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4 min
La cara oculta de la Lolita de Nabokov
Drama |
19.09.13
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Sinopsis

¿Qué hay detrás de las Lolitas, cuyo comportamiento sexualizado deja entrever algo mucho más grave y oculto? ¿Volverán a ser cuerpo y alma en conjunto? Me temo que no. Sólo quién conoce de cerca lo que se siente. Lo comprende.

1.Un retazo de luna brilla en el firmamento como una hoja de acero. No, no es la luna. Es la hoja de un cuchillo. No hay luna. Ninguna noche. Yo quiero verla. Pero ella no está. No está para mí. Estoy asustada de lo que soy. Toda presencia es vaga e irreal. Cada vez que él viene mis manos se tensan, se vuelven inconmesurablemente duras y fuertes como garras, como hojas de acero. Y cada vez que él viene, la luna se escapa. No quiere mirar. Vendrá ésta vez y otra vez y otra. Lo hace. Y es morir. Y es morirme. Pero la muerte me olvida al momento de morir. El viene desde todas partes, por todas partes. Me roba la carne, me encarcela.   Se mete en mi cuerpo, en el pensamiento. Viene y se queda a ocupar el territorio del adorable cuerpo de la niña. Es el cuerpo de los poco fuertes. El de los menos fuertes. Porque el mal viene desde él, está en mí, a las puertas de mi cuerpo, - la entrada del infierno-,contra mi piel de niña moribunda. No existen las palabras. El silencio expresa mi vergüenza y su orgullo. Una vergüenza es la que me une a todos los principios, comienzos de muerte, por tener que vivir la vida cuando ya no estoy en mí. Lo que queda es petreo, pertrificada respiro en el interior de una espesura sin acceso alguno para nadie.   Cuando se me ve, no se puede mirar. La mirada está proscrita. Nadie debe mirarme. Desde el momento que se me ve, no se debe mirar. Sus besos sobre el cuerpo me hacen llorar, pero nunca lloro. El ruido de una persiana golpea el silencio, próximo, tan cercano que quiero dormir en el sonido, para marcharme. Pero él toma mi cuerpo en ese ruido. Los golpes de la celosía son dolores. Otra vez lo hace. Y otra. Lo hace en la untuosidad de mi sangre, hasta que muera todo mi cuerpo. Cierro los ojos y pienso: lo tengo por costumbre. Costumbre. Lo que es costumbre ya no puede doler. Yo tengo nueve años. Y he aprendido que todos los días comienzan con las puestas de sol. No hay mañanas. Es mentira. No hay día ni luz. Mueren rotos, como mis años. Él está sobre mi cuerpo. Él pesa. Y yo muero. Y al morir, los olores del caramelo me llegan a la nariz. Y llegan los algodones dulces, las almendras garrapiñadas.Los caramelos son amargos. Las risas de otros niños, me llegan, y huelen a palomitas de maiz. Él me dice que quiere hacerlo. Yo no digo nada. Él lo hace. Y le dice que sólo ella, ella, ella. Ella también está sola. Pero no dice con qué. Yo ya no oigo. Ni oigo la risa ni la risa a mí. Tengo nueve años. Y el rostro destruido. Llevo largas trenzas delante de mi cuerpo. Mañana me las cortaré. Todo en un solo gesto: el cabello, el asco, la vergüenza de ser quien soy.   2.El abismo esta a un paso de mis pies. Las ventanas siguen abiertas sobre los precipicios. El abismo, me llama, se encuentra virgen para mis sentidos, que son heridas todos. Me emborracha el vértigo, me mareo, siento la llamada. Debo decidirme de una buena vez por todas, a lanzarme para planear por esos tibios aires, con estas alas que él ve como brazos, con estas plumas que él ve como ropas, con ese halo que él ve cuerpo; se me ocurre de pronto que lo mejor que puedo hacer en este momento, es abrir de una vez mis ojos para escapar de este extraño sueño. Y al hacerlo, ya no se encuentra frente a mí ese monstruoso precipicio: ha mutado; es un lecho. Me acoje con manos de seda.   Estoy cayendo mansamente en el vacío. Ya nada duele. El golpe tampoco duele.   3.(Dadme sangre y papel, os aseguro que tras unos bocetos de sombras chinescas, os demostraré que hay crueldades que dejan marca incluso en lo más profundo de un suspiro… Aun cuando este es inocente y no sabe lo que es la malicia.)   Sub umbra floreo: C.Bürk
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Otros relatos del autor
  • Sin ánimo de robarle espacio a esta introspección de tu Lolita, agradezco tu comentario, y aprovecho para confesar que saltando curioso de aqui para allá descubrí la admiración tuya hacia la novela de ruiz safón. Bendita curiosidad, disfruté a rabiar y quedé devastado por el final de Marina. La sensación de soledad que logra transmitir el escritor en las ultimas lineas es majestuosa y lúgubre. Inolvidable. Gracias
    Las Lolitas siempre han sido muy complicadas. Un buena manera de enfocar el tema. Me gustó
    A veces no somos lo que creemos ser, no nos conocemos o, mejor dicho, desconocemos nuestra cara oculta. Tú estilo, sin duda, de una fluidez literaria increíble..Fue un placer.
    De nuevo una escritura que proviene del subconsciente, de la cara oculta de la narradora; y además también compruebo que está llena de juegos de palabras, seguramente no buscados, sino tramados desde la inconsciencia (por ejemplo: "El silencio expresa mi vergüenza y su orgullo. Una vergüenza es la que me une...", o "Lo que queda es pétreo, petrificada respiro..."); ya lo dije en otro relato tuyo en el que anunciabas practicar la escritura automática: me recuerda a los juegos de palabra geniales de Raymond Roussel en su "Locus Solus", donde creaba textos que asemejaban espejos confrontados; y es esta escritura la causa de la emersión de tus juegos. Saludos
    Un gran relato con frases cortas y duras como zarpazos brutales que nos van describiendo el drama de la chica antes de la primera puñalada, "tengo nueve años", y continúan golpeando sin piedad haciéndonos sentir todo el asco y el tormento de la desventurada niña y el alivio fatal de su vuelo liberador. Saludos y Enhorabuena.
  • Puédase decir que en éstas epístolas que escribí; son más de cuatocientas todas juntas, sí que desaparece la escritora para volver a su verdadero ser íntimo, lo que ella es en lo más privado. Aquí sí soy Claudia, la de verdad, no la que se esconde habitualmente en sus escritos. Aquí me doy permiso para ser yo. Sólo y únicamente en éstas cartas, cuyo destinatario no existe. Pues a "X" lo inventé un día siendo niña.

    Hállese aquí el relato más terrible, más soez, más macabro, sexual explícito, profundamente psicológico que he escrito jamás. Un esrito que una vez más, se aleja completamente de mí misma. ¿Cómo una mujer que estuvo en un convento puede tener algo que ver con ésto? No. Pero lo escribí. Como otras tantas cosas que nada tienen que ver entre sí. Es lo que tiene la escritura automática, que dejas de ser tú, mientras otros y otras te ocupan para poder contar sus historias. Tras la lectura de éste relato, amigos, sacerdotes amigos, gente de la iglesia católica y fuera de ella me borraron del "Feisbú" y de sus vidas. Triste, para la escritora no ser respetada como tal. Con lo fácil que es saber que los que escribimos, reflejamos a los otros y pocas veces lo propio. Y que si lo hacemos parecer así, es con una intención.

    ¿Qué hay detrás de las Lolitas, cuyo comportamiento sexualizado deja entrever algo mucho más grave y oculto? ¿Volverán a ser cuerpo y alma en conjunto? Me temo que no. Sólo quién conoce de cerca lo que se siente. Lo comprende.

    Un irónico relato sobre el engaño de las apariencias. Una vez más, alejándome de mi misma al escribir. Son los otros los que quedan entre los relatos, nunca yo. Una se cuida de relevarse...

    Un relato escrito durante la tarde de hoy, día 18 de septiembre de 2013. Surgió del tirón y ante una idea previa. Espero arrancaros una sonrisa. Con ese fin fue escrito.

    Casi siempre descuidamos lo más importante: esforzarnos en ser felices. Cuanta gente hay que cree que felicidad es igual a suerte. ¡Craso error! Para ser feliz hay que querer serlo y es como el deporte: un ejercicio de voluntad y constancia. No pretendo aleccionar a nadie. Pues a mí también me queda pendiente ésta lección.

    Elogio a la Madre más amorosa que podamos tener: la Naturaleza. ¡Qué sencillo es todo tomándola como referente!

    Toda apariencia es engañosa. Una alegoría a los prejuicios; una vez más (suelen serlo casi todos mis escritos).

    Un divertido poema, con un toque de humor negro. Porque canallas, haberlos "haylos"...Otra cosa es ser el hijo de uno, entonces la canallería puede ser herocidad.

    La escritura automática es un método que se me presentó por sorpresa. Ahora, cada vez que tecleo, lo hago "guiada". Es así como escribí "Maldita Matilda" , novela que se publicará este año en el Reino Unido. Por tanto, no es meramente mérito mío. Sino de esos que vienen a ayudar.

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No recuerdo exactamente el momento en el que me planteé ser escritora. Quizás nunca fue así. Las cosas surgen según las planea el destino para nosotros. Poco podemos hacer para cambiar eso. Es difícil relatar mi vida literaria. Podríamos decir que como pez en el agua, necesité desde siempre de las letras, ligadas, eso sí, a las pequeñas cosas grandes, y detestando vanidades. La causa; un profundo anhelo por expresar lo que siempre escapa de los diálogos. Escribo casi siempre fuera de la norma, derrochándome porque sí, sin miramiento, ni metas, ni ambiciones. Es una especie de trance sin más. Las biografías de muchos autores, muchas veces se ven ahogadas por la enormidad de sus labores, homenajes y menciones obtenidas. A mí me resulta difícil hablar de esa manera de mí, precisamente porque es mucho más interesante hablar de los otros y del mundo que de una misma, difícil por la cercanía que tengo con los otros y la lejanía conmigo misma, que aun dando todo de sí, contándolo todo con pelos y señales, cubre mejor que nadie sus secretos. Soy, tengo que serlo y tenía que serlo a la fuerza, una escritora irregular. Comparada con el resto de escritores, regularmente irregular. También vivo, no siempre escribo. Y a veces, eso se invierte. Soy alguien que sobrevive mejor a su tiempo elogiando el pasado -porque lo abrazo, lo beso y lo amo de un modo muy particular-. Escribo cosas pasadas de moda en un mundo moderno que a eso lo llama “retro” o “vintage” con también definiciones modernas. Una intenta entender la realidad que está más alejada o que quedó atrás en el tiempo, o no descubierta en las almas, descifrarla, ponerle un lenguaje, y si es posible transmitirlo entonces. De ese modo, me gusta aportar un poco de comprensión o dar algunas respuestas a posibles lectores interesados por conocer cómo se vive en circunstancias adversas a uno mismo. Fue inevitable que yo abriese el cofre de ciertas vidas ajenas a mí, para sacar de él todo lo que me resultara provechoso y construir historias. Letras que en un contexto determinado, siempre incluyen el talante nostálgico, combinan la narración con elementos costumbristas o expresiones personales, que de otro modo no serían permisivas. De ahí a que todos mis trabajos sean meramente circunstanciales, nacen porque deben. El convencimiento acerca de una obra, la ilusión por el propio talento, es enemiga de la escritura. Escribir la vida íntima del mundo y de los otros, es también buscar ese lenguaje de la intimidad de los otros –mucho mejor alejado de uno mismo- esa trascendencia escondida en diálogos oídos en la tienda de la esquina, o en conversaciones con la gente corriente de cualquier lugar. El exceso de talento no existe, nunca se acumula. Todo fluye como el tiempo, como lo hacen también nuestras existencias semideshechas, nunca del todo terminadas. Siempre buscadoras de un sentido más profundo de lo evidente… Una es una presente de la picaresca en el mundo. Asisto como simple espectadora de los aspectos más desagradables de la realidad, de la hipocresía, de lo noble o de lo más prosaico. Con la naturalidad cotidiana a la que hacemos el vacío, trato de describir algunos de los aspectos más corrientes del mundo, cosas a las que nunca idealizaríamos… Desde bien pequeña tenía el convencimiento de que debía servir al mundo, y no ese a mí. De ahí a que a los diecisiete años, dejando mi Alemania natal y sin saber a penas cuatro frases en el idioma castellano -en el que ahora escribo todas mis obras- me vine a Castilla con el fin de ordenarme religiosa. Como mencioné anteriormente, la vida acaba encargándose de llevarte de la mano y mis planes dieron un nuevo giro, acabando en Barcelona y dedicándome al marketing y a las traducciones. Hasta ahí seguía escribiendo mis relatos en alemán. Fue alrededor de 2005 y tras la pronta muerte de mi padre, y afectándome esta en lo más hondo, que mi escritura viró a la expresión castellana. Y ya no pude parar. Nacieron un sinfín de relatos y poemas, ensayos y artículos que me atreví a publicar por internet, usando diversos portales literarios, como lo fueron yoescribo o tusrelatos. Ahí obtuve, para mi propia sorpresa, muchos comentarios positivos y algunos relatos fueron premiados o elegidos relatos del mes o de la semana. Una buena amiga, Begoña Bolaños, se encargaría además -sin yo saberlo- de enviar mis obras a certámenes literarios. Qué grande fue mi sorpresa cuando mi amiga me comentó su hazaña y que hubo ya varios premios positivos obtenidos, finalistas y ganadores. De ahí a que, así lo veo, es ella la responsable de éstas cosechas. Yo poco más hice que escribir para mí. Soy perezosa para según qué cosas y odio competir. Si, lo que más detesto es competir o tener que demostrar valías. Pues todos somos iguales. Cada uno a su manera. Todo ocurrió alrededor de la misma fecha. Así que, sin esa amiga, ahora no podría enumerar aquello. Y para hacerlo, que sé que debo, mejor dejo aquí lo que ella misma escribió sobre mí en mi blog: “Hablar de Claudia es hablar de una persona auténticamente apasionada. Es amante del simbolismo, de lo sincrónico y su búsqueda principal es el profundo misterio vital. Miradora de lo oblicuo, siempre le busca nuevos enfoques a la realidad. Claudia no tiene término medio, pues siente con una intensidad abrumadora, y esa manera de ver la vida la transmite a sus trabajos literarios. Autora de numerosos relatos cortos, siendo algunos distinguidos en diversos certámenes literarios(15 Concurso "Cartas de Amor", Premio Ganador, Ayuntamiento de Valdepeñas 2008, Tanatología Concurso Poesía 2007, Premio Ganador, Concurso de Poesía "Cartas de Amor" Ayuntamiento Calafell/Tarragona 2008, Premio Finalista,Certamen Literario Internacional 2007 (Argentina) "Ficción en el Éter ” de Obras para Radioteatro, Concurso PABLO NERUDA de CARTAS DE AMOR‏, Premio Ganador 2008,Premio Finalista NH relatos 2007,II certamen Poético Prometeo‏ 2007, Premio Finalista, Página Narrador.es: Tres relatos seleccionados como relatos del mes durante 2008 y 2009, Página web tusrelatos.com, Escritora más prolífica año 2006 hasta la actualidad: puesto tercero, etc. ). Claudia así mismo ha colaborado como comentarista en diversas revistas digitales y publicaciones en papel. Entre ellas se destacan, "Extrañología", "Clave7", "El cuele (sector minero" etc. Es colaboradora en muchos programas de radio, como lo es "Camino de Misterio" en Radio Intereconomía, Radio Nacional de España, Radio Clave Siete (Santa Cruz de Tenerife), Les set LLunes (La Garriga, Barcelona)"El cercle enigmátic" (El Vendrell, Tarragona)etc. Ha sido ponente recientemente en un congreso: "Ciencia i Espíritu". “ A lo citado por ella, añado que escribí la novela “Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot”, publicada por la editorial “Grup Lobher” en 2008. Esa novela es un mero ajuste de cuentas con mi infancia. Una intrusión a los recuerdos. Y en el ejercicio de ese recuerdo, nació la protagonista, Jeanne Bardèot. Desde ahí, me he comprometido a no escribir nunca más sobre mí misma. Es importante alejarse de uno mismo, para ser otros para los otros. Es un consejo que me dio un poeta mejicano y que nunca olvidé. En esa primera novela se le permite al lector que construya su propia novela a partir de los elementos previos que se le dan. Esto lleva a una paradoja porque la figura de ficción que narra una gran parte de la novela postula en la verdad, la ficción de la que me jacté en esa novela, en realidad es lo auténtico. A la vez de esto, y pensando en un regalo estrictamente para la familia, escribí el libro de relatos y poemas “Desde el penúltimo rincón de mí espejo”. Menciono aquí que sin mi anterior agente literario, (al que no busqué sino me encontró él a mí) posiblemente nunca habría tomado la decisión de ser novelista. Fue este que quiso tal asunto de mí. Las cosas nunca han sido porque yo las buscara o encauzara. Insisto, que quizás sí dirigidas por algún invisible plan (como en todas las vidas) las cosas llegan a mí sin buscarlas. Así fue como escribí este mismo año, de un modo rápido y fluido a “Maldita Matilda” y nuevamente, por causas del destino (ahora las mencionaré), acabé en la agencia “Página Tres” tras jubilarse mi anterior agente. El azar quiso que otro escritor viera un comentario mío acerca de una valoración que se me hizo para “Maldita Matilda”. Este, muy ofendido, me contestó al comentario con un “¿Cómo te atreves a hablar de tu novela en las páginas de las editoriales sin que eso lo haga un agente por ti? ¿Es que no tienes agente?”. Pensé que tenía razón. Así que esa misma tarde envié mi novela a dos agencias, de las cuales ambas contestaron, la primera fue Piluca Vega, de mi actual agencia. Haciendo caso a la intuición, me decidí por ella, a la vez que ella lo hizo por mí. El factor principal fue el talante humano que denoté entre sus líneas, su empatía y su comprensión; algo difícil de describir en palabras. Las cosas, como digo, se sienten. En “Página Tres” me siento plenamente acogida y el trato por parte de Piluca y Fernando es exquisito. Luego de estar con ellos, todo se fue desencadenando. A penas me lo explico. Todo lo ocurrido me ha enseñado que no importa que decisiones tome, que las cosas se sucedan como deben. En todo caso, lo más importante de mi viaje por este mundo no aparece en las biografías o en las novelas que puedo escribir o escribiré, sucede en forma casi imperceptible en las cámaras secretas del alma. Espero que esta larga parrafada responda a las curiosidades. De haberlas. Porque soy y querré seguir siendo alguien que es desconocida. Por motivos obvios de naturaleza propia. Cuando una se propone servir, todo lo que es reconocimiento no hace más que pesar sobre la espalda. Entiéndase…

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