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16 min
Las crónicas de Arkalia: Los orígenes del universo - Capítulo 2: Un suceso inesperado
Ciencia Ficción |
10.01.19
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Sinopsis

En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista; hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

CAPÍTULO II

Un suceso inesperado

Los minutos transcurrieron hasta que el ordenador le indicó que faltaban 20 minutos para el inicio de su sesión laboral en el área de residuos, tal y como él lo había programado. Thomas notó algo raro en el ambiente, el olor era terrible; al parecer, el desperfecto de la tubería se había extendido hasta su habitación; se coloca una mascarilla vieja, su gorra y sale con resignación rumbo al área de recolección de residuos.

Nuevamente vuelve a caminar por los corredores rumbo al ascensor, las luces seguían parpadeando de rato en rato; al pasar por el área del comedor, ve a un grupo de aproximadamente una docena de personas amontonadas junto a los cristales que daban al espacio exterior, la curiosidad lo venció y se acercó a ver.

La escena era estremecedora, sin embargo, al parecer la gente ya estaba acostumbrada a ver cosas como esas cada semana; se trataba de un cuerpo, llevaba un enterizo y botas blancas, y flotaba congelado en el espacio exterior. Cabe mencionar que la temperatura en el espacio exterior es de -270 grados centígrados aproximadamente, hace que la sangre se congele, los ojos y mucosas se cristalicen y la piel se petrifique en unos pocos segundos, sin mencionar los inmensos índices de radiación, etc… En fin, el miserable cuerpo se encontraba flotando a unos cien metros desde donde los observadores se encontraban; Thomas oye una conversación cercana en ese momento.

  • Tripulante 1: ¿Otro?... Ya van dos este mes.
  • Tripulante 2: Así es… ¿Quién será el pobre diablo?
  • Tripulante 1: Eh… ¿No es acaso el imbécil de Evans?... El del sector de ventilación.
  • Tripulante 2: ¡Claro que no!... Evans no es tan enano, y acabo de cruzármelo hace quince minutos.
  • Tripulante 1: Espera un segundo. – Saca una especie de telescopio pequeño de su bolsillo- Con esto veremos quién es el pobre diablo. – Se pone a mirar –
  • Tripulante 2: ¿Quién es?
  • Tripulante 1: Uhmm… Su rostro esta hecho una mierda, no sé quién es.
  • Tripulante 2: ¡Trae acá! Uhmm – Le quita el pequeño telescopio y se pone a mirar –
  • Tripulante 1: ¿Logras reconocerlo?
  • Tripulante 2: (Sonríe sin dejar de mirar) Es el idiota de Nate, de comunicaciones.
  • Tripulante 1: ¿Ese insecto?... Oí que puso una denuncia por violación hace un par de semanas.
  • Tripulante 2: También lo oí, hace un par de días vi al renacuajo ese en la enfermería, le dieron una paliza y lo volvieron a violar hasta donde sé.
  • Tripulante 1: ¡Mierda!... En serio… Deberían permitir mujeres en la tripulación.
  • Tripulante 2: Jajaja… Sería genial. Pero habría más violaciones que en las miserables lunas de Terra Prime, sin mencionar que la mitad de la tripulación sería ejecutada, incluyéndome.  – Sonríe-.

Thomas no dejaba de ver el cuerpo flotando en el espacio, había visto a varios en los años que tenía en la estación espacial; sin embargo, conocía a este joven, no era su amigo ni nada, pero habían cruzado palabras un par de veces, era una persona amable, muy joven, de unos 19 años como máximo, no llegaba ni a los dos años trabajando en la estación; el cuerpo flotaba y se acercaba cada vez más al cristal del comedor, Thomas logró ver que tenía algo escrito con marcador rojo en el pecho de su enterizo blanco, decía: “¡No más!”. ¿Lo habrían arrojado?... ¿Se habría suicidado?... Nunca lo sabríamos, pero lo más triste y a la vez trascendental era que, realmente a nadie le importaba; los supervisores se darían cuenta de su ausencia a los tres días de dejar de asistir a su puesto, y seguramente ya habría alguien en este mismo instante forzando la puerta de su habitación para saquear sus miserables pertenencias.

 

Thomas suspiro de lástima al ver por última vez el inerte cuerpo flotante y prosiguió su camino hacia los ascensores. Al llegar, este estaba casi lleno; entre empujones y malos olores logra acomodarse en un rincón del gran ascensor de servicio, la luz del ascensor parpadeaba y este hacia un ruido extraño cada vez que echaba a andar, se detenía bruscamente y seguía; entraba y subía gente, sentía en cada parada como lo empujaban y le pisaban los pies; tenía que usar el ascensor de servicios si o si, ya que no existía otra ruta para llegar a los niveles inferiores, que era donde se encontraba el área de residuos. Después de muchos pisotones, empujones y codazos, finalmente llegó a destino.

Apenas si bien salió del ascensor, se topó con un fornido hombre de piel oscura, tenía la cabeza totalmente rapada, una gran cicatriz vertical junto al ojo izquierdo, y eran tan alto como a la vez robusto.

  • (Hombre): ¡Ajá!… ¿Qué tenemos aquí?... ¿Castigado de nuevo? – Dijo con su gruesa voz-
  • (Thomas): Hola Ibrahim. Sí, para variar.
  • (Ibrahim): ¡Que va!... Ese perro sarnoso de Bill es una verdadera espina en el culo ¿No?, Pero tranquilo junior. – Dijo con una leve sonrisa-  Las cosas mejorarán. Ya lo veras.
  • (Thomas): No… No lo creo… Me rechazaron en la video entrevista. No me moverán de aquí al menos en un par de años más. – Dijo cabizbajo-.
  • (Ibrahim): ¡Bah! ¿Y qué?... Igual todo va a mejorar, ya verás. Hoy es tu cumpleaños, ¿verdad? –Coloca su enorme mano en el hombro de Thomas-.

No podía creer que alguien recordase su cumpleaños, Ibrahim había sido jefe del área de residuos por más de veinte años, había venido transferido desde alguna otra unidad extractora (Estación orbital minera) por haber sido está destruida en una revuelta alienígena, era un sobreviviente, un tipo realmente duro con el que nadie se metía, sin mencionar que media más de 1,90m y que uno solo de sus brazos era casi como las dos piernas juntas de Thomas; no tenía ni idea su edad precisamente, ya que todos aparentaban entre 18 a 25 años; sin embargo, tenía el presentimiento de que tranquilamente este tipo podría tener la edad de su padre, o quizá hasta la  de su abuelo… ¿Quién sabe?, Realmente lo admiraba mucho, sin embargo, no quería pasar décadas en estaciones orbitales como esta tal y como lo hizo Ibrahim.

  • (Thomas): Oye Ibrahim, hoy… Camino a acá, vi el cuerpo de un muchacho flotando en el espacio, por la ventana del comedor número 08.
  • (Ibrahim): Oh… Eso es lamentable, pobre alama. ¿Otro suicidio acaso?
  • (Thomas): -Levanta las cejas- ¿Quién sabe?... No creo que lo investiguen siquiera, pero… Al pobre diablo lo habían violado dos veces este mes, y recordé cuando me salvaste de eso aquella vez en el baño del corredor 14.
  • (Ibrahim): - Sonríe burlonamente- ¡Bah!... No era mi intención salvarte, solo que no podía bañarme tranquilo si te estaban violando a unos pocos metros… Ya sabes, soy sensible a los gritos y eso.
  • (Thomas): - Sonríe- Gracias viejo... Hoy vi ese cuerpo congelado, flotando en el vacío del espacio y… Pensé que pude haber sido yo hace unos años.
  • (Ibrahim): Pero no fue así, ¿Verdad Junior?

 

Cabe mencionar que Ibrahim llamaba Junior a toda persona más joven o pequeña que él; es decir al 99% de la tripulación de la estación; hace algunos años, a los pocos meses de haber llegado Thomas a la estación, tres tipos intentaron violarlo en uno de los baños del sector 14, Ibrahim les pidió silencio, que se callen y se larguen; al no hacerlo, le rompió el brazo a uno de los atacantes, los restantes se huyeron; dicho momento fue crucial en la vida de Thomas, nunca antes nadie lo había defendido jamás, un par de personas más vieron el hecho, se corrió la voz de que el “renacuajo Thomas” tenía un padrino, desde ese momento nadie más intento volver a violarlo.

 

  • (Thomas): - Es verdad, no fue así… Y sí, hoy es mi cumpleaños, mi día especial. (Sonríe irónicamente mirando al piso)
  • (Ibrahim): ¿Y cuántos cumples?
  • (Thomas): Veinticinco, ¿Y tú Ibrahim?... Nunca te he preguntado la edad.
  • (Ibrahim): Jejeje… Ni idea, hace mucho que deje de contarlos.
  • (Thomas): Mientes.
  • (Ibrahim): Cambiando de tema… ¿Te imaginaras que la persona que se encargaría de recolectar los residuos de los transbordadores no ha venido?... Te toca el trabajo más suave, recolección de los hangares de las cubiertas 01 al 15.
  • (Thomas): ¿En serio? – Levanta la mirada-
  • (Ibrahim): Claro chico. – Le da una palmada en el hombro que casi tumba a Thomas-
  • (Thomas): Gracias Ibrahim, de verdad… Iré de inmediato. – Se da media vuelta-
  • (Ibrahim): -Levantando los brazos- ¡Ya vez!… Te dije que tu suerte mejoraría, jejeje.

 

Mientras se alejaba, Thomas sabía perfectamente que ese trabajo de recopilar los residuos de los trasbordadores por ser el más suave en el área de residuos, era dejado por lo general para el capataz del área, es decir, para Ibrahim… Este le había dado su trabajo y ahora tendría que realizar alguna de las otras sucias y duras labores con el común de los trabajadores.

  • (Thomas): - Voltea a mirar a Ibrahim- ¡Hey viejo!
  • (Ibrahim): ¿Si?
  • (Thomas): Te debo una cerveza.
  • (Ibrahim): - Sonríe de oreja a oreja- ¡Acabas de alegrar mi día Junior!... No olvidaré esa cerveza.
  • (Thomas): Terminando la jornada entonces. – Se da media vuelta-
  • (Ibrahim): - Grita- Te esperaré en mi oficina.

 

“Gracias viejo, de verdad necesitaba un suspiro, al menos por hoy; te mereces un barril de la mejor cerveza y mucho más” – Pensaba Thomas mientras se alejaba hacia la bahía de los trasbordadores personales. Ibrahim era una de las pocas razones que hacían tolerable su vida en ese agujero, tipos como él eran lo más cercano a un padre o a un hermano mayor de lo que Thomas podía llegar a imaginar; a sus veinticinco años, nacido en la segunda luna de Terra Prime en el sistema Terra, había quedado huérfano desde los 6 años, nunca conoció en persona a su padre como la mayoría, solo sabía que este era de la Tierra en el sistema SOL, y su madre, nativa de la segunda Luna de Terra Prime, falleció en un bombardeo causado por los rebeldes terrenos contra el imperio; era una historia sumamente triada que se repetía en millones de personas como él alrededor de los miles de sistemas de la galaxia gobernados por el imperio. A los pocos minutos de caminar, llego al hangar número uno de los transbordadores ligeros.

Los trasbordadores ligeros eran prácticamente pequeñas y blindadas capsulas viejas con propulsores, diseñados para un máximo de seis tripulantes; y lo suficientemente duros como para soportar la entrada en la atmosfera de un planeta tan agresivo como Corius IV; un planeta de clasificación R, un páramo muerto y negro, lleno de ríos de lava, volcanes y cenizas; todo esto acompañado de una noche eterna y temperaturas de más de 60 grados centígrados; este hermoso escenario era soportado por las unidades mecánicas tripuladas, con tal de conseguir la extracción del escaso y preciado Viranio, un mineral sumamente valioso utilizado en la última generación de armas terranas.

Los “obreros” tripulantes de las unidades mecánicas recolectoras de superficie, solo trabajaban dos semanas al mes, debido a la gran cantidad de radiación que recibían en la superficie del planeta; incluso con esas semanas de exposición algunos de ellos no regresaban; lo más común es que muriesen víctimas de la radiación en la superficie planetaria, terremotos que duraban días, tormentas eléctricas inimaginables, violentas explosiones de magma, etc. En fin, todas las muertes en Corius IV eran realmente horripilantes; estos obreros eran gente realmente desesperada, con precio sobre sus cabezas, voluntarios anónimos, presidiarios/condenados a muerte, etc. Toda la escoria del universo terrano era enviada a la mortal superficie de los planetas mineros de clasificación R, como lo era Corius IV.

¿Era ese acaso un trabajo peor que el mío? – Pensó Thomas, era de pensarse... Ya que, tras diez años de recolectar en la superficie bajo condiciones extremas, recibías una pequeña pensión vitalicia del imperio, y lo más importante… Todas tus deudas eran saldadas, todos tus crímenes, robos, asesinatos, violaciones, etc… Eran perdonados. Habías pagado tu deuda con la sociedad Terrana y con el Imperio. Claro… No está de más mencionar que en más de treinta años, el record de sobrevivencia recolectando en la superficie de un planeta clasificación R, había sido de ocho años y nueve meses. Pero bueno, un sueño utópico que era la única posibilidad de vida que algunos tenían.

Thomas entró al hangar número uno de los transbordadores ligeros; este era un espacio amplio, con gruesas paredes de acero como la mayoría y grandes ventanas de vidrio metalizado politemplado, por donde se veía el espacio exterior; en la cubierta se encontraba el personal de saneamiento, trapeando el metalizado piso del hangar; al fondo se encontraba una gran compuerta metálica con una sirena naranja en cada esquina, estas se encendían y alertaban al personal presente en el hangar sobre la pronta apertura de las puertas, todo aquello que no esté sujeto al piso o a los muros, saldría expulsado al espacio exterior. Había exactamente cuatro transbordadores en ese preciso momento en el hangar, no más grandes que un camión cada uno; estos, estaban asegurados por placas magnéticas, que se activaban desde el interior del propio transbordador y lo fijaban magnéticamente al suelo metálico del hangar.

Thomas inició su tranquila función de recolección de residuos, ingreso al primer transbordador mientras pensaba que estaba mucho mejor ahí mismo que en su cubículo en el área de monitorización tectónica, soportando los gritos de Bill y los insultos de sus compañeros; una vez más agradeció mentalmente a Ibrahim mientras recogía las bolsas de basura del primer transbordador.

Pasaron algunas horas y sin siquiera pensarlo ya estaba en el hangar número siete, terminaría antes de las dieciséis horas laborales, incluso podría pasarse algunas horas descansando tras haber soportado tan horrible mañana, le dolía un poco la cabeza, pero… “¡No! Iré a ayudar a Ibrahim en lo que esté haciendo, y luego iremos por un par de cervezas bien heladas” – Pensó inmediatamente-. No debía olvidar agradecerle a Ibrahim por ese gesto de caridad ante su sufrimiento; casi no le quedaban créditos, y en un acto de estupidez había rajado la pantalla de su ordenador de reconocimiento verbal, pero invitarle una cerveza al viejo le haría sentirse mucho mejor, lo tenía muy merecido.

Ingresa al último transbordador del hangar once para realizar la limpieza y recolectar los residuos; las luces del transbordador parpadearon… Era raro, el desperfecto eléctrico debía de ser propio de la estación, el transbordador tenía una batería independiente, no se debería ver afectado por este desperfecto; a menos que… El fallo eléctrico esté siendo causado por algo ajeno/externo a la estación, sentía una mala corazonada en todo esto, era de verdad muy raro.

Al colocar la cubeta metálica con agua en el piso de la nave notó algo muy extraño, era el agua, veía como la superficie de esta se elevaba y separaba del resto ligeramente; “Un fuerte campo electromagnético cercano” – pensó, “Imposible… A menos que…”. De pronto, una gran explosión se oyó a lo lejos y la estación orbital completa se estremeció fuertemente; Thomas cayó al suelo y golpeo su cabeza contra el panel del trasbordador; “¡Mierda, ouch!… ¡¿Qué ocurre?!” – pensó-... Intentaba reincorporarse cuando otra explosión volvió a oírse, esta vez más cerca, luego otra y otra y otra, cada vez más cerca; los gritos lejanos de la tripulación no se hicieron esperar; un fuerte escalofríos recorrió todo su cuerpo, poniendo todas sus fuerzas logró ponerse de pie y de un salto como por instinto presiono el botón de la puerta para cerrar y presurizar la cabina del transbordador.

Un par de segundos después de sellar la puerta del transbordador, una nueva gran explosión destruyó violentamente parte de los muros de la cubierta del hangar once; Thomas logro ver por las ventanas del transbordador como el personal de saneamiento de la zona, los cargamentos en cubierta y algunos de los otros transbordadores salían despedidos hacia el frio vacío del espacio exterior; su transbordador también era arrastrado hacia el enorme agujero en la pared del hangar; definitivamente el fijador magnético del hangar había fallado, la energía de la estación espacial estaba colapsando; haciendo un esfuerzo intenta llegar al panel de control y activar los agarres manuales propios del transbordador; una nueva explosión lo lanza al suelo; el transbordador finalmente es arrastrado por el agujero del muro entre golpes y explosiones hacia el espacio exterior, donde sería testigo del espectáculo más horrible que había presenciado en toda su vida.

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  • Muy entretenido, seguiré leyendo...
    Buenas de nuevo Comander! Llevaba ya dos deseando sacar un rato tranquilo para continuar tu relato. Y como han dicho en algún comentario que he leído, voy a dosificarme para disfrutar de lo que parece estar por venir. Muy buen trabajo. Es curioso como el ser humano siempre termina encontrando las peores formas de utilizar sus propias invenciones. Y es aún más triste leer este relato y saber que siempre existirán los desafortunados como nuestro protagonista, que se ven obligados a estar subyugados a los más poderosos. Esperemos que esto algún día cambie, y que no solo sea en tu ciencia Ficción. Un placer! Nos vemos en las estrellas!
    Gracias por los comentarios Christian, me alegra mucho que te haya gustado la historia; espero que también te animes a redactar algo pronto, de ser así, prometo leerlo y comentar con cariño y justicia. Ya leí tu correo, gracias por los comentarios, y sí... Ya eres la quinta persona que me indica que el prólogo no le hace honores al resto de la historia, prometo cambiarlo apenas me de el tiempo. Gracias nuevamente.
    Tengo que confesartelo. Llevo un par de meses leyendo relatos en esta pagina y acabo de crearme la cuenta solo para poder comentarte. Pero que buen relato ufff me enganche por completo. me meti al 100% en el protagonista! te envie un email contesta apenas puedas, seguire leyendo
    Dale muchas gracias. Vi que vas subir uno por semana, así que me quedo más tranquilo jaja, pero cualquier cosa ya tengo tu mail. Un abrazo grande Commander, excelentes tus relatos, la verdad los disfruto mucho.
    Gracias por tus comentarios Impossible, perdón por no contestar hasta ahora; y claro que sí, puedes contactarme a: Tiny_Tosh@hotmail.com Apenas me de un tiempo leeré y comentaré "El artista de la obra divina", nos vemos.
    Después, si podés necesito alguna forma de contactarte, quiero terminar de leer la historia, si es que existe y no queda inconclusa, te lo agradecería.
    Me gusta mucho la historia, encantado de seguirla leyendo. Parecía una historia más por lo que leí en el prólogo; no había nada de especial en el mundo que creaste, pero viendo los dos primeros capítulos me di cuenta que lo especial lo estas logrando con la historia de vida misma del personaje. Voy a seguir leyendo lo que sigas escribiendo, linda forma de redactar todo, un abrazo!
  • En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista; hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

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Estimados lectores. No tengo mucho que decir sobre mi, pero si sobre mis relatos; bueno, mi relato, ya que es un único relato programado para ser publicado en 21 capítulos aprox el primer tomo; serán 3 tomos en total, publicaré uno cada semana en mis posibilidades, y terminaré de publicarlos así nadie los lea, jejeje. También puedes encontrarme en Wattpad bajo el mismo apodo, pero no se porque no aparecen mis relatos en el buscador, es raro,si alguien sabe, agradecería me enseñe a publicitarios adecuadamente. Cierto... Si te gustaron no olvides por favor comentar y calificar, y si deseas info adicional o tienes alguna sugerencia para los siguientes capítulos, puedes escribir a mi correo: Tiny_Tosh@hotmail.com Espero me acompañes en esta aventura hasta el final, nos vemos.

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