cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
La tijera
Suspense |
24.11.20
  • 4
  • 3
  • 221
Sinopsis

Un encuentro cuyo único fin es concretar la ansiada separación.

La tijera Fuimos juntos a la esquina de nuestro bar. Yo de sobretodo marrón; ella, como siempre, bastante gris. -¿Trajiste la tijera? –me preguntó, en un susurro casi inaudible. -Lógico –repliqué un poco molesto. -Bueno, dale –insistió malhumorada. Me sorprendió lo oscuro de su ánimo de ese día. Quizás fuera un espejo de mí mismo, claro está; nuestro vínculo siempre había sido muy estrecho. La miré pensativo. -¿Entendiste las condiciones? –volví a preguntarle. No es un paseo, no es un me voy y vengo. Esto se corta acá, y ya no más. -Entendí, Carlos. Ya lo hablamos... Soy tan inteligente como vos... –ironizó, mientras se sacudía levemente de un lado hacia el otro, movimiento que normalmente realizaba cuando deseaba mostrarme su superioridad. En ese momento se sentó. Para evitar más conflictos, me senté junto a ella. No la soporto más, me descubrí pensando entonces. Antes era callada, fiel, bastante sumisa. Últimamente, bueno… últimamente se había transformado en un fastidio. Siempre encima de mí, acosándome, interrogándome… pero ya no más. Ella quería separarse, yo también. El proceso ya llevaba algunos meses, lo único que restaba era formalizarlo. -¿Trajiste o no trajiste la tijera? –me urgió otra vez, molestándome como sabía hacerlo. -Ya te dije que la traje. No te pongas ansiosa. ¿Tenés apuro? ¿Vas a algún lado? -A partir de hoy, Carlos, sueño con dirigirme a muchos lugares. A pesar de mi malestar, debo reconocer que ese último comentario me resultó doloroso. Casi treinta años juntos, compartiendo de lo más banal hasta lo más trascendente. Y ahora me hablaba así, con esa displicencia, como si yo fuera una cosa molesta, descartable. En último caso, pensé para mis adentros socarronamente, la descartable es ella. Había llegado mi hora de entenderlo, había llegado la hora de que la señorita entendiera su lugar. Y a ese acuerdo habíamos llegado. Ella se iría, al fin. -En realidad no entiendo muy bien por qué te molesto tanto... -argumentó. Lo pienso y... -¿Y desde cuándo vos pensás tanto? –atesté, arrepintiéndome inmediatamente de mi torpe desempeño. -No te pases… -me largó casi divertida, sacudiéndose nuevamente. Es obvio que no somos tan distintos... -Yo te libero, vos me liberás. Fin de la historia. -Perdón, mi ejecutivo. Está bien… ¿Algo más que explicitar entonces, o vamos a lo que vinimos? -Siempre tan risueña… -Me parezco a vos… -agregó con un gozo evidente. -Te repito las reglas –retruqué entonces. Yo te libero, vos me liberás. No más ataduras. Y te vas, como bien dijiste, a cumplir tu sueño de dirigirte a muchos lugares –ironicé finalmente. Un silencio se interpuso entre nosotros. Ese silencio incómodo que se produce, por ejemplo, cuando una pareja se separa y llega la hora de repartir los muebles, o de retirar lo que es de uno; el instante del trámite inevitable que casi siempre resulta doloroso. –Vos no confiás ni en tu propia sombra, Carlitos –me sorprendió entonces. La miré con algo de pena, observé su fina figura, negra y sutil, vacía de cuerpo y extendiéndose bien próxima al mío. Nunca fuiste nada, pensé. Y sin embargo, siempre tan imprescindible. -Adiós –confirmé en ese instante, al tiempo que tomaba las tijeras con temor, la miraba finalmente en su negrura, y cortaba el hilo que desde siempre nos conectaba.
Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 36
  • 4.52
  • 264

Soy Virginia. Me encanta escribir. Un gusto compartir por aquí.

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta