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15 min
Las crónicas de Arkalia: Los orígenes del universo - Capítulo 1 . Una vida miserable
Ciencia Ficción |
10.01.19
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Sinopsis

En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista; hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

Capítulo I: 

Una vida miserable

Tras largos siglos de tratados, guerras y conquistas, el implacable segundo Imperio Terrano había llegado a un hiato inesperado de casi veinte años en su larga lista de especies y territorios conquistados a lo largo de toda la galaxia; había ocurrido algo que solo podría ser descrito como… Muy poco usual, aunque hasta cierto punto predecible. Las demás especies alienígenas libres del sector, en su desesperación por detener el imparable avance expansivo del imperio, habían hecho alianzas estratégicas entre ellas; algunas de estas, incluso eran razas enemigas declaradas a muerte en el pasado; sin embargo, en tiempos como estos, todo precio a pagar era poco con tal de detener el avance imperial.

En fin, la paz finalmente había llegado a la galaxia, una paz efímera e inestable, pero paz al fin y al cabo, y como dice el dicho: “En tiempos de paz, los caballos de guerra aran los campos”. Haciendo caso a esa premisa, la gran mayoría de personal militar Terrano era reemplazado por personal diplomático, y dejaban el espacio profundo para ser reubicados en otras labores. Si tenías créditos, los contactos adecuados y además mucha pero mucha suerte, tú y tu familia podrían ser reubicados en el programa de Colonización y terraformación de mundos, un trabajo relativamente tranquilo, en lugares por lo general acogedores, poco explotador, casi sin riesgos y con una paga decente; ahora… Si tenías créditos “o” los contactos adecuados “o” al menos un poco de suerte, podías ser reubicado en algún mundo agrario en el sector de producción de alimentos, o quizá en alguna factoría planetaria en el sector de producción de maquinaria, trabajos monótonos, repetitivos, explotadores, pero al menos relativamente seguros y con un sueldo digamos “No tan malo”. 

Pero claro, no todos son tan afortunados; ahora… Si no tenías créditos, NI contactos, NI suerte, Pues… Terminabas “olvidado”, flotando dentro de una vieja lata (Estación espacial), tercerizado como “personal de apoyo”, por no decir esclavo, para alguna gran compañía transplanetaria en el rubro minero de la extracción y recolección de minerales; los planetas mineros en el espacio profundo eran el destino de los más desafortunados, un trabajo sumamente explotador, de alto riesgo, pésimas condiciones, sumamente monótono y con una paga realmente miserable; menos de la cuarta parte de los desdichados que entraban a trabajar en este sector lograban salir de ahí, la mayoría se resignaba a una vida de esclavitud pagada, enfermaban y morían debido a las deplorables condiciones de higiene, se suicidaban o terminaban en prisión por cometer alguna estupidez; y bueno… Es este el caso de Thomas Jack, nuestro protagonista del momento, con quien comienza nuestra historia en una lejana, vieja y olvidada estación espacial minera, flotando en la órbita alta de un moribundo y pequeño planeta volcánico del Sistema Korión.

 

DIARIO: 87390

SUJETO: Thomas Jack.

Año 3532 – Orbita alta de Korius IV

(Estación/Colonia Minera de la Alianza Terrana Unificada)

 

  • Inicio del Videodiario -

Un día de mierda más, un correo de mierda más; hace unos minutos apenas de haberme despertado y me doy con la tan inesperada sorpresa, ¡Feliz cumpleaños número 25! Nuevamente he sido rechazado en la entrevista bi-anual de rangos y transferencias, nada como una gran noticia de mierda para iniciar mi día feliz; ¿Me pregunto si al menos habrán revisado mi video entrevista este año?... En fin, 2500 créditos al agua, He de suponer que tengo que seguir flotando alrededor de esta maldita roca volcánica en esta vieja estación orbital de más de medio siglo de antigüedad por al menos un par de años más; si claro, con fe un par de años más… Con este ya van siete largos y horribles años, es casi tan malo como estar en prisión; a veces pienso que nunca saldré de esta maldita letrina espacial olvidada por Dios y el hombre; hay quienes han pasado toda su vida atascados aquí. No no no… Definitivamente no puedo ser uno de ellos… ¡No me enlisté para esto!... Bueno, tampoco es que lo eligiera, naturalmente fui obligado a enlistarme, ¡Mierda!… Si las cosas siguen así, uno de estos días iré a la escotilla de escape número 14, presionaré el gran botón rojo y le pondré fin a esta monótona vida de mierda como el viejo Carly.

Bueno bueno… Calma, el lado positivo de esto es que… ¿A quién coños quiero engañar?, ¡Esto no tiene un maldito lado positivo!... Imagino que al menos es mejor que vivir en mi vieja y horrible torre comunitaria en la segunda luna de Terra Prime, cuidando día a día hasta la más insignificante de mis pertenencias e intentando no morir de hambre, en lugares como esos la jodida esperanza de vida debido a la contaminación y a la infinitamente creciente alza en la taza de crímenes no llega ni a los 35 años.

Realmente el universo es un lugar tan grande, pero con tan pocas posibilidades para el común denominador de nosotros; esta generación, ¡Todo esto!... Como me habría gustado pertenecer a las épocas de la gran colonización espacial, vivir las historias que contaban mis abuelos; la revuelta de Terra Prime contra los Corizianos, la gloriosa conquista de Tarsus II, el primer encuentro con los Fullgorianos, exploración hasta los confines, planetas nuevos y extraños, nuevas culturas por descubrir, y colonizar mundos repletos de recursos invaluables… Hace tan solo 500 años todo era tan diferente, las oportunidades eran infinitas… ¡Maldita época en la que nací!... En fin, ya va siendo hora de trabajar.

 

  • Fin de la grabación del Diario –

 

Thomas se encontraba en su minúscula habitación del Ala boreal, sector 33, subsector 15, habitación 141; se encontraba solo, su compañero de habitación había sido transferido a una estación planetaria ligeramente mejor después de 28 años de esperar y postular; el gris metálico de las paredes lo deprimía poco a poco, día tras día; a sus cortos 25 años sentía que su vida era extremadamente monótona, sin sentido alguno y sin la más mínima esperanza de un futuro ligeramente alentador; se imaginaba saliendo de esa estación a los 50 años como menos; si bien el aparente envejecimiento de su cuerpo se había detenido a los 18 años de edad por modificaciones genéticas como casi todo el mundo, su esperanza de vida seguía siendo de 120 años en promedio; “Pasar la tercera parte de mi vida en esta letrina espacial” – pensaba con desaliento.

Fuertes golpes en su metálica puerta interrumpieron sus pensamientos, ¡“Ya levántate renacuajo!... ¡Si no traes tu escuálido culo en cinco minutos a monitoreo te iras a residuos durante una semana!” – se oyó.

Era la voz del capataz Bill, un tipo tan grande, como abusivo y repulsivo, apenas al oír la voz; Thomas, como por instinto se puso de pie de un brinco; se encontraba sentado frente al ordenador de reconocimiento verbal; hace tan solo una semana… Al igual que cada dos años, en los años anteriores, había pagado sus 2500 créditos (Mas de su sueldo de un mes) por el derecho a enviar su solicitud de traslado, había grabado su video entrevista solicitando su transferencia a alguna unidad de exploración/colonización, o al menos a una estación planetaria en tierra firme; pero fue un nuevo año y una nueva desilusión.

Veía su rostro reflejado en la apagada pantalla del ordenador, su desordenado cabello negro mostraba descuido personal, no se había afeitado, aunque de por si no le crecía mucha barba; sus ojos marrones oscuros denotaban tristeza y depresión almacenada durante años. “No soy un renacuajo” – Pensaba, media 1,71m y era un poco delgado sí, pero quien no iba a serlo con la porquería de alimentación que la flota minera les daba día a día; aunque claro, ese gorila de Bill era gigantesco, quizá alguno de sus antepasados eran Fullgoritas – Pensó y sonrió con la imagen mental de un terrano fornicando con una aguerrida fullgorita.

¡Mierda!... ¡Tenía poco más de dos minutos para llegar a su puesto de monitorización tectónica!... De lo contrario pasaría la siguiente semana en el área de residuos; es decir, recogiendo la basura de la estación, la mierda de los baños y reciclándolo todo durante 16 horas al día, 14 días quincenales; sí… Solo se descansaba un día cada quincena, y las jornadas de trabajo diarias eran de 16 horas al día, así era por lo general en todos los mundos del dominio Terrano.

Se ponía un gastado enterizo azul y una gorra del mismo color a toda velocidad, mientras pensaba con ironía “Feliz cumpleaños Thomas, hoy es tu puto día especial”, ¡Mierda!... ¡Le quedaba poco más de un minuto y medio!... Avanzaba hacia la puerta de la habitación saltando en un pie, mientras se colocaba las botas de caucho.

Corrió por los estrechos y sucios pasadizos de la estación, una tubería deficiente le hecho vapor de la cocina en todo el rostro, ¡Realmente apestaba!, es decir… Siempre apestaba, pero ahora más que otros días, que nueva porquería estarían preparando para el almuerzo el día de hoy; doblo la esquina, tropezó con uno de sus compañeros, “¡Perdón perdón!” – Grito mientras seguía corriendo, a los pocos segundos llegó!... Ufff. Justo a tiempo.

  • (Bill): Llegas tarde renacuajo, te lo advertí – Dijo sin mirarlo con su voz gruesa y tosca.
  • (Thomas): ¡¿Qué?!... ¡No!... Aún faltan 30 segundos, mi reloj esta sincronizado con el del panel y...
  • (Bill): ¿Así? ¿Estás seguro? – Sonríe levemente mientras seguía ojeando su revista de pornografía y fumaba lo último de su puro.

Thomas vio el reloj, sus ojos no podían creerlo… ¡Estaba un minuto tarde!... Alguien había modificado el reloj, definitivamente tenía que ser eso, hace tan solo dos días lo sincronizó incluso con los segundos exactos.

  • (Bill): ¿Lo ves gusano?... Tarde.
  • (Thomas): Espera… Bill… Yo…
  • (Bill): Una semana en residuos – Se dio media vuelta viendo a los otros del sector.
  • (Thomas): Es… ¡Es mi cumpleaños!... No… No iré. ¡No he llegado tarde!

El capataz se detiene y lanza una exhalación de aburrimiento, da media vuelta y camina amenazante hacia Thomas; escupe al suelo lo que quedaba de su puro, y se ubica a escasos centímetros frente a él; Thomas no le llegaba ni al hombro, realmente era un gorila.

  • (Bill): ¿Pero qué cojones has dicho mierdecilla?
  • (Thomas): Que… Que no he llegado tarde. Alguien ha manipulado el…

Bill da un golpe con el puño en la pared de metal a escasos centímetros de la cabeza de Thomas, ¡Silencio! – Le grita. Este enmudece inmediatamente… Le quita el gorro azul que este tenía puesto, y escupe lentamente justo sobre la negra cabellera del sancionado, luego vuelve a colocarle el gorro.

  • (Bill): - Gritando - ¡La próxima vez que quiera que hables te meteré el puño por el culo y moveré tu asquerosa boca desde adentro como a una puta marioneta!... ¿Entendiste eso marica de mierda?
  • (Thomas): …
  • (Bill): ¡Residuos orgánicos, dos semanas!... Una palabra más y estarás limpiando mierda todo el maldito mes.
  • (Thomas): … - Un rastro de cólera se reflejó en su rostro-.
  • (Bill): Ahora quiero que hables… ¡¿Has entendido mierdecilla?!
  • (Thomas): Sí… Sí señor – Ahora no tartamudeaba de miedo, sino de la cólera que sentía.
  • (Bill): - Sonríe - Bien… Oh cierto… ¡Y feliz cumpleaños!... A ver si te haces una torta con toda la mierda que limpiaras hoy… Y puedes usar ese puro en el suelo como vela, ¡Ahora largo de mi vista renacuajo!

Las demás personas del sector de monitorización se echaron a reír, “¡Maldición! ¿cómo es que todos llegaron temprano?... ¿Se habrán puesto de acuerdo?” – Pensaba; se sentía miserable, humillado, molesto consigo mismo por no haber tenido el valor de enfrentarse a Bill, que, aunque fuese su superior directo no-militar, sino contratado por la misma corporación minera, no tenía ningún derecho de tratarlo de esa manera; en esta lejana y olvidada zona del espacio, en esta maldita época de mierda, lo único que valía realmente inclusive más que los rangos era el saber hacerse respetar.

Se prometió a si mismo que no volvería a dejar que pase algo así…. Pero en su interior sabía que no era la primera vez que se hacia esa promesa, cerro sus ojos, su odio hacia sí mismo comenzó a incrementarse con cada segundo que pasaba mientras recogía los restos del puro aun encendido del suelo. Coge el puro y lo aprieta con fuerza dentro de su puño, ¡le quemaba la mano!... Pero por alguna extraña razón sintió ese dolor como algo agradable, algo que merecía, comienza a caminar hacia su dormitorio.

La iluminación parpadeaba por todo el corredor, tenía la mirada perdida mientras caminaba, pasa nuevamente por la tubería malograda, ahora botaba incluso más vapor y había inundado casi todo el ambiente, ya no le importaba; aunque… Sea lo que sea que estuviesen cocinando hoy… Definitivamente sabría horrible. Saca la tarjeta magnética de su bolsillo e ingresa a su cuarto.

Al ingresar, la luz se enciende automáticamente, también comienza a parpadear por momentos; al parecer había un defecto general en la iluminación de toda el ala, o al menos eso pensaba. Se imaginó limpiando los asquerosos silos de los baños a oscuras con una parpadeante linterna colgando del cuello, ya lo había hecho un par de veces, era realmente una experiencia deprimente y de lo más asquerosa; de hacerlo nuevamente, se sentiría un par de pasos más cerca a la escotilla de escape número 14.

Estaba de pie, inmóvil, en medio de su pequeña, infestada, mal oliente y pobremente iluminada habitación, abre su puño… Los restos del puro caen finalmente al suelo, permanece mirando su mano, tenía una quemadura en la palma izquierda, definitivamente iba a ponerse feo; además no le quedaban más pases para hacerse ver por el médico de la estación; la semana pasada había gastado el último al intoxicarse por comer parte de una cucaracha escondida entre su horrible almuerzo, una lagrima comienza a caer por su rostro lentamente, vuelve a cerrar los puños y los ojos. De pronto… ¡¡¡Ahhh!!! – Grita de rabia desde el interior de su ser, gira y da un golpe con el puño justo en el monitor de reconocimiento verbal, este se raja al impacto.

Suena una voz femenina/Meca.

“Destrucción de propiedad física de MTR-Minerals Company, se descontarán 482 créditos de su siguiente paga trimestral”

¡Mierda!... – Grita ahogadamente. Pero el momento de la ira había terminado, lentamente cae de rodillas al suelo y poco a poco comienza a romper en un silente llanto; - ¡No aguanto un solo día más! – Pensaba, se lamentaba de la vida de mierda que tenía, del hecho de no haber tenido nunca la más mínima oportunidad de tener una vida digna o al menos decente. Por millonésima vez pensó en renunciar e irse… Pero tenía deudas con el gobierno imperial, todos los terranos de los sistemas pobres o de la periferia las tenían; una alimentación mediocre durante tus primeros años de vida y un hacinado e infestado pabellón lleno de extraños en alguna sucia torre comunitaria a cambio de tu miserable vida, servicio militar/comunitario durante décadas, y la lejana pero añorada promesa de un posible futuro de libertad; estaba vivo y ahora le tocaba pagar, no podía ir a prisión, no era una opción; los terrorificos infiernos idealizados de todas las religiones juntas no eran más que una playa tropical comparado con las brutales prisiones de Terra Prime.

Poco a poco se fue resignando, faltaba todavía casi un par de horas para que iniciara su sesión laboral en el área de residuos; se recostó en su endurecida cama mirando al techo, en este, tenía pegado el poster de una hermosa y joven mujer rubia de ojos azules, sus curvas eran perfectas, estaba echada sobre la blanca arena de una paradisiaca playa tropical, sus ojos se centraron en lo delicado y fino de su cintura; entonces, una cucaracha pasó caminando sobre el poster y se posó justo en medio de este, “¡Malditos bichos!... Definitivamente este día no puede ponerse peor”, - Pensó - … Cerró los ojos deseando por un momento no tener que volver a abrirlos jamás.

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  • Muy bueno Sr Keen, iré dosificando las capítulos pero por lo pronto has sabido captar la atención de este lector. Veo que cuidas mucho los detalles y que no es un relato improvisado sino que parece que ,partes de una estructura perfectamente definida. Las descripciones de la estación minera, personajes y situaciones que creas te sumergen en ese mundo oscuro y claustrofóbico que nos propones. Un acierto interrumpir el envejecimiento a los 18 años, o la voz advirtiendo que los daños en los bienes de la compañía correrán por cuenta del que los causa. Un placer leerte amigo keen... :)
    Tiempos difíciles, generan grandes hombres... Grandes hombres, generan buenos tiempos... Buenos tiempos generan hombres débiles... Hombres débiles, generan tiempos difíciles.
    Ciertamente que la vida de Thomas Jack no puede ser más miserable. Tantos siglos de evolución para volver a los tiempos de la peor esclavitud, casi vitalicia. Intuyo que su rebelión llegará pronto y logrará escapar del yugo opresor encarnado por esa bestia conocida como capataz Bill. La historia mantiene un interesante pulso narrativo así como una acertada tensión argumental que anima a seguir leyendo. Saludos cordiales amigo.
  • En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista; hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

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Estimados lectores. No tengo mucho que decir sobre mi, pero si sobre mis relatos; bueno, mi relato, ya que es un único relato programado para ser publicado en 21 capítulos aprox el primer tomo; serán 3 tomos en total, publicaré uno cada semana en mis posibilidades, y terminaré de publicarlos así nadie los lea, jejeje. También puedes encontrarme en Wattpad bajo el mismo apodo, pero no se porque no aparecen mis relatos en el buscador, es raro,si alguien sabe, agradecería me enseñe a publicitarios adecuadamente. Cierto... Si te gustaron no olvides por favor comentar y calificar, y si deseas info adicional o tienes alguna sugerencia para los siguientes capítulos, puedes escribir a mi correo: Tiny_Tosh@hotmail.com Espero me acompañes en esta aventura hasta el final, nos vemos.

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