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8 min
LA CONDICIONADA LIBERTAD DE OPINIÓN
Reflexiones |
01.08.19
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Sinopsis

Nos vanagloriamos de la libertad de opinón, pero ésta está sujeta a otros intereses.

Mi amiga Nuria Font era una mujer relativamente joven; morena, de unos ojos grandes y vivaces en los que se reflejaba una insaciable curiosidad por todo lo que acontecía a su alrededor. Por eso tenía la costumbre que las mañanas en las que no iba a la oficina después del primer café del día iba a su ordenador, conectaba con INTERNET y accedía a las Noticias de la prensa Nacional. Leía lo que decía un peródico tras otro, y sus correspondientes columnas de opinión con el propósito de adquirir un amplio margen de información, y así ella poder tener un profundo y genuino espíritu crítico de lo que sucedía en el mundo, y especialmente en su país. "Todo, todo se debe de analizar" - solía decir; por lo que a mí me gustaba su manera de ser.

Sin embargo un sábado cualquiera, mientras Nuria se hallaba viendo los titulares de uno de los periódicos de su ciudad de repente tuvo la firme convicción de que los medios de comunicación según el enfoque que le daba a la noticia, se advertía enseguida la tendencia ideológica del Editorial que dependía de un partido político determinado que era quien le pagaba la edición, y que a la vez dicha ideología estaba apoyada de un modo más o menos erudito por los artículos de sus colaboradores.

Por tanto a Nuria aquellas lecturas más que agudizar o enriquecer su perspectiva acerca de la actualidad lo que hacían era desorientarla puesto que éstas lo que pretendían era influir de una manera subliminal en el estado anímico del lector. Manipularlo y echar leña al fuego dogmáticamente en su "Gran Causa" ideológica, dado que aunque no se diga abiertamente se piensa que el hombre común de la calle no tiene un criterio propio demasiado formado, éste es muy volátil y puede cambiar de parecer de la noche a la mañana. Lo mismo se  podría decir de los programas de debate en los canales de televisión en los que unos tertulianos que trabajan en las redacciones de ciertos periódicos los cuales están subvencionados por las sectarias entidades políticas y nacionalistas, con la salvedad de admitir en el debate a algún sujeto sin ninguna relevancia con un modo distinto de pensar de los otros, para aparentar; hacer ver que hay una débil oposición a la ideología dominente.

A mi amiga que tenía un robusto amor propio, aquello le recordaba cuando era niña e iba con sus padres a la iglesia de su pueblo en Huesca y veía el idolatrismo de algunos feligreses hacia algún santo, que competía con otras deidades. A ver quién hacía más y mejores milagros.

Mas como en el día de hoy esta fe ciega por lo sagrado se ha transformado en profana, se supone que esta emotividad humana tan sobrevalorada se ha desplazado a las ideologías políticas muchas de ellas con un falso mensaje épico y libertario para ganarse la voluntad del hombre medio y poder gobernar cuando en realidad aquí quien manda es el neoliberalismo, el Capital. El caso más extremo y paradigmático de este  idolatrismo político es el de Corea del Norte.

Nuria se dijo no sin razón que la gente a pesar de los adelantos científicos, seguía venerando un ilusorio relato mítico pero con otro ropaje o decorado distinto al del pasado, en cuyas posturas apenas tiene cabida el juicio crítico, por lo que se hacía difícil mantener una autonomía personal, ya que el marketing de los partidos se centran singularmente en la preponderante pasión del posible votante.

En consecuencia eso que se dice de la libertad de expresión es una falacia oficial porque este pensamiento individual y social está condicionado por el omnipresente espectro político con su demagogia a cuestas y sus peleas con el adversario, en el que muy de vez en cuando se habla del factor económico como son los impuestos.

Así que mi amiga Nuria se preguntó: ¿Cómo puede ser que en los tiempos actuales con la cantidad de información que se canaliza en distintos medios de comunicación haya personas que se dejen influenciar por los clichés demagógicos de los grupos políticos y desdeñan a quienes no piensen como ellas, al igual como hacían las beatas de la iglesia de mi pueblo años atrás que pensaban que los protestantes eran hijos del demonio; y por otro lado también son incapaces de saber analizar con objetividad una situación dada?

Es evidente que el lado emocional humano no se ha desprendido de un tupido velo narcisista que no le deja ver la realidad en sus matices. Se puede conocer a un sujeto que sea un genio en Economía, en Medicina, y al mismo tiempo anímicamente que sea un fanático de una idea como bien sucedió con los nazis, o un estúpido radical. Pues por desgracia esta "Gran Causa" en la que va implícito el superego personal o social que busca afanosamente ser muy listo a costa de los demás tiene una connotación tan inmovilista como inflexible que no permite entenderse con nadie; de ahí que se diga que no hay "una tradición democrática" que quiere decir que tenemos mucha retórica, mucho "rollo" pero que no se sabe ni escuchar, ni dialogar.

De todo esto hablé un día con Nuria, Pero cuando regresé a mi casa, al ver una película en la televisión hubo una escena que me llamó poderosamente la atención. Los personajes que rodeaban al protagonista, cuando veían a éste preocupado por alguna cuestión le preguntaban interesados: "Te ocurre algo?" Si él respondía expresando su parecer sobre el tema, y si ellos no le habían entendido bien insistían: "¿Qué quieres decir?" y luego: ¿Por qué dices éso?" Entonces caí en la cuenta que yo hacía muchísimo tiempo; años que nadie se molestaba en preguntar nada a su prójimo.

Se dice que desde un punto de vista biológico nuestro cerebro no tiene suficiente tiempo para procesar toda la información que se nos da la cual viaja a la velocidad de la luz, pero yo creo que a este déficit de reflexión sobre cualquier problema cotidiano se le puede añadir otro factor que es un mal endemío de siempre.

Parece ser que en la Península Ibérica los efectos de un casposo Romanticismo fueron asumidos en el siglo XlX bajo el nefasto reinado de Fernando Vll, el cual en connivencia con la Iglesia Católica marginó a los pocos hombres de la Ilustración que habían, y todavía en nuestro presente por muy postmodernos que seamos hemos heredado algunos hábitos del pasado y vivimos sobre nuestra Historia. Aún hay una mayoría de gente que hace ascos de tener que pensar.

-¡ Que exagerado eres! - me dijo Nuria cuando le referí este hecho histórico del reinado de Fernando Vll en la Biblioteca pública de la localidad en la que vivo, donde había ido a devolver una novela.

Seguidamente me la llevé a la sección en la que habían unas estanterías repletas de libros de Filosofía, de Psicología y de otras Ciencias durmieno el sueño de los justos porque el público no les hacía ningún caso.

- ¿Lo ves? Aquí hay grandes obras a las que nadie les echa ni un vistazo - le dije a Nuria-. No obstante sería muy conveniente leerlos de vez en cuando, no para repetir como unos loros lo que estos libros digan, puesto que cada uno de estos pensadores no dejan de ser hijos de su tiempo, y con unas vidas diferentes a las nuestras; aunque también habría que leer a pensadores actuales que los hay. Sin embargo estas obras desprenden un poso reflexivo que da de sí  que dejaría en ridículo los clichés egocéntricos y enriquecería a nuestro espíritu. Por eso yo siempre recomiendo leer de todo, y viajar, viajar...

- Estoy de acuerdo contigo - respondió ella mientras nos besábamos en la boca.

Lo que no sé es si Nuria ha seguido mis consejos.

 

 

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  • Ojo critico.....certero y realista, que quizás despierta a esa realidad objetiva que de sin otra posibilidad de navegar, ya nos llegamos a acostumbrar….....¿ donde o en que sector o en que lugar no pre-domina la manipulación basada en intereses creados ? .y por cierto, Como siempre....Una gran pulcritud y soltura en su escritura...…. Sr. Miralles, Saludos
    Hace unos meses escribí un artñiculo sobre la liberta de expresión y opinión, sobretodo cuando eres una persona muy activa en redes sociales. Pensamos que somos mucho más libres ahora porque hay muchas más etiquetas y variedad, porque pensamos que al vivir en una actualidad tan moderna tenemos el respeto que merecemos. Lo cierto es que las redes sociales son como lobos que te atacan si no coincides con ciertas opiniones, creo que no tenemos más libertad ahora porque las cosas han dejado de ser simples. Lo complicamos todo y lo pensamos todo demasiado, da temor expresar tu opinión porque la libertad de expresión tiene barreras y puedes ser despreciado por ello.
    Hola querido Francesc Miralles, es un placer leerte de nuevo. Es verdad lo que dices en tu sipnosis. Muchos pensamos que somos libres de alguna forma pero la realidad es que somos esclavos de un mundo consumista e inconforme e incluso de dar nuestra propia opinión por miedo a equivocarnos, por falta de conocimiento o del qué pensaran los demás de nosotros. A veces nos sentimos cohibidos de expresar nuestro punto de vista de aquello que nos rodea por miedo a ser criticados o despreciados.
    Es tanta la información con la que actualmente se nos bombardea desde todos los frentes, que justamente suele producirse el efecto contrario: estamos más desinformados que informados. Yo no sé si la solución a este problema estará en leer. Quizá sea más acertado pensar. No lo sé, la verdad.... Me gustó cómo novelaste el tema para hacerlo aún más interesante.
    ¡ Cinco estrellas como cinco castillos! Parece salido de mi boca, pero, en vez de mis exabruptos, relatado con una clarividencia digna de destacar y, tocas, en el relato "novelado", punto por punto, con agudeza crítica envidiable. Yo, en la playa, si no es salvaje, me aburro como una morsa; prefiero conversar, comer o cenar con la gente que siento que en Galicia me quiere y que yo quiero y, siempre, con mi perro al lado, que disfruta de una jubilación la mar de feliz. Espero ansioso tu próxima entrega. Gracias, kf.
    Como bien dices nuestra libertad de opinión y de reflexión esta muy condicionada por lo que hemos absorbido y por las opiniones de lo que nos rodean. La manera de luchar es limitada pero con una información veraz, una cultura de primera fila y el abrirse a los demás, algo se puede hacer. Saludos Paco
    En el espectro de la información en estos tiempos, la única forma de contrastar lo que nos vende la prensa es leer. Si dicen que es amarillo a lo mejor es rojo, y si es azul a lo mejor es verde y negro. Es contradictorio pero, vivimos sometidos a lo que piensa el resto.
    Como siempre tocando diversas teclas de interés social. Interesante reflexión. Saludos, Francesc.
    La LIBERTAD DE OPINIÓN, es un tema muy delicado dentro de un abanico de sorpresas, los mensajes subliminales y la manipulación de ingeniería social, abunda, Me ha gustado tu escrito, esta al orden del día...Un abrazo querido Francesc!!! , una pregunta, el Francesc Miralles que tengo por amigo en el facebook, eres tu¿?
  • Sigue la historia del abogado Rubén.

    Un hombre contacta con una mujer a través de las Redes Sociales y se lleva una sorpresa. El protagonista no soy yo; aunque esta historia está basada en una situación real.

    Este es un tema espinoso que me lo he pensado mucho antes de abordarlo porque no deseo que se me malinterprete. Y como pienso que no hay efecto sin causa, trato de encontrar unas causas subyacentes para esta lacra social.

    José García, el amante de los mambos tiene que reflexionar sobre sí mismo para huir de su soledad, pero no sabe muy bien cómo afrontar la situación.

    Continuación del relato.

    Un hombre al escuchar una música determinada, le hace pensar en su vida. Este personaje no soy yo, sino que está inspirado en un hombre con el que hablé hace escasos días.

    Un ser viviente se halla en un sitio desconocido y habla de su vida.

    Un día fui a un teatro, y me planteó un tremendo problema.

    Continuación del anterior relato. El escritor Terenci Moix también se refirió en su biografía a este tipo de enseñanza, y no se equivocó.

He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

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