cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
La herencia perdida
Varios |
31.05.07
  • 4
  • 5
  • 1335
Sinopsis

Hay quien confía en la lotería para salir de la vulgar vida del trabajador. Hay quien se dedica a pisar cabezas para alcanzar una posición. Otros buscan al famoso de turno para vender los trapos sucios propios y ajenos, y subirse a un tren de vida que no podían más que soñar. Yo escogí otro camino.

Mi historia empieza quince años atrás, tiempo en que malgastaba mi tiempo intentando colocar puerta por puerta, los productos más inverosímiles e inútiles que la mente humana es capaz de concebir y fabricar. Un día en que me tocaba deambular por las puertas del centro de la ciudad, fui a llamar a la puerta de mi particular boleto de lotería.
Me abrió la puerta una mujer de unos cincuenta años. Llevaba una falda negra que le llegaba justo a las rodillas, camisa negra y un delantal blanco. Le expliqué el motivo de mi visita.

-Aguarde un segundo.-contestó. Regresó en unos segundos.
-La señora le recibirá en el salón, sígame.

Pese a mi desconcierto, seguí a la mujer a través de un largo pasillo, dejando numerosas habitaciones a ambos lados. Llegamos al salón. En un enorme sillón descansaba la señora de la casa. Tomé asiento en el sofá que estaba en frente. Saludé a mi anfitriona y me dispuse a ofrecerle las maravillas inexistentes de los productos que vendía. Antes de que pudiera terminar la primera palabra me interrumpió.

-No pienso comprarle nada – Pese a haberlo oído millones de veces, me quedé helado, pues no esperaba tanta sinceridad después de que me hubiera hecho pasar y sentarme.

-Le he hecho pasar para robarle un poco de tiempo, a ver si accedía a hacerme un poco de compañía.- Y como no tenía nada mejor que hacer, me quedé.

Me explicó que padecía una enfermedad degenerativa incurable, le quedaba poco tiempo de vida. Me abrumó con un detallado informe de todas sus posesiones, terrenos pisos en la ciudad, títulos nobiliarios, incluso un castillo en un pequeño pueblo de la provincia vecina. Lo único que le faltaba era un poco de compañía, y sabría agradecérselo a aquel que se la diera. Tras unas horas de charla, me despedí de ella, prometiendo que pasaría a verla tan a menudo como me fuera posible.

Ya podía oler el dinero. A partir de aquel día centraría mis esfuerzos en complacer a aquella mujer.

Pasaron los meses, y mi boleto no parecía tener intención de morirse. Le había hecho una visita diaria desde el día en que nos conocimos, cientos de horas había pasado escuchando con fingido interés la vida de aquella mujer, y de momento no había visto ni un céntimo.

Mis visitas empezaron a espaciarse y mi atención a distraerse. Ella lo notó y un día decidió dar un paso al frente.

-No tengo hijos – dijo- ni sobrinos, ni familiares lejanos, por lo que no tengo a nadie a quien dejar mi fortuna. He pensado en hacerte mi único heredero, para compensarte todo el tiempo que me has dedicado.

Tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para no abalanzarme sobre ella y abrazarla hasta asfixiarla.

-Me halaga señora, pero quiero que sepa que me siento recompensada sobradamente con su compañía y los relatos de su apasionante vida- disimulé lo mejor que supe.

Y siguieron pasando los meses, que dejaron paso a los años.

Y por fin aquí estoy, esperando a que un notario detalle mi inmensa fortuna.

Se oyen ruido de tacones acercándose por el pasillo, la secretaria del notario.

-¿El heredero de Leonor Martín?
Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Tienda

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta