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5 min
La Nariz
Varios |
22.06.16
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  • 2709
Sinopsis

Nuevo relato. Tiene narices la cosa.

Estaba obsesionada con su nariz, y no en el buen sentido. Se pasaba el día mirándose al espejo sin haberse considerado nunca presumida: allí estaba ella, su otra yo, su bulto de carne, tan llamativo como sangre brotando. Si pudiese, si pudiera…
Tuvo la tentativa de arañarse la nariz, llegando a un punto en su imaginación en que se veía insistiendo e insistiendo hasta borrarla como tiza, lluvia de dermatitis, dejando una zona lisa. Se conformaba con que fuese un poco más pequeña, o menos puntiaguda, o menos ancha, o pecosa, con menos lunares, de hueso poco duro, que disimulara de frente al menos, que no tuviese la habilidad de mover a voluntad las aletas de los conductos respiratorios… Podía respirar por la boca, ¿para qué se inventó la nariz? Tenía la teoría que, ahora que existían las medicinas y vacunas, la función de atrapar gérmenes de su nariz estaba condenada, que los futuros seres humanos serían planos de cara, con ojos, boca, orejas y nada de olfato; el perfume de las flores ya estaba plasmado en la poesía, que no se preocuparan que no iba a ser olvidado.
Se miró al espejo. Lo hacía cada mañana, mediodía, tarde y noche: su nariz seguía allí, tan testaruda como ella misma; señora, era tan rechoncha que podía llamársele señora sin margen de error. Eran tan, tan… imaginó el cómo cogía un cuchillo y comenzaba a cortar cual jamón. Lo serviría a su familia en la hora de la comida y sobraría para la cena, seguro que incluso para el día siguiente. Imaginó a su padre y hermano comiendo como cerdos famélicos (aunque de normal no era así), y a la retraída de su madre comiendo con calma, poniendo cara de no gustarle, apartando sobre su plato con disimulo un poco más de lonchas de nariz.
Nariz de m…
Rabió emitiendo un resoplido entre dientes. Salió del baño y fue a su habitación. Se lanzó en plancha sobre la cama, sobreactuando. Agarró y atrajo hacia su cuerpo la almohada para entonces abrazarla. Como en un buen combate de lucha libre, comenzó a revolverse furiosa, golpeándose la cara contra la almohada: una y otra vez. Cuando notó el primer indicio de daño, se detuvo. Quedó pensativa, melancólica, sola en su cuarto con su nariz.
Nariz de m… llena de estúpidos mocos como babosas.
Hasta le daba la impresión que sus mocos eran más oscuros que el del resto de personas. Mocos, otro motivo del porqué la nariz debía desaparecer de la evolución.
Se levantó de un movimiento. Seguía abrazada a la almohada, permaneciendo así un rato más. Al fin se activó, la lanzó sobre la cama, y salió de la habitación para recorrer el pasillo de nuevo hacia el baño. Entró, se miró al espejo: la realidad insistía en no cambiar. Rabiosa, decidió darse una ducha ahora que sabía que nadie en casa la iba a tomar; y si era así, que se fastidiaran.
Durante el lavado estuvo frotándose la nariz. A veces lo hacía, pero en esa ocasión fue más fuerte que otras veces. Se echó gel de baño en los dedos y frotó su nariz con intención de, al menos, borrar sus pecas. Pero sabía que no sería así, ¿verdad? No, claro que no, la naturaleza siempre tendría un sentido del humor demasiado peculiar, ahí lo iba a demostrar conforme subieran las mareas con disimula para terminar llevándose todo… se imaginó flotando en el mar, sobresaliendo su tocha cual aleta dorsal de tiburón.
Apretando los puños, cerró el grifo y dio por concluida la ducha, resultando más rápida que en otras veces. Surgió, se secó con la toalla y buscó por el batín. Se sentía tan derrotada que ni iba a vestirse, decidiendo que ese día no era idóneo para salir de casa. No tenía ni ganas de ver el sol, que siempre calentaba el puente de su nariz hasta sentirlo cálido y molesto. Apretó los dientes, ¡la vida era tan irónica a cada momento para algunas personas! Una constante de recordar su maldición, crueldad sin mirar por parte del destino. Aunque, de eso trata una maldición, ¿no?
Posó la mano en el picaporte de la puerta de la cocina. Le pareció curioso que estuviese cerrada. No le dio importancia y enseguida ocupó sus pensamientos para pensar en ella, su otra yo, su némesis, su Miss Hyde, la que no se oculta, la que se muestra orgullosa robando el poco que tuviera ella, su autoestima destrozada…
Conforme abría la puerta, comenzó a escuchar los ruidos: repetitivos, por lo bajo. Tardó en evaluarlos, tanto que le costaba desconectar de eso que podía apreciar a cada momento en su vista con poco esfuerzo…

Sus pensamientos se cortaron. Quedó la mente en blanco, centrada toda su energía en la escena que apreciaba.

Su hermano estaba sobre su madre que a su vez estaba sobre la mesa de cocina. No llevaban nada puesto por debajo de la cintura. Los pechos de su madre, que caían a los lados, estaban al descubierto, con una de las manos de su hermano agarrando uno con fruición. Antes de que se detuvieran para girar las caras, estaban retozando, su hermano empujando la cadera de forma delatora.
Nadie dijo nada, imitándose los rostros de boca abierta, ojos destacados y temblor creciente. El frío invadía el interior de los pechos.

Sintió moquita en la nariz. No importó.

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  • Empieza siendo un texto muy divertido (me recordó al compañero Amezcua) y plagado de momentos delirantes y acaba dejándonos helados. Tienes la versatilidad de saltar de un género a otro con facilidad y bastante energía. Te sientes cómodo con los temas más polémicos y les sacas buen partido sin caer en el mal gusto. No sé si finalmente me divirtió o me horrorizó, pero sin duda me tuviste completamente pendiente.
    Hola Nubis. Es un texto realmente rico y fluido, lo único que no me ha gustado es la censura en la nariz de mierda, pero lo demás está genial. Por otro lado el final no queda tan distante del relato, puesto que, si la chica se obsesionó tanto con su nariz, su hermano perfectamente pudo tener una obsesión igual de insana con su madre o viceversa. Nada afirma mi teoría, pero tampoco hay evidencia de lo contrario. Saludos amigo. Un abrazo
    Este texto no da respiro y atrapa de entrada. Cuentas lo que hace, lo que dice, lo que piensa, la protagonista, en una vorágine que incrementa su obsesión. Excelente recurso narrativo. Y cierras con un final inesperado. Un joyita Nubis.
    askjakjsakjs ¿Y ese final? Tuvo que ver cosas distintas para que no le importara su "problema". Muy buena Nubis xD
    Digno de un escrito de Quevedo a Góngora. Un montón de detalles que no se escapan y un final que rompe. ¡0 Kills!
    Anonadado me ue quedado con ese final, excelentemente narrado y detallado Nubis, un gusto leerte
    Un problema mayor suele eclipsar uno mejor. Un saludo
    Tan bueno como sorprendente, con una final inesperado. La protagonista,la nariz, deja de tener importancia en el desenlace, aunque por su puesto, tiene la última palabra, el últmo moco en este caso.
  • Reflexión para lo que nos quede de vida.

    Sobre un exceso actual.

    Relato de mi situación actual.

    Sobre el lenguaje y su inutilidad frente al Universo.

    Sobre lo que hay detrás de una única palabra, la que sea.

    Reflexión sobre la generación actual.

    Escrito junto a Amaika. http://www.sttorybox.com/users/amaika

    Escrito junto a Amaika. http://www.sttorybox.com/users/amaika

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Músico, escritor y guionista de cómics. Y, por fin, con primera novela: http://bit.ly/UnDiaPerfectoparaElis

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