cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

6 min
La última cena
Humor |
03.06.13
  • 4
  • 2
  • 939
Sinopsis

Con todo lo que se ha hecho por la nueva cocina.... Que manera de estropear las cosas. Con ironía riámonos un poco de la deconstrucción de la tortilla de patatas, por ejemplo. Y si algo de humor hay, humor inglés, quizás.

La última cena

 

¡Usted no puede hacerse una idea con que ilusión organizábamos esas cenas chez soi!

Ya le digo, en ocasiones nos pasamos dos o tres semanas combinando opciones pour le menu. Sí. Somos, en ese y en todos los sentidos, muy meticulosos. Le damos vueltas y más vueltas pensando qué les gustará a nuestros invitados –aunque los conocemos desde hace años, o precisamente por eso- y cómo podríamos sorprenderlos avec quelque chose de merveilleux. Y cada vez nos es más complicado; un verdadero coñazo, si he de serle vraiment sincère. Pero a Claude y a mi, no nos importaba. Y cada vez había más  invitados a los que desconocíamos… Épuisant, perdón, agotador, terriblemente agotador. Además, se mire como se mire, una desconsideración ¿no piensa usted así?

Quizá fuese conveniente que, antes de entrar en tema, lo pusiese a usted en antecedentes. Verá, somos un grupo de amigos; al principio unos pocos teníamos pareja, con el tiempo se fueron consolidando romances y los comensales aumentaron paulatina, y considerablemente, usted ya sabe ce que je veux dire, ¿verdad que sí? La mayor o menor integración en el grupo dependía de la personalidad de cada uno. Solíamos reunirnos a cenar una vez al mes; pero los niños, el trabajo, otros compromisos o actividades más importantes fueron espaciando los encuentros. Esa fue la razón de que, finalmente, nos tocase organizar la cena en casa de cada pareja una vez al año; mes más, mes menos. Ya no era lo mismo, sin embargo, noblesse oblige, continuamos la tradición. Como es natural, cada encuentro debía superar al anterior. Y digo que es natural porque era un reto superar al anterior anfitrión; además, actualmente, con la variedad de recettes de países exóticos y el abanico de innovaciones que Internet nos facilita, se hace cada vez más difícil asombrar a nadie.

Así fue como llegamos a la última cena, habiéndonos devanado los sesos en busca de originalité. Y, todo sea dicho, casi sin conocer los gustos de los comensales. Valga esta aclaración ya que, después de años y tantos meses entre cena y cena…, con la confusión de parejas que se separan, de nuevas compañías, et le désordre que cela implique… En fin, todo eran dificultades suplementarias.

Pero no vaya usted a creer que por eso, ni Claude ni yo, cejamos en el descubrimiento de nuevas alternativas. Así fue como, investigando en la red acerca de recetas novedosas, una noche encontramos algo que parecía ser lo que buscábamos. Era caro –pero ese era, para nosotros, un detalle sin importancia-, debía pedirse con mucho tiempo de antelación, y nos aseguraba que, al menos eso leímos en la página en que se nos reveló la innovación, era un producto totalmente inconnu en occidente. Bien es verdad que había detalles que la página no aclaraba, de todas maneras no parecía que fuesen demasiado importantes, y a Claude y a mi no nos apetecía otra cosa que darles a probar la extraña découverte a nuestros amigos. Sin descontar que, al mismo tiempo, nos intrigaba y ansiábamos degustarlo nous-mêmes , vous comprenez?.

El pedido llegó por correo certificado dos días antes de la cita prevista, lo preparamos siguiendo escrupulosamente las indicaciones que acompañaban aquello que suponíamos sería une délicatesse, y, cuando estábamos todos sentados alrededor de la mesa, presentamos la suculenta originalidad.

En cuanto el plato estuvo en la mesa hubo miradas de aprensión, lo notamos inmediatamente, sin ninguna consideración ni disimulo nadie parecía dispuesto a probar el nuevo manjar -la verdad es que su aspecto no sugería que pudiese ser appétissant, ni que fuese a producir deleite en nuestras papilas gustativas-, de todos modos alguien debía atreverse a ser el primero. Y sí, fui yo.

A continuación, poco a poco, más con cara de disgusto que de plaisir, todos comieron. Incluso algunos llegaron a manifestar que su sabor les resultaba, si no agradable, al menos très différent. Otros, deslumbrados por ese furor gastronómico tan en boga en estos tiempos que nos hace aceptar como bueno lo desconocido o lo novedoso, juzgaron que era délicieux. Y repitieron ración… los capullos.

Eh bien, usted sabe ya que estos últimos son los que han muerto retorciéndose entre gemidos de dolor mientras en su piel reventaban pústulas y abscesos, son los que, ante la pavorosa visión de sus rostros cianóticos, los médicos únicamente han sabido decir que quizá se deba a cierta inflamación que les provoca la asfixia. Espantoso, me produce escalofríos sólo relatarlo. Los demás, usted lo sabrá mejor que yo, aunque aún no se sabe si sobrevivirán, su situación es estable, ¿verdad? Pues no imagina usted cuánto lo sentimos, nous en sommes désolés.. Especialmente al ser nosotros quienes nos hemos librado, es todo un detalle que seamos los únicos sin  ninguna clase de síntoma… Pero al mismo tiempo… En fin… Vous me comprenez, n’est-ce pas?

Se preguntará, al igual que lo hacemos nosotros, cómo es que esto no nos ha afectado de manera alguna. Le hemos dado vueltas y más vueltas, horas sin dormir, en realidad. Y, mire usted, finalmente hemos supuesto que debe deberse a las mínimas medidas de seguridad que se adoptan siempre al preparar la comida… O quizá se deba a que antes de ingerir el extraño animalejo bebimos una especie de antitóxico… Pero no se crea usted que es la primera vez que lo hacemos, no, no. Siempre solemos protegernos de ese modo. Toutefois, en cuanto al emético… D'ailleurs, no sabría cómo explicárselo… Nosotros, en general, y por ninguna causa en particular, solemos hacerlo después de cenas en las que nos han quedado quelques doutes. Ya me entiende usted. Dudas. ¿Quién sabe cómo y con qué se ha elaborado lo que ingerimos? Usted sabe ya que a menudo la comida no se elabora con las normas de hygiène establecidas, la gente suele ser muy descuidada. ¿Usted confiaría ciegamente, así, sin más? Ya le digo, somos muy precavidos, exageradamente precavidos, quizás… Y meticulosos, por supuesto…

Nosotros nos sentimos désolés, señor inspector, pour de vrai. Ya le digo yo que debe haber sido sólo por nuestra excesiva precaución. Sólo por exceso de  precaución… Y nada más… señor l'inspecteur

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 2
  • 4.33
  • -

Recuerdo "Las aventuras de Tom Sawyer" que leí antes de los doce años, como si fuese ayer. Recuerdo los cuentos de Poe, como si me hubiesen impactado hace una hora. El cine y el teatro me subyugan, soy un escritos todoterreno. Cuento, novela, teatro, guiones de cine. Escribir es como intentar respirar bajo el agua y ser leído es como si tuvieses una bombona de oxígeno.

Tienda

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta