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4 min
Maratón de Boston - Reflexión
Reflexiones |
16.04.13
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Sinopsis

Es en días como hoy, cuando al encontrarnos viviendo en nuestro ambiente, siempre pendientes de encontrar la felicidad, despertamos por un momento y nos decepcionamos un poco al ver el mundo en que vivimos.

Lo de Boston es una tragedia. Para mi, el terrorismo es el acto más ruin y más despreciable que existe. A opinión personal, un terrorista me produce más nauseas incluso que los violadores o pederastas. Una persona (si se le puede calificar así), que decide la vida de cientos de otras, aleatoriamente; niños, ancianos, jóvenes. Personas que solo se dedican a vivir, con meros defectos, los de todos supongo, pero que al fin y al cabo son en una palabra: inocentes.

Sea cual sea la ideología o el motivo que se esconde detrás de cualquier acto terrorista, para mi merecen todos el mismo desprecio por igual. Es la sangre por la sangre. El dolor por el dolor. Causar la muerte, y enjendrar el miedo, el pánico, la tristeza y la angustia en una sociedad aparentemente civilizada. Dos bombas en una maratón, donde ancianos, niños y jovenes decidieron participar felizmente, y otros tantos inocentes quisieron ir a verlos para pasar el día. ¿Qué pecado hay en esto? joder. 

Me parece repugnante porque, no es solo el acto terrorista en sí, sino todo lo que lo rodea. El ambiente de tensión, la desesperación en las calles, y, por qué no decirlo: la decepción también.

Hoy leí diversas opiniones de por ahí. Muchas personas aprovechan la oportunidad para criticar a los que denuncian actos como los de hoy en Boston. Siempre tiene que haber un clavo más sobresaliente que otro, supongo. En todos los lugares y ocasiones. Y esta no iba a ser menos. Estas personas acusan de hipócritas a los que se escandalizan hoy, recordandoles que estas cosas ocurren diariamente en otros países del mundo (no los citaré, por desgracia son muchos, aunque todos sabemos por donde van los tiros), y sin embargo nadie dice nada. O bien, nos escandalizamos por la mañana, y por la tarde nos olvidamos repentinamente. Y es cierto, pero creo que esta situación se ve desde una perspectiva equivocada.

En mi opinión, no es olvido o rechazo a lo que en otros países ocurre con frecuencia. No es desinterés por la evidencia o costumbre que tenemos de ver actos terroristas en otros países. En mi opinión, es una cuestión, y vuelvo a citar la palabra, de -decepción-, más que de otra cosa.

Miramos al este, o al sur, y podemos encontrar infinidad de crímenes atroces, y aunque nos parezcan horribles, pensamos que quizá los hombres malos solo beben vino en determinados sectores del planeta. Yo creo que es cuando se perturba la tranquilidad en una sociedad de aparente calma y paz, cuando nos sentimos decepcionados al comprobar que, en cualquier lugar, momento, circunstancia... puede venir un hijo de puta y marcarte la vida para siempre. Si sobrevives. 

Es más una cuestión de inseguridad global. De saber que, lo que ocurre allí, también puede ocurrir (y de hecho ocurre, vaya) aquí. Es esa sensación de pensar que, quizá ninguna región de nuestro planeta se salve de esa oscura mancha.

Con actos como los de hoy, donde unos murieron y otros tendrán que vivir para el resto de su vida con la condena de recordar siempre lo que sufrieron. Algunos con daños físicos, amputaciones, horrores que les lastrarán en la cotidianidad de sus vidas para siempre. Otros con las imágenes grabadas en la sesera, con la condena de no poder volver a conciliar el sueño.

Yo creo que aquí nadie olvida, más bien oculta, esos sentimientos de temor e indignación hacia los crímenes de la humanidad. Porque si bien es cierto, tampoco se puede estar pensando en eso todo el día, nos consumiríamos. El ser humano, siente la necesidad de ser feliz, o al menos intentarlo. Y es en ocasiones como la de hoy, con lo sucedido en Boston, cuando el gusanito vuelve a recorrer las entrañas de nuestro corazón para recordarnos la estampa inevitable e irremediable en la que vivimos.

¿El ser humano será así siempre? ¿Es esa nuestra naturaleza?

Solo puedo sentir dolor y frustración. Ira y ASCO hacia los responsables, al ver las imágenes de la maratón. 

No tengo mucho más que decir.

 

 

RyuKunn

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