cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
la confirmación
Amor |
23.02.21
  • 4
  • 5
  • 527
Sinopsis

un tipo quiere sentirse vivo

 

La lluvia golpeaba violenta sobre el techo de chapa de mi humilde  casita de madera. Estoy enamorado de mi casita modesta y sin embargo cómoda  y hermosa. Abrí un postigo para ver el paisaje verde y húmedo. El temporal no cedía, dos días de lluvias intensas me obligaban a permanecer  en la casa. Vi los árboles sacudidos por el fuerte viento y me sentí muy seguro y protegido en la casita, arrullado por la lluvia y el viento, pero a salvo. La tierra estaba saturada de agua, se formaban ríos espontáneos  y efímeros porque desaparecerían apenas amainara.

El vecino más cercano estaba a dos mil metros, tenía delante de mí un paisaje arbolado que me aislaba del resto. No es posible saber lo que es la felicidad, pero esto debe ser muy parecido a ella. Soledad, lluvia árboles y verde no es posible pedir más.

La casita, el entorno todo, eran  ideales; solamente Fernanda y yo conocíamos este  paraíso.  Ella me  aprovisionaba, y brindaba todo lo que necesitaba, amor, alimentos, compañía y la sensatez que yo nunca había tenido.

La lluvia fue amainando, el paisaje humedecido seguía siendo tan hermoso y sentía que no podía apreciarlo en su totalidad. Los árboles aun goteaban  sacudidos por el viento que continuaba firme. Salí descalzo para sentir el césped empapado, enterré los pies en el barro, sacudí a los arboles más pequeños para recibir las gotas atesoradas en las hojas, mojado y embarrado, pensé que posiblemente vivamos embarrados por  las vicisitudes de la vida cotidiana. El barro nos ensucia pero a la vez nos oculta. Un rayo de sol me encegueció, pensé irónicamente que era un doble enceguecimiento en tanto que yo me sentía ciego y perdido desde hacía tiempo.

La ironía sobre mí mismo, me revitaliza. Estoy en un recomienzo, en una oportunidad.

El aislamiento en soledad es una decisión inclaudicable, una búsqueda de aire renovado, un escape.

Las nubes espaciadas permitían ver al sol poniéndose detrás de los árboles lejanos, la oscuridad creciente me causaba sentimientos ambiguos, el cielo iluminado por los últimos rayos solares presagiando el final de la claridad del día, en un ciclo ininterrumpido que arribaba desde el inicio del tiempo. Pensar en ese devenir era casi ridículo, el ciclo y el pasaje  día/ noche; noche/día, carecía de cualquier sorpresa. Sorpresivo sería que no se cumpliera. Me descubrí pensando en esto y me reí de mí mismo, convencido que este periodo de soledad de alguna manera me relevaba de pensamientos más complejos o elaborados.

Cuando la noche se impuso sobre el día, sentí la disminución de la temperatura, igualmente decidí quedarme allí, sintiendo la humedad en mis pies y el frio que traspasaba mis ropas livianas.

Cuando el frio y los pies húmedos me causaron malestar, entré a la casa, me acerqué al hogar a leña y avivé el fuego. Busqué la pequeña olla, y la acerqué al fuego para recalentar un guiso del día anterior, recién ahora percibí que aún seguía en ayunas y el estómago reclamaba que lo atendiera.

Acompañé al guiso, con vino tinto y un pedazo de pan. La comida y la bebida me dieron una sensación muy placentera. Recordé a Fernanda y le agradecí a la distancia por estas provisiones que amorosamente me alcanzaba cada dos o tres días.

Reanimado por la ingesta del guiso, y euforizado por el vino, fui hasta el estante y busqué  algo para leer tirado sobre la cama. Me decidí por:”Bartleby  el escribiente” de Melville ya lo había leído varias veces, pero ese personaje me fascinaba. Un tipo que solo manteniéndose firme en su compromiso inicial era capaz de desafiar todo, era emocionante. Releí el cuento y reviví esa sensación de libertad. Entonces me sentí mejor y seguro, con la esperanza de que Fernanda vuelva y me confirme que aún sigo vivo y que  todo esto no es solamente un sueño

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • gracias a todos por la amabilidad dispensada
    Horacio, la soledad es saludable y necesaria a veces para hacer una introspección de la vida pasada y presente con el fin de poder continuar creciendo. Saludos
    Me encantó! "La Confirmación " en resumen, es un retrato escrito del efecto de la naturaleza que produce en el ánimo del hombre: sueños, libertad y paz, son los componentes de este hermoso relato. Saludos Horacio.
    En Barcelona el cine agentino gusta mucho, precisamente por lo que te he dicho. Que soís unos artistas en todo, y hacéis pensar, cosa que en estos tiempos tan frívolos que corren es de agradecer. Me gusta también el cine mudo y en blanco y negro. Siempre veo a Charles Chaplin, y ahora he visto LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO del sueco Dreyer en versión muda bajo el expresionismo alemán. También vi en su día ORDET (LA PALABRA) ya en versión hablada, que es un drama rural sobre la resurrección de una mujer. Una joya.
    Sí señor esto es vivir con plenitud. Y si uno se siente enamorado de alguien y sobre todo es correspondido, porque aquí esta la madre del cordero, todo el entorno adquiere un sentido, una razón de ser. Y en estos casos uno se tiene que pellizcaar para constatar que lo que se vive no es un sueño, porque por lo general siempre hay problemas. Desde luego, vosotros los argentinos soís unos verdaderos enamorados de la palaba; soís profundos, analíticos y unos artistas. Yo soy tan cinéfilo como tú, y Fellini Woody Allen también son mis preferidos. Fellini no hacía sólo películas, sino que hacía un fresco, un retrato de su sociedad y de una época.
  • ¿La única verdad es la realidad?

    Un paria, un boliche, un viejo y la muerte

    un tipo hace algo y se cree bueno

    las sorpresas no siempre son buenas

    alguien piensa, piensa y piensa y no prueba con vivir un poco.

    Un barrilete, una pelota, el padre y los vecinos

    un tipo camina y mientras piensa patea una piedra

    Hay que ser muy cobarde, para ser valiente.

    alguien busca una librería y se encuentra con una sorpresa

    un tipo se manda una macana sin querer, le dan el susto de su vida, pero sale triunfante

Soy psicólogo social y docente en actividad. Me jubilé en una empresa de energía, después de 42 años tengo 68 años

Tienda

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta