cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

5 min
LOS GATOS
Amor |
14.11.13
  • 4
  • 12
  • 3034
Sinopsis

LOS GATOS

 

Parece que hubiera sido ayer. La casa está intacta, cada objeto en su sitio. La película de agua que se niega a extinguirse sobre los azulejos del baño, es el residuo de la que resbalara por tu piel.  Y el jabón y el champú. Y la toalla que se acartonó sobre la cama. En la cocina, el poso del café aún tizna el fondo de tu vaso, el vaso de la vaca sonriente. Migajas de pan tostado y granos azúcar, siguen esparcidos por el suelo, a pesar de las hormigas voraces. Restos de tus afanes de aquél día. La única novedad, es el polvo que extiende su manto solapado sobre todas las cosas. 

Solo quedó el silencio y el eco. Y yo no debería estar aquí. Me lo recomiendan con toda la razón del mundo. Así es imposible superarlo: me acabaré enterrando en vida. Soy consciente del problema, pero si bebo diez copas de más, costumbre casi diaria, es inevitable volver a casa. La memoria se me hace trizas y vuelvo como si nada hubiera ocurrido. Abro la puerta, cuelgo las llaves. Camino por el corredor oscuro hasta que mi imagen se repite en el espejo del recibidor, como si emergiera de un mundo paralelo. Lo de ese mueble ocasionó una de nuestras pocas discusiones. Para mí era demasiado grande comparado con el ancho del pasillo, y tenía razón, pero a ti te gustaba la sensación de amplitud que el espejo le daba al espacio. Yo cedí sabiamente. La casa era tu reino y yo me sentía cómodo. Me enternecía que pusieras tanta pasión en asuntos cotidianos. Le conferías un nivel trascendental a la orientación de la cama, al color de las paredes, a la marca del aceite de cocina. Además, me terminó agradando el espejo, me hacía sentir que estaba en casa. Junto al recibidor, silbaba. Ya no recuerdo cuando adquirí ese extraño hábito. Si estabas en casa respondías con otro silbido de dos tonos bajos y uno alto. Si alguien nos escuchara le parecería ridículo. Pero nadie nos ve.

Un día aparecerá el Banco y nos usurpará la casa. ¿A dónde iré entonces?

Despierto sobre nuestra cama cada mañana. Reviso que todo está como lo dejaste y salgo a la calle. Dejo escapar el día entre parques y cantinas. La policía ya no me hace caso y no sé dónde más buscar. Sin cuerpo no hay delito. “¿No dejó una carta de despedida?” Ya le dije que no. “Déjenos hacer nuestro trabajo”.

Los gatos aparecieron un día cualquiera. Nunca sabré por donde entraron, estaba todo cerrado; se diría que aparecieron de la nada. Ya se sabe como son. Los encontré retozando felices en el sofá. De inmediato, la hembra vino a anudarse entre mis pies, muy amistosa, como si fuera un viejo conocido. El macho en cambio fue a enroscarse tristón en el otro extremo.

Les traigo leche y algún pedazo de carne, y permanezco largas horas en su compañía. Apenas salgo a la calle. Me gusta observar sus jugueteos, sus delicados arañazos. Considerando su comportamiento, estoy en la capacidad de afirmar que poseen rasgos de personalidad muy distintivos. La gata se mueve con más seguridad, me atrevería a decir que con algo de coquetería. Parece que conociera los espacios de la casa desde siempre. Encuentra con facilidad los sitios más frescos en el día y los más cálidos en la noche. El macho en cambio me preocupa. Lo noto como melancólico, desinteresado, y duerme la mayor parte del tiempo. Creo que se siente desplazado por mi presencia, y es que la gata prefiere dormir sobre mi pecho que a su lado.

El exceso de alcohol me debe estar afectando pues la otra tarde escuché el chasquido de la ducha en el baño. Después, sentí con nitidez el aroma inconfundible de uno de tus guisos preferidos.  Eché un vistazo a mí alrededor y la gata no estaba. Su pareja, flaca y desgarbada, dormía en el suelo entre agitaciones, como si sufriera pesadillas. Luego volví a caer en un sueño profundo.

Apenas me muevo del sofá, mi pelo está costroso, la ropa sucia. La casa me arrastra en su abandono. No sé cómo no nos hemos muerto, si hace semanas que no salgo por comida.

Las noches me sacan del amodorramiento y me devuelven la vitalidad. Las estrellas resplandecen tras la ventana y me subyugan. Consigo grandes manjares vivos en los tejados, y restos deliciosos en los basureros. Tú prefieres que asaltemos las cocinas del vecindario donde los alimentos son más frescos y nutritivos. Y yo acabo cediendo, como siempre. Hace días que no vamos a la casa abandonada, donde el cuerpo del  hombre muerto empieza a podrirse.

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Nos supo llevar muy bien hasta un desenlaceque sinceramente me sorprendió. Bárbaro
    Muy buen relato con un argumento original, sabiamente planteado y mejor resuelto. Está realmente lograda la atmósfera de desolación y abandono que se ha instalado en la casa, el entorno y el alma del protagonista tras perder a su compañera. La aparición de la pareja de felinos añade un punto de inquietante misterio. Por un momento creí que el hombre se había reencarnado en el gato. La frase final supone un remate perfecto y espeluznante. Me alegro de que te gustara mi relato. Saludos.
    Gran relato con un buen desenlace cambiando el punto de vista, felicidades
    Interesante relato donde emerge la nostalgia de las cosas, olores y espacios que marcan una relación que se pudrió como el cadáver insepulto del cuerpo que se pudre en la mansión visitada por los gatos, que a veces ronronean o nos rasgan como los recuerdos atizados por el alcohol, que se nota que casi no le gusta al autor
    Me ha encantado el giro del narrador al final de la historia. Muy bueno. :) Saludos.
    Es estupendo si pudiera te pondria mas cinco estrellas.Me encanta los detalles y que porfin alguien en el mundo valore a los gatos como merecen porque son fantasticos.
    Una triste realidad muy bien llevada al mundo de la fantasía y que debe calar hondo en nuestra conciencia social.- Un saludo
    Nos llevas suavemente por un descenso inapelable, y nos sorprendes con un giro final para narrarnos como es el fondo del pozo. Un relato que te deja una extraña y agradable desagradable sensación. No sé si viste que respondí a tu pregunta, por si no es así lo hago de nuevo: mi correo lo tienes en mi perfil. Saludos.
    Describes perfectamente la nostalgia y los detalles, que aunque antes te resultaban incómodos, la melancolía los vuelve agradables.La relación con los felinos que deriva en un final inesperado le da la vuelta a la historia.
  • Perros domésticos se han vuelto salvajes por culpa del hambre

    Mirando al vacio

    tedios y recuerdos

    La casa vacía

    que más da

    El tiempo circular

    entonces, el dragón se llenó de ira contra la mujer y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia. Apocalipsis

    A andrea..

    Sufre por amor todo lo que puedas, ahora que eres joven, que la felicidad no dura toda la vida

Tienda

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta