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4 min
LOS 10 MANDAMIENTOS
Terror |
03.01.18
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Sinopsis

El primer relato del 2018, espero que os guste. Un saludo a todos los que me siguen.

La sombra alargada y tenebrosa de la Parca comenzó a cubrir el cuerpo de Moisés. El anciano sintió el frío tacto de las manos huesudas de la Santa Muerte acariciando su rostro. «Se que vienes a buscarme». —Pensó.

Moisés abrió sus ojos resignado, consciente de que lo último que vería antes de que su corazón dejase de latir, sería el horrible rostro de la devoradora de almas. Un terrible dolor atravesó su pecho, terribles espasmos musculares contracturaron todo su ser. Un leve susurro gutural agudizó su desgastado oído.

—Recuerda Moisés, ¡Amarás a Dios sobre todas las cosas!. 

—Tengo grabado a fuego en mi mente, un primer mandamiento inútil, propio de un Dios egocéntrico y narcisista, ¿qué me dio el a cambio de ese amor incondicional?, una vida llena de penurias y sin sabores. —gritó el anciano retorciéndose de dolor.

—No tomarás el nombre del señor tu Dios en vano.

—Agobiado por las deudas, por el hambre, por el desamparo de un Dios que dice ser padre y que dejó que matasen a mi mujer y uno de mis hijos, ¿Cómo no voy a gritar su nombre en vano?, me cagó en él y en todos los putos santos de la  Biblia.

—Santificarás las fiestas.

—Si, y le doy las gracias por las migajas con las que he tenido que alimentar a mi prole. He soportado bendiciones de familiares hipócritas que se reúnen en familia, para fomentar la envidia, las malas miradas y jactarse de lo bien que les va a ellos.

—Honrarás a tú padre y a tú madre.

—Por imperativo divino he de honrar a ese ser que me maltrató a mí, a mis hermanos y que intentó matar a mi madre; cuando tuve la edad y la fuerza suficiente le escupí en la cara y lo eché de casa para que no nos maltratase más.

—No matarás.

—He matado al asesino y violador de mí mujer e hija, ¡ojo por ojo y diente por diente!, una y mil veces mataría a ese hijo de puta, desearía ser el águila que comía a día tras día el hígado de Prometeo.

—No cometerás actos impuros. 

—Después de morir mi mujer, he dado placer a muchas mujeres sin intención de procrear, ¿para qué traer más almas a un mundo corrupto?.

—No robarás.

—He robado para dar de comer a mis hijos, aburrido de suplicar caridad, enajenado de ver como la iglesia y un estado corrupto alimentaba a otros que lo necesitaban menos que yo.

—No darás falso testimonio ni mentirás.

—Manipulé y mentí para poder dar de comer a mi familia, inventé pruebas falsas para que detuviesen a camellos infectos, a policías corruptos que permitían que esos miserables vendiesen sin ningún rubor sus dosis a niños inocentes en la salida de colegios e institutos, nunca me arrepentiré de mis mentiras.

—No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

—He consentido que mis amigos deseasen a otras mujeres que no eran las suyas, que fuesen con fulanas, que tuviesen amantes, pero ¿Quién soy yo para juzgarlos?

—No codiciarás los bienes ajenos.

—Soy culpable de querer una casa donde cobijar a mi familia, culpable de envidiar  a mis vecinos que tenían coche y que llevaban en el a sus familias de vacaciones, culpable por codiciar dinero para poder alimentar bien a mis hijos. Ahora que estoy sobre mi lecho de muerte, te digo que le preguntes a tú Dios ¿por qué me ha abandonado durante toda mi vida?; si es padre y creador ¿por qué no me ha guiado? ¿Por qué en su omnipresente sapiencia no me ha enseñado?, ¿por qué no se ha apiadado de mí mujer e hijos?; muchos porqués sin respuesta. ¡Será que estoy sordo!, y por eso nunca logré escucharlo. Él fue el que incumplió el contrato. ¡Maldigo a Dios sobre todas las cosas!.

—Yo no soy quien te ha juzgado, ¡el hades te espera!. —la sombra negra posó sus labios sobre los de Moisés y absorbió su alma.

Al día siguiente, los hijos de Moisés lloraron desconsolados al recibir la triste noticia de la muerte de ese padre fiel, que se quedó viudo y que sin ayuda de nadie les sacó adelante.

 

EL DIARIO DE DIOS

 

Fallece en la residencia de ancianos SAGRADO CORAZÓN DE CRISTO, Moisés Cruz Perpetua, a los 99 años de edad. Amado y odiado a partes iguales. Asesino confeso del violador de su mujer e hija, ladrón reincidente de comida en supermercados y atracador de bancos. ¿Malhechor o padre coraje?. ¿Monstruo o héroe?

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