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3 min
LA VIDA ES UN CAMINO
Reflexiones |
05.11.20
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Sinopsis

La vida es un camino, el camino lo harás al andar, Cada milímetro, cada segundo que caminemos estará lleno de vivencias: agradables unas, desagradables otras, pero vivencias al fin; ambas fortalecen el alma.

El camino de la vida comienza en el vientre materno y termina en el vientre de la madre tierra. El camino se hace al andar con el tiempo y la distancia. Ignoramos cuan largo será el camino que tendremos que recorrer y lo que encontraremos en él, pero debemos continuar hasta el destino final.

Cada milímetro, cada segundo que caminemos estará lleno de vivencias: agradables unas, desagradables otras, pero vivencias al fin; ambas, fortalecen el alma. Las primeras, porque nos dan felicidad y nos premian los logros alcanzados. Las segundas nos enseñan a reflexionar y a rectificar los errores cometidos para luego continuar la marcha por el camino que hemos elegido.

La vida será lo que tú piensas y haces de ella, el camino lo harás al andar. Todo el trayecto estará marcado por tus valores, por tus enseñanzas y por lo que tú mismo decidas crear cada minuto de tu existencia. Los primeros pasos serán de la mano de quien te dio el ser, luego, te acompañarán sus ojos hasta que te pierdas en el horizonte o hasta que el destino les permita ver.

Después de allí, estarás solo contigo mismo: con tus emociones y tus razones, con tus recuerdos y esperanzas; y así, día tras día irás llenando las páginas de tu historia, páginas, que llevarás siempre contigo donde quieras que estés. Lo que has hecho o has dejado de hacer estará escrito allí, No podrás borrar, aunque quisieras, una hoja de tu historia. Solo, podrás recordar u olvidar si así lo prefieres, bien, para revivir gratos momentos de épocas pasadas o llorar las penas que llevas contigo.

Cuando el correr de los años nos acorte la vista y nos obligue a caminar lento, es necesario hacer un alto en el camino. Y allí, en solitario, hacer un balance de lo hecho y por hacer. Quizás, una mirada superficial a esta etapa de la vida podría sumergirnos en la soledad irremediable y absoluta, sin embargo, si analizamos con mayor profundidad este momento de la vida, nos daremos cuenta de que es el supremo encuentro con uno mismo y si contabilizamos nuestras fuerzas, podemos mirar atrás para encontrar en el propio ejemplo, la razón de seguir, porque, aunque te parezca que concluye algo, aún sigue.

Tal vez, en algún momento del camino tendremos que despedir a seres queridos, unos, porque se van con retorno y otros, porque no regresan, pero con el dolor acuesta la marcha debe continuar.

Quienes se sintieron solos y abandonados en esta estación del camino, añorando el pasado, llorando las pérdidas, culpándose de lo que hicieron y dejaron de hacer; el tiempo restante será vacío, tiempo para enfermarse y esperar la muerte. En cambio, para quienes perciben esta parada como una pausa en el andar, es momento de recobrar energías y continuar la marcha: adquiriendo logros, sembrando realidades y legando experiencias.

Cuando lleguemos al final de la ruta y nos sintamos cansados y sin fuerzas para continuar; es hora de detener la marcha y antes de que se oculte el sol, miremos atrás y nos daremos cuenta de que concluye algo que aún sigue, porque queda tiempo para ver los años pasar y la nueva semilla crecer, y al final del camino, solo nos queda la nostalgia de lo ya vivido.

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  • Juan Carlos Baglietto dijo "la vida es una moneda, quien la rebusca la tiene, ojo que hablo de monedas y no de gruesos billetes"
  • La vida es lo único que te pertenece, lo demás son vínculos afectivos que llenan tus espacios vacíos.

    Andar, andar sin tener claro donde llegar o qué buscar es correr el riesgo de caminar sin rumbo cierto pero, ceder al corazón la dirección de tus pasos, quizás es terminar en un lugar muy distinto al que hubiésemos querido y a veces incluso, sin posibilidad de regreso.

    La vivencia de un acontecimiento vital estresante puede provocar alteraciones emocionales de tal magnitud, que dejen como secuelas trastornos psíquicos y orgánicos.

    El miedo a la soledad se convierte en tu peor enemigo, porque domina los pensamientos, agobia con sus mentiras y falsos presentimientos.

    No hay enfermedad, sino enfermo, porque cada quien sufre o padece la enfermedad en forma diferente, según sea la razón o actitud que asume ante la vida.

    Cuando el sentimiento duerme la enfermedad despierta.

    La muerte de un ser querido representa un acontecimiento vital estresante, la no adaptación al hecho repercute en forma negativa en la persona pudiendo ocasionar trastornos psíquicos u orgánicos.

    Cuando persigues objetivos en la vida y se presentan acontecimientos, que interfieren con tus propósitos puede originar cambios emocionales.

    Los acontecimientos vitales estresantes son sucesos relevantes en la vida de las personas que lo perciben como un hecho negativo o no deseable. La vivencia de un acontecimiento vital produce cambios a lo largo de la vida de los seres humanos. La inadaptación ante estos acontecimientos ocasiona cambios en la salud de las personas con aparición de enfermedades o empeoramiento de las ya existentes. Ningún ser humano está exento de vivir un acontecimiento vital estresante y de padecer las secuelas que este le genera.

    La ausencia de los hijos crea un vacío en el hogar, un tiempo difícil de ocupar. Un triste silencio baña el ambiente familiar. Cuando los hijos se van y el hogar queda vacío, una profunda herida se abre en el corazón de los padres.

Escribir, es dejar una huella de existencia en el tiempo, Es abrir una ventana al mundo para comunicar pensamientos y sentimientos. Cuando escribo soy yo, como un libro abierto, donde cada palabra escrita expresa mi manera personal de entender e interpretar la vida.

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