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7 min
La Palmera de las Hamacas
Históricos |
16.03.11
  • 4
  • 2
  • 2002
Sinopsis

Una palmera "real" quedo practicamente caida, sobrviviendo a una gran inundación el la ciudad de Chascomús, pcia bs as.

LA PALMERA DE LAS HAMACAS

 

El mundo vegetal luce tranquilo y resignado a la inmovilidad pero nada es lo que parece.

 

Elegante y soñadora, esa soy yo, la palmera de las hamacas.

¿Qué puedo decir?

Todos los habitantes de Chascomús me conocen y saben de mi lucha para conservar mi vida después de la inundación del año noventa y uno, de un día que no me acuerdo.

Desde el primer suspiro de vida tuve serios problemas de supervivencia como todas mis hermanas, las semillas.

Fui semilla que cae a los pies de sus padres y sabe que debe ser ingeniosa para escapar de ese espacio de hambre y muerte. Usé muchos trucos pero ninguno me daba resultado hasta que las manos de un niño acariciaron mi cuerpo y me llevaron en un bolsillo hasta el borde de la laguna, y me dejó caer justo ahí, a unos  veinte y cinco pasos humanos de las hamacas y otros tantos de la confitería “La Cuadra”.

Nací ahí, a metros de los juegos donde los niños hamacan sus sueños.

Entiendo que ese chaval que transportó mi corazón hasta este hermoso lugar fue enviado por  alguien muy poderoso, alguien que ya me había dibujado en este espacio para purificar y embellecer esta realidad, con mis sublimes hojas aladas.

Ahí estaba yo, con mi historia, mis miedos y deseos más profundos haciendo de lazo entre las dos orillas, la mojada y la seca.

Voces que desconozco dicen que mi misión es ser un símbolo de fortaleza para todos los reinos que habitan en este suelo con fragancia a magnolia. Puede ser, todo puede ser en este mundo.

Mi naturaleza aventurera sueña con un manto de arena debajo de los pies…Pero son sólo sueños, arena no hay y viajar no puedo ya que la Naturaleza me condenó a la inmovilidad, pero bueno, tengo otras ventajas que no puedo revelar.

Además estoy bien en este retazo de vida, es un lugar mágico con sus colores, verdes, azules y amarillos. Chascomús, con su gente distinta, solidaria, muchos con cualidades especiales triunfadores en distintas ciencias y especialmente en el arte de amar al prójimo.

Algunos de ellos caminan por los senderos de la laguna y casi siempre pasan a mi lado.  Y, no pocos se reúnen al caer la tarde frente a la imagen irrepetible del sol cayendo en su cuna.

A pesar de la inmovilidad que tiene mi mundo verde, se todo lo que ocurre en esta ciudad, y en eso me parezco mucho a ellos, me gusta saber todo.

Desde mi reino escucho los dialectos más disonantes; el de los hombres, los pájaros, los perros, los gatos y mil bicharracos más. Todos tienen sus las palabras y gestos interesantes.

Saltando de una idea a otra, les diré que hasta acá no sabía lo dura que puede ser la vida.

En segundos todo empezó a oler mal. Los pájaros se atropellaban y hacían señas con sus cabezas para que mirara los cientos de corceles negros que venían con sus jinetes empuñando las más largas espadas que yo he visto.

Venían al galope tendido acuchillando nubes sin ninguna piedad. Y tuve miedo, mucho miedo, no lo voy a negar.

Los rostros del agua, el viento y el cielo no eran de este mundo. Se los juro.

Mis vecinos corrían y gritaban ¡se viene la tempestad!

Mi sabia temblaba. Los griteríos invitaban a correr bien lejos.

El aire se movía en sentido vertical. Rayos, relámpagos y truenos anunciaban que se venia algo muy feo.

Los pájaros se pusieron en fuga tratando de salvarse del mal. Ramas que se quiebran y lloran. Follajes y hermanos que se inclinan… Menos yo.

Reina el caos.

El viento gira en forma de remolino y me busca, quiere aniquilarme. Me defiendo como un bravo guerrero pero no puedo librarme de esa fiera que estruja mi penacho y desparrama mis nidos sin importarle los angustiosos llantos de los pichones.

Todo rueda sin destino.

Más rugidos y rayos que cortan el cielo.

La belleza del parque se desdibuja y todo bicho que camina, se arrastra o vuela, se escapa bien lejos…

Estoy torciendo mi orgullo cuando alguien toca mi cabeza y me pone voluntad de la que no vacila. En segundos mis hojas aladas se encrespan y atacan.

Caen chubascos de gran intensidad y estoy muy mal.

¿Qué voy a hacer? ¡No puedo imaginar una vida sin cielo!

La mitad de mi cree que está muriendo, mientras la otra se aferra a la tierra con todas sus fuerzas.

El tiempo da vueltas alrededor del desastre…El agua sigue invadiendo y dice que le encanta conquistar nuevas tierras para acunar sus tesoros. El que intenta destruirme está exaltado y feroz.

Son muchos los troncos que no resisten la embestida y caen sin vida.

El agua atropella y su presión afloja la mitad se mis raíces y las saca a la superficie. Siento pánico. Voy a morir ahogada.

El miedo me sacude. Estoy cayendo cuando el que me dio la voluntad ajusta y anuda mi cordón de plata a la tierra.

Agua, viento y desventura salpican mis ilusiones…

La Naturaleza incita al combate y yo no le saco el cuerpo, peleo con todas mis fuerzas.

Sabiduría e ingeniosidad son las armas con las que lucho. No me dan tregua y tampoco la pido.

Son miles los muertos y los escapados de este desastre. Y, muy pocos los que seguimos dando batalla

Pasé de todo en ese mundo de pesadilla, pero por suerte, hoy puedo decir que las peripecias pasaron como pasan todas las cosas de la vida.

No hablaré de más tristezas ni tragedias, no, eso es historia y está en todos los diarios.

Si voy a decirles, que tras unos meses de llanto desconsolado me incorpore de la piedra caliente y levanté mi copa bien alto para brindar por la vida y seguir el mandato divino: todo árbol debe de estar siempre de pie.

Muchos humanos se acercan, me miran y hablan entre ellos, y dicen: Esta palmera es un vivo ejemplo de que aún caído se puede seguir luchando.

Me falta decir que me gusta esto de ser un ejemplo de vida.

La luz de la luna está sobre la laguna y sobre todo la ciudad, mientras yo sonrío y le doy vida a mis sueños. 

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  • Magnífico, rico, descriptivo, delicioso relato. Lo he dejado para el final porque era más largo. Me sigue encantando tu riqueza idiomática, que desprende una sensibilidad de las que calan hondo. Y el final, como siempre, extraordinario: "esa luz de luna sobre la laguna... mientras sonríes y das vida a tus sueños". ¡Fabuloso ese mágico Chascomús en el que habitas y que te deslumbra con todo ese encanto tropical! Bueno, pues ya me los he leído todos. Felicidades y hasta la próxima, porque no dejaré de leerte. Un abrazo-stavros
    Escribe tus comentarios...Un relato simpático y enternecedor.
  • Lola, es una niña que vino al mundo a traer sonrisas.

    Luces y sombras se lastiman...

    El no lo sabe, pero es su último viaje.

    Las palabras pueden decir verdades o imaginar otras realidades.

    Me llaman el pino chato porque mi tronco esta algo desgarrado pero por suerte mi orgullo está intacto.

    Si te das vuelta ellos están ahí en el tiempo de los primeros pasos.

    La noche se viste con collares de estrellas y cuentan una historia de amor.

    La fantasía está dando sus últimos suspiros.

    Hacen mucho ruído, empujan puertas, alzan las voces, pero no la encuentran...

    Comienzan a agitarse los colores en el cielo.

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Me sé un ser decidido y armado de palabras ganadas en miles de batallas emprendidas contras las hojas escritas. Mis ojos, que visten el color del tiempo, los heredé de los espíritus emergidos de la vieja y misteriosa Irlanda.El folklore irlandés es rico en fantasías,brujas,y magos; dioses y adivinos. De ahí viene mi sangre. Mis pelos parecen bravíos guerreros. Desafían a todos los peines que intenten entrar en sus inmensidades. Poseo boca pequeña, de labios superiores levemente abultados, que se mueven como relámpagos en cualquier charla. pero saben guardar muy bien los secretos. Mi nariz es chica pero sensible a todos los aromas de la vida.Soy generosa por educación y rebelde por decisión. Analista de sueños y pensamientos.Me gusta la risa porque hace que el alma brille en el rostro. Amo las palabras porque le dan sonido a la vida.

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