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6 min
La muñeca
Drama |
06.03.17
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Sinopsis

Una nueva historia con distinto estilo. Espero vuestras opiniones.

Esa era la tercera tarde que pasaba con los internos del Centro Psiquiátrico Penitenciario. Mi amigo Joan Balaguer, director de dicho centro, me había convencido para impartir varias clases de escritura creativa como parte de una terapia que estaban ensayando con dichos internos. Mi trabajo era aparentemente sencillo, les daba una charla sobre un tema determinado y, a continuación, les ponía un ejercicio de escritura en el que tenían que plasmar lo que hubiesen aprendido ese día.
Ya me había fijado, en las sesiones anteriores, en uno de los internos que, además de escribir con bastante corrección y estilo, poseía una poderosa imaginación que reflejaba en imágenes inquietantes y oscuras fantasías. Me había picado la curiosidad y, aunque Joan me había sugerido que no intimase con ellos, decidí hablar con dicha persona para saber algo más sobre ella.
—Me da la impresión de que no es la primera vez que escribes ¿no? —le dije sentándome a su lado.
—No, no, soy profesor de Primaria y siempre me ha gustado escribir; pero hace mucho que no lo hacía, desde que me encerraron aquí. Llevaba tiempo pensando en redactar mis memorias para que todo el mundo conociese la injusticia que se había cometido conmigo y creo que ahora voy a empezar.
—Bueno, yo no estoy aquí para juzgar a nadie, lo único que puedo hacer es orientarte en el planteamiento de lo que quieras escribir.
—Pues a mí me encerraron por culpa de una muñeca.
—¿De una muñeca?
—¡Sí! Todo empezó el día que, ojeando páginas en Internet, accedí a una empresa japonesa que fabricaba muñecas realistas para usos sexuales. Me quedé absolutamente fascinado, eran incluso más hermosas que las mujeres de carne y hueso. No podía apartar los ojos de aquellas maravillas y, a partir de aquel día, me pasaba las tardes mirando la inmensa variedad de tipos, razas y edades que se fabricaban en distintos países del mundo. Estaba totalmente encaprichado con ellas, deseaba tener una con toda mi alma y, cuando mi mujer me abandonó por culpa de dicha obsesión, tomé la decisión de comprármela. No se puede imaginar la emoción que sentí el día que me llegó la muñeca. Fue incluso más apasionante que mi noche de bodas. La saqué con delicadeza y la llevé suavemente a la cama. Me desnudé nerviosamente como si fuese un adolescente y me tumbé a su lado. Acaricié su cara y su pelo, la besé, metí mi lengua en su boca y ella me sonreía, no se quejaba de nada. Su pecho era firme y sedoso y podía apretarle, incluso morderle o coger su cuello con fuerza sin escuchar ninguna protesta, ningún lamento, ningún quejido o disgusto. Bajé mi mano por su vientre y llegué hasta su vagina, era suave y se dilataba sin necesidad de hacer demasiada fuerza, lo mismo que su ano. Metí mis dedos dentro por primera vez en mi vida y me excitó con locura. Muchas veces lo había intentado con mi mujer y siempre me había rechazado, en cambio ahora no solo no protestaba, sino que parecía como si disfrutase, como si me estuviese invitando a hacerle todas las guarrerías que se me antojasen. Después de más de media hora satisfaciendo mis fantasías con ella, unté de lubricante su trasero y la penetré por detrás con la furia con la que siempre había soñado. Fue maravilloso, nunca había sentido un placer tan grande. Ella sí que era mi princesa, mi reina, la mujer con la que siempre había soñado. Imagínese cómo sería que todos los días hacíamos el amor. Estaba deseando llegar a casa e ir corriendo al dormitorio para satisfacer mis bajos instintos. Lo hicimos por delante, por detrás y por arriba, pero ella no protestaba, podía meterla entera en su garganta y correrme dentro sin que manifestase la más mínima incomodidad, era maravillosa. Con mi esposa hacía el amor una vez al mes como mucho pero con ella incluso dos veces al día. Fue una auténtica luna de miel que duró quince días, hasta que llegó la policía y me encerraron en este sitio después de llevarse mi muñeca.

Yo me quedé absolutamente perpleja, no solo con la historia, sino con el hecho de que ese hombre hubiese terminado allí. Estaba claro que esa obsesión no era nada bueno, es algo indiscutible, pero de ahí a encerrarle como si fuese un delincuente me parecía excesivo. Total que, cuando salí de allí, me fui al despacho de mi amigo Joan y le conté todo lo que el interno me había narrado de su historia con la muñeca.
—No te preocupes, a todo el mundo le cuenta la misma historia —me empezó diciendo Joan—, y es posible que él esté convencido de que es real, por eso está encerrado, pero la verdad es muy diferente.
—¿Y porqué está aquí, si puede saberse?
—Pues mira, te cuento. Fueron los vecinos los que llamaron a la policía. Llevaban varios días con un olor putrefacto en el edificio cada vez más intenso. También echaron en falta, ya que era una persona muy sociable, a la esposa de nuestro amigo que había desaparecido sin que hubiese dicho nada de irse de allí. Así que llegó la policía, llamaron a la puerta y, tras tener que insistir con decisión, el desgraciado les abrió por fin dejando escapar una repugnante emanación de vapores pútridos que hizo que la policía entrase rápidamente sin preguntarle nada. Y efectivamente, allí estaba el cuerpo medio descompuesto de su esposa sobre la cama. Llamaron al juez y al forense y se llevaron al interno.
—¿Y la muñeca?
—Nunca existió tal muñeca. Si que es cierto que estuvo bastante tiempo mirando esas páginas en Internet, pero con su sueldo de maestro de EGB no se podía permitir semejante capricho. Fue seguramente esa frustración lo que le llevó a estrangular a su mujer según la policía. Después de eso, su cabeza se desquició completamente y se imaginó que era su esposa la muñeca. Estuvo abusando de ella hasta el día que lo detuvieron. Es una historia terrible, utilizó libidinosamente su cadáver de todas las formas imaginables. ¡Pobre hombre!

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Comentarios
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Otros relatos del autor
  • Definitivamente, si algo caracteriza a este relato es que es demasiado humano. Enhorabuena.
    Sin duda, tu maestría con la pluma, es digna de destacar. Llevas de la mano al lector, permitiendo "palpar" los sentimientos y vivencias del personaje. Dejo mi sinceras felicitaciones. Abrazotes, amigaza
    Acabas de describir el amor del futuro, pero sin muertes, claro. Espero. Tu descripción y narración es precisa y elaborada, mi enhorabuena por tan buen trabajo. Te invito a leer mi último relato, pues tiene que ver con tu relato. Ya verás. Un abrazo, Adela.
    Pobre hombres, el escrito esta bien llevado, al final entiendes todo lo que paso y te preguntas ¿Esto puede ser real? Excelente.
    Con la fotografía de Anaís Nin, si no me he confundido... este relato no podría ser de esos que te arrepientes tras leerlo. Saludos.
    Ajjjjjjjjj. Me has emocionado de verdad. Lo cuentas como una realidad cruda y tremenda. Sabes como hacerlo también. Para acá y para allá. Iba mi mente, ya me esta creyendo la historia del hombre. Bueno, su historia. ¡Qué cosas esas! Que se me ha escapado una de tus joyas. ¡Excelente!
    A publicar!! escritora corajuda como debe ser...espero que tus relatos salgan al mundo. Abzos
    No sé cómo agradeceros a todos, sobre todo a "tusrelatos.com" la amabilidad de poner esta narración entre los “Relatos del mes”. Muchísimas gracias y espero seguir contando con vuestro apoyo y que disfrutéis de mis pequeñas obras. Un gran abrazo a todos.
    Una mente perturbada puede llegar a hacer cosas inimaginables. Muy buen relato, felicitaciones.
    Excelente Adela. De una noticia de actualidad has desarrollado la trama, con la naturalidad y frescura que te caracteriza. Creando una atmosfera cercana. Nos muestras las debilidades del ser humano y las profundidades de una mente enferma. Increíble. Un saludo afectuoso.
  • Otro nuevo poema para mis queridos lectores, hecho con todo mi cariño.

    Este es un poema que tiene ya algún tiempo, pero que tengo ganas de que me lo valoren. Espero que esté a la altura.

    Después de tener un poema entre los más valorados de esta web, es un terrible compromiso volver a publicar. Me da muchísimo miedo, pero ahí va. Espero que os guste

    Otro nuevo poema mientras voy dando forma al próximo relato. Espero que os guste.

    Ya sé que muchos prefieren mis relatos galantes, pero ando obsesionada con unos versos que se esconden en no sé que oculto pliegue de mi mente y me gustaría atraparlos.

    Otro nuevo poema que espero que os guste

    Una nueva historia con distinto estilo. Espero vuestras opiniones.

    Un nuevo poema con mi eterna indecisión.

    Después de tantos relatos galantes, creo que me apetece cambiar de registro y escribir otro tipo de historias. Espero que os guste.

    Una nueva aventura en forma de carta. Espero que la disfrutéis.

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Mi vida es la literatura. Me apasiona escribir relatos eróticos, fantasías que me gustaría vivir y poemas del amor y de la vida.

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