cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
El Deseo y La Muerte
Amor |
13.09.17
  • 5
  • 3
  • 493
Sinopsis

El Deseo y la muerte desde otro ángulo.

Tú y yo bajo un cielo gris. El frio nos cubre mientras que  el viento juega  con las hojas secas al alrededor; parados frente a este árbol  de pino.  Tomados de las manos  mirándonos sin parpadear;  rodeados de lapidas deterioradas, tumbas,  nichos y cruces de hierro oxidadas  que se ocultan en medio de la hierba verde.  Llevas puesto ese traje negro de paño, el mismo que usaste en el funeral de tu abuelo Enrique, siempre me gusto vértelo puesto pero… disfrutaba más cuando te lo quitaba.  Aquí estamos esperando a que la noche se haga presente para llevar a cabo nuestro picnic nocturno.  

Nuestro lugar favorito fue el cementerio “lumina Morte” que en latín significa, (luces de la muerte),  la tranquilidad reinaba en él, los arboles de pino le daban un agradable aroma al ambiente.  Todos habían dejado de visitar este  viejo cementerio,  cuando  construyeron uno nuevo a unos cuantos kilómetros de aquí.  La mayoría de familiares retiraron los restos mortales de sus seres amados;  sin embargo algunos permanecen bajo tierra. Pues son almas olvidadas Bueno…solo Julián y yo las visitábamos los domingos en la noche.

Me encanta jugar con él a las escondidas, intento buscar un escondite en los mausoleos entre abiertos, inclusive en una tumba vacía.  A veces percibo que las almas se unen a nuestros juegos.  Pues en muchas ocasiones escuchamos risas y voces que murmuran en la oscuridad.

Tendemos la manta purpura rectangular sobre la hierba y encendemos las velas,  Tomamos unas dos copas de vino tinto, aceitunas y algunas uvas con queso azul. Siempre que nos disponemos a comer la piel se nos eriza de repente y   un vapor helado comienza a salir de nuestras bocas. Eso no nos asusta  de todas formas ya nos acostumbrarnos a no estar solos.

Después nuestros cuerpos entran en calor haciendo que el frio desaparezca, los besos de Julián hacen que mi respiración se detenga por unos segundos;  sus manos suaves y tibias me hacen templar de placer. El imaginarnos que nos observan las luces de la muerte, nuestros cuerpos se excitan de deseo.  Yacemos desnudos y mojados, moviéndonos al ritmo de un van y ven  de olas invisibles que nos  arrastran a la locura de amarnos intensamente.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Es triste saber que alguien se empeña en apagar tu luz mientras tú solo deseas que el sol brille todos los días para ese alguien.

Tienda

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta