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6 min
LA DIMENSIÓN DESCONOCIDA 2
Amor |
01.05.21
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Sinopsis

-Sí, es muy lógico lo que le ocurre a mi tía - respondo yo-. Lo malo es que a veces esta idea romántica que se tiene de las cosas, de los demás se rompe enseguida tan pronto cuando nos tenemos que enfrentar con la dura realidad y es entonces cuando uno cae en el esceptismo, en el pesimismo radical. Esto es lo que les ha sucedido a mucvhos creyentes religiosos que confiaban demasiado en el buen Dios y se vuelven ateos.

Ambos nos quedamos unos minutos en silencio reflexionando ante el problema de mi tía Matilde. Mas de pronto me viene a la mente una idea que podría ser una solución  a aquella espinosa situación y se la planteo al doctor Vila.

- En realidad mi tía tiene una carencia de afecto que la ha estado mortificando durante todos estos años, como le sucede a mucha gente. Podríamos localizar al actor Vicente Peña, el cual también debe de compartir los mismos valores existenciales de aquella época y si es posible que ellos empiecen una nueva vida en común. Yo miro por la de felicidad de mi tía - sugiero.

-No sé... Puede que tal vez a fin de cuentas esto sería lo más conveniente. Pero también es muy probable que este actor Vicente Peña tenga su vida hecha. Que tenga su propia familia.

-Bueno, por lo que yo sé este viejo actor hace unos pocos años que ha enviudado y sus hijos viven dispersos en Estados Unidos. Sería necesario saber la dirección de este hombre para poder entrar en contacto con él.

- Inténtalo, a ver qué pasa.

Me ha costado bastante localizar el domicilio del querido actor de mi tía. Tras llevar a cabo una serie de gestiones al fin he conseguido dar con Vicente Peña, que vive retirado en un pintoresco pueblecito marítimo de Mallorca.

Como es de suponer Vicente Peña, al igual que mi tía ya no trabaja para el cine y a diferencia de ella no siente ninguna nostalgia de aquellos dorados tiempos.

- En la vida todo son etapas, y hay que tomar las cosas tal como vienen - me dice aquel hombre mientras tomamos una cerveza bien fría en la terraza de su apartamento.

-Mi tía se acuerda mucho de usted - le comento yo con una sonrisa.

- Ah, ya. Ella era una buena profesional de este jodido oficio; era una buena actriz que sabía fingir muy bien toda clase de emociones. Nosotros éramos unos autodidactas y actuábamos según nos dictaba nuestro instinto creativo. Sí, me gustaría volver a ver a mi pareja cinematográfica - expresa él.

- Y a ella también le gustaría volverlo a ver. No le quepa duda.

Realmente aquel viejo actor  debía de tener verdaderos deseos de ver a la gran Matilde Calaf, porque enseguida nos pusimos de acuerdo y tomamos el avión de regreso a Barcelona.

Cuando mi tía se enteró de que la iba a visitar el hombre de sus sueños no cabía en sí de gozo, y el día señalado ella se acicaló lo mejor que supo para causarle una buena impresión

Mas cuando mi tía recibió en su casa al que había sido su galán preferido, pese a que él era un sujeto que estaba en muy buenas condiciones físicas, aunque su rostro estaba surcdo de arrugas y tenía el cabello completamente blanco, mi tía sufrió una drástica decepción. La fijación idealizada que tenía de dicho personaje se desmoronó como un edificio ruinoso. Al parecer la hermana de mi padre no había sido consciente del tiempo transcurrido y todavía había creído que todo seguía más o menos igual que antes.

Vicente Peña le besó la mano en señal de respeto, pero por parte de mi tía obtuvo una inusitada frialdad en el trato, cosa que desconcertó en grado sumo a aquel hombre quien no tardó en  marchrse cabizbajo por donde había venido.

Nuevamente mi tía volvió a las andadas, es decir enganchada a los anriguos films de su época sin querer salir al exterior. Ella no estaba dispuesta a renunciar de su sueño. Pero un día en el que la atmósfera de Barcelona parecía estar más nítida que nunca mi tía que estaba viendo uno de aquellos vídeos en el que aparecía su galán más seductor que otras veces, se levantó de su asiento como impulsada por un extraño resorte y se abalanzó a la pantalla del televisor.

Lo más chocante del caso fue que cuando Angelines entró en la sala donde estaba el televisor para llevarle el almuerzo a mi tía, ésta ya no estaba allí. Era como si ñla tierra se la hubiese tragado.

Pero cuando Angelines se fijó en el vídeo que aún estaba funcionando tontamente en el aparato se sintió absolutamente pasmada al descubrir en el rancio celuloide a su señora en compañía del joven actor Vicente Peña como si ella fuese un personaje de ficción. ¿Se trataba aquello de un absurdo sueño, o de una estrambótica realidad?

Desde una perspectiva raciomnal y cotidina aquel incidente no tenía ninguna lógica explicación. Pero todo el mundo sabe que en la Naturaleza hay muchos misterios de insospechada trascendencia de los que apenas se habla.

Por lo que me ha explicado un científico al que he ido a consultar, es muy factible que así como en el espcio-tiempo que discurre en el universo, según la teoría de la mecánica cuántica en la que una partícula elemental que también se comporta como una onda ya que tiene una doble naturaleza, y se mueve de un modo aleatorio, desordenado de la que se desprende otro universo paralelo al nuestro, asimismo dichas partículas elementales vibran en el cosmos como las cuerdas de un violín formando unas CUERDAS cósmicas que constituyen otras dimensiones espaciotemporales que son desconocidas para nosotros. De manera que era muy posible que una de estas dimensiones espaciotemporales crucen nuesrtro planeta y haya absorvido a mi tía Matilde Calaf transportándola a un tan ilusorio como fenecido ayer, de igual modo como hay algunos puntos álgidos en muchos sitios del globo en los que ha desaparecido misteriosamente gente sin dejar rastro alguno, porque de hecho en el cosmos existe lo que se llama el eterno presente, y poca diferencia hay entre el hoy y el ayer.

Al menos, lo que yo deseo de todo corazón es que mi tía a la que tanto he querido sea feliz allá donde esté..

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  • Uh me salió repetido el comentario; anda un poco mal mi compu. Leí los dos capítulos. Es cierto que es fácil quedar atrapado en la historia propia, sobre todo ahora que los cambios son tan veloces y sorprendentes. El final me recordó a una película de woody allen "la rosa purpura del cairo" Allí si mal no recuerdo, es el protagonista que sale de la pantalla. Es muy interesante atender a las fantasías, ya que es muy complejo acceder a la realidad externa, que desconocemos, solo hacemos un pasaje fantaseado del mundo externo al mundo interno, pero es lo que hay, es nuestra condición de extraviados (en el buen sentido) lo que prima. Tenemos cierta capacidad para razonar, aunque en realidad hay mucho más de irracional en nosotros. La filosofía ha planteado preguntas que nos lleva a otras preguntas, creo que eso es lo que nos hace caminar; la incertidumbre, el desconocimiento de lo fundamental. Así y todo persistimos. Muy lindo tu relato
    Linda historia, abrazo grande
    Linda historia, abrazo grande
    Linda historia, abrazo grande
    Linda historia, abrazo grande
    Linda historia, abrazo grande
    Muy interesante, me gustó mucho. Abrazo grande
    Francesc, agradecido por tu comentario sobre la conducta de los médicos cuando un paciente asiste a consulta es porque necesita que escuchen sus dolencias fisica o mental y que lo ayuden a superarlas. Juramento hipocratico. Saludos
    Al final el relato efectuó un giro de misterio para entrar de lleno en el terreno de lo asombroso. Me gustó ese final. Confiemos en que la tía Matilde sea feliz en esa dimensión extraordinaria en compañía de su galán.
    Todo es aleatorio como comentas, lo mas importante es haber disfrutado el tiempo con aquellos a los que mas aprecias, un saludo y animo
  • Cualquier persona tiene derecho a la palabra.

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He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

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