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11 min
KUKU y Curvys
Reales |
12.10.19
  • 5
  • 3
  • 59
Sinopsis

Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura, que son los nuestros.

Lina, madre de Laura, mantiene su cabeza y su corazón activos: "Se nos llena la boca hablando de libertades, esa utopía que casi se llega a realizar en cierta parte del mundo "civilizado", un concepto demasiadas veces metafísico más que tangible, la idea sempiterna de que el ser humano es libre, dueño de sus actos y todo el etcétera que sigue al enunciado de la frase. Hablo de lo mío –como siempre- y quiero compartir el estruendo que una especie de martillo pilón provoca en mi mente desde que falleció mi perrillo y ya no tengo ataduras que me aten ni obligaciones que me obliguen en el día a día. Es decir, que en un póstumo acto de amor, Txolón me ha devuelto la libertad que deposité en sus manos (o patas) hace ocho años, cuando me comprometí con él hasta que la muerte nos separase –preferiblemente la suya por aquello del sentido práctico de la cosa. Me viene un regüeldo de ironía, qué cosas tiene la vida (o la muerte). En vez de llorar la despedida estoy convulsionada por la certidumbre de la realidad: puedo entrar y salir, subir y bajar, hacer o deshacer sin más límite que el que me imponga mi cordura o mi deseo. Llevo varios días aislada del mundo –literal- en plena naturaleza y sin más contacto humano que el saludo gestual –o ese "iepa" asilvestrado- con los paseantes que me cruzo en mi diario desgastar de botas de monte. He venido huyendo del asfalto, del ruido, de todo lo social, queriendo hallar el espacio íntimo y discreto en el que poder llorar o gritar o lo que me salga del corazón. Sin embargo, ni una lágrima. Hay que ver el pedazo de piedra que se me ha instalado en mitad del pecho. No doy crédito y sí me siento un poco avergonzadamente culpable. Todo el mundo asaeteándome con el duelo de meses de llanto y de angustia cuando han tenido que sacrificar a un querido animal de compañía y yo, mísera de mí, lo que siento explotar en mi interior es el grito de que "soy libre". Ya no me ata ninguna rutina, ni estoy constreñida por la obligación de cuidar a un ser vivo –de dos pies o cuatro patas. Se acabó la amorosa cadena que me unía a otro ser, no por más amorosa menos cadena. ¡Qué duro ahora tener que buscarme la vida sin rutina que me estabilice, como a tantos o como a todos! Despertar por la mañana y que las veinticuatro horas estén expeditas, vírgenes anhelantes de algo con lo que satisfacer su afán. Ese tiempo de libertad que se constriñe por imperativo social y sociable (para quienes, por motivos varios, hoy no tenemos que ir a trabajar) a base de cursos, gimnasios, hobbies, aficiones o altruistas y generosas entregas que, ellas también, ayudan a pasar el tiempo o a matarlo o a sentirse válidos y necesarios para alguien. Ni siquiera los pájaros son libres puesto que se ven obligados a volar en bandadas, a seguir a su líder, a no perder el rumbo impuesto por la naturaleza so pena de perecer antes de tiempo. Ni siquiera los animales salvajes son libres de dejar de buscar su refugio y condumio en una batalla cotidiana para satisfacer su necesidad en su propio hábitat. ¡Y qué decir del ser humano! Encadenado desde antes de nacer a los proyectos familiares, después a las exigencias sociales y más adelante a subirse a la ruedecita del hámster y dar vueltas y vueltas hasta que el calendario se agote. ¡Qué duro es ser libre de verdad, más allá de la frase grandilocuente…! Ser responsable de la nada cotidiana y transformarla en algo "comestible" es una tarea para los buenos filósofos y un pequeño afán secreto para los alquimistas de andar por casa. Como yo misma. Por otra parte, cuando hay mil motivos para celebrar la vida porque se vive en un campo sin vallas, con muchas posibilidades inexploradas y no duele más que lo justo, lo habitual es estar de buen humor la mayor parte del tiempo. De ahí los niños contentos y alegres cometiendo sus encantadoras tropelías infantiles; de ahí también la juventud recién estrenada sin más horizonte que la diversión y alguna que otra obligación académica. Las tribulaciones se limitan a dejar bien cerrada la puerta del frigorífico no a llenarlo de viandas con el sudor de la propia frente. Luego los años pasan de cinco en cinco, de diez en diez, como los trenes de cercanías, y para cuando uno se apercibe –o para cuando te lo hacen notar los hijos, los nietos o los espejos- uno se descubre levantándose por las mañanas en una tierra de nadie donde impera el mal humor al igual que las hormigas viven entre la hierba del jardín. Una especie de irreversible maldición de la naturaleza humana. Y todo comienza a molestar… Las motos de madrugada, el portazo de los vecinos, las bicis por la acera, los chavales que ponen los pies en el asiento de enfrente en el autobús, el que se intenta colar con cara de inocente en la pescadería, los buzones vomitando propaganda, las llamadas perdidas de número desconocido, una tele puesta muy alta a la hora de la siesta, las colillas podridas en un cenicero sucio, las cacas de los perros a la salida del portal, el vecino que no tiene nada mejor que hacer que darte palique cuando andas agobiado, el qué pongo para cenar o qué me pongo para salir. Todo o casi todo incordia. Entonces es el momento –y esto es lo más duro- de tascar el freno y pararse a pensar. Reflexionar sobre el propio malhumor como si no hubiese un mañana porque, aunque lo haya –y eso nunca está garantizado- la energía negativa que se irradia desde esa furia interna que se siente espoleada de manera inopinada puede ser la semilla oculta de la desgracia inesperada, el germen de ciertos males psicosomáticos, el pequeño brote de amargura que podría convertirnos en furias o gorgonas en el último tramo de la vida, ese en el que todas las bendiciones son bien recibidas porque ya las fuerzas han claudicado y la mente está a punto de quedarse sin batería. Es ese tiempo bastante común en el que uno se da cuenta de que se pasa la mayor parte del día malhumorado por cosas que antes ni tan siquiera se llegaban a percibir, por hechos fútiles que en otro tiempo no traspasaban la frontera del entendimiento ni mucho menos la del corazón. Quizás la única solución posible sea, si llegamos a ese extremo, jubilarse de la pelea interna y recomenzar la vida desde el anterior y lejano punto y aparte, escribir el último capítulo de la existencia volviendo a la casilla de salida, aquella en la que imperaba el buen humor de cuando teníamos muy pocos años y todavía la vida y las gentes no nos habían apretado las tuercas. Todo es cuestión de intentarlo y si se consigue no contáserlo a nadie que la envidia es muy mala"

Cuando en 2006 la artista textil Andrea Milde dejó Madrid junto a su familia para buscar nuevos horizontes comenzó a gestar una idea que se materializó primero de forma virtual, en el año 2010, y después de forma material en septiembre de 2012. El nombre de este proyecto experimental, KUKU, está inspirado en dos conceptos, dos palabras alemanas, idioma nativo de Milde: Kunst (arte) y Kultur (cultura). Se trata de un guiño al canto de ese pájaro sin nido propio que anuncia la llegada de una nueva estación. Laura se llena de arte, cultura y naturaleza, los tres pilares de esta experiencia, cuyo centro neurálgico se encuentra en Aguilar de Campoo, en Palencia. Fue aquí donde el KUKU-Projekt encontró su nido, temporal, en una casa cedida por sus propietarios que acoge en sus 200 metros cuadrados el taller de Milde, una biblioteca especializada en arte y diseño, un intercambiador de libros —a modo de Bookcrossing—, una pequeña oficina destinada a clases particulares y dos alcobas que en verano sirven como microresidencias para invitados. Pero es en el salón, con una galería que da a la plaza, y en el antiguo comedor donde se desarrolla la mayor parte de las actividades, tanto formativas como artísticas: desde talleres diversos (textiles, de arte urbano, dibujo, cocina, papiroflexia) hasta exposiciones, proyecciones, charlas, debates, conciertos o encuentros culinarios. Una lista siempre abierta a nuevas iniciativas cuyo objetivo es desarrollar una red de participación colectiva, promover el entorno rural como una alternativa que invierta el flujo campo-ciudad, donde arte y cultura jueguen un papel determinante y la naturaleza sirva de inspiración, pero también de escenario. De ahí surgió la necesidad de crear el Inventarium, la plataforma virtual donde se registran todos los proyectos transversales asociados al proyecto KUKU, tanto las actividades que se realizan en Aguilar de Campoo y sus inmediaciones como otras acciones creativas y culturales llevadas a cabo en diferentes lugares y por distintas personas o colectivos que configuran el Mapa Colaborativo, una herramienta de coordinación, difusión y participación, como ellos la definen, alojada en la web datea.pe. Con el fin de dinamizar este último proyecto, cuentan desde el pasado verano con la KUKU-ARTist-RESidence. Una casa de cuatro dormitorios —también en régimen de cesión— destinada a hospedar a formadores o artistas que deseen visitarles, bien para integrarse en alguna actividad ya en curso, bien para desarrollar un proyecto propio que pueda beneficiarse de las infraestructuras de KUKU. En este último caso, se les invita a que, durante su estancia, impartan un taller o una charla, organicen una exposición en el marco de un día abierto o realicen una intervención o performance. La experiencia de Andrea Milde ha quedado también recogida —junto a la de otros protagonistas— en el documental La extraña elección, de Carmen Comadrán, estrenada en la Cineteca del Matadero, en Madrid. Laura acude extrambótica y exhuberante, como es parte de ella misma... Y no olvida sus pildoritas noticieras:

Tensión en el cierre del Valle de los Caídos. Mala Rodríguez, Premio Nacional por romper con su actitud y la letra de sus canciones el entorno machista de mujeres y hombres: "... La vida da vueltas, cada uno elige su destino, libérate del 4 X 4, pasa con tu vieja un rato, ni blancos ni negros, un simple grano de la maíz del amor en tu camino" Laura resalta a Ali Cutter, la modelo más curvy de Victoria´s Secret: "Curvas de placer, curvas de mujer hecha, su cintura, sus piernas, se retuercen en mi mente, siempre vuelven..." (Luzy Bsanta) Un tercio de los europeos menores de quince años habitan en casas insalubles: "Aquí, en hueco de piedra dura, triste y sola te vi al pasar y traigo flores de la llanura para que adornes tu desconsolado hogar" (Salomé Ureña) Países y asociaciones filantrópicas aportan 14000 millones de dólares contra las pandemias como el sida, la malaria o la tuberculosis: "La grave enfermedad que en Silvia vía llora triste su pastor Silvano, cuando, mirando en la siniestra mano, le vio agudo hierro de furia en corazón humano" (Hernando de Acuña) YSL lanza preservativos de lujo para concienciar sobre la salud sexual, con Laura vestida de nostalgia, negocio redondo para la industria de la moda. Según María Dolores Prieto, catedrática de psicología de la educación, los estudiantes más creativos poseen mayor habilidad para localizar y resolver problemas. David Smith expone en Chillida Leku y, la Casa de Cultura Ernest Lluch, se encuentra ya lista para su reapertura en Donostia. Adriana Rodríguez ve, en la moda, un futuro unisex, mientras, la camelia gallega, se abre paso en el negocio de la belleza: "Las camelias de tu boca morirán en otro tiempo y, aquella tarde mía, ya no será tuya" (Josefina Pla); ...

... Por ahora, Laura y demás, no os lía más;
    Mil gracias, K.F./Donostia/oct.2019

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  • Es verdad que cuando uno queda libre de sus rutinas, no sabe qué hacer. ¿Qué hago con mi tiempo libre? Por otra parte creo como Laura, que la cultura y la Naturaleza son el gran qué para que una persona pueda evolucionar como tal. Afortunadamente en España hay muchas ofertas culturales a nivel humanístico. ¿Qué opinas sobre lo del Valle de los Caídos? Hay mucha gente que está de acuerdo con el cambio. Hombre, yo pienso que un sujeto que fue un psicópata no debe de estar entronizado. Oye Kerman. Hazme caso y practica la Meditación para que puedas dormir. ¡Y nada de estar enganchado a la tecnología, que altera el sistema nervioso central!
    Es una satisfacción y un honor que una persona sensible e inteligente como tú, Kerman, dedique su tiempo, a leer y comentar mis pensamientos puestos en papel. Y que además celebre conmigo mis cien primeros relatos, es encantador. Te lo agradezco mucho, mucho. Y mis felicidades también para ti, que seas muy feliz en tu nueva casa en esa maravillosa ciudad, la que he visitado unas cuantas veces desde que era joven, y hace tiempo de eso, jajaja! Que pases un buen día! Un beso grande.
    Me ha gustado la reflexión sobre la libertad, el conocimiento de que la tenemos a veces puede sentarnos mal por la forma de conseguirla, podemos pensar que somos desagradecidos hacia algo o alguien, lo he vivido y también me sentí mal. Los proyectos sociales son tan necesarios, en lugares pequeños y en grandes, para empoderar a personas aisladas o desconectadas... Y por favor, que dejen de aparecer modelos que parece que se vayan a romper, mujeres irreales que confunden a las chicas y chicos, creándoles traumas que no deberian existir. Mil gracias a ti, Kerman. Besos mil.
  • Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura

    Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura, que son los nuestros.

    hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura

    Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura

    Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura

    Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura

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    Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura

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    Hªs. engorrosas alrededor de los mundos de Laura

kerman fdez mlez/av.navarra65-3iz.20100ErrenteriaGipuzkoa/34081199Y/kermanfdez@hotmail.com/943518298/ldo.CcInfc,Psico,BArtes UPV.

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