van a paso de tortuga y vejetes que pasan como el rayo.

- Que pinta lleva este, bueno la verdad es que con las condiciones que se están poniendo, pues el pintas creo que soy yo, este tío debe rozar los cuarenta, la barba era pronunciada, pero no se veía descuidada. ¿Menudo tiempo, eh?.

- Si hijo. Aprieta no te mojes.

Las pequeñas gotas que caían, eran gotas pequeñas, que ibas notando de vez en cuando por todo el cuerpo, si se mantenía así no estaría mal, pero esas nubes que se acercaban por el sur, con algún que otro relámpago, que todavía se oían lejos, pero cada vez más cerca, hacían presagiar que la cosa no acabaría del todo bien.

- ¿No vio un niño, un par de kilómetros atrás?

Le preguntó mientras los dos, después de cruzarse, se alejaban ya el uno del otro, el joven en sentido contrario a la tormenta, y el otro corredor hacia la tormenta.

 

KM 6

- No. Buena suerte.

La conversación no dio para más, cada uno iba corriendo en sentidos opuestos, aunque el frenó algo el ritmo, el señor llevaba un buen ritmo quizás iba a 4 minutos.

- Que alivio, no vio al niño, seguro que estaba con alguien...

Pero le seguían asaltando las dudas.

https://www.youtube.com/watch?v=qJvHh-Nk_Ew

- Como unos padres habían dejado a un niño tan pequeño, en medio de un camino, no sé, pero este corredor iba detrás y no le vio, a ver, voy por el km 5 y medio, o algo más, o sea que le llevo, algo más de un kilometro, pongamos uno y medio, según le he visto, si iba pongamos que ha 4 y medio, debió de pasar unos seis minutos después que yo, teniendo en cuenta que me habrá recortado un par de minutos en los últimos dos kilómetros, quizás ocho. Debían estar en el bosque...

Classshh, se apreció el reflejo del relámpago, que ahora tenia de espaldas...

- uno, dos, tres...

- cuatro, cinco, se...

Brummm, la tormenta se acercaba rápidamente...

- Dos kilómetros, esta me pilla, espero que no traiga mucha agua,...

Pero las gotas cada vez, caían con más frecuencia, ya le resbalaban por la frente, recorriendo la ceja derecha por el exterior, y goteándole en la oreja, para acabar llegando al hombro, la camiseta ya estaba bastante mojada, no solo por el sudor, y los brazos y las piernas, ya las tenía mojadas...

- Espero que al entrar en el bosque, este me proteja un poco...

https://www.youtube.com/watch?v=_rlmIlyMunU

Pero las gotas aunque débiles seguían cayendo, y el suelo del camino era de tierra y empezaba a tomar ese color oscuro, el olor empezaba a ser de tierra mojada, ese olor que uno desea respirar, y que te entra en los pulmones, con una sensación de pureza, y al exhalarlo es como si te hubieran quitado varios años de encima, el sol estaba en claro ocaso y no le quedaba nada para ocultarse, y dentro del bosque la visibilidad empezaba a mermar, había que tener cuidado por donde pisaba uno, torcerse un tobillo a estas alturas y con una tormenta echándose encima, no era precisamente un buen cuadro.
 

- a ver si acabo ya, estoy deseando llegar y salir de esta, hoy no parece un buen día para estar corriendo por aquí,
Y no dejaba de tener algo de razón, miró el cronómetro...

- voy teniendo un buen ritmo, poco más de cinco minutos el kilómetro, y ya solo me faltan tres, nada, un cuarto de hora, para casa, una ducha, y a cenar... ¿Qué habrá hecho mi padre de cenar?
Mientras tanto en su casa, hoy tocaba sopa, desde la cocina se oía la lluvia, los truenos y...

Clashhh...,

Se reflejó el rayo en la ventana de la cocina... los ojos de su padre, curtidos por los años, no escondían ninguna arruga y reflejaban un temor, que parecía evaporarse junto con la sopa que se estaba haciendo en la cocina, afuera se oían sirenas...

- Es hora de volver hijo... espero que no tengas problemas y salgas bien de esta...

Lo decía con conocimiento, a él de joven también le gustaba correr, pero hacia ya muchos años que lo dejó...

- Uno,...

Brummm

- Ya la tengo encima, y ahora saldré del bosque, me pondré la música a tope... ¿no fue aquí donde vi al niño?

https://www.youtube.com/watch?v=xIx_HbmRnQY

 

KM 7

Ya estaba a punto de salir del bosque, al niño lo encontró cuando estaba a punto de entrar en él, con lo que no andaría lejos.

Classsh... Brummm...

- cachis con la tormenta, y ahora saldré del bosque y me caerá de lleno. El niño debería estar ya por aquí...

https://youtu.be/5lE0f0Y3cMY?t=140

Giró a la izquierda por donde se encontró con el corredor al venir, y aunque la lluvia que le caía ya por la cara no le dejaba ver bien, y el sol ya hacía algún rato que se ocultó, creyó ver algo que giraba a la derecha en la siguiente curva, eran escasos doscientos metros.

- A ver si salgo ya de aquí esto empieza a ponerse algo oscuro.

Y ya girando a la derecha, pudo ver dos personas, paradas a unos cincuenta metros, paró la carrera, ya que era bastante extraño. Era el niño y un extraño, estaban como discutiendo, el niño iba de un lado a otro del camino.

- Que raro todavía sigue aquí el niño, y esa persona quien será, ¿su padre?, ¿un familiar?, ¿pero que hacen en medio de ninguna parte, sin paraguas, chubasqueros, con la que está cayendo?

El extraño intentaba agarrar al niño que intentaba zafarse de las manos del extraño. Estaban a unos treinta metros, el joven se iba acercando ya andando, consciente de que la situación era muy rara.

- Hola, Todo va bien,

- Si, no pasa nada, es que el niño, no quiere venirse y con la que está cayendo

Ese hombre no parecía su padre, ni un familiar,

- Seguro, no necesita ayuda,

- No tranquilo, chiquilladas

Al joven no le convencía, cada respuesta le afirmaba más algo oscuro en sus intenciones, cada vez se acercaba más, y no tenía otra, de todas formas debía pasar por allí.

- No le parece que llueve mucho, para ir sin paraguas...

- Si es verdad, me lo dejé en el coche en la plaza.

No había ningún coche en la plaza cuando dejo la moto, solo dos motos, y al niño lo vio después, algo no cuadraba,

- No cree que está muy lejos del coche,

- Si pero..., vas andando y no te das cuenta de hasta donde llegas,

Ya estaba solo a veinte metros.

- Me refiero, a que no hay ningún coche en la plaza, solo motos.

- A sí..., que cabeza la mía, vine en moto.

- Y el niño también, ¿sin casco?

Respondió, mientras el niño se revolvía entre los brazos de aquel extraño, la lluvia empapaba todo el cuerpo, 

- Lárgate chaval, si no quieres problemas,

- Yo no tengo problemas, pero me parece que el niño si,

Ya estaba solo a unos diez metros.

El niño se acercó corriendo al joven...

- "Ayuda"

- Dame al niño, y lárgate,

Dijo el extraño mientras sacaba una navaja de la chaqueta. El joven se quedó helado, quizás el parón, y siete kilómetros de carrera, que ya llevaba, estaban pasando factura, pero...

- Hazle caso, lárgate...

Detrás del joven, se escucho otra voz...

 

KM 8

El Joven se giró, saliendo de la parte del camino que cubría el bosque, y acercándose rápidamente, pero sin correr, allí estaba aquel corredor, apenas podía verlo entre las sombras y esa oscuridad que se iba cerniendo sobre ellos, pero la gorra le identificaba, con el que se cruzó, hacía un par de kilómetros.

- No me has escuchado, coge al niño y CORRE!

Repitió el señor, el joven estaba estupefacto, el niño se agarraba al joven, al que no soltaba.

- papi

Sollozaba el niño, abrazándose al joven, asustado y queriendo irse con sus padres,

- Estáis cometiendo un error, lo vais a lamentar.

Decía el extraño, mientras se giraba hacia el otro corredor, hizo un amago de coger al niño, pero el otro corredor se interpuso entre el joven con el niño y el extraño.

- CORRE, HIJO, CORRE!

El joven que estaba, ya en dirección a la plaza, agarro al niño de la mano y lentamente se fue alejando del extraño y el otro corredor.

- Vamos niño, vamos a ir a un sitio seguro

- papiii,

- Si pronto estarás con tus padres, no te preocupes, ya pasó todo.

El joven se giraba, para ver qué pasaba, por detrás, los dos hombres estaban tanteándose, la pelea era inminente, ellos ya estaban a más de cincuenta metros, el extraño intento alcanzar con la navaja al otro corredor que esquivo a tiempo, ya no podía apreciar con exactitud lo que estaba pasando, el sol ya se había puesto por completo solo quedaban los últimos reflejos, y la lluvia no favorecía la visibilidad, las gotas le recorrían toda la frente y le caían por los ojos, pero pudo ver como el extraño se abalanzaba sobre el otro corredor y parecía alcanzarle en un costado, cayendo hacia un lado, el extraño se incorporó y se dirigió hacia el Joven y el niño, que ya estaban a casi cien metros.

- mierda, mierda, niño date prisa, mira...

Se agacho a su altura y le dijo,

- vamos a jugar a un juego, se llama caballito, te subes a mi espalda y yo soy el caballo.

El niño sonrió y trepo a la espalda del joven, que intentó cargar al niño como si fuera una pequeña mochila, bueno, una mochila de diez kilos.

- arre, arre.

Gritaba el niño,

- no, por favor, patadas no...

El joven haciendo un último esfuerzo y viendo lo que se avecinaba, no dudo en salir corriendo, lo más rápido que podía, aunque las circunstancias estaban totalmente en su contra. La lluvia, el niño en su espalda, el suelo ya embarrado, empezaba a no verse muy bien el camino, ya no quería mirar atrás, su meta estaba al final del camino, su cabeza era un mar de pensamientos.

- (voy a tener que meter toda la carne en el asador, no puedo fallar, tengo que hacer un último esfuerzo, espero que aquel hombre no haya corrido en su vida, ¿qué le habrá pasado al otro corredor?, espero que no le haya hecho nada, y este niño, ¿qué narices hacia por aquí solo?, ¿cómo llegó aquel hombre? ¿Cómo no vio el otro corredor al niño?, de todos los corredores me ha tocado a mí).

La tormenta había aumentado, las gotas caían como clavos, el suelo estaba embarrado, había charcos por todas partes, las zapatillas ya se confundían con el camino de lo embarradas que estaban, el cansancio de todo el recorrido y las pésimas condiciones estaban empezando a hacer mella en el joven, que si ya costaba hacer diez kilómetros, tenía que cargar además con aquel niño, y tampoco podía hablar mucho, correr y hablar, en estas circunstancias era difícil.

https://www.youtube.com/watch?v=ewd6Gcb37B8

 

KM 9

Classhhh,

Los relámpagos y los truenos seguían sonando, y por detrás mejor no mirar, no conseguía oír los pasos del extraño, debía estar lejos, pero el joven no podia parar.

- are, are.

- (Si, arre, arre), a que es divertido!, (ya casi estamos), solo un kilómetro más.

- ilometo are,

Classshshhh

Sin darse cuenta, entre la lluvia los relámpagos, truenos, el niño, habían hecho un kilometro desde el lugar donde dejó al otro corredor con el extraño, ya no había cálculos en su cabeza, solo dolor.

- (no puedo más, esto es inhumano, pero no puedo parar, ahora no, no sé qué ha pasado allá atrás, tengo que llegar lo antes posible. ¿Y si el otro corredor esta herido? No puedo dejarlo allá, herido, en medio de la tormenta, no puedo permitir que me alcance aquel hombre. ¿Qué le pasaría al niño?)

Pensaba el Joven, mientras corría, como jamás había corrido.

- ¿Cómo te llamas niño?

- Llamas!

- No, ¿cuál es tu nombre?

Brruummm,- ...nas, miedo.

El sonido del trueno apagó la voz del niño y apenas pudo escuchar su nombre, y a él también le costaba hablar.

- (No te asustes Tomas), no mires atrás... cuando veas un rayo... cuenta..., y cuando oigas el trueno..., paras de contar..., si cuentas mucho... la tormenta se aleja...

Logró decir de forma entrecortada, mientras corría,

- no, feo.

Los esfuerzos del joven para que el niño, no estuviera preocupado, no parecían funcionar, aunque lo que más le preocupaba era lo que les podía venir por detrás, con la lluvia y los truenos era imposible oír si alguien venia por detrás.

- (Pero que le estoy diciendo al niño, seguro que no debe saber ni contar.)

Pensaba el joven, entonces se le ocurrió algo,

- Sabes que..., vamos a contar... a la vez..., vale,

- vale

Y en ese preciso momento...

Classshhh

- uunnoo..., dos, os, tres... es, cuatro..., gato, no gato no..., cuatro..., cinco...

Se pusieron a contar juntos, mientras el niño le daba alguna que otra patada en el costado,...

- cuarenta y..., inco...ay!, inco, si hijo si, inco.

Brummmm,

- Bravo! Tomas,... (Seguro que nunca habías contado tanto como hoy... eso quiere decir que la tormenta se aleja).

Las palabras apenas le salían. La lluvia estaba cesando, pero la oscuridad hacía rato que era total, casi desde que salieron corriendo, el sol dio paso a una luna que hoy era cuarto menguante, con lo que tampoco ayudaba mucho, entre todas las nubes que había. Las gotas caían ya tan lentamente que su sonido se confundía con pasos. El joven seguía sin querer mirar atrás, solo podía pensar en llegar, el cuerpo estaba al límite, ya solo podía tener un ojo medio abierto, hacía rato que le entro algo en el ojo derecho y como estaba sujetando al niño, no podía pasarse la mano, la zancada viva que tenia al principio, dio paso a una especie de marcha rápida pero atropellada, de vez en cuando tropezaba, ante la imposibilidad de ver bien el terreno donde pisaba, cuando...

- Tomas!

Un pequeño socavón lleno de agua, que confundió con un charco, le hizo tropezar, Cayendo al suelo de tal forma que tuvo que poner las manos hacia delante soltando al niño, y gritando dijo.

- TOMAS!

https://www.youtube.com/watch?v=ewd6Gcb37B8

 

KM 10

El niño había desaparecido, por más que gritaba su nombre, no estaba, se quedó boca arriba, sin fuerzas, estaba al límite, por suerte la caída solo fue aparatosa, fue una caída de vuelta hacia delante, quedando al rodar boca arriba, mirando al oscuro cielo, notando como le caían las gotas en la cara.

- tomas!

Ya con voz resignada, medio susurrando y sin saber que había pasado. Con la poca luz que emitía la luna podía apreciar, mientras se ladeaba por un costado, que había conseguido llegar, estaba en la plaza!, pero sin el niño, había desaparecido, no lo entendia. Entonces se acordó del corredor herido, tenía que pedir ayuda. Estaba exhausto, primero medio a gatas, y medio incorporándose, dolorido por la caída y el esfuerzo de los últimos kilómetros, como pudo fue hasta la moto.

- ¿Y las llaves?, ¿donde están?

No conseguía dar con las llaves que guardaba en un bolsillo del pantalón

- Se me han debido de caer.

Fue cojeando hasta el lugar donde se tropezó y cayó rodando, medio a tientas y a gatas fue rastreando el barro, allí estaban!, volvió a la moto medio cojo, abrió el asiento, había entrado agua, el móvil no se encendía, quizás se quedó sin batería, además estaba mojado, y la moto...

- Arranca, vamos,

Pero nada, la lluvia había afectado el motor de arranque.

- Vamos, joder, arranca de una p... vez.

BRMMMM.

Puso dirección al bar, allí podría llamar

Cogió la moto, y fue carretera abajo, tenía que encontrar a alguien, en el camino de bajada o en el bar podría llamar. Aceleró todo lo que pudo, iba arriesgando en cada curva al llegar al mirador no había nadie, ya solo le quedaba el bar, el suelo de la carretera estaba bastante mojado y la moto que llevaba tampoco era gran cosa, cualquier despiste daría con el por el suelo.

- Menos mal, luces,

Ya podía distinguir el bar a escasos metros, se bajó rápidamente de la moto, vio un viejo sentado en la entrada, pero...

- Ostras, está cerrado, no puede ser!... Oiga no tendrá un teléfono por casualidad, es urgente hay una persona herida.

- El niño, se perdió eh!,

- ¿Que sabe del niño?

- Hace muchos años se perdió un niño en las Aguas...

- No me cuente historias ahora, ¿tiene un teléfono o no? ...La cabina!

Había una cabina un poco más abajo, cogió la moto y se bajó al lado, cogió unas monedas y llamó a urgencias

- Oiga, Oiga, si, ..., un herido, ... en la carretera de las aguas...a mitad del... ¿Qué?, un muerto... un detenido..., no han encontrado a un niño, ... no, si de unos tres años, ... nadie... ¿Qué quién soy? ...

Colgó el teléfono con rabia, ya no podía hacer nada, parece ser que alguien avisó a la policía, encontraron una persona muerta y detuvieron a otra con una navaja, llevaba la ropa con sangre, no encontraron a nadie más. El joven se derrumbó delante de la moto.

- Tanto correr, y no he podido hacer nada, el niño ha desaparecido, y el otro hombre a muerto, estoy hecho polvo, necesito reponerme, tengo que volver a casa y contárselo a mi padre.

Cogió la moto y puso rumbo a casa, gracias a él, la policía pudo detener a un pederasta muy buscado por la zona, desde hacía años, el tiempo que estuvo con él, permitió a la policía llegar a la zona del puente, en el km 5 justo antes de que pudiera escaparse, salvando a un niño de sus garras. ¿Pero que fue del niño?

 

META. (primera parte)

Ya estaba en casa, abrió la puerta, y dijo,

- Ya estoy en casa!

Dejó las llaves en la mesita del recibidor, olía a sopa, fue a la cocina,

- Papá!...

Cogió una botella de agua, estaba sediento, se fue a su cuarto dejó el casco de la moto, y dejó la mochila encima de la cama.

- No te lo vas a creer!

Cogió una toalla, y se fue al cuarto de baño, cerró la puerta, necesitaba una ducha, y no sabía cuánto, dijo en voz alta.

- HUELE BIEN...

Se fue quitando la ropa, se metió en la ducha, y el agua caliente fue relajando su cuerpo...

Tras la ducha, recogió la ropa mojada, las zapatillas estaban hechas un verdadero asco, llenas de barro y empapadas.

- ¿Papá donde estas?

Decía en voz alta, mientras salía del cuarto de baño,

- Perdona si he ensuciado algo el suelo, pero se puso a llover...

La puerta de entrada estaba abierta y apareció una persona con chubasquero...

- Hola hijo, salí a comprar un poco de pan, ¿Qué decías?

- Papá, no te lo vas a creer...

Y se quedó mirando a su padre, mientras este se iba a su dormitorio, cerró la puerta,

- Perdona hijo, te estuve llamando para avisarte de la tormenta, pero no lo cogías...

Dijo en voz alta detrás de la puerta, se oyó un gemido, y ruido de perchas...

- ¿Cómo te fue?. Llovió mucho eh,

Le decía el padre, desde su dormitorio

- ¿Viste los rayos?, como no llegabas baje a comprar pan...

Le preguntaba su padre a través de la puerta. Salió su padre del cuarto, con una barra de pan, que goteaba un poco, el joven se quedó mirando la barra, y pensando, mientras su padre le decía...

- Es para la sopa...

- Y esas manchas del suelo...

Le dijo indicando un par de manchas de color rojo, que estaban junto a la puerta.

- Hijo! ¿Te has caído de la moto, te has hecho daño?

El padre se acerco y le empezó tocar el cuerpo en busca de alguna herida.

- No Papá, mira eres tú!

El padre se miró el costado, y le empezaba a salir una macha rojiza de la camisa, que se acaba de poner.

- ¿Qué te pasa Papá?

El padre se hecho la mano al costado como intentando ocultar la mancha.

- Nada hijo, una antigua herida.

Mientras el padre iba caminando al cuarto de baño, algo inestable, cogió unas gasas limpias, abrió el botiquín y saco esparadrapo,...

- ¿Y eso?, ¿Que ha pasado?, tienes que ir al hospital!

- No es nada hijo, no te preocupes.

- ¿Cómo te has hecho eso?

Entonces se fue al dormitorio del padre, mientras el padre en el cuarto de baño se subió la camisa, tenía un montón de gasas, empapadas en sangre, y se oía como el joven buscaba en el dormitorio...

El padre se quitó las gasas tenía una herida profunda, el joven al volver al cuarto de baño, vio la herida...

 

META (parte segunda)
 

Al Joven se le cruzaron un montón de imágenes delante suyo, el extraño dando un golpe al viejo corredor a la altura del costado, la mirada que se cruzaron el viejo corredor y él al cruzarse por el kilometro 6,... "Si hijo, aprieta no te mojes." , "Corre, hijo, corre" ...

Esa mirada aunque tapada por unas gafas y una barba, no podían esconder sus características arrugas...

- Eras... Tú!... ¿y el niño? lo perdí papa, desapareció.

Le decía el joven, mientras el padre se tapaba otra vez la herida, e iba caminando al comedor, donde se dejó caer en la parte izquierda del sofá, inclinándose un poco hacia el reposa brazos.

- Hijo...

Parecía que le costaba hablar, mientras se apretaba en la herida. Y el joven estaba en shock, no sabía que estaba pasando, se le cruzaban infinidad de preguntas...

- ¿Que pasa Papá?

Preguntó el joven, mientras se sentaba lentamente a la derecha, de lado e inclinándose hacia él, mientras le observaba las gasas y acercaba la mano izquierda hacia ellas. El padre le respondió.

- ...no soy tu padre...,

- ¿Como...?

Totalmente incrédulo, el joven levanto la mirada hacia sus ojos.

- Te encontré en la Carretera de las Aguas, hace muchos, muchos años, Jonas.

Entonces, le vino claramente el recuerdo del momento en que el niño le dijo su nombre, que no pudo oír bien por la tormenta, "JONAS".

Los dos se abrazaron, fuertemente.

- Ayy, no me aprietes. Sera mejor que vayamos al hospital.

https://youtu.be/YMIjcS1LigI

 

EPíLOGO

Al día siguiente, el sol entraba por la ventana, el cielo estaba despejado, ni rastro de la tormenta, era Sábado y no tenía planes, me desperté algo tarde. Sí, mi nombre es Jonas, y me perdí en las Aguas, ¿Y qué hacia perdido en aquel camino?, quizás os lo cuente en otra historia.

 

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  • Gracias Roberto, por fin un comentario!. Sí es un poco lenta, es como una elipse, empieza lento, va cogiendo ritmo y al final esprinta. Más o menos como el ritmo del corredor. jeje. La verdad es que el final te lo puedes plantear de varias formas. No obstante hay más historias, que pretendo se entrelacen con esta y entre ellas. A ver si lo consigo.
    Me he quedado con cara de WTF! La historia bien, creo que me identiqué con el dilema moral del protagonista que se debatía entre regresar por el niño o irse a casa, pero te he de decir que siento que comenzó un poco lenta. El giro final no puedo decidirme si enriqueció la historia o si la perturbó. Yo la hubiera dejado como un rescate de un niño, pero vale... me encantado y te doy mis aplausos
  • Para Alice, el viernes es un dia muy especial. Un día que nunca olvida. Y tú, ¿La podrás olvidar?

    Inspirado por "Sentimientos encontrados" de Ynnel, me surgieron estos versos. Quizás también por otras tantas lecturas que he hecho, a despertado mi vena poética.

    El mundo desde otro punto de vista.

    El mundo visto desde otro punto de vista.

    Al igual que un barco que va de puerto en puerto. La vida te acerca a sitios de los que mas tarde o temprano tienes que dejar.

    No todo en este mundo es en blanco y negro. El mundo visto por otros ojos.

    Cada día cientos de personas pasan por la Carretera de las Aguas, hombres, mujeres, jóvenes, mayores, de día, por la noche, corriendo, andando, en bici, cada uno con una historia que contar, por muy increíble que esta parezca. Un Joven (Domhnall Gleeson) y su padre (Jason Statham) se encuentran con un misterio que marcará su destino. Podeis ver un pequeño storyboard en: https://www.youtube.com/watch?v=DvLIDFSnRYY

En algún momento siempre habrá alguien que lo hará mejor que tú, incluso tú mismo.

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