cerrar

Esta web utiliza cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

2 min
La enfermedad
Drama |
17.05.17
  • 5
  • 2
  • 144
Sinopsis

...

Tres termos. Cuatro, cinco, seis y seguía. Aquella mañana, además de fumar un cigarrillo tras otro, Miguel se la había agarrado con el mate. No le importaba que, treinta días atrás, su doctor le haya descubierto una peligrosa úlcera en el estómago. “¿Dejar el mate yo? Prefiero morirme”, decía.

Lo raro era que, antes de hacerse el chequeo, no tomaba mates ni por casualidad. Es más, me atrevería a decir que lo detestaba profundamente. Pero Miguel era un tipo renegado. Y si alguien le decía: “esto no”, él iba y lo hacía.

Para el mediodía, la lengua de Miguel estaba más verde que una hoja de parra. Más allá de eso, que hasta suena gracioso, una terrible puntada en la panza lo obligó a doblarse para sentir algo de alivio.

Así pasaron unos cuantos minutos: Mate va, mate viene; dolor va, dolor viene. 

Cerca de la dos, y ya casi paralizado por la molestia en su vientre, el dueño de casa intentó cebarse un mate más, aunque le resultó imposible. Ahora la puntada era como una filosa espada atravesándole las vísceras. La úlcera estaba reventando y él lo sabía. Un hilo de sangre apareció en su boca hasta transformarse en un repugnante charco en el suelo. Parecía no haber vuelta atrás.

Haciendo un descomunal esfuerzo, Miguel se sentó en una de las dos sillas de la cocina. Se desprendió la camisa y notó algunos extraños movimientos en su prominente abdomen. “Es la úlcera, que se quiere escapar” pensó. Pero no. No era la úlcera. Lo último que alcanzó a ver, previo a desplomarse definitivamente, fue a un misterioso Ser, de pocos centímetros de altura, de cara roja y ojos negros, que, luego de romperle la carne, salió de su estómago y corrió a cebarse el último mate.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 10
  • 4.78
  • -

Soy Augusto Dipaola. Nací en la Ciudad de Campana (Provincia de Buenos Aires, Argentina) en 1984. Si quieren leer un poquito más: augustodipaola.blogspot.com.ar

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta