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4 min
Justicia o ley
Drama |
24.01.11
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Sinopsis

La antigua disyuntiva entre cumplir las reglas o ser justo. (Este relato fue publicado hace años con otro título, esta es una versión revisada)

La nieve cubre la pradera, junto a la aldea, al atardecer. Los dos hombres se miran en silencio, tratando de adivinar las flaquezas del contrario, por otra parte tan conocido. Las espadas firmemente empuñadas, los escudos aun no alzados. Los pasos, cortos, marcando las pisadas, sin perder nunca de vista al contrario.

Todos los habitantes de la aldea les rodean, atentos al duelo inevitable, en respetuoso silencio. Algunas mujeres sujetan por los hombros a sus hijos, prestas a taparles los ojos cuando corra la sangre.

 El rey vikingo murió dos días atrás. Un rey sabio, prudente, querido. Pero no  supo designar un heredero. Un hijo bueno y listo, otro fuerte y ambicioso. Los dos amados. El padre no quiso elegir.

 Los hermanos frente a frente para dilucidar la herencia. El reino. Harald, el bueno. Otín, el fuerte.

A muerte, dice Otín, quedamente, como escupiendo las palabras. A muerte, acepta Harald, triste y resignado, levantando su espada. Son las reglas del reino. Alguien suspira.

Otín carga, le asesta un golpe con el escudo. La muchedumbre da un paso atrás, como un solo hombre. El círculo se ensancha. Harald se tambalea, pero aguanta. Las espadas chocan y las chispas saltan. La hoja de Harald mella el escudo del hermano. Otín tropieza y cae, rueda sobre si mismo, se levanta. Sus ojos reflejan ira, creyó que sería fácil. Harald se coloca con el sol de espaldas. Otín bizquea cegado por la luz. Un mandoble certero de Harald le desarma.

Otín, rígido, estupefacto, calla, la punta de la espada fraterna en el cuello. Retrocede un paso, Harald avanza. Otín no cierra los ojos, los clava en los de su hermano. No pide clemencia sino que le reta. Un escalofrío recorre muchas espaldas. El rey Harald, que alivio.

Harald sonríe un breve instante. No duda. No asesta el golpe mortal. Es su hermano. No puede matarlo a sangre fría. Tal vez no por él, tal vez ni siquiera por bondad. Recuerda un día del pasado, los príncipes con el rey y la reina, en un pequeño lago, peleando. Y su madre, los hermanos están para defenderse, no para pelear. El discurso de todas las madres en boca de la reina.

Envaina la espada  y se vuelve. Sus paisanos le aclaman. Tras el, Otín cae de rodillas. Harald da tres pasos, y luego se para. De pronto lee el terror en la faz de un niño, el asombro en la de un hombre, el horror en la de una mujer . Apenas siente el dolor cuando la espada le atraviesa por la espalda. Otín la ha recuperado a sus espaldas. Harald da un paso más y cae sobre el tocón sagrado.

Era a muerte, dice Otín, alzado, mirando con desprecio al hermano caído. Son las reglas- no es una disculpa sino mas bien una exigencia.

El sol se pone y Harald se desangra. Nadie se atreve a acercarse. Sus ojos recorren por última vez al que por unos segundos ha sido su pueblo, con un último guiño a lo que pudo ser.

Las madres, que no llegaron a tapar los ojos de sus hijos, lloran. Los niños miran a sus hermanos con recelo. Los hombres, temerosos, aclaman al Rey Otín. Este alza el puño y sueña su reinado. Una lágrima surca la mejilla de la Reina y el más frío de los dolores se apodera de su interior.

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  • Amigo Teodoro. Te doy cuatro estrellas... Pero, la verdad, me lo he pensado un montón... El relato es magnífico y la ejecutoria casi perfecta... Al menos así me lo ha parecido a mí... Pero... ¡Hay los "pero" del demonio!... ¡¡¡Qué terrible...qué horrendo que es también el relato!!!... El amigo "jamrb" dice que debías haberlo puesto en la categoría de "Real", pues lo es como la vida misma, y, desgraciadamente, le doy la razón: REAL, COMO LA VIDA MISMA... Y, ¿sabes?, ahí está lo malo: En que no me gusta la vida tal y como, nosotros mismos, nos la hemos planteado... El mal o, lo malo, es que odio, aborrezco con toda mi alma este mundo que, entre todos, hemos creado... Un mundo, una sociedad donde la generosidad, la largueza, la altura de miras no tiene sitio, arrumbado todo ello por la avaricia, el egoísmo... El "tanto tienes, tanto vales"... Pero, ¿sabes otra cosa?... ¡¡¡Pues que me alegro de haber leído tu relato!!!... Porque es bueno... O no; bueno no; MAGNÍFICO, como antes digo Seguiré leyéndote, amigo, pues como muestra, este "botón" me vale Un saludo, amigo Teodoro P.D. ¡¡¡Pues para disfrutar un relato, tampoco es necesario que sea tan largo!!! Y, ¿sabes la última cosa, al menos de momento, amigo Teodoro?... Pues que ya me gustaría a mí saber escribir un relato así de bueno y así de corto, pero qué le voy a hacer... Yo sólo sé escribir "mamotretos" hasta allá de largos... ¡Ha, y otra cosa!... ¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEERME Y, ADEMÁS, POR COMENTAR MIS RELATOS! Diría, amigo, que continuaremos leyéndonos y comentándonos...
    recomiendable su lectura obligatoria en las escuelas judiciales
    me gusta sobre todo la última frase, yo al menos no contaba con ella.
    Me ha gustado mucho, aunque era previsible el final.
    Más que en "drama", yo lo habría puesto en la categoría de "real", ya que lo es como la vida misma. ¿Es resultado de alguna experiencia personal, o se te ocurrió así, sin más? Lo que más me gustó, la razón última del comportamiento del protagonista, el condicionamiento -que no educación- de su madre. Aprovecho para confirmarte que seguiré con mi historieta... pero que no va de viajes en el tiempo, si no en...
    Muy buena la recreación histórica! Además, con esa tercera persona le das una distancia documental muy sugerente. Enhorabuena crack!
    Es curioso. Vine hace un año y medio a ver si habías vuelto y al comprobar que no, me di cuenta de que sin tí ya no merecía la pena quedarse más tiempo. Hoy he vuelto a recoger lo que escribí hace cinco años, a borrar mis huellas y he leído un comentario tuyo, de agosto de 2011 pidiéndome que volviera. Y he vuelto, pero para irme. Borro mis relatos de aquí, pero seguiré leyéndote. Todavía sigo esperando la segunda parte de "El joven príncipe y la niña bien". Un abrazo.
    Me ha gustado mucho. Contado de una manera sencilla, pero que te mete dentro de la histora.
    Que historia tan dura pero tan genial Teodoro. Así es la vida; cruel e incluso triadora. la mayoría de las veces, como en tu cuento, no gana el más noble. Genial! Para cuando el próximo? Esperaré aquí sentado jajaja.
    Como si lo estuviese viendo. Muy bien relatadas las escenas. Me ha gustado.
  • Porqué es dificil escribir aunque quienes no escriben creen que es fácil

    El final de la historia, espero que os haya gustado.

    LA joven ha pasado la noche tras el accidente en casa de Claudio- en este (penultimo) capitulo descubre el secreto de su... anfitrión Pido disculpas una vez mas por los largos intervalos entre capitulos. Acaba en el próximo capitulo.

    Hoy he leido en una web americana sesenta historias breves. Esta es una de las que mas me han gustado, en adaptación libre por mi parte (se que debo a la comunidad la continuación de Claudio- estoy en ello, pido disculpas por el retraso)

    Otra historia breve que me ha gustado. Versionada.

    Despues de que Claudia explicara que no es nadie, Claudio explica por que no sabe quien es. (pido disculpas por los largos intervalos entre capitulos) Capitulo 7 y continuará

    Vanessa, recuperada de sus miedos, accede a contarle a Claudio quien es. Te contaré quien soy si luego tu me cuentas quien eres, le dice ella que no es nadie a el, que dice no saber quién es. Los diques se rompen... Capitulo VI y continuará.

    Me despierto en casa de Claudio, que me recogió anoche, accidentada y borracha. La luz del día parece disipar el terror de la noche anterior. Es el capítulo 5 y continuará...

    No se si me rompo, me rindo o me tranquilizan. Capitulo 4 y continurá

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Leer, escribir, cine, fotografia, viajar, mi familia. Me encanta la literatura, sobre todo los existencialistas franceses, la generación perdida americana y algunos escritores españoles actuales.

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