cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
La flor que me dio la vida
Fantasía |
25.01.13
  • 4
  • 5
  • 2684
Sinopsis

A veces algo nos hace sentirnos vivos por primera vez

 

Gracias a los fondos concedidos por las autoridades militares se trasladaban los ejemplares resultantes del experimento a las nuevas instalaciones situadas en las montañas.

Pero nadie pudo predecir que aquel conductor bebiese en exceso la noche anterior y por ello el camión acabase accidentado en el fondo del barranco donde los especímenes que habían sobrevivido al accidente escapasen, encontrando en aquellas montañas el hábitat ideal para una rápida procreación.

La noche había caído una vez más haciendo salir a aquellos seres que encontraban en la oscuridad el ambiente ideal donde capturar sus presas con mayor facilidad.

Habían sido creados por los seres humanos que jugaban con la genética creyéndose dioses creadores e vida pese a que ahora sus creadores fuesen la presa de su creación.

Varios habían sido los métodos empleados para su exterminio, habían sido diseñados para que ello fuese prácticamente imposible; con forma de pequeños dragones, fueron creados para alimentarse de  las ganas de vivir de los hombres.

Un simple mordisco y sus víctimas se sumían en un limbo sin fin, donde en cuestión de días la vida abandonaba el cuerpo de sus presas, solos las máquinas de soporte vital podían mantener con vida a aquellos cuyas familias pudiesen adquirir una, mientras la persona afectada se mantenía en un coma inducido a la espera de una posible cura en un futuro para su completa recuperación.

Yo era una de las personas encargadas de su destrucción, éramos personas que habíamos nacido sin ganas de seguir viviendo y en consecuencia inmunes a los efectos producidos por sus mordeduras.

Una vida creada para la destrucción, la monotonía formaba parte de mi día a día, solo ansiaba ser como los demás, pero había sido modificado genéticamente con un solo fin, acabar con aquella especie invasora.

Me veía en aquel espejo todos los  días, como un muerto en vida, encerrado en un cuerpo que hacia todo en la vida excepto vivir, mi programación era sencilla, en ella impresa la imposibilidad de acabar con mi vida por mí mismo y evitarla a toda costa.

El nivel de procreación de aquella especie aumentaba exponencialmente según aumentaba el número de individuos y su facilidad para adaptarse a cualquier medio, sumado a la gran cantidad de comida con forma humana del planeta Tierra.

Caminaba por el bosque entre aquellos seres destruyéndolos sin temor, sin sufrir daño alguno ya que ellos no me detectaban ya que para ellos simplemente era un muerto más, una víctima más de sus letales ataques.

Entre toda aquella devastación, una flor llamo mi atención, iluminada por el reflejo de la Luna, algo despertó dentro de mi ante aquella visión, me sentí vivo por primera vez y esto hizo que mi presencia fuese detectada por una docena de seres que avanzaron hacia mi haciendo mella en mi carne con sus afilados dientes.

Tras aquel ataque quede tumbado en el suelo mientras mis parpados se cerraban, mis ojos no se apartaban de aquella flor que me hizo conocer por un segundo la experiencia de sentirme vivo por primera vez.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Buen relaro. La escritura clara y sencilla le da una linealidad a la historia. El ritmo y tiempo resultan muy coherentes con lo que cuentas. Enhorabuena, buena trama para un relato entretenido y bien narrado.
    Lamentable es que muchas personas deben llegar a las puertas de la muerte para sentir la belleza de la vida, aunque existen algunos que atraviesan las puertas y tampoco la sienten. Buen escrito
    Original y de controvertido final. ¿Debemos morir para empezar a vivir? ¿En que nos estamos convirtiendo?
    SIEMPRE HAY UNA RAZÓN
    me gusta, hay muchos que viven por un motivo o una razón. saludos!!!
  • Mi hermano Jero (Cometa) es quien escribe aquí, yo publico los relatos de su libreta aunque no de forma cronológica y valoro otros para poder seguir publicando mientras él se recupera

    Con el tiempo he preferido los relatos que destaquen preferiblemente el interior de cada personaje más que sus vivencias en sí, ya que creo que ese es un mundo tan grande como intensas las historias, creando la pregunta eterna ¿realidad o ficción?

    Con el tiempo he preferido los relatos que destaquen preferiblemente el interior de cada personaje más que sus vivencias en sí, ya que creo que ese es un mundo tan grande como intensas las historias, creando la pregunta eterna ¿realidad o ficción?

    Con el tiempo he preferido los relatos que destaquen preferiblemente el interior de cada personaje más que sus vivencias en sí, ya que creo que ese es un mundo tan grande como intensas las historias, creando la pregunta eterna ¿realidad o ficción?

    Mi hermano Jero (Cometa) es quien escribe aquí, yo publico los relatos de su libreta aunque no de forma cronológica y valoro otros para poder seguir publicando mientras él se recupera

    Con el tiempo he preferido los relatos que destaquen preferiblemente el interior de cada personaje más que sus vivencias en sí, ya que creo que ese es un mundo tan grande como intensas las historias, creando la pregunta eterna ¿realidad o ficción?

    Con el tiempo he preferido los relatos que destaquen preferiblemente el interior de cada personaje más que sus vivencias en sí, ya que creo que ese es un mundo tan grande como intensas las historias, creando la pregunta eterna ¿realidad o ficción?

    Mi hermano Jero (Cometa) es quien escribe aquí, yo publico los relatos de su libreta aunque no de forma cronológica y valoro otros para poder seguir publicando mientras él se recupera

    Mi hermano Jero (Cometa) es quien escribe aquí, yo publico los relatos de su libreta aunque no de forma cronológica y valoro otros para poder seguir publicando mientras él se recupera

    Mi hermano Jero (Cometa) es quien escribe aquí, yo publico los relatos de su libreta aunque no de forma cronológica y valoro otros para poder seguir publicando mientras él se recupera

  • 1090
  • 4.58
  • 75

180 caracteres son pocos para intentarlo

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta