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7 min
LSH: SELENE. CAPITULO 4 (2/3)
Fantasía |
17.04.14
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Sinopsis

Previamente: Elisa viajó a Selene en busca del Libro de Hechizos, teniendo que huir a Ciudad Carmesí al presenciar un homicidio y descubrir que la Magister Lenrys es una hechicera. Esto obliga a Dayanna a viajar a Selene en busca de Elisa, encontrándose en la ciudad con un curioso gato negro. Mientras tanto en Urbem, Nohemí está a punto de ser coronada como Reina de Solland.

Capítulo 4: La ceremonia de investidura, segunda parte.

- Así que esa hechicera va también tras los Sehrli… ¿Cómo la detendrán?

- Él se está encargando de eso…

- ¿Puedo saber cómo?

- Ha preparado algo para hoy –dice Lenrys algo divertida-. Podremos verlo en primera fila.

- ¡Vale! ¡Dejémoslo en las manos del poderoso Mago Negro! –dice el hombre mientras hace ademanes burlones-.  Ahora dime, ¿cómo marchan tus planes?

- Bien –se limita a contestar ella.

- ¿Bien? A quien yo veo “bien”, es a Federico La Hostia.  Lo vi sonriente y lleno de vida. Pensé que tú tarea en Selene era asesinarle.

- No es tan sencillo como parece…

- ¿Ah no? –dice el hombre acercándose hasta ella. Lenrys realmente siente que lo detesta-. Podrías envenenarlo, como hicieron con el Rey. –le dice él susurrándole al oído.

- Hay actos que solo funcionan una vez. Sería de estúpidos repetirlo. –responde ella alejándose al instante.

- Espero que sepas lo que haces Lenrys. Mientras Federico viva y siga siendo el Jefe de Selene, no podremos avanzar en nuestros planes. El rey, Federico… Nohemí… la hechicera… estorbos, son estorbos. Y a los estorbos hay que eliminarlos. Apresúrate –le dice mientras le toma la barbilla con la mano-.  Yo trato de calmar a mis soldados, y a mi pueblo, pero ellos están deseando que sus espadas traspasen piel y derramen sangre. Me aclaman como su rey. Y tú sabes, a mí me encanta complacerles.

- Todo a su tiempo –dice Lenrys, quitando abruptamente la mano de él sobre su barbilla-. Lo importante ahora es conseguir el vino.

- ¿El vino de la persuasión? ¿A qué te refieres?

- Además de Elisa Coulson y su amiga hechicera, existe alguien más que al parecer busca los objetos… o solo el vino, no sé.

- ¿Representa un peligro?

- Mi espía en Carmesí cree que se trata de una hechicera.

- ¿Otra?

- Posiblemente…

- Vaya… Con razón tu estirpe está a punto de desaparecer. Si es que nunca se ponen de acuerdo.

Si pudiese hacerlo, Lenrys acabaría en ese mismo momento con la vida de aquel hombre. Sin embargo el Mago Negro se lo prohibió. Su apoyo, y sobre todo su ejército, eran importantes para triunfar en una eventual guerra. Pero uno vez obtuviesen los cinco Sehrli, podrían prescindir de aquel tipejo, y tal guerra no sucedería. En cambio, lo que si habría, es una masacre.

*****

- ¡Reditum Formus!

Al instante en que Dayanna pronuncia las palabras de ese hechizo, el pequeño gato negro comienza a crecer en tamaño, mientras bota a su vez grandes cantidades de pelo, que dejan al descubierto a un hombre delgaducho con el cabello alborotado.

Dayanna no se sorprende demasiado ante aquello. Su sospecha está siendo confirmada. Todo lo contrario con el hombre, que se coloca de pie viendo hacia todos lados, visiblemente alterado. Pero no había nadie más alrededor. Ella se había asegurado de eso.

- Así que después de todo, no eres un gato. –dice Dayanna.

Después de un largo silencio, Dayanna piensa que no le va a responder, pero sin embargo el escuálido hombre lo hace después de estirar sus extremidades y sonarse el cuello.

- ¿Y así que eres una hechicera?

- Así es.

- ¿Por qué te muestras ante mí? –dice él mirándole por primera vez a los ojos.

- Porque eres un mago y puedes ser de gran ayuda.

- ¿Qué te hace pensar qué quiero ayudarte? De hecho podría ser tu enemigo.

-  Entonces podré saber a quién me estoy enfrentando.

El hombre se gira dándole la espalda. Dayanna se percata en su aspecto descuidado, sus ropas gastadas y su aspecto demacrado. Sin dudas, el efecto de la magia multiforme.

- ¿Qué quieres de mí? –dice de repente él sin mirarle.

-Busco los Sehrli.

- ¿Piensas usarlos? –pregunta el mago girándose a mirarle.

- Realmente lo que pretendo es que nadie más pueda hacerlo.

- Se nota que desconoces el poder de esos objetos.

- ¿Y tú si los conoces?

El hombre ignora la pregunta.

- No sé si tus intenciones son sinceras, pero debo informarte que se te han adelantado.

- ¿A qué te refieres?

- Hay otros magos que ya están tras los Sehrli.

- Los mismos que hechizaron al rey...

- Supones bien.

- ¿Cuál es su propósito? –dice Dayanna. Una pregunta más para sí misma que para el mago.

-  Quien busca los Sehrli no puede pretender nada bueno –Dayanna lo mira un poco consternada.

. Es por eso que debo encontrarlos antes que todos.

- No lo harás. Estás tú sola. En cambio ellos tienen apoyo.

- ¿Apoyo?

- El Rey siempre ha tenido enemigos... y su hija los heredará.

Por un momento Dayanna reflexionó en aquellas palabras. No conoce a su padre, pero como rey no ha sido nunca muy popular. Solland es un país sumido entre la riqueza y la pobreza, así que los pobres y humildes no le quieren mucho. Pero, ¿podría ser que alguien con poder estuviese detrás de la enfermedad del rey?

El mago respondió a su pregunta.

- Gente poderosa los apoya. Además… un Mago Negro los lidera.

- ¿Mago Negro? –Dayanna abrió los ojos como platos.

Él asiente.

- Aun así… Puedo ganar. –Dayanna detestó el tono de sus palabras. Hasta ella misma sabía que estaban llenas de dudas.

- No. No puedes vencer tú sola a un Mago Negro.

- Pero si me ayudas, juntos podemos vencerlo.

- No me interesa salvar a Solland. Por mí, este reino y su gente pueden irse al carajo.

- ¿No te importan las vidas de miles de inocentes?

- ¿Inocentes? ¿De qué me hablas? ¿Has visitado cada ciudad de este reino?

- No, pero…

- ¿Qué pretendes salvar? ¿Una sociedad mentirosa y adoctrinada donde solo importa el dinero? Donde pobres mueren de hambre y ricos se alimentan. ¿Esto es lo que quieres salvar?

- ¡No! Eso es lo que quiero cambiar.

- No puedes cambiar al mundo.

- Pero si puedo cambiar a aquellas personas que tienen el poder para hacerlo. Desde hoy Solland tiene una nueva reina. Nohemí –dice Dayanna llenándose de pasión-. Tan solo tiene 16 años. Si se le instruye adecuadamente, puede ser una gran reina, una que cambie a Solland.

- Todo cambio requiere de sacrificios. En todo cambio algo se pierde. Cambiar a este país, significa pérdida de vidas.

- Eso no tiene que ocurrir.

- Tienes sueños idealistas, pero debes afrontar la realidad. La guerra tarde o temprano llegará de nuevo. Una guerra que no puedes evitar, y que no puedes ganar.

- Hablas como hablan aquellos que han sido derrotados y que viven de esas derrotas. ¿Qué te hicieron?

- Ese tipo de cosas que tú no podrás detener –le escucha decir ella, percibiendo en su tono una rabia contenida.

- Lo haré. Reuniré los Sehrli, y cambiaré los hilos que mueven a este reino. Y si tú prefieres quedarte sentado sin hacer nada, hazlo. Eres un mago y tienes un gran poder que no usas para nada. ¡Qué desperdicio!

- Suerte en tu propósito hechicera, la necesitarás –sin decir nada más, el mago volvió a tomar su apariencia de gato y se alejó.

En ese momento Dayanna se sintió sola. Si en algo tenía razón el mago, era en que estaba sola. Tan solo eran ella y Elisa. Y ahora ni siquiera sabía si Elisa se encontraba bien. Debía alargar su viaje hasta Ciudad Carmesí. Le preocupó Nohemí. No quería dejarla sola por tantos días. 

Alejandro Mendoza Rodríguez.

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  • Una simple reflexión de la vida diaria.

    Pensamientos que fluyen un domingo por la tarde...

    ¿Sueño cumplido?

    Tercera parte del cuarto capítulo. Octava entrega de la historia.

    Previamente: Elisa viajó a Selene en busca del Libro de Hechizos, teniendo que huir a Ciudad Carmesí al presenciar un homicidio y descubrir que la Magister Lenrys es una hechicera. Esto obliga a Dayanna a viajar a Selene en busca de Elisa, encontrándose en la ciudad con un curioso gato negro. Mientras tanto en Urbem, Nohemí está a punto de ser coronada como Reina de Solland.

    A veces debes aprender a decir adiós...

    Y quizás haya alguien que comprenda el significado de las alas, y del ronroneo. Y quizás alguien ignore lo que esconden algunas letras. Lo siento, no tiene un final feliz, dependiendo desde la perspectiva que se le mire.

    Historia de la creación de los Sehrli. Perteneciente al mundo de LSH: Selene.

    Quinta entrega. Un capítulo de descubrimientos y acción.

    Historia escrita en conjunto con la usuaria y amiga "Ann", con la cual me alternaré la publicación de cada capítulo de esta historia. Espero les sea de agrado. Ella y él. Él y ella. Platicaban todas las noches. Se deseaban buenos días, todos los días. Sus conversaciones estaban llenas de emociones y sensaciones gratificantes, de palabras bonitas y promesas. Se extrañaban el uno al otro y podría decirse que se querían. Pero… no se conocían. ¿Qué eran ellos? No eran pareja absolutamente, tampoco amigos. Pero a la distancia, algo especial los unía. Cada día ese sentimiento que los unía creció y creció hasta que las ganas de conocerse fueron más. Ella y él en dos mundos diferentes. Ella lo tiene todo, él tiene poco. Pero él tiene lo que a ella nadie le ha dado. Y ella tiene lo que él jamás ha conocido. ¿Será más fuerte el amor? ¿O las diferencias? Son ella y él, queriendo ser ellos, queriendo estar juntos, en un amor nacido en una red social. Viviendo un amor en tiempos de redes sociales.

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24 años. Amante de las letras, de la música, del arte, de las personas, y de la vida.

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