cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
La impuesta guerra contra las drogas
Reflexiones |
09.09.20
  • 0
  • 0
  • 165
Sinopsis

La impuesta guerra contra las drogas.

Por: Felipe Solarte Nates

Cuando en junio de 1971, el gobierno de Nixon declaró la “guerra contra las drogas”, a pesar de millones de toneladas de bombas, balas y napalm descargadas por aviones y helicópteros, las fuerzas armadas de su país estaban cada vez más empantanadas en selvas y arrozales del Vietnam, Laos y Camboya, donde también se producía heroína y marihuana; que fuera de ganar cada vez más adictos en metrópolis norteamericanas, junto a los barbitúricos, tenían enviciados a muchos soldados afectados por la crudeza de la violencia.

Desde mediados de los 60; con el avance de la Contracultura, el hipismo, la lucha de la población negra contra el racismo y por los Derechos Civiles, más la creciente oposición de universitarios e intelectuales participando en multitudinarias marchas contra la intervención militar en Indochina; la política interna de los Estados Unidos era inestable y la creciente negativa de la juventud para enlistarse en el ejército llegó a su tope, cuando el campeón mundial de Pesos pesados, Mahomed Ali, prefirió pagar cárcel “que ir a pelear contra unos amarillos que no le habían hecho nada”, mientras en su país, los blancos y policías discriminaban, apaleaban, detenían y humillaban a negros como él.

En ese agitado panorama interno y externo, algunos asesores recomendaron al presidente Nixon, emprender la guerra contra las drogas como excusa legal para reprimir y judicializar a la juventud negra, hippie, universitaria e intelectuales y artistas que consumían drogas y se oponían a la guerra y políticas ultraconservadoras de los ‘halcones’ republicanos dominando el Pentágono.

Adoptada la guerra contra las drogas como política oficial, tal como en los años 20,  prohibieron el consumo de alcohol, el precio y tráfico clandestino de sustancias prohibidas, se multiplicó y poco a poco, del 22% de condenados en las cárceles norteamericanas por tráfico y uso de drogas, la mayoría eran negros, mexicanos y después colombianos y de otros países latinoamericanos involucrados con la marihuana, heroína y cocaína, que se puso de moda.

Desde entonces el gobierno norteamericano y países latinoamericanos bajo su influencia, adoptaron la política de tratar las drogas como asunto policivo y judicial y no como problema de salud, con resultados adversos registrados en nuestro país, al incrementarse cultivos y laboratorios de coca, que después de enriquecer a pioneras mafias locales, sirvieron para financiar guerrillas, paramilitares y numerosos carteles que combinan: narcotráfico, minería ilegal, contrabando, extorsión, secuestro, entre otros delitos; mientras los millones que mueven en la clandestinidad, en ambiente de violencia desmadrada, también sirven para corromper a políticos, funcionarios públicos, miembros de fuerzas armadas, y para aceitar la economía ‘legal’ que mueven algunos comerciantes, constructores, narco-hacendados, industriales y banqueros.

En Holanda y otros países europeos enfocaron la adicción a drogas más como un problema de salud que judicial; y de respeto a las costumbres o decisión de los individuos acerca del consumo regulado de ciertas sustancias. En esta tónica abrieron ventas y sitios de consumo restringidos a fumadores de marihuana y poco a poco esta tendencia se extendió hasta Canadá y los Estados Unidos, donde en numerosos Estados legalizaron cultivo y procesamiento con fines industriales, farmacéuticos y recreativos, que tardíamente adoptamos en Colombia.

Con la coca que no puede cultivarse en Norteamérica, continúa la prohibición a rajatabla y sirviendo de pretexto  para intervenir  militarmente y descabezar de líderes a comunidades de indígenas, comunidades negras y de colonos que ocupan territorios apetecidos por diversos grupos armados, multinacionales petroleras, mineras, narco-hacendados- ganaderos, cultivadores de palma africana, caña de azúcar y constructores de hidroeléctricas, entre otros; mientras fabricantes de glifosato y contratistas extranjeros, esperan que se reanude la inútil fumigación aérea que ha llenado sus arcas, resultando criminal, que en presupuesto del 2021, el gobierno nacional sólo destine al sector agropecuario: 1.2 billones de pesos; mientras para salvar Avianca, le prestan 1.4 billones; y lo que desde 2001 se ha gastado en persecución y fumigación de cocales, asciende a 88 billones, según denunció el senador Iván Marulanda, al presentar un proyecto de ley para legalizar el cultivo de coca y su producción y transformación regulada.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
  • 315
  • 4.47
  • 333

Escribo por necesidad de expresar lo que no puedo hablar con mis conocidos y otras personas que nos limitan con su presencia y nuestros temores y prejuicios. El papel nos permite contar historias sin las limitaciones de tener alguien al frente. Me ha gustado leer desde la niñez y empecé a intentar con la narrativa a mediados de la década del 70 del siglo pasado.Soy columnista de algunos periódicos regionales en Locombia. Publiqué mi primer libro "Relatos en busca de Título" en 2011 .

Tienda

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta