cerrar

Esta web utiliza cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

3 min
LA NIÑA DE LOS OJOS GRISES
Drama |
13.11.17
  • 3
  • 6
  • 75
Sinopsis

Sus arrugas eran la prueba contundente de que el tiempo había pasado. El guardia de turno golpeando los barrotes de las puertas con su bolillo anunciaba que era su primera ronda del día. En la celda más profunda del pabellón estaba Santiago rasurándose la barba que había crecido durante la noche; su rostro ya no era el mismo de hace diez años  cuando lo privaron de su libertad, ahora se veía menos  juvenil, su cabello se había desgastado pero su alma seguía siendo la misma de cuando hacia sus primeras travesuras en la escuela. Varias cortadas en su cuerpo decían que la vida en prisión  no había sido muy fácil hasta ahora; para sobrevivir en ella se necesitaba dotes de guerrero; y eso fue algo que no aprendió en la calle. Sus músculos estaban inflados por el exceso de ejercicio, en la cárcel el tiempo transcurre demasiado lento y no hay mejor forma de perderlo tratando de  hacer un poco de ejercicio. Durante todo este tiempo Santiago había visto entrar y salir a muchos reclusos pero él aún permanecía ahí.

El golpe del garrote del guardia sobre los barrotes de la celda de Santiago agudizó el oído del preso, pero el resto de su cuerpo siguió haciendo la actividad que estaba haciendo.

– Muy contento, eh Santiago–.  Le dice el guardia apretando la goma de mascar entre sus molares. – Ya sólo faltan pocas horas para que se dé por terminada tu sentencia.

– Vete al diablo–.  Le contesta Santiago sin perder la vista de su cuchilla de afeitar.

Santiago había estado pagando por diez años una condena que no era de él, por haber llegado importunamente al lugar y a la hora menos indicada, tomado el cuerpo del delito, (una pistola calibre treinta y ocho) y pensando hacer negocios con ella la guardo entre sus pantalones; luego corrió alejándose del cadáver indefenso de aquella niña de apenas quince años de edad. A Santiago lo condenaron sin tener como defenderse, pero cómo lo iba hacer si todas las pruebas apuntaban a él. Aunque  ahora, después de tanto tiempo  le había llegado el momento de seguir con su vida normal. Las puertas de la penitenciaria abrían sus puertas para dejarlo  en libertad.

La ciudad en los últimos años había cambiado en gran manera. La niña de las frutas que vio cuando lo internaban por primera vez al lugar donde pasó gran parte de su vida ahora se había convertido en toda una mujer; sus senos estaban como los melones que vendía. Aquel hombre durante el tiempo que duró internado  jamás olvido el rostro de la niña de ojos grises que vio vendiendo frutas a las afueras de la penitenciaria; soñaba todas las noches que le compraba dos manzanas, una la mordía él y la otra se la regalaba a ella.

Santiago atravesó las puerta de salida de la cárcel se dirigió hasta la chaza de las frutas donde vendía la niña de los ojos grises. Le compró dos manzanas sin intercambiar palabra alguna, mordió una y la otra se la obsequió a ella; luego dio la espalda y caminó sin rumbo fijo, pensando que dejaba atrás a la niña de los ojos grises por la cual lo habían condenado. 

 

AUTOR: Karloz Magnus

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Magister Dixit gracias por el comentario y la critica del texto, tendré en cuenta los tiempos verbales para las próximas publicaciones
    Te diré un par de cosas solamente: 1 Ten cuidado con la coherencia en el relato, por ejemplo: "de hace diez años atrás". Y cosas como: "muchas veces el tiempo transcurre demasiado lento". No tengas miedo de declaraciones absolutas, tú eres dueño de ese universo que estás narrando. Sin miedo di: el tiempo en esa lugar transcurre lento. Aquí falta un QUE: "mejor forma de perderlo tratando de hacer un poco de ejercicio". 2 El tiempo verbal. Los apuntes del narrador deben ser en el mismo tiempo verbal que la narración; sin embargo tú los cambias a presente. Corrige. En textos pequeños es mejor un giro o una resolución de conflicto más grande.
    VV.AA. gracias por la corrección se me pasó, pero ya la corregí. En cuanto al comentario de Valentino, pensé lo mismo en que necesitaba complementarlo con el pensamiento de la chica que vende las manzanas, saludos y gracias.
    Magnus, lastimosamente el relato quedó incompleto y tiende a la confusión. Van mis 3 estrellas. Saludos
    No queda muy clara la sustitución de una por otra, sobre todo pensando en que era inocente. Si hubiera sido el verdadero asesino sería más sugerente. Cuidado con el "habrían" por "abrían".
    Buen relato, escritor. Un abrazo.
  • Microrrelato

    “De todo lo escrito, amo solamente lo que el hombre escribió con su propia sangre. Escribe con sangre y aprenderás que la sangre es espíritu” Federico Nietzsche

    Autor: Karloz Magnus

    Autor: Karloz Magnus

KARLOZ MAGNUS es el seudónimo utilizado por Carlos Mario Mesa Mejía, quien nació el 26 de agosto de 1986 en Montería-Córdoba, Colombia. Estudió sus estudios escolares en la Normal Superior de Montería, graduándose como Docente Normalista. Posteriormente ingresa a la Universidad de Córdoba a estudiar Lengua Castellana, donde se encontró con un fantástico universo de letras que lo sumergió hasta convertirse en un pez. Motivado por las ganas de escribir literatura empieza a imitar a grandes escritores, que hasta ahora han sido sus maestros personales. En su faceta como escritor ha adoptado un seudónimo con el cual firma sus escritos "KARLOZ MAGNUS" Actualmente tiene varios cuentos y una novela; en cuanto a los cuentos los ha ido publicando en el siguente blog http://cuentosdeficcionkarlozmagnus.blogspot.com.co/ . En su formación como profesor siguió sus estudios de postgrado en la Universidad Católica del Norte convenio con la de Oriente en la Maestría en Educación en Cultura de los Derechos Humanos, graduado en septiembre del 2016 Carlos Mario Mesa Mejia (Karloz Magnus) se encuentra vinculado actualmente al sector público de la educación Colombiana, desempeña el cargo de Tutor del Programa Todos a Aprender (PTA) del Ministerio de Educación Nacional de Colombia. Puede encontrarlo en facebook:https://www.facebook.com/karloz.magnus o escribirle a los correos carlos_mesa1986@hotmail.com o al carlosmesamejia@gmail.com también escribirle al whatsapp +573502800575 o llamarlo al telefono (+57)3005755832

Tienda

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta