cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

21 min
Las crónicas de Arkalia: Los orígenes del universo - Capítulo 16: Decisiones
Ciencia Ficción |
04.08.20
  • 5
  • 0
  • 233
Sinopsis

En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

IMPORTANTE: Si no has leido los capítulos anteriores, te recomiendo a título personal leer desde el primero para lograr una mejor comprensión del panorama actual y de la historia; si eres un amante de la ciencia ficción, la acción y la fantasia; prometo no decepcionarte.

 

 

CAPÍTULO 16:

DECISIONES

 

 

Las horas transcurrían lentamente a bordo de la A.T Drakarius III, un reciente y hasta para algunos “alarmante descubrimiento” había retrasado la ya planificada reunión de los capitanes del mando imperial Terrano y, por ende, la activa toma de decisiones.

Hace alrededor de ocho horas… Mientras I.A.N y los oficiales de la Drakarius mantenían su efusiva conversación en el puente de mando de la nave, habría ocurrido una brecha de seguridad en cinco de los siete servidores del área de informática; dicho crudamente, al parecer I.A.N había “sustraído” información de dichos servidores en sus propias narices mientras a la vez les hablaba en el puente de mando; ¿Se habría tratado de un engaño? ¿Una distracción quizá?... En realidad, no sabían si considerarlo del todo un “robo”, ya que dichos servidores (los cinco de los siete accedidos) contenían información de dominio público respecto al imperio, datos comunes de la tripulación, enciclopedias, revistas de actualidad, cartografía espacial, noticias del imperio, etc; sin embargo, los servidores con información confidencial como las órdenes del Alto mando imperial, bitácoras de la misión, datos técnicos de las naves, correos personales de la tripulación, etc, no habían sido accedidos “aparentemente”; además, I.A.N había dejado almacenada una cantidad abrumadora de terabytes de información de dominio público referente a los Arkalianos en estos mismos servidores públicos a los que accedió, que en esos precisos momentos eran estudiados por docenas de científicos a bordo del buque insignia Terrano; había sido una especie de extraño y forzoso intercambio de información al primer contacto.

  • (Arturo): - Dando un sorbo a su vaso de Escoses- Si sigues caminando en círculos vas a hacerle un agujero al piso de tu oficina. – Sonríe burlonamente-
  • (Cap. Bradley): - Con mirada desaprobadora- ¡¿Cómo puedes estar tan tranquilo?!... Han sustraído información de nuestros servidores sin autorización, ¡En estos momentos podrían saber absolutamente TODO de nosotros!
  • (Arturo): ¡Oh vamos!... Son los servidores con información de dominio público, los informáticos aseguran que los servidores privados están intactos, ¿Cierto?
  • (Cap. Bradley): - Negando la cabeza- ¿Podríamos tener acaso la certeza de ello?
  • (Arturo): - Sonríe- Relájate Brad, no podemos tener la certeza de nada en el universo en este preciso momento, ni siquiera podemos tener la certeza de si seguiremos vivos de acá a una hora.
  • (Cap. Bradley): - Asiente y suspira- Tienes razón, tienes toda la maldita razón del universo. Sírveme un poco más. – Le estira un vaso-
  • (Arturo): - Sirviendo- Sabes… Esta situación, todo esto… Realmente es algo nuevo para nosotros. Estos seres son… De cierta forma fascinantes, debo confesarlo, no puedo evitar sentirme un poquitín emocionado con toda esta situación por más jodida que sea. – Da un sorbo grande-
  • (Cap. Bradley): Nunca… Nunca en toda mi vida como militar, me había sentido con tan poco control de mis posibilidades, tan... – Cierra los ojos y da un largo sorbo-
  • (Arturo): - Da otro sorbo- Te entiendo perfectamente, ahora mismo somos como una pequeña hoja flotando en el río. – Sonríe-
  • (Cap. Bradley): Antes siempre sabíamos a que nos enfrentábamos, podíamos haber estado rodeados, desabastecidos, o superados en número de forma abrumadora, ¡Pero sabíamos a qué demonios nos enfrentábamos!... Ahora, ni siquiera sabemos si son nuestros enemigos o no.
  • (Arturo): - Tendiendo su vaso- Salud entonces, porque no lo sean. – Sonríe-
  • (Cap. Bradley): - Chocando los vasos- No me gusta, pero… No puedo quejarme de cómo van las cosas de momento. – Da otro sorbo-
  • (Arturo): - Alzando las cejas y haciendo un ademan con las manos- Estamos vivos, jejeje. Y si logramos regresar a territorio imperial con toooda esta información pues… ¡Seremos unas jodidas leyendas vivientes!, ya casi puedo leer los titulares en cada sistema del Imperio, “!Valientes expedicionarios, descubren la misteriosa civilización del vacío!” “!El descubrimiento más grande de todos los tiempos!” El emperador mismo nos haría los reconocimientos, Ufff… No suena mal ¿Verdad?
  • (Cap. Bradley): - Sonríe levemente- Nada mal viejo amigo. Conseguiríamos un ascenso, hasta te darían el mando de tu propia nave. – Le da una palmadita en la espalda-
  • (Arturo): - Mirando extrañado- ¿Mi propia nave?... – Sonríe ampliamente- No lo creo… ¿Y quién te cuidaría las espaldas? No durarías ni cinco minutos sin mí a tu lado. – Da su último sorbo-
  • (Cap. Bradley): Puede que no, pero al menos mis botellas de wiski no se acabarían tan… - Llaman a la puerta-

“¡Adelante!”, se escucha la autoritaria voz de mando del capitán Terrano; un temeroso alférez ingresa a la oficina del capitán y adopta inmediatamente la posición de firmes.

  • (Cap. Bradley): Informe situacional.
  • (Alférez): - En posición de firmes- ¡Señor, la doctora Zall-Radek informa que su equipo tiene el informe premilitar solicitado, señor!
  • (Cap. Bradley): ¡Por fin!... Debería haber estado listo hace dos horas, pensé que esos malditos científicos nunca terminarían; !Alférez! Alto total a todas las naves de la flota, y avise a los capitanes de los cruceros que se reúnan conmigo inmediatamente, comenzaremos la reunión.
  • (Alférez): ¡Señor, sí señor!
  • (Arturo): ¡Eh!... Alférez, la reunión se llevará a cabo en la bodega de carga 400-A, informe a quienes corresponda.
  • (Alférez): ¡Señor, a la orden señor! – Hace la venia correspondiente y se retira a toda velocidad-
  • (Cap. Bradley): - Mirando curiosamente a Arturo- ¿En la bodega de carga?
  • (Arturo): Me pediste que arregle los por menores para la reunión de mando ¿Cierto?... Pues, no se me ocurre un mejor lugar para hablar sobre cosas privadas que en una bodega de carga blindada y magnetizada; si bien desconocemos la tecnología de estos Arkalianos, sabemos que ese tal I.A.N es casi omnipresente, sabemos que no está hecho de materia, por lo que está hecho de alguna especie de energía; y no soy un científico ni nada, pero sé que esas malditas cámaras blindadas no dejar salir ni entrar el menor grado de ondas, energía o radiación.
  • (Cap. Bradley): - Asiente- Bien pensado.
  • (Arturo): No es algo totalmente seguro, pero es lo mejor que tenemos de momento… Iré a ver los pormenores para la reunión. Ahora te dejo para que fumes con tranquilidad tu maldito habano Terrícola antes de la reunión, no soporto el olor de esa cosa.
  • (Cap. Bradley): - Suspira grácilmente- A veces me asustas, ni la madre de mis hijos me conoce tan bien. – Sonríe levemente-

 

Los minutos transcurrieron velozmente, y tras aplastar lo último de su habano contra el cenicero de su oficina, el capitán Bradley se dirige hacia la bodega de carga 400-A, lugar donde se llevaría a cabo la reunión del alto mando de la flota expedicionaria; a paso firme y seguro el capitán se desplazaba por los elegantes corredores de la Drakarius III, a su paso, los distintos tripulantes que se le cruzaban lo saludaban con la máxima posición de firme y la respectiva venia castrense; pese a la fría e inexpresiva apariencia de seriedad que reflejaba su rostro, caminar por los pasillos de su nave de mando siempre le resultaba un acto relajante, era su ritual personal del des-estrés..

Tras unos pocos minutos de andar por los corredores de la nave vuelve a cruzarse con Arturo, quien acelera el paso para interceptarlo, “Señor, todo listo” le indica su primer oficial mientras se pone a caminar a su lado, un par de minutos después toman el ascensor hacia el cuarto nivel, tras cerrarse las puertas de este, cierto grado de tensión invade el ambiente.

  • (Arturo): Brad… Hay noticias.
  • (Cap. Bradley): ¿Arkalianos?
  • (Arturo): - Asiente- Recibí un mensaje personal del jefe de telemetría, informa que los sensores de largo alcance han detectado un objeto masivo en las afueras del sistema al que nos dirigimos.
  • (Cap. Bradley): ¿De qué se trata?
  • (Arturo): Velo tú mismo. - Le entrega un Pad- Está ubicado justo interceptando el curso que tenemos trazado.

El objeto se veía difusamente, era una especie de gran rombo color blanco, rodeado por un enorme anillo rotatorio, el cual unía a varias esferas más pequeñas unas con otras alrededor del rombo central.

  • (Cap. Bradley): ¿Qué demonios es eso?... Parece, una especie de estación.
  • (Arturo): Tiene casi ocho veces la longitud del Drakarius en su diámetro más grande; telemetría informa que identificaron tres objetos más pequeños ingresando a su interior hace unos minutos, unas pequeñas esferas, de características similares a la que nos cruzamos hace unas horas.
  • (Cap. Bradley): Imaginaba que habrían más de ellas… ¿A cuánto estamos de distancia?
  • (Arturo): A velocidad máxima… Casi dos días.
  • (Cap. Bradley): Sin dudas es una especie de estación, la madre de esas malditas esferas.
  • (Arturo): Y al parecer es allá hacia donde nos dirigimos.
  • (Cap. Bradley): Esto no me gusta. ¿Qué más sabemos?
  • (Arturo): - Arqueando las cejas- Pues… Muy poco. El material la hace inescaneable a nuestros sensores, además posee una especie de campo de energía rodeándola.
  • (Cap. Bradley): ¿Campo de energía? ¿De qué tipo?
  • (Arturo): Desconocida… Para varias.
  • (Cap. Bradley): - Frustrado- ¡Mierda!... ¿Por qué todo esto tiene que ser un maldito misterio tras otro?... Dame alguna maldita buena noticia ¿Quieres?
  • (Arturo): El objeto está aparentemente solo en todo el sistema, no se detectan otras naves, fuentes de energía, ni objetos cercanos… Y además, servirán filete al vino en la cena. – Sonríe-
  • (Cap. Bradley): Pues… Esa sería una buena noticia, salvo por la palabra “aparentemente”.
  • (Arturo): - Suspira con resignación- Sí bueno, ya sabes… Nunca sabemos si hay más de esas esferas por ahí; llegamos.

 

 

Las puertas del ascensor se abrieron y los oficiales continuaron su caminata; iba a ser sin dudas una reunión de lo más importante, la postura que tomarían los líderes de la flota influiría totalmente en el desenlace de la misión, y ambos lo sabían; tras un par de minutos más de caminata llegan a la bodega de carga 400-A, ingresan.

Las blindadas y gruesas puertas de la bodega de carga 400-A se cierran tras el ingreso del Capitán Bradley y Arturo; el lugar había sido acondicionado de la manera más romana posible, es decir, simple y funcional, sin decoración alguna ni nada por el estilo, una mesa para ocho personas, sillas y un holoproyector eran todo cuanto había en la habitación, además de las tres personas que se encontraban ahí presente claro está, la indumentaria de estos hacía notar que se trataba de altos mandos en la jerarquía marcial Terrana.

El asiento a la cabeza de la mesa se encontraba libre, lógicamente era el lugar que ocuparía el capitán Bradley (Líder de la misión), a su izquierda, se encontraba un hombre anciano de rasgos asiáticos y mirada amigable, pequeño de estatura, debería bordear los 80 años de edad, lo cual representaba un caso raro entre el común denominador de los Terranos actual, cuya edad corporal aparente se detenía entre los 18 y 25 años, se trataba del Almirante Shi-Enj nativo de Alfa Centauri, otrora tutor y maestro del Capitán Benjamin Bradley (Así como de sus otros dos hermanos) y un viejo amigo de la familia Bradley en general, capitaneaba el Crucero Científico de exploración Centauriano A.T Yian-Shuan, relegado en los últimos años a misiones diplomáticas y de exploración debido a su avanzada edad a pesar de su gran lucidez e incomparable experiencia en el campo de batalla, su religión le prohibía someterse al proceso de morfosilentea o pausa del envejecimiento corporal como algunos erróneamente le llamaban; y ahí estaba, recibiendo con una amable sonrisa a los últimos ingresantes a la reunión; sentado junto a este se encontraba un hombre bastante alto, robusto y muy fornido, de piel blanca, ojos azules, cabello rubio, barba y un enorme bigote el cual acariciaba de manera aburrida con un par de dedos, era el General Thompson, nativo de La Tierra en el sistema Sol, a sus 48 años capitaneaba el crucero acorazado de exploración A.T Roosbelt, de un estado físico incomparable y varios campeonatos de lucha libre en su haber, asiente con una leve venia la llegada del capitán y compañía; finalmente, y casi al otro extremo de la mesa, se encontraba un hombre de semblante serio, cabeza rapada y piel oscura, se trataba del General Oxlo, era el completo estándar del militar Terrano por excelencia que vivía para la guerra, nativo de la primera luna de Terra Prime, nombrado General a la edad de 46 años tras siete largos años de cruentas luchas contra los rebeldes separatistas del imperio, ahora, capitaneaba el crucero de exploración Terrano A.T Drettarian II, al ver a los recién llegados hace una venia militar golpeándose el pecho firmemente con el puño; todo estaba preparado, el Capitán Bradley toma asiento a la cabeza de la mesa, Arturo, su primero al mando, toma asiento a su lado derecho.

  • (Cap. Bradley): - Con voz de mando- Señores, ahorremos las formalidades del caso, estamos aquí reunidos porque en breve nos presentarán el informe preliminar científico de lo recopilado y acontecido recientemente, Arturo.
  • (Arturo): - Poniéndose de pie- Señores, me disculpo por la aparente informalidad de esta reunión – Mirando a los alrededores de la bodega de carga- Pero se ha decidido priorizar la privacidad a la comodidad debido a la importancia de la ocasión.
  • (Alm. Shi-Enj): Si los informes del altercado en el puente de mando de la Drakarius III son ciertos, es una medida de seguridad bastante lógica y razonable joven Arturo.
  • (Arturo): Doy fe de ello, almirante. Señores, deben haber oído los rumores sobre el “hurto” de información ocurrido durante la llegada de nuestro “invitado” I.A.N a bordo de la Drakarius; deseo confirmarles de manera oficial la veracidad de ello, cinco servidores de información han sido descargados por completo en cuestión de segundos durante el altercado en el puente ocurrido hace poco más de ocho horas, sin nuestro conocimiento claro está.
  • (Cap. Bradley): Por otro lado, Informática reporta que los dos servidores de información clasificada NO han sido accedidos; sin embargo, como se imaginarán, dadas las circunstancias actuales, no podemos estar seguros de nada en vista de la abrumadora ventaja tecnología de nuestros anfitriones.
  • (Gral. Thompson): Entonces… De los siete servidores, ¿Solo fueron descargados los cinco que son de conocimiento público?... Entiendo que “aparentemente” no lograron acceder a los Servidores clasificados.
  • (Arturo): Exactamente, en teoría esos servidores solo contenían, material informativo sobre el imperio, enciclopedias para uso de la tripulación, clases virtuales, tutoriales, noticias, revistas, cosas triviales de uso NO militar… Ahora, como también deberán saber, miles y miles de terabytes de información sobre los Arkalianos ha sido dejada en nuestros servidores a la par de la extracción.
  • (Gral. Oxlo): Una cosa no quita la otra, no tenían autorización, para mi está bastante claro… ¡Nos han robado!, y además estoy seguro que han accedido a TODA nuestra información utilizando su avanzada tecnología alienígena, incluidos nuestros servidores clasificados.
  • (Gral. Thompson): No nos apresuremos en hacer un juicio de valor de tal magnitud, no considero que una actitud tan agresiva sea lo más conveniente dadas las circunstancias actuales, debemos estar más informados, y para eso estamos aquí, ¿verdad?
  • (Alm. Shi-Enj): Precisamente mis buenos señores, para eso estamos aquí, aunque… No contemplo en absoluto la idea del robo, ni mucho menos del haber accedido a nuestra información clasificada sin permiso. No encuentro la lógica alguna en ese curso de acciones.
  • (Gral. Oxlo): - Con cierta indignación- ¡Almirante!... Con el debido respeto, ¿Cómo puede usted estar tan seguro de ello?
  • (Alm. Shi-Enj): - Sonríe levemente- Simple lógica Centuriana, y algunas varias o quizá muchas décadas de experiencia en la flota.
  • (Cap. Bradley): Almirante, ¿Podría por favor ilustrarnos?
  • (Alm. Shi-Enj): - Asiente- Por supuesto. Es… Bastante simple en realidad, aquel… Jovencito artificial o como se llame, ingreso a la A.T Drakarius después de recibir una “invitación” de comunicación por nuestra parte, quiere decir, NOSOTROS lo invitamos a bordo; desde ese punto de vista lógico no ingreso a nuestra nave sin permiso. Ahora, es bien sabido por protocolo imperial de la flota, que todo invitado a bordo de uno de nuestros cruceros en calidad diplomática, es asignado a una habitación, la cual, sin duda alguna incluye un ordenador común, en el cual toda esta información de los mencionados y accedidos servidores públicos puede ser visualizada ¿Cierto?
  • (Gral. Oxlo): Ese no es el punto, no solo visualizó la información, copio TODA la información, se la llevó.
  • (Alm. Shi-Enj): Pues bien… Cualquier invitado en calidad diplomática asignado a una de nuestras habitaciones podría copiar, descargar y llevarse parte de esa información en algún Cubo-Drive de almacenamiento ¿Cierto?... Es decir, no hay ninguna ley que lo prohíba, ya que son de conocimiento y acceso público; ahora… Que para nuestra tecnología aún no exista un cubo-drive lo suficientemente grande como para almacenar la información de cinco de nuestros servidores, Jejeje… No creo que eso sea culpa de los Arkalianos ¿O sí?
  • (Arturo): Comprendo el punto del Almirante, Intenta decirnos que no hicieron nada ilegal, ¿Cierto?
  • (Alm. Shi-Enj): Exactamente.
  • (Gral. Oxlo): Haber… Suponiendo que solo sea eso, nada nos garantiza que NO hayan accedido a los servidores de información clasificada, su tecnología es por completo desconocida para nosotros; no creo que una simple contraseña encriptada pueda detener a una Inteligencia Artificial que por poco hace estallar la flota entera.
  • (Alm. Shi-Enj): - Sonríe- No creo que algo tan simple como una contraseña pueda detenerlo en absoluto, pero sí el mero hecho de estar restringido el acceso. Además, está pasando por alto lo más importante joven General, la tecnología puede variar, desde una espada, pólvora, hasta una ojiva termo-nuclear de tercera generación; sin embargo, la lógica es siempre la misma, invariable e inefable.
  • (Gral. Thompson): ¿Y qué dice vuestra lógica Almirante?
  • (Alm. Shi-Enj): La lógica me dice que, si bien su tecnología es abrumadoramente más avanzada que la nuestra, pues sí, es verdad… Nada nos garantiza que no hayan accedido a los servidores privados y borrado sus propias huellas. Entiendo al joven General Oxlo por ese lado, la desconfianza es sin dudas una importante variable a tomar en cuenta; pero… En el hipotético caso que hubiesen accedido a dichos servidores privados y borrado sus huellas, respóndanme algo señores… ¿Qué habría pasado si hubiesen borrado sus huellas de acceso en TODOS los servidores y no solo en los privados?... ¿Estaríamos teniendo esta conversación aquí y ahora?... ¿Nos hubiésemos siquiera dado cuenta?
  • (Gral. Oxlo): - Abriendo la boca para intentar refutar- Pues…
  • (Arturo): - Alzando las cejas- Es un buen punto.
  • (Gral. Thompson): Pues… Francamente… No lo creo, hubiésemos tenido la reunión hace horas, y tocado otros temas.
  • (Cap. Bradley): Debo admitir que comparto con Oxlo el desagrado por ese acto, pero… Es cierto, ¿Por qué borrar sus huellas solo en dos servidores y no en los siete?... Ni siquiera hubiésemos sospechado.
  • (Gral. Oxlo): Yo… No lo sé, aún no estoy del todo seguro. Quizá solo quieren estudiar nuestro comportamiento o confundirnos, quizá aún nos observan y solo quieren aprender nuestras debilidades.
  • (Alm. Shi-Enj): - Negando con la cabeza- Ingreso con nuestro permiso, cogió nuestra información de conocimiento público, y además tuvo la bondad de dejar información referente a su raza para nosotros; si hubiera querido que NO nos percatemos, no lo hubiésemos hecho; eso… O simplemente es un pésimo ladrón. – Sonríe-
  • (Arturo): Además, tiene cierta lógica, creo que no quiere transgredir nuestras reglas, si recaba información y nos da información sobre su especie, ¿Cuál puede ser su objetivo?
  • (Gral. Thompson): Obviamente conocernos y que los conozcamos mejor.
  • (Alm. Shi-Enj): Va más allá de eso, quieren prepararnos… Mostrarnos que no transgreden nuestras reglas, enseñarnos las suyas, y que nosotros tampoco las transgrediésemos.
  • (Cap. Bradley): Esa palabra es clave, prepararnos… Prepararnos para conocerlos, quizá… Quizá solo quieren que respetemos sus reglas. Cabe recalcar que este es su territorio.
  • (Arturo): Se autodenominan los creadores de nuestra especie, quizá solo quieren eso… Enseñarnos las reglas del juego.
  • (Gral. Oxlo): - Con tono solemne- Las únicas reglas del juego son las del Emperador del Segundo Imperio Terrano, no olvidemos eso.
  • (Gral. Thompson): - Sonríe- Pues no estamos exactamente en Territorio Terrano, ahora mismo no creo que las reglas del emperador se apliquen fuera de nuestras naves.
  • (Alm. Shi-Enj): - Asiente- Son distintos puntos de vista, no necesariamente unos excluyentes de otros, sin embargo, somos una jerarquía castrense y nos basamos en la decisión de nuestro oficial al mando, ¿Qué ha decidido Capitán Bradley? – Todos miran al capitán-
  • (Cap. Bradley): Arturo, tome nota para la bitácora oficial de la flota. Este altercado será considerado como un ligero malentendido entre ambas especies, una manera poco ortodoxa de compartir información general para un mejor y adecuado primer contacto.
  • (Arturo): - Asiente- Archivado Capitán.
  • (Cap. Bradley): Ahora señores, pasando al siguiente tema. Telemetría acaba de informar que se ha descubierto un objeto masivo a dos días de distancia a velocidad máxima interceptando nuestro curso actual, lo pondré en pantalla. – Presiona su Pad-

Inmediatamente el holo-proyector genera la imagen amplificada del objeto en cuestión junto a la mesa a vista de todos.

  • (Gral. Thompson): Parece una especie de estación o algo así. ¿Cuán grande es?
  • (Arturo): Aproximadamente 52kms en su diámetro más amplio.
  • (Cap. Bradley): Telemetría también detectó tres objetos pequeños similares a la esfera que cruzamos hace algunas horas ingresar al interior de esa estructura.
  • (Gral. Oxlo): Es un puesto de avanzada, sin dudas. ¿Naves?
  • (Arturo): Ninguna.
  • (Alm. Shi-Enj): No está orbitando ningún planeta, y… Si está en nuestro rumbo de intersección, es lógico pensar que se ubicó ahí de manera intencional, desean que nos dirijamos hacia allá.
  • (Cap. Bradley): Seré directo. ¿Alguien aquí piensa que no deberíamos continuar con el rumbo trazado?
  • (Alm. Shi-Enj): - Sonríe- Somos exploradores. ¿Cierto?
  • (Gral. Oxlo): Y también guerreros, si la situación lo amerita.
  • (Gral. Thompson): Recomiendo continuar con el curso e iniciar protocolo de primer contacto.
  • (Alm. Shi-Enj): - Sonríe- ¡Increíble!... Creo que seremos los primeros en iniciar un protocolo de primer contacto en siglos, y creíamos haberlo visto todo… ¡Que ingenuos y orgullosos hemos sido!
  • (Cap. Bradley): Bien, que quede anotado en la bitácora de mando; se continuará rumbo hacia el objetivo detectado según el curso trazado anteriormente y se iniciará el Protocolo de Primer contacto.
  • (Arturo): Anotado.
  • (Cap. Bradley): Finiquitado este tema, haremos pasar a la Dra. Zall Radek, jefa del equipo científico encargado de la interpretación de datos respecto al tema Arkaliano. Ordenador, abra las compuertas.
Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

  • 18
  • 4.45
  • 366

Estimados lectores. No tengo mucho que decir sobre mi, pero si sobre mis relatos; bueno, mi relato, ya que es un único relato programado para ser publicado en 21 capítulos aprox el primer tomo; serán 3 tomos en total, publicaré uno cada semana en mis posibilidades, y terminaré de publicarlos así nadie los lea, jejeje. Cierto... Si te gustaron no olvides por favor comentar y calificar, y si deseas info adicional o tienes alguna sugerencia para los siguientes capítulos, no dudes en hacérmelo saber. Espero me acompañes en esta aventura hasta el final, nos vemos en las estrellas.

Tienda

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta