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5 min
LA ROSA AMARILLA
Reflexiones |
12.08.14
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Sinopsis

Un simple, pequeño pero significativo milagro.

En aquellos tiempos , Angélica, mi tía, había tenido que dejar las plantas de su pátio al cuidado de su mejor amiga Leonor, por haber tenido una fatídica caída mientras las regaba que, debido a su edad la condujo directamente al hospital con una costilla rota.

Leonor nos dijo a todos los niños que solíamos ir a jugar en aquellos jardines, que desde ese momento ella seria la dueña de la casa hasta que mi tía regresara. Pero la verdad es que nunca regresó.

El desplazamiento de aquella costilla le había provocado una hemorragia interna que fue a peor ya que prácticamente le había atravesado parte del corazón. No pudieron salvarla.

Todos nos quedamos desolados y aturdidos, pero en especial, Leonor, que fue la encargada de mantener y cuidar las pertenencias de mi tía, hasta que se pusiese en venta su casa, pues Angélica era soltera y nosotros su única familia.

Los niños seguimos haciendo como cuando ella vivía, ir a jugar a aquellos enormes pátios. Leonor continuó regando las plantas; todas menos una: Un magnífico rosal amarillo que medía casi dos metros y cuya floración ya maravillava a principios de verano. Sabía que esa era la planta preferida de mi tía, ella le tenía un gran cariño, de modo que un día le pregunté sin más a la "dueña" porque no lo regaba; Ella me miró con autoridad y dijo severamente:- No quiero que viva. Ese rosal es amarillo y trae mala suerte, mira lo que le ha pasado a tu tía- abuela. Lo voy a dejar morir así, lentamente, de sed.-

En ese momento una punzada de tristeza debió reflejarse en los ojos de aquella niña pelirroja que yo era y la dueña pareció notarlo cuando me dijo:- ¿ Que te pasa? ¿es que nunca has oído decir que el amarillo trae desgracia?-

-Si, pero también se que era el color favorito de  mi tía-

-Oh, si desde luego, niña, no me extraña, tenía cojines amarillos, cortinas amarillas...Así le fue, seis novios y todos la abandonaron, o se vieron obligados a dejarla por los impedimentos que ponía el bisabuelo Eldar, ya sabes lo estricto que era. Al final se muere virgen y sola a los cinquenta años por un estupido accidente. No creo que tu tía haya sido muy afortunada.-

En ese momento y aunque sólo tenía doce años, comprendí con muchisima pena, la terrible irracionalidad de la superstición y cuantas víctimas inocentes se lleva por delante: Las flores amarillas, los gatos negros, los reptiles...Solo por citar algunos ejemplos. Y pese a las advertencias de Leonor, fui todas las veces que pude, escondiéndome a regar aquel pobre rosal, pero la dueña me descubría y me impedía hacerlo. Vi como se iba apagando, entristeciendo, marchitándose poco a poco, como alguien que es rechazado sin saber que ha hecho para merecerlo. Dejó de echar flores y las pocas hojas que le quedaban estaban casi secas, de un verde pálido, que después se volvieron de un pardo polvoriento. El rosal moría y parecía llorar por dentro, encogiendo sus ramas, y yo lo miraba y algo en mi lloraba también. Me recordaba a mi tía en sus últimos momentos; Si al menos lo hubiese podido regar con mis lágrimas...

Pero todo era inútil. No pude hacer nada.

Oía a Leonor insultar al rosal casi a diario, maldecirlo, recordarle que tenía ese color que ella tanto odiaba. Dicen los jardineros que a las plantas le gusta que les hablen, que así crecen mejor, sin embargo cada vez que la dueña se le acercaba, el rosal parecía temblar, o era mi imaginación.

Pero un día, inesperadamente, sucedió una especie de pequeño milagro; Ya no le quedaba ninguna hoja. Muchas de sus ramitas habían crujido o se habían caído, estaba prácticamente muerto, y contra toda lógica, en su parte frontal apareció una rosa, grande, llena de esplendor, perfecta, que mientras se abría nos dejó boquiabiertos a todos, incluso a la dueña. El rosal había transformado su color, toda la flor estaba teñida de intensos tonos rosados sobre la base amarilla, desde magentas cálidos y encendidos hasta el violeta claro. Era una rosa bellísima como jamas había visto ninguna. Duró más de una semana, después se marchitó y tras ella el rosal murió definitivamente.

Leonor tiró sus restos a la basura y no se preocupó más. Pero en mi memoria quedó para siempre la imágen de aquella rosa, que quiso ser distinta para ser aceptada, para demostrar de alguna forma que intuía ese odio y ese desprecio tan intensos, y que había querido cambiar desafiando a las leyes de la naturaleza y a su propia genética, solo para ser como cualquier otra rosa en aquel jardín. Por ello la retrate, en una de mis pinturas, la coloqué sobre el corazón del hada que lleva mi rostro en un cuadro llamado "Hada de la tierra".

Bajo los misteriosos ojos de esa hada que en cierta forma me representa;

Esa rosa de oro y fuego, encontró por fin quien la amara,

La última rosa.   

 

 

Perteneciente al libro" Jardines bajo el lago" como las otras rosas.

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  • Muy apreciable tu forma de escribir, clara y transparente. Muy simbólica la imagen y la historia de la rosa amarilla.
    Estas rosas escondidas necesitan volver a ver la luz.
    La lectura de las "Rosas" la comencé por el "tejado"; la última que escribes y primera que aparece en tu perfil; luego, me bajé, directo a los cimientos, la primera que escribieras, "La Rosa Roja" y del tirón hasta esta penúltima, la "Amarilla". A todas, les he dado las "cinco estrellas"... Y porque no podía darles seis...diez...cien... Supongo que para qué extenderme más en mis apreciaciones de esa tu maravillosa, por tierna, dulce, bis lírica... Porque eso es lo que, eminentemente, veo en cuanto escribes: Lirismo...poética sensibilidad... Como antes, y si me lo consientes, un abrazo de amigo y admirador de tu arte...
    hay que ver la cantidad de inocentes que sufren por culpa de supersticiones estupidas, el relato me ha gustado muchisimo, es uno de los mejores para mi gusto, y sabes que soy especialito
    Excelente relato sobre el amor y el odio. Tal vez la mala suerte se cebara con su tía abuela, pero lo cierto es que el rencor que hay en el interior de la amiga es mucho peor. Desde luego la tenía engañada por aparentar ser su amiga. Nos invitas a reflexionar en el amor hacia otros seres vivos que nos acompañan en nuestra corta existencia, en este caso, las plantas. Aprovecho para agradecerte tus comentarios a mi relato "La tragaperras". Un saludo.
    Hermoso cuento, ayuda a reflexionar...saludos...
    No importa bluess, las faltas en los comentarios por las prisas son algo común, pero lo importante es leerse y dar una opinión, esto lo valoro más que nada, gracias a todos los que me leeis y los que me enviais un comentario.
    VAYA ,cien faltas en cuatro lineas, disculpas, las prisas.
    Se piia decir Marian que tenías empatía con el rosal. Muchas veces ciertas crrencias son crueles, ignorantes o mañlintencionadas pero curiosamente muchas de ellas tienen un fundamento en el pasado que ya no es útil pero siguen. El relato conmueve por los personajes y por el ambiente que recrea está escrito. Saludos
    Bonito cuento sobre los que son diferentes, tiene un aire al cuento del patito feo, pero con un final más triste y nostálgico.
  • Lo que esconden las sombras.

    "Quiero verte llorar " a ese poema que me dedicó un escritor de esta web.

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    Un simple, pequeño pero significativo milagro.

Joven pintora y escritora. Estudié un Grado superior en Geografia e Historia en la UNED, y realizé también estudios de Artes y oficios. Hace años publiqué un libro de relatos "El espejo de oro" y me gustaría publicar más, trabajo como modelo, eventualmente. Pero escribir es mi verdadera pasión.

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