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5 min
¡INDIGNACIÓN!
Reales |
26.10.06
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Sinopsis

El título hace referencia a un sentimiento pocos minutos después de un suceso que, en el momento, produjo frustración y vergüenza ajena en el autor.

Aún estoy temblando.
¿Cómo puede llegar a ser tan cobarde la gente?
Bueno no es que yo sea muy valiente, pero algo de principios si tengo... espero...
Lo que acaba de ocurrir en el autobús, es una de esas cosas que te indignan a poco que lo pienses.
Hoy, como ya viene siendo costumbre, iba el bus lleno a reventar. Yo me ubiqué en la plataforma, era uno de esos cacharros dobles, donde una plataforma giratoria una la parte trasera con otra delantera. Me pongo ahí porque a la mayoría de la gente les da repelús y a mí me queda más espacio para leer, pero hoy ha sido algo diferente, un individuo, algo extraño, se ha colocado cortando el paso a todos cuantos querían pasar. Su aspecto excesivamente cuidado, pelo largo con matices rubios, afeitado demasiado impecable, posiblemente tratado con láser, polo azul y tejanos de marca raídos, ambos muy arrapados para mostrar el trabajo en el gimnasio, estatura similar a la mía, casi metro ochenta, y mochila de ataque de tamaño muy reducido y extremadamente llena, diríase a punto de explotar, en cualquier caso no parecía, por sus maneras, una persona habituada a desplazarse en transporte público, lo cierto es que pronto dudaría también de que fuera una persona. Cuando veo aspectos como aquel, siempre vigilo, porque me recuerdan a los típicos fascistas que rodean los actos del PP, provocadores y agitadores que les gusta airear banderas preconstitucionales, reventar “manis”, apalear a personas “diferentes”. Esperaba equivocarme esta vez, pero no fue así.
Como he dicho el autobús estaba llenísimo y el individuo en cuestión se acercaba a su parada, aunque no debía ser la siguiente, pero se encamino a la salida anterior en lugar de la posterior como hubiera sido lógico, otro detalle que delataba su poca habilidad para comportarse en un transporte público. La mala suerte, o tal vez hubiera intención en ello, hizo que el susodicho topara, en el estrecho pasillo que hay hasta la puerta buscada, con un señor de rasgos andinos, y este, para poder pasar, intento hacer a un lado la rígida mochilita del... llamémosle “inadaptado traslativo”.
Enseguida se desató el escándalo. Lo primero que vi fue un empujón del inadaptado al latino y a continuación a este respondiendo con un “¿Qué pasa?”. El facha inadaptado que se calentó (no suele hacerles falta demasiado) y empezó a proferir amenazas e insultos de carácter racista que me niego a repetir; seguro que no hace falta, cuesta poco imaginarlos. El sorprendido señor no quitaba ojo del individuo que ya intentaba sujetarlo. Fueron instantes tensos donde el facha ponía unos amenazantes ojos de loco y la gente, lejos de intervenir dejaba un enorme hueco en aquel lugar donde antes, por lo lleno del autobús, parecía imposible. Hasta los asientos se vaciaron, pero nadie intervenía a pesar del, más que evidente, acto racista que estaba teniendo lugar. Al contrario, una señora se levantó de uno de los asientos adyacentes al pasillo quejándose de que aún le pegarían a ella.
¡Mierda!
¡Lo siento! Pero es que llevo mucho rato aguantándome.
En aquel momento sentí mucho miedo, pero algo dentro de mí se rompía al ver semejante barbaridad. Imagínense lejos de su casa, con un trabajo, si lo tienen, para malvivir y que, encima, cualquiera de los locales pudiera faltarle de aquella manera por su condición y encima amenazarle. Así que, ante la pasividad general, me he metido en el pasillo, tímidamente, interponiéndome entre ambos. Con voz suave pero autoritaria, para que no se notara mi miedo, he dicho que ya había bastante y dirigiéndome al facha le he dicho que bajara el tono. Nadie en todo el autobús se ha dignado prestarme la más mínima ayuda, estaba solo. Afortunadamente el señor latino no tenía ganas de follones y al facha a parecido impresionarle mi aspecto de oso cavernario con cara de poker; el primero a pasado hacia atrás y el otro se ha bajado del vehículo intentando mirar por encima mío pero sin chistar más. Se hubiera merecido una reprimenda o algo más, pero, sin el apoyo de nadie más, no tenía ánimo suficiente, no soy ningún valiente, pero hay cosas que no se pueden permitir.
En aquel autobús viajaban más de cuarenta personas y todas mirando para otro lado mientras se daba este execrable acto racista, ninguna ha levantado un dedo. Un solo facha, lleno de hormonas, es capaz de acojonar a todo el rebaño de ovejas, porque eso es lo que somos, ovejas ¿Y a alguien le extraña que los fachas sean capaces de terminar imponiéndose en nuestro país? No quiero ser agorero, pero con tan poco espíritu para proteger la justicia y la decencia, nos merecemos otro dictador como Franco o incluso mucho peor, tal vez así aprendamos la lección. Parecemos un pueblo mimado que nunca se ha tenido que ganar el derecho a comer... ¡Quién lo diría!
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  • Todos y cada unos de nosotros hemos sido autor de la cobardía en alguna ocasión, no se puede negar. A veces la acción o la pasividad depende con qué pie nos hemos levantado. Y pensar que a veces un simple movimiento de un dedo, una palabra pronunciada a tiempo, tiene el poder de variar un destino...Si pensamos que debemos actuar pero no lo hacemos por prudencia..no le demos vueltas y ACTUEMOS, para eso estamos vivos,jo..!
    Detesto a los tipejos como el que mencionas. Pero, por lo que cuentas, ¿No es un pelín prejuicioso aventurar que era del PP? Estoy mucho más cerca de las tésis de izquierdas que de derechas. Y aborrezco al PP, especialmente desde que apoyó la invasión de Irak. Pero por desgracia también hay energúmenos de izquierdas. Aunque no lo creas conozco a uno de IU que de xenófobo deja en pañales a este al que amonestaste, cosa por la cual te aplaudo. El racismo y la intolerancia son dos de los peores defectos.Te felicito por tu valentía con la que actuaste.
    Somos cobardes, somos ovejas que se dejan manipular. Me da verguenza agena que no defendamos unos astilleros, por poner un ejemplo... y se arme la de dios porque BAJAN A DOS EQUIPOS DE FUTBOL MOROSOS A SEGUNDA DIVISIÓN.
    Buena crítica social, aunque el estilo deje mucho que desear, te he leído cosas mejores. De todas formas te comprendo, yo también soy muy behemente.
    si lo llevabas dentro había que sacarlo no te disculpes por ello, por la forma o las faltas, es pura esencia, es tu puro pensamiento, lo bueno que tienes es que eres un ciudadano con consciencia social y que lo que pasa a tu alrededor no te deja indiferente. El egoismo y el " Alla tu" que tanto se prodiga en este mundo cada vez más deshumanizado no nos debe "achantar" ni empequeñecer, ni convertirnos en seres insensibles e inactivos sino todo lo contrario! no hay que resignarse!! somos conscientes que somos ovejas y que pertenecemos a un rebaño lleno de lobos con ganas de descuartizarnos, pero cada oveja tiene un papel dentro del rebaño y una voz que tiene que hacer escuchar y una causa con la que tiene que comprometerse para mantener el bienestar del rebaño entero.... Ufff! me parece que se me ha ido un poco la castaña!! ya me perdonarás pero es que ultimamente llevo una temporadita que no puedo sufrir los boniatos que pretenden aguarnos una buena castañada!!!
    Os doy las gracias sinceramente a todos. Lamento haberos presentado este texto en estado tan lamentable, pero es que estaba muy, pero que muy quemadito. Además me he encontrado sin las herramientas más elementales y escribiendo a escondidas. Espero que por mi parte esto no vuelva a pasar y como castigo me impongo convertir este fiasco en un verdadero texto literario en lugar de un desahogo frente a la frustración. En los proximos días no me podré dirigir a vosotros con la frecuencia desada por una avería en mi ordenador, pero hare lo posible por cumplir con mis deberes. Un beso y un abrazo a todos... ¡Gracias y disculpad!
    Tengo que decir que el fachita de esta historia me parece algo surrealista, no te mosquees; mi jefe es fascista adicto a la cope por las mañanas, y sus amigos, o sus falsos amigos, porque esa gentuza son mezquinos hasta con la madre que los cagó (como diría Pérez-Reverte); són los seres más cobardes de la Tierra, y mucho más de manera individual. Con un par de palabritas bien dichas, se les suben las canicas a la gargamella; no hacen falta las patadas en las costillas, aunque ganas no falten. Te juro que llego a ir en ese autobús y el hijo de mala madre salta por la cristalera sin necesidad del martillito de emergencia. Una última cosa: el que odia a los de otras razas es un soberano GILIPOLLAS; porque razas no hay más que una, la humana, sea uno blanco, negro o azul. Los racistas y los fascistas, que intentan imponer su ráncio criterio a los demás, son pobres disminuidos psíquicos sin capacidad para pensar por sí mismos. Son seres débiles y con miedo; con miedo al mundo que los rodea. Ellos sí que son seres inferiores, sin más fuerza que la que vomitan por sus negras bocas. (Perdón por esta rayada, Khamy...)
    Crónica de sociedad bien contada. Te parece estar allí presenciando el suceso. Con espíritu colaborador: hacia el final hay varias 'a' que se deben escribir 'ha' y se gramaticalmente lo correcto es escribir por 'encima de mí', no por 'encima mío'. Ver nota a continuación: ENCIMA. 1. Como adverbio de lugar, con el significado de ‘en lugar o parte superior con respecto a algo’, suele ir seguido de un complemento con 'de' que expresa el lugar de referencia: «Me duermo encima DE la mesa» (ASantos Pares [Esp. 1989]). Cuando el complemento con DE está explícito, en el habla coloquial o popular americana se emplea indebidamente el adverbio 'arriba' en lugar de 'encima' (→ arriba, 2). No es correcta la grafía en cima. 2. Por su condición de adverbio, no se considera correcto su uso con posesivos: encima mío, encima suyo, etc. (debe decirse encima de mí, encima de él, etc.). Perdón por el 'rollo'.
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Criticarlo todo pero de forma constructiva. Las ciencias, no en vano estudié ciencias químicas... en fin que no soy de letras, espero que sepáis perdonarme.

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