cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

7 min
La Distancia Fortalece (1/2)
Amor |
14.03.17
  • 5
  • 0
  • 781
Sinopsis

Muchas personas han estado en contra de las relaciones a distancia y demás, existen peligros pero hasta que no la experimentas no sabes lo que es un amor en estado puro.

Soy un simple ser humano buscando una mitad, una alma gemela, ese alguien que este para ti hasta en la muerte, o por lo menos que lo intente, lamentablemente mis intentos han sido fallidos, he salido tan lastimado, que ya ni siquiera lo intento y me deprimo.

Pero, ¿nadie dijo que esa persona tenía que estar en tu mismo estado o país? , Muchas personas han estado en contra de las relaciones a distancia y demás, existen peligros pero hasta que no la experimentas no sabes lo que es un amor en estado puro.

Hace años me había pasado algo que nunca imaginaria, había vagado por la red, escuchando música, cuando en una de mis canciones favoritas me dio por escribir un grato comentario, mientras lo compartía en mis redes sociales, dicho compartir era público y no tardó en aparecer likes de personas que ni conocía, amigos de mis amigos, en eso estaba ella, quien fue la única en comentar que también amaba esa canción, empezamos a conversar por mediante comentarios hasta que decidí arriesgarme a agregar a esa persona , al principio no quería que pensara que era una mala persona  o que había mal interpretado la conversación como si esperara algo mas pero me sorprendió que fuera ella que enviara la solicitud primero

Aquella cálida conversación se tornó hasta la madrugada, donde ninguno de los dos queríamos dejar de hablarnos pero moríamos de sueño al final pareció como si dormimos juntos, caímos por el cansancio al mismo tiempo.

Aquella mañana había agarrado rumbo a mi trabajo, estuve algo distraído siempre pensando en ella no eran solo sus gustos musicales si no ella en total, pero como podía sentirme así, ¿Sin siquiera la había visto en persona? Era extraño pero no quería que esa sensación se fuera.

Al llegar a casa, había un mensaje de ella en mi buzón, le respondí y como si hubiera estado esperándome con una rapidez increíble me respondió, en eso sonreí como un idiota por dentro, era algo que me llenaba, me hacía sentir feliz, volvimos a lo mismo, pero esta vez sí terminamos la conversación de una manera que los dos pudiéramos descansar, al final intercambiamos números de teléfono para así tener otra forma de contactarnos.

Volví a levantarme viendo el reloj, justo antes de que sonara el despertador, y estire mi brazo hacia un lado sintiendo ese hueco o vacío que siempre ha existido en mi cama, hasta que toque su mano, una mano delgada, blancuzca que hacia un gesto de apretar la mía con una calidez y suavidad, era tan hermoso estar así, verla a los ojos, acariciar su mejilla y sonreírnos como dos tontos enamorados, pero…

La alarma sonó y me saco de ese trance, había tenido un sueño con los ojos abiertos y había sido tan real, me reí como un tonto para de inmediato agarrar mi teléfono y usarlo para dejarle un mensaje de buenos días e irme al trabajo, esta vez estuve más concentrado, pero de vez en cuando pensaba, ¿Cómo será ella en persona?, ¿Cómo sería una charla cara a cara con ella? Seria genial sentarnos y escuchar algo de música juntos hice un gesto con mi pulgar como si tratase de acariciar el vacío donde en mi sueño estuvo su mano.

Al salir, le escribí, pasaría comprando unas cosas y luego llegaría a mi casa, ella inmediatamente me dijo que le gustaría ver si algún día podíamos vernos, le respondí con una afirmación total, aunque debía reunir algo de dinero puesto que ella vivía en otra parte y por lo tanto no contaba con el capital suficiente para hacer dicho viaje, en ese momento empecé a reunir cuánto dinero pudiera y me veía tonto haciéndolo con un alegría como si fuera una obra de caridad pero era solo por ella, inclusive había puesto como meta reunir algo más de dinero para poder dejarle un regalo el día que me marchase.

Había comprado una pequeña jarrita de vidrio que cada día iba llenando, como aquel niño que reúne con una pequeña alcancía para luego comprar  sus dulces o un helado , o aquel juguete deseado, en mi caso reunía por algo que me hacía feliz, ella.

Aquellas conversaciones eran tan satisfactorias como escuchar mi música favorita, a cada canción de aquella banda me traía un recuerdo de ella, ¿Algo loco no?, pero ansiaba hasta poder llenar aquella jarra con la visión, todo era paciencia y perseverancia.

Un día, simplemente decidí desahogarme, le conté que me sentía de esta forma que no podía explicar, me sentía volar cuando ella me escribía, y caer cuando no hablábamos por mucho tiempo, ella simplemente me dijo, se llama Amor, yo algo confundido le pregunte, ¿cómo era ella capaz de identificar si eso era cierto? , simplemente me respondió que ella también lo sentía, en ese momento deje caer mi teléfono sin querer, mis manos temblaban, ella también sentía esa conexión, se sentía especial al igual que yo cuando hablaba con ella, en ese momento aquellos repetidos mensajes no pararon de llegar , aquellos mensajes donde nos prometimos querernos, cuidarnos hasta el final de los días, aquellos mensajes acompañados de besos, te quiero y demás de sentimientos que alguna vez desee, por fin había llegado mi momento pero aún era muy temprano para un “ Te amo”.

Hubo aquella mañana, que había llegado del mercado, con aquella inocencia y sin ver intente depositar un billete en aquella jarra de vidrio, y me topé con algo, seguía pujando pero algo no me dejaba colocar dicho billete cuando gire para ver dicha jarra, la jarra se había sobrepasado, feliz y entusiasmado, deje las compras, las ordene y subí al coche, encendí dicho motor, coloque mi banda favorita, y emprendí un viaje hacia el aeropuerto, no había donde estacionarse y como pude baje corriendo del coche y entre a comprar dicho boleto, el hombre que me atiendo se alarmo, inclusive estuvo tentado de llamar a las autoridades, así sería mi cara de emoción tan grande que seguro pensó que intentaba huir o algo así, si lo hacía, intentaba huir hacia lo que me hacía feliz.

Al llegar a casa, le envié una captura de dicho boleto, justo, me había llegado una imagen, ella también había comprado uno para mi ciudad, entramos en una indecisión tan grande, de quien iría a ver a quién, que al final decidimos, que yo reembolsaría el mío y con eso pagaríamos una cena en un buen restaurante.

Esperaba ese día tan apreciado, viendo el calendario cada día, y tachándolos con marcadores, inclusive llame a mi madre para avisarle que pasaría unos días anteriores a los que acostumbraba porque había unos días en específico que estaría ocupado, mi madre al verme por mi sonrisa de idiota descubrió que estaba enamorado, y tuve que abrirme con ella y contarle, aunque ella no lo creía y lo veía como semejante locura, me deseo la mejor de las suertes, y eso me alentaba mucho a seguir adelante.

Días más tarde, aquel día anhelado Había llegado.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • Fácil de Ignorar, de poca Importancia.

    Después de tanto tiempo nos volvemos a encontrar.

    Antes de Partir, mis pensamientos mas puros y sinceros~

    Le pido aquel que poder tiene sobre mí, Llenarme de una fuerza y resistencia sin igual, Espero cuando deje este plano terrenal, Llegar al país del “Nunca Jamás”.

    No tendré jamás la misma suerte~

    Estaba yo un día en la habitación tirado en la cama, la depresión me consumía, los ataques de ansiedad se incrementaban, la había pasado mal últimamente, los recuerdos de épocas mejores iban y venían, era esos días de mierda, donde lo único agradable es el sonido de las gotas chocar con mi ventana.

    Mujer con el poder de hacerme subir al cielo, Y entre tus piernas conocer un Mismísimo Infierno.

    Nada más entre y te vi enredada, entre las sabanas con otro, Pero como me importas poco, solo supe sonreír mientras veía tu rostro,

    Si Ríes, Reiré contigo, Si lloras, Llorare contigo, Si Sonríes, Sonriere contigo, aun así poco a poco pierdas la memoria, y cada día para ti ya no sea tu hijo… Sino un completo desconocido.

    He pasado Tantas sonrisas y te quiero falsos,tantos abrazos y besos plásticos, tantos encuentros sin sentimientos, tantos fracasos que terminan en "Lo siento".

  • 46
  • 4.56
  • 47

Lo escrito proviene de mi alma, yo soy su simple marioneta.. "No quiero Fama, Solo quiero tenerte una vez más en mi cama."

Tienda

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta