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6 min
LA ESCURSIÓN de la vida misma
Amor |
23.03.19
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Sinopsis

Ella se pierde y les da un gran susto a sus familiares.

CONTINUACIÓN DE LA VIDA MISMA


 

Capitulo 17 LA EXCURSION

Cuando despertó ya no estaba en casa, a veces hacia eso, pero nunca en domingo.

Cuando salió a desayunar, Anita le informó.

El señor ha tenido que salir temprano a una promoción, que hacen en la feria del mueble. Me ha dicho que volverá tarde, a eso de las seis.

¿No comerá en casa?

No, si ha dicho que a las seis.

Pues yo tampoco, comeré en algún restaurante, y a eso de las seis vengo yo también.


 

El día era esplendido, la lluvia había limpiado el ambiente, y lucia luminoso.

Me vestí de sport, y con zapatos planos, tenía los pies doloridos del día anterior.

No sabía que hacer me fui al jardín del rio Turia, allí cerca de las Torres de Serrano, había un grupo de personas que esperaban, un chico se acercó y me dio un folleto lo leí.

¿Y, cuando es la excursión?

Ahora mismo faltan llenar unas plazas, en cuando vengan dos o tres personas más salimos.

¿Cuándo regresaran?

A eso de las cinco, ya ve autobús, comida, y entrada a la cueva por solo cuarenta euros-

Es que estoy sola no conoceré a nadie.

No se preocupe yo me encargo de que forme parte de todos. Muchos vienen como usted y hacen amistad, enseguida, algunos hasta se han casado.

Yo. Ya estoy casada no pretendo tanto, Bien iré con ustedes, si dice que a las cinco ya están aquí, pues voy y paso el día.

Fue agradable el viaje, No era lo que yo actualmente hacía con Agustín, todo selecto y de gran lujo, pero se recordaba el tiempo que yo no estaba con él, y salíamos con grupos como hoy, y comíamos paella, y visitábamos lugares sencillos, y nos querían vender, mil objetos que si los comprabas, no usabas nunca.

Por la tarde ya salimos tarde. A las seis y media, en vez de a las cinco, y a mitad de camino el autobús se paró, el conductor probaba y se ponía en marcha, iba unos metros, así como frenado, y se paraba de nuevo. El guía se había despedido antes de salir, rumbo a casa, dijo que el conductor se encargaría de dejarnos, donde nos cogió o sea en las Torres de Serrano

El conductor llamo a su empresa, le indicaban como tenía que hacer, pero el coche no marchaba, la gente ya se impacientaba, eran las ocho de la tarde y seguíamos allí,

Yo no tenía móvil, y no sabía el número de teléfono de casa.

De pronto en una de las veces que trato de ponerlo en marcha, empezó a salir humo, del motor o de las ruedas.

Bajen con orden, esperen aquí al lado, un poco alejados del autobús.

En los excursionistas cundió el pánico, Llamaban a casa el que tenía móvil, otros pedían que llamaran por ellos, los demás. Estaban solos no podían llamar a nadie, Me preguntaron si quería que llamase a alguien

No me atreví a decir que no sabía mi propio numero de teléfono. - Me alejé, vi unas flores silvestres al lado de la carretera en la cuneta, como unas espigas, de algodón blancas, las cogí, el conductor, del autocar, les hablaba a todos los pasajeros, al verme más alejada, vino y me dijo.

La empresa vendrá a recogernos con un autobús nuevo, venga con todos los demás.

Yo. Estoy mejor aquí.

No por favor. Estese con todos los demás.

El tiempo de espera fue largo, pero ameno, se contaban chistes, se cantaba, y siempre el conductor como poniendo orden dándonos ánimos y confianza.

A las once de la noche llegaba a casa, fue la primera vez que yo vi a Agustín con el semblante preocupado.

¿Qué te ha pasado de dónde vienes?

Mira, estoy hambrienta y cansada, ya te contare, quiero comer y irme a dormir.

Me pusieron una bandeja de comida. Agustín y el administrador llamaban a la policía, diciendo que ya estaba en casa. Habían llamado hasta a la policía de mi pueblo, por si me había ido allí, con uno de mis arranques. Como la noche anterior el creía que nos disgustamos. Me habían roto la puerta de la casa del pueblo, por si estaba dentro y había sufrido un ataque, como era diabética.

Llamo el médico, la explicaba. _ Yo la veo bien cansada, despeinada, ahora está comiendo, ha venido hambrienta, en cuanto termine, veré si me explica el porqué de su escapada, si veo que no coordina bien le llamo.

Repare en las flores.

Anita tráigame un cacharrito de agua, para poner las flores ¿ a que son bonitas?.

Se miraron todos, entre si.

¿De dónde las has cogido._ pregunto Agustín?

De la orilla de la carretera, de la cuneta.

¿Es que has venido andando, de donde venias?

Mira Agustín yo tratare de explicaros todo. pero sin que me agobiéis.

Conto todo, desde por la mañana.

No podía hablar por teléfono, no sé el número, no tengo móvil.

Quería que me llamaran a un taxi, y venirme, pero el conductor del autocar me decía es cuestión de media hora.

¿Porque, no llamaste a la policía,

Eso me ocurre antes de estar con Tigo, y no se entera nadie, nadie me busca. Tampoco es para tanto, una mala experiencia la tiene cualquiera.

Hay mama loca, si no te quisiera tanto, Tienes idea de lo que he sufrido.

Lo siento no volverá a ocurrir, por lo pronto, me comprare un móvil, y me pondré todos los teléfonos apuntados, y no voy a salir, ya nunca más con viajes de esos que no tengan garantías. Y ahora quiero ducharme, y acostarme, estoy rendida.

Al cabo de un rato vino y se acostó, me abrazo.

Date la vuelta, nena, no quiero ya nunca más, acostarme con tigo sin hacer las paces.

Que dices yo nunca he estado enfadada con Tigo me gusta ponerte el culo y sentir como tú me das picotazos.

¿Qué dices?

Pues eso, haces así, pum, pum,pum,pum, con tu sexo en mi culo como picotazos

Pues venga date la vuelta, a ver si este pajarraco, te da los picotazos por delante, que le gustara más.

Me di la vuelta, y me abracé a él, hay Agustín sin ti que incomoda y mala es la vida,

Hay nena loca, te quiero tanto, tanto…

Prometo ponerte los calcetines todos los días.

Si claro, pero ahora quiero algo más, bésame, bésame fuerte hasta que te duelan los labios.

Al día siguiente recibí un ramo de flores con una nota que decía.

No sabía que te gustaran tanto las flores, nos vemos a la hora de comer, No te marches.

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