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Malas noticias
Reales |
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Sinopsis

“habitantes del centro de puerto la cruz volvieron a ser afectados por los ladrones de cables telefónicos y eléctricos. La madrugada del miércoles, fueron asaltadas varias casas y comercios en las calles Pachuli y Cachito. Los criminales extrajeron nada más ni menos que veinte metros de cables telefónicos y eléctricos, dejando así a más de doscientos cincuenta hogares y comercio sin luz ni Internet. Realizamos una entrevista a varios de los afectados, aquí le dejamos sus comentarios al respecto.”

14 de mayo del 2018 Periódico El Tiempo

Habitantes del centro de puerto la cruz volvieron a ser afectados por los ladrones de cables telefónicos y eléctricos. La madrugada del miércoles, fueron asaltadas varias casas y comercios en las calles Pachuli y Cachito. Los criminales extrajeron nada más ni menos que veinte metros de cables telefónicos y eléctricos, dejando así a más de doscientos cincuenta hogares y comercio sin luz ni internet. Realizamos una entrevista a varios de los afectados, aquí le dejamos sus comentarios al respecto.”

  Leía aquel periódico como todas las semanas por la noche, después del llegar del trabajo me gustaba leer un poco las noticias, disfrutando de un café sin azúcar; antes lo publicaban a diario pero nos habían informado que por los altos costos del papel y tinta, imprimirían semanal. Bebí un poco de aquel café amargo, arrugando la cara mientras soportaba aquel horrible sabor, no tenia azúcar y mi salario no me alcanzo esta vez para una, no había llegado en la caja del CLAP en nuestro sector; aunque el gobierno dijo que vendría esta semana. Sentí lastima por las miles de cosas que iban mal en mi país, cada día iba a peor; como un carro sin frenos bajando por un barranco.  Mi mirada pasaba por los comentarios que tenía el periódico, esperaba que alguna fuera crudo o si la editorial nuevamente lo había suavizado, solían colocar comentarios como:

“La verdad es una pena que en nuestro sector La Paz sea tan elevada la inseguridad, no disponemos de seguridad civil o de alambrado publico en buenas condiciones, solicitamos a la alcaldía y a los cuerpos policiales tomar acciones contra este percance”

                Nadie habla así… y menos en un barrio donde la pobreza y la inseguridad son tan elevadas como las mismísimas nubes que surcan el cielo.

                “Tenemos ocho meses sin línea telefónica, porque se robaron todo el cableado. La gente que no tiene celular no puede comunicarse, y quienes necesitan el servicio de internet tampoco pueden hacerlo. Varios negocios también quedaron afectados, los puntos de ventas quedaron inutilizados limitando la compra de insumos”, conto el sr marcos, residente de la calle 4 del barrio El Cachito en Puerto La Cruz.

  Comencé a preguntarme si algún día serian capaces de tomar la osadía de citar cada palabra que la persona realmente dice, donde más se podía ver el verdadero enfado y la viva expresión de un venezolano ante la adversidad de su país era en la televisión. Hacía tiempo desde el último incidente de este tipo, solían entrevistar personas aleatorias del público donde varias sacaban aquella jerga venezolana pura y dura; de la ira que sentían en ese momento. Recuerdo con cierto cariño la última entrevista del mes pasado, la joven adulta había empezado con buen pie y lentamente comenzó a sacar aquello que todos tenemos dentro.

¿Qué opina usted de los robos acontecidos en su sector estos días? – dijo el periodista, neutro e inexpresivo pasándole el micrófono a la mujer.

¡No es posible que en nuestro barrio los choros de la zona hagan los que les plazca!, hemos solicitado a la alcaldía, a la P.T.J (Policía Tribunal Judicial) y a la Protección Civil, brindarnos el apoyo de patrullar las zonas durante la noche, sin respuesta alguna de su parte. Es injusto que tengamos que esperar al año de la pera para su respuesta!  – respondió la mujer gritando ante el micrófono mientras se encontraba rodeada de varios espectadores tanto presenciales como televisivos.

P: ¿Usted cree que este grupo de criminales es comandando por un líder y que ataquen de forma estratégica la zona El Cachito?

R: ¡Esa son gente que no tiene ni pa’ comer, no son un grupo terrorista o un saboteo gringo, es pura coba por parte del gobierno, Carajo. Hemos tenido que poner a varios vecinos de Guachimanes armados con Machetes para vigilar los sectores. Dos choros se han muerto ya electrocutados y al otro lo linchamos en un poste!

P: ¿Si a alcaldía y la policía nacional no toman acciones, ustedes mismo ajustician a los criminales?

R: ¡Si, son una cuerda de Mangüereadores, les pesan las bolas hasta para agarrar un maldito teléfono, lo único que nos dicen es “Estamos atentos en su reclamo y trabajando arduamente para solucionarlo tan pronto como sea posible” Un coñisimo de la madre es lo que hacen!

   Doy otro sorbo al café y doblo el periódico, no hacía falta leer más cosas malas, tenía suficiente con mis propios problemas; el agua y los cortes de luz. Me levante de la mecedora y encendí la radio. Empezó a sonar el típico reggaetón popular de siempre, con una mueca de disgusto comencé a cambiar hasta encontrar una canción criolla de Reynaldo Armas titulada “La muerte del rucio moro”, en ese momento el teléfono repicó unos segundos, avisando de que había llegado un mensaje. Fui a buscarlo y cuando lo tome pude ver que era de Pedro; un viejo amigo que se dedicaba a tocar música los domingos.  Aun contaba con un teléfono para escribirme, muchos otros amigos habían sido víctimas del robo cuando iban a trabajar o por sus casas, en cambio a Pedro le quitaron los cables de telefonía un par de años atrás durante los saqueos masivos por las protestas.

Pedro -14-05-2018 / 7:38 PM

Se robaron los cables de luz de mi casa…

  Suspire pesadamente, otra víctima de un robo y para colmo mi mejor amigo, no me quería imaginar lo que sería levantarme un día y no tener luz, preguntarme el porqué no tenia luz y darme cuenta que los cables que van hacia el transformador estén cortados, no se que haría; lo más triste era que él estaba pasando por esa situación. Deje el teléfono en su lugar y me dirigí hacia la puerta de mi casa, al abrirla pude ver que los vecinos habían ocupado la calle para jugar bingo; sacando varias mesas y sillas de sus propios hogares. La noche era hermosa, las nubes negras tenían un aspecto macabro y misterioso, digno de una película de hombres lobo; quizás porque la luz de la luna las iluminaba dándole ese estilo

Esperaba oír el aullido de un hombre lobo saliendo de su letargo pero en Venezuela no existe, mejor dicho, en ningún lado existe eso.  Inhalo aquel húmedo aire mientras la brisa fría movia las ramas y hojas de los arboles, los vecinos se encontraban bebiendo y hablando joviales. Asi se olvidaban un poco de sus hijos o sobrinos que se encontraban fuera del país, alejarse aquel pensamiento que taladra la mente todos los días <<¿Qué voy a comer mañana?>>. El momento fue interrumpido por los disparos que empezaron a sonar en nuestra dirección, un grupo de doce motorizados armados tapados con capuchas y tapa bocas.

Se acercaban haciendo un grito de guerra de alguna tribu indígena venezolana, corrí a mi casa sin dudar un milímetro de segundo y cerré la puerta con fuerza mientras buscaba la llave en mi bolsillo, cayeron al piso de los nervios que sentía en ese momento, las tome y intentaba meter en su lugar. Los sonidos de los disparos se detuvieron y el rugir de las motos también, se había  estacionado y se proponían a romper las ventanas o puertas para robar; Llamar a la policía seria en vano para cuando ellos llegaran ya habrían robado todo. Reinaba el silencio, ni una voz, ni la brisa en los arboles, el silencio era absoluto como si le hubieran bajado todo el volumen al propio mundo. Tras largo rato esperando dentro de la casa, asustado y temblando del miedo; ocurrió lo peor. Una chispa y el sonido de la corriente en el ambiente, una luz amarilla que rápidamente se tornaba blanca se podía ver por las ventanas. La oscuridad no tardo en engullirnos a todos, alguien me había avisado y no había prestado atención a las malas noticias. Los malandros se robaban los cables eléctricos de mi sector y nadie podía hacer nada para detenerlos.

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    Es impresionante como una canción, un olor o un sabor, te pueda transportar al pasado como una máquina del tiempo.

    Nota de autor: El relato que le he dedicado mas horas, mas detalle, mas cariño y mas ganas. ¿Cuanto sufrimiento puede soportar una persona antes de perder la cabeza?

    Los que nos da miedo a veces puede ser algo tan simple como un pequeño insecto…

    Un simple desahogo que se me ocurrió durante mis 4 días sin luz en mi país

    Cuando las riquezas son muchas y hay enemigos acechando haremos todo por ello, creando guerras y ríos de sangre para transformar todo eso en oro.

    Durante el viaje la paz y tranquilidad me hacen pensar muchas cosas terribles y otras no tanto.

    ¿sacrificarías tu eternidad en el reino de dios por amor? ¿destruirías a un ser malvado a pesar de ser tu amigo? ella tomo la mas difícil decisión

    La noche puede ser mas que simple cielo con estrellas acompañadas por una luna...

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Cuando la realidad se comienza a distorsionar, cuando los portales se comienzan a abrir dando paso a todo tipo de criaturas donde la oscuridad empieza a ser un peligro cuando el abismo infinito se hace presente es cuando yo me siento ante todas esas locuras y lo escribo.

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