cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
La hora del bocadillo
Infantiles |
12.10.14
  • 4
  • 4
  • 3084
Sinopsis

Había una vez un colegio. Un colegio en una ciudad cualquiera, grande, pero una ciudad cualquiera. Y allí, al igual que en todos los colegios, estudiaban numerosos niños. Cuento publicado en la página web de cuentos para niños "Cuentos Infantiles Cortos" en la siguiente dirección: http://www.cuentosinfantilescortos.net/cuento-infantil-la-hora-del-bocadillo/

Había una vez un colegio. Un colegio en una ciudad cualquiera, grande, pero una ciudad cualquiera. Y allí, al igual que en todos los colegios, estudiaban numerosos niños.

Todos eran diferentes, pero a su vez todos eran iguales. Todos eran iguales porque todos eran niños y, como ya sabemos nosotros, los niños no suelen discriminar a nadie y, en ese colegio no lo hacía ninguno.

Todos eran iguales: estudiaban, hacían sus deberes, leían en voz alta durante las clases (cuando el profesor o profesora así lo pedía) y salían al patio del recreo cada media mañana. ¿Qué cosa mejor que salir a jugar un rato con los compañeros? ¡Además esa hora era la hora del bocadillo! Sin embargo siempre había un niño castaño, de pelo rizado, que no tenía "bocata" para comer; por lo que prefería sentarse sólo en un rincón, con los codos sobre las rodillas y la mirada apagada. Pero un día cambió todo, todo:

-¡Hola! ¿Quieres? Le ofreció otro niño, moreno, de pelo liso y sonrisa jovial, tendiéndole parte de su merienda.

-¿No tienes hambre, tú?

-¡Toma, sí! Pero de todas formas es mucho para mí. ¡Y cómo tú nunca comes...!

Los dos niños se hicieron muy amigos y, desde ese día, nadie los ha visto separados. Resulta que el pequeño que no llevaba bocadillo era porque, por culpa de algo que los adultos llamaban "crisis", y de lo que no hablaban demasiado bien, su Papá pasaba todas las mañanas en casa y le había propuesto jugar a un juego: a ver si se ponía más fuerte que los otros niños sin llevar merienda a clase. A él no le importaba el juego, pero le parecía muy extraño; por lo que escogió jugar con el otro niño y sus amigos.

Nunca más hubo problemas y, el niño, gracias a sus nuevos amigos, no continuó jugando al juego con su Papá; porque había encontrado uno mejor: a ver cuál de los dos se comía su mitad de la merienda con mayor rapidez que el otro.   

 

  Moraleja: si tú tienes algo y otro niño no, anímate a compartirlo con él. Seguro que si él tuviera te habría dado a ti.

 

Enlace a la publicación original en la web de cuentos para niños "Cuentos Infatiles Cortos" :

http://www.cuentosinfantilescortos.net/enlazanos-desde-tu-web/

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Sí, Ricardo Zamorano, los niños desde su inocencia y alegría dan una lección a gran parte de los adultos, sobre todo a todos aquellos a los que tú tan bien te has referido. Me alegra que te haya gustado la historia y que la hayas valorado tan bien. Un saludo, compañero
    Una historia que cuenta algo tan duro narrado con una ternura y sensibilidad que lo hace más humano que los responsables de esa cosa a lo que los adultos llaman ''crisis''. Un saludo.
    Muchas gracias por tu buena valoración y tu comentario BLUESS. Efectivamente, si se pensases dos veces antes de meter la mano en la caja muchas personas no se verían como las de esta historia. ¡Quizás algún día a través de nuestras palabras podamos concienciarlos! No estaría nada mal que jugasen al juego que tú propones, compañero. Y ya es malo lo de unos, pero los que dicen que defienden... Se va de mal en peor. Necesitamos a más gente como tú. Saludos, compañero BLUESS
    Los pu...ministros y sindicalistas podían jugar a ver quien se hace más fuerte sin trincar. Tiene ternura el cuento q a lo peor no lo es tanto. Saludos Alejandría
  • La calle ascendía en una prolongada pendiente que a nadie le importaba <<escalar>> cuando comenzaban a olerse, aunque el antiguo y decimonónico edificio no se divisase aún, los pasteles y suizos recién salidos del horno.

    Basado en un inesperado descubrimiento real.

    Esta es la historia de Jaime Mínguez el niño que no podía reír. Cuando veía a todos sus amigos o familiares pasándoselo bomba a causa de la gracia de algún chiste él se quedaba pensativo en un rincón y diciéndose para sí mismo << ¿por qué no yo puedo reírme? Todos los hacen pero yo no puedo. ¿Podré reírme algún día?>> Ganador del: Mejor Relato Corto Infantil 2015 por You Are Writer.

    El invierno no se había marchado todavía. A la hora de siempre, Rodrigo Álvarez cambiaba en su librería el cartel de cerrado por el de abierto. El librero llevaba unos cuantos días esperando que diera en el reloj la una menos cuarto de la tarde, para ver pasar un grupo de alegres y despreocupados niños camino a sus casas a la hora del almuerzo. Pero especialmente esperaba ver a uno: su vivo retrato.

    Había una vez un colegio. Un colegio en una ciudad cualquiera, grande, pero una ciudad cualquiera. Y allí, al igual que en todos los colegios, estudiaban numerosos niños. Cuento publicado en la página web de cuentos para niños "Cuentos Infantiles Cortos" en la siguiente dirección: http://www.cuentosinfantilescortos.net/cuento-infantil-la-hora-del-bocadillo/

    Nadie se encontraba en la casa. Nadie menos ella y su vecina de en frente Azucena, (...) El abuelo ya no estaba. Se había ido. Y esta vez para siempre.

    Esta es la historia de dos niños que, a pesar de las dificultades que tienen para leer, no cesarán en su empeño.

    Lo que sucede por no hablar las cosas...

    Tomó el teléfono móvil en sus manos y decidido se apresuró a buscar en la sección "contactos" el nombre de ella; sin embargo en el momento de "clickar" sobre su nombre se echó atrás.

  • 48
  • 4.4
  • 506

Alguien con sed de escritura. Alguien que siente sed de ayudar.

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta