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5 min
LA LARGA ESPERA 3
Reales |
29.06.20
  • 4
  • 8
  • 247
Sinopsis

Es FANTASÍA, pero no he encontrado el distintivo en la columna de los géneros.

- Ya. Pero la gente se mnifiesta para alcanzar un nivel de vida mejor - le respondió Enrique.

- Es natural. Y hay que seguir haciéndolo para conservar la ilusión del cambio, porque la vida se basa en el movimiento contínuo. Nada es estático. Pero este descontento que usted ve en los demás en el fondo es más aparente que real, porque todo el mundo sabe que el Ideal, el milagro es casi inexistente. Y cuando  éste se produce suele ser fruto de la casualidad; de unas causas que desconocemos. Se invoca a la Providencia para superar nuestros problemas y errores. Claro que si de vez en cuando no avivásemos la esperanza de la llegada del  BUS esta comunidad haría ¡ Flap! y se caería como un castillo de naipes. y esto tampoco puede ser. También es conveniente soñar de vez en cuando, aunque sea un poco. ¿No le parece señor?

Enrique no tardó en construir su propia chavola con la ayuda de Fermín y otros albañiles. Asimismo su relación con Remedios había ido mejorando gradualmente. Ella a pesar de ser una mujer sencilla, no sin cierto esfuerzo sabía escuchar atentamente los puntos de vista que el agente de Seguros le exponía y que era lo que de lo que éste andaba más necesitado desde hacía mucho tiempo.

De modo que un día cualquiera Remedios fue al habitáculo provisional de Enrique con la excusa de si necesitaba algo. Mas en medio de la banal conversación ambos se abrazaron en silencio y se besaron apasionadamente en los labios, a la vez que se acariciaron mutuamente las mejillas y los cabellos. Era como si se descubriesen por primera vez, y se notaba que andaban necesitados de cariño, de afecto debido a la preocupación generada por la espera del maldito BUS.

Seguidamente se echaron en el camastro de Enrique, y se entregaron con freneí en cuerpo y alma.

Pero cuando más extasiados estaban, aquella comunidad se alteró en grado sumo porque hsbía llegado como una exhalación y resoplando como un mastodonte cansado el tan odiado como ansido autobús.

En un santiamén la mayoría de las chavolas fueron destruidas y pisoteadas, juntamente con los enseres que habían en las mismas, y una tremenda algarabía se enseñoreaba por doquier. Pues mientras que unos se precipitaban con un incivismo insual hacia la entrada del auto que como la boca gigantesca de un dragón no cesaba de tragar personal, otros queriendo ser los primeros en subir no dudaban en en atropellar, empujar, dar patadas y codazos a quien se pusiese por delante; asimismo muchos se colaban con descaro en la gran cola que se había formado para entrar en el BUS.

-¡Eh...Usted caraduram sinvergüenza! ¡Vaya a la cola como los demás! - gritó una mujer echada en carnes a un pícaro que se abría paso a golpes.

-¡Oiga señora! ¡Cuidado con lo que dice porque yo ya estaba aquí antes que usted! - se defendía el aludido.

-¡Mentira! ¡Es usted un embustero!

Enrique y su chica también corrieron hacia el BUS, y consiguieron subir en él.

-¡Mis padres! - exclamó Remedios.

-No te preocupes. Vienen detrás de nosotros - le dijp Enrique.

-¡Como borregos...! Nos llevan como borregos al matadero - se quejó alguien.

-¡Arranca ya Pepe, que ya no caben más! - gritó el cobrador desde un rincón del vehículo.

Fermín y su mujer corrieron desesperados para alcanzar el maldito coche, pero éste cerró cruelmente las puertas metálicas dejándoles a ellos perdidos en la calzada.

El vehículo renqueante empezó a tomar velocidad y circuló por un sinfin de calles sinuosas, o de amplias avenidas. Entonces la pareja de un modo similar al auto que unas veces se deslizaba suavemente por la carretera, pero que en otros tramos andaba a trompicones y con sacudidas, también ellos ora se amaban ora se discutían con acidez por cualquier nimiedad. Durante el viaje la pareja hacía amistad con algun simpático pasajero, pero en el momento más impensado él se apeaba en una parada dejándoles a ellos con la frustante sensación de que aquel feliz encuentro no había sido más que un bello sueño en la mente de un malévolo dios llamado destino.

Al fin el agente de Seguros y Remedios llegaron al lugar donde se encontraba su casa paterna, mas ella vio con un hondo pesar que ésta había sido derribada y sólo quedaba in vacío solar.

 Ellos se sentaron en un banco de una plaza del barrio, y se abrazaron con ternura sabiendo que sólo se tenían el uno al otro, y comprendieron enseguida que la vida se basa en un eterno volver a empezar.

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  • Me quedo con ganas de más; Kfm
    No soy quien para juzgar lo que has escrito, sólo soy una persona que tiene que aprender de cada persona cada día un poco más. Un saludo y hasta la próxima
    Buen broche final. Sorprende la desaparición de todo el poblado de chabolas. Aunque el lector ya esperaba un desenlace parecido, sobre todo en el amor entre Enrique y Remedios, el relato está bien conducido y no desmerece de lo esperado. En la narración lo difícil es inventar. El final podría haber sido quizás más sorpresivo para que se diera el contraste entre comienzo y final, pero esto es ya cuestión de gustos, de criterios personales, y es el narrador el que marca el terreno de juego. Felicidades, Francesc, es un buen relato. Me recuerda en algunos extremos (principalmente en la obligada adaptación al medio en que se vive) al cuento 'En el país de los ciegos', de H.G. Wells, que recomiendo.
    Relato número 100 !!! Felicidades!
    Estoy de acuerdo con los comentarios de Ana. Tener esperanzas, finalizar para volver a empezar, ilusionarse... es parte de la vida, que nos provee de lo que necesitamos.
    Abordas la espera...siempre en ella se abre una esperanza, así la mostró Kafka: " No necesitas salir de tú habitación. Permanece sentado y escucha. Ni siquiera escuches, simplemente espera callado y solitario. El mundo libremente le ofrecerá ser revelado. No tiene otra opción; llegará extasiado a tús pies". Sí me llegó tú correo y reenvié respuesta, busca por "Soporte Informático" a ver si de esa forma recibes, que va seguido de la identificación de mi correo. Feliz día!!
    La larga espera ...Tú relato nos muestra los anhelos de querer lograr un objetivo, donde en su recorrido para alcanzarlo, nos encontramos con tropiezos, desesperanzas y cuando creemos haberlo encontrado, pese a las dificultades, nos volvemos a topar con otros obstáculos, en fin, dificultades que no cesan Es que la vida es así, una ruta, no tan directa, tiene curvas, calzadas, paradas y hasta abismos. Lo importante es volver a empezar. Recibe el saludo afectuoso de siempre Francesc.
  • Una visión sobre los grupos utópicos que se denominan hijos del antisistema.

    Lo que sucedía en esta institución y no trascendía a la opinión pública.

    La familia es un grupo humano mucho más complejo y difícil de lo que se da a entender.

    Es FANTASÍA, pero no he encontrado el distintivo en la columna de los géneros.

    Un colectivo de gente espera la llegada de un vehículo de transporte pero éste tarda en llegar. No es un relato convencional, aunque también hay algo de amor. Lo escribí cuando tenía veinte años.

    Los Diarios suelen ser la trastienda del ser humano.

    La naturaleza humana, dentro de cada cultura es bastante similar entre sí.

He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

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