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2 min
La mesa oscura
Reflexiones |
19.01.18
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Sinopsis

Escribí este texto en agosto de 2009. No es necesaria una larga sinopsis puesto que el texto es sumamente reducido. Trata de la descripción de una mesa real, el temor que siente la gente hacia ella y su función. Todo ello aderezado con una narración novelizada, pero extremadamente corta.

Hay, en la ermita del Cristo, una mesa oscura. Pasa las más de las horas apartada en un oscuro rincón. Las miradas, aún encontrándola, la evitan. No es mesa extraña de por si. Es sólo una mesa vieja, con tantas capas de pintura y barnices que ya jamás se trasluce el color de la original madera que le diera vida y forma hace, nadie sabe cuanto. Si se la contempla cualquier día, desde la ignorancia, parece una mesa cualquiera. Vieja, ajada e indolente al papel que al destino plujo encadenarla. En cambio, cuando distraído niño pasea su despreocupada vida por el rincón dónde duerme, esperando, tal mesa; si a tocarla alcanzara, no hay madre que no se apresure a tomarle la mano y llevarselo lejos. A inexpertos ojos, tal parece que la mesa está vencida de vieja y que a tal razón obedece el abandono que sufre, en tan húmedo rincón, adonde nadie se acerca ni osa encaminar sus pasos si no es con miedo y reparo. Pero los más viejos saben que la mesa está retiesa y llegado el señalado día sabe cumplir su función postrera. Cuando doblan las campanas por un vecino, de la misa al cementerio, es costumbre hacer parada en nuestra ermita del Cristo. Allí preparan la mesa y depositan en ella el féretro con el muerto. Suenan cánticos y rezos, y pronto todo se acaba. Sigue el funebre cortejo. El Cristo se queda sólo y en su rincón del olvido, la mesa, sin un suspiro, queda aguardando su siguiente presa.

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  • Terror sutil como a mí me gusta.
    Luis E. Gutiérrez, en realidad solo entra en contacto con los ataúdes de los difuntos. Pero esa mesa ha visto también cajas de pino elaboradas en las carpinterías locales forradas de tela negra. Esta historia surgió porque en semana santa, la mesa estorbaba algo y me puse a moverla. Le pedí a mi tía que me ayudara a quitarla del medio. Extrañamente ella no quiso oír hablar del tema. Era como si la mesa estuviera apestada o algo. Reflexionando sobre esa reacción me puse a escribir y salió este minirelato. Las mesas de autopsias son más desagradables, pero sí. Suelen estar bastante límpias, pero lo interesante es esa pátina que impregna al psique humano cuando se acerca a estos objetos.
    ViChi73, así es. En realidad no hace falta que un relato contenga cosas importantes o rebuscadas para ser interesante o bueno. Gracias por comentar :)
    Función lúgubre la de la vieja mesa. No pude evitar pensar en las mesas de la morgue para realizar autopsias. Buen relato... algo macabro. Un saludo
    Buen relato que pone en valor la importancia puntual de algunas cosas pequeñas. Me ha gustado, a pesar de lo tétrico del tema.
  • La ciudad blanca está siendo atacada por algo que acecha en los tejados. Los escasos pobladores que quedan con vida, se esconden desplazándose a cubierto de casa en casa, evitando el exterior. La mayoría aterrada, no puede pensar con claridad. Solo algunos piensan el mejor modo de escapar de la amenaza del exterior.

    Escribí este texto en agosto de 2009. No es necesaria una larga sinopsis puesto que el texto es sumamente reducido. Trata de la descripción de una mesa real, el temor que siente la gente hacia ella y su función. Todo ello aderezado con una narración novelizada, pero extremadamente corta.

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