cerrar

Esta web utiliza cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

5 min
La conspiración de los gusanos (Prólogo)
Suspense |
12.01.18
  • 4
  • 2
  • 48
Sinopsis

Un detective privado investiga la desaparición de un muchacho. Pensando que se trata de un caso sencillo terminará descubriendo una conspiración mucho mas grande de lo que cualquiera pudiera imaginar. Algo que va mas allá del gobierno, incluso del planeta, algo de otra dimensión.

Prólogo: Miedos infantiles

A veces pienso en cuando era niño, cuando las preocupaciones de la vida adulta no existían, eso no quiere decir que no existíeran las preocupaciones. Había unas cuantas, aunque no eran tan graves.
Recuerdo ese miedo típico, el que te agarra en la oscuridad antes de dormir, esas criaturas que se forman por la imaginaión infantil, hablo de los monstruos.                                   En donde nací, Corrientes, a lo que mas se le solía tener miedo era a los fantasmas, casi todos los niños (y algunos adultos) juraban haber visto uno en un escapmado, una cancha, una escuela, o en sus casas, siempre adentro del ropero con la puerta entreabierta, abajo de la cama, o a veces del baño. 
Ese no era mi caso, cuando era niño no le temía a los fantasmas sino a los monstruos como tal, criaturas deformes y asquerosas llenas de garras y dientes con la única intención de deborar, siempre los imaginaba debajo de mi cama, esperando a que yo me durmiera para terminar conmigo.                                                                                          Mi madre había fallecido mucho antes de que tuviera memoria, por lo que mi padre fue el único que estaba para educarme, y la mejor forma de describirlo a él sería...un tipo jodido, hablando con todo el regionalismo (mas adelante es probable que siga ocupando términos así). Siendo policía, no tenía tiempo para los miedos infantiles, para él, lo único a lo que había que tenerle miedo era a la gente, el tipo que saca un arma para robar plata de un kiosco y que además asesina al vendedor a pesar de haber cooperado, a los drogadictos con navajas que están dispuestos a todo y a los vendedores de droga inescrupulosos que vivían de la muerte de los niños. Para él, esos eran los monstruos, los fantasmas, los únicos seres de los que hay que cuidarse.
En varias ocasiones se había molestado conmigo por dormir con la luz encendida.      ´´No podés tenerle miedo a lo que no existe´´ era lo que siempre me decía. No era muy reconfortante, aunque en el fondo sabía que esos monstruos no existían, era un niño, no importaba cuantas veces me lo dijera, seguía con la mentalidad de niño, o al menos así fue por un tiempo.
Una noche, mas o menos a las 23, 00, fuí con él al almacén del barrio para comprar pan. Él ya había terminado su servicio, pero siempre cargaba el arma consigo. Pasó lo que siempre pasa en un barrio de mala muerte, entró un delicuente armado, tenía un revolver. Mi padre no dudó en detenerlo, pero si dudó en disparar, tal vez era por estar enfrente mio, o tal vez por los quince años que se notaban en el delincuente, sea como sea, no disparó a tiempo y una bala justo en la frente terminó con su vida, aún recuerdo perfectamente el ruido del disparo y las pisadas rápidas del quinceañero huyendo, aunque lo que revivo de vez en cuando es la sangre esparcida de mi padre y sus ojos vacios, no hubo últimas palabras ni nada por el estilo, simplemente dejó de vivir en un segundo.
Fue a partir de esa noche que dejé de tenerle miedo a los monstruos imaginarios, dejé las preocupaciones de niño, para concentrarme en las de adulto, ahora los monstruos eran los quineañeros armados, luego pasaron a ser los narcos de barrio, después los enfermos peligrosos, esos que violan y asesinan niños e inician masacres en las escuelas. Con el pasar de los años aprendí a enfrentarme a esos miedos cuando ocupé el mismo lugar que mi padre. Aunque lo de ser policia fue un oficio que tube que dejar por culpa de la corrupción, no es que pensara denunciar a mis colegas o que me pusiera moralista, es solo que les preocupaba que yo no me una, y si hay algo que aprendí muy bien con los años es que la preocupación, te lleva a la paranoia y la paranoia te lleva a cometer cualquier cosa.
En fin, la razón por la que empezé hablando de los monstruos infantiles es porque acabo de descubrir que no son imaginarios. No hablo de ningun tipo de metáfora, existen literalemente en carne y hueso, y lo peor es que tienen mucha hambre, y solo están esperando el momento adecuado para devorarnos.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • El prólogo está bueno. Hay que corregir algunos errores de digitación y de ortografía. Abrazo.
    Por el abrebocas parece que se las trae. Esperaré por más de los gusanos. Un saludo.
  • Un detective privado investiga la desaparición de un muchacho. Pensando que se trata de un caso sencillo terminará descubriendo una conspiración mucho mas grande de lo que cualquiera pudiera imaginar. Algo que va mas allá del gobierno, incluso del planeta, algo de otra dimensión.

    Una pequeña anécdota de un muerto que busca llegar al primer reino y se encuentra con el principe rojo. Sinceramente todavia no estoy seguro si continuarla.

    Me cuesta mucho explicar esto, ni siquiera es algo a lo que estoy acostumbrado escribir. Creo que podría decir que se trata de un momento, de uno triste pero a la vez hermoso.

    El relato narra la historia de una serie de misteriosos asesinatos ejecutados de manera brutal y de como un hombre inocente es inculpado de todo.

    Se narra una breve historia de varios capítulos sobre un joven guerrero y su búsqueda por el tesoro mas preciado que pueda tener. Deambulará por tierras hostiles en dónde deberá enfrentarse a varios peligros.

    Un joven voluntario cumple con sus labores en un asilo de ancianos. Un día, aparentemente rutinario, explora una sección oscura que nunca había visitado, esto lo llevará a descubrir uno de los secretos mas aterradores que ocultaba el lugar.

    La historia narra el acontecimiento que sufrió un hombre atrapado en medio de un puente. Sin poder escapar, se verá obligado a enfrentarse a lo que se encuentre allí, oculto entre la niebla.

Tienda

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta