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8 min
Martes (I)
Suspense |
15.06.14
  • 5
  • 3
  • 604
Sinopsis

"Los cambios en el Universo, de influencia ilimitada y casi desconocida, sus elementos pueden alterar como si del mismo destino se tratara, la vida de una persona, forzándola a llevar un rumbo hacia un horizonte desconocido, a un mundo paralelo al que jamás hubiera imaginado que llegaría, a una inteligencia sobrehumana, capacitándolo, como si su elección hubiera sido escrupulosamente seleccionada por alguna causa, de una visión sabia y objetiva que le permitirá entender los misterios codiciados por las mentes más brillantes de nuestra historia..."

~~Cap. 1 – Perdido en su propia vida.

Biel, Tenía una vida sencilla, monótona, con demasiados vacios, trabajando en algo sin ningún tipo de riesgo ni necesidad de concentración en especial, fijándose en el comportamiento de las personas, haciéndolos suyos, copiando en ocasiones actitudes que le parecían buenas para poderse sentir más seguro, después quedándose consigo mismo, de nuevo sin papel que representar, con una motivación casi nula, de la que no podía desprenderse, es un estado de depresión en solitario, y cuando se encuentra con más personas intentaba desarrollar una capacidad de extroversión en la que no le importa reconocer su lejanía con la cotidianidad.
Sabía que eso no le iba a llevar lejos, pero como él decía, es lo que me ha tocado vivir así que, no hay mucho más que rascar.
Tendría que habituarse a lo que estaba siendo su vida, o bien adoptar un rol, o estereotipo de personas, familias, etc. No le alentaba demasiado, pero en ocasiones representar un papel de sí mismo con gracia, le había llevado a vivir una realidad más amena y divertida, algo que nunca habría hecho  desde el sofá de su casa.
Era gestor de cuentas en una empresa de transportes, los días no eran exactamente iguales pero se puede decir que el 80% era monotonía, el resto eran pequeñas variantes que le hacía levantarse de la mesa y averiguar por qué habían números descuadrados entre los departamentos, no era algo muy atractivo pero si era como distraer un rato al destino, lo cual le resultaba gracioso.
Su ocio se limitaba a ver algunos documentales de la tv, y algunos comienzos de películas, aunque raramente aguantaba llegar a los finales.
Si había algo que le llamaba la atención, ya se sentía por satisfecho, llamaba su atención sobre un par de días, después de contarlo lo dejaba desvanecerse.
También le gustaba dar paseos, pero tenía que ser muy puntualmente, en ocasiones en las que sabía que no encontraría a gente merodeando, ni un día de sol que iluminara demasiado su presencia, solía elegir la noche para ese tipo de cosas. En esos momentos podía sentir la seguridad de estar más a solas, que todo el mundo estuviera intentando dormir, aislarse del mundo en general, para él era como aprovechar un tiempo que de otra forma no podría hacerlo.
Durante esos paseos dejaba su mente ir libremente, no solía poner ningún objetivo en ella o preocupación, salvo que le hubiera ocurrido algo horas antes y rumiara primero repitiendo mentalmente el problema y luego intentando encontrar una solución, se puede decir que estos paseos eran el intento de despojarse momentáneamente de su confusa lucha interior.
Después en casa, como quien vuelve de haber realizado algo provechoso, colgaba su abrigo y se ponía cómodo pensando en prolongar la cena para más tarde, andaba siempre falto de apetito.
El día a día transcurría más o menos como el descrito, un día le prestaba atención a una cosa y al día siguiente otra. Pensaba a menudo en lo que siempre había esperado ser de mayor, y en lo que realmente era la vida para él, no sabía si había podido equivocarse en algo en el momento en que llegó su “tren”, pero, lo cierto es que la realidad hablaba por sí sola, podía considerarse una persona infeliz.
A veces sentía la necesidad de irse a un sitio muy lejano, un sitio nuevo, que le inspirara otra forma de vivir, con el entusiasmo que había visto manifiesto en otras personas en TV que habían cambiado drásticamente su vida, pero  no era fácil hacerlo con un sueldo bajo y unos gastos diarios, tampoco tenía el empuje necesario como para poder realizarlo o llevarlo a cabo con constancia.
Bajaba dos veces en semana al pueblo para abastecerse de provisiones para seguir con su secreto, lúgubre y mediocre vida aislada.
Allí apenas le conocían,  algunos no se atrevían a saludarle por no recibir el saludo. Solo se limitaba a ir concentrado en conseguir justo lo que necesitaba sin tener que levantar la cabeza o hablar lo mínimo posible.
Quién podía meterse en medio de aquellas montañas en plena soledad sin estar loco? Es lo que pensaban quienes le veían bajar al pueblo y pasar entre la vecindad sin mediar palabra, los comentarios siempre eran los mismos, pobre hombre, a dónde le llevaría aquella vida, no durará mucho, cualquier día dejaremos de tener noticias suyas...
Sin embargo su mundo interior iba en aumento constante, aquel aislamiento lo llevaba  a la reflexión, “el cambio”, “algo se avecina”, se repetía una y otra vez en su mente, debía tener importancia aquellas palabras resonantes dentro de su cráneo o quizás se estaba volviendo loco como los vecinos del pueblo ya aseguraban.
Siendo una persona abandonada por sus seres más cercanos, habiendo intentado a lo largo de su infancia y después adolescencia captar la atención de alguien para sentirse una persona normal, integrada en la sociedad como cualquier otro. De haber sido así, probablemente en los años de escuela no lo hubieran “tachado” de bicho raro con el que nadie quería juntarse.
Sin embargo, a sus 45 años había sido señalado por el dedo mágico del Universo, para ser una persona especial, quizás la más especial conocida hasta el momento.
El tenia razones para no tener grandes motivaciones que lo movieran a las reuniones entre amigos, actividades de diversión, o cualquier otra cosa que implicara disfrutar de la vida. No había tenido momentos de satisfacción, salvo consigo mismo, en sus silencios, sintiéndose a salvo de las miradas y comentarios ajenos.
Las leyes de los movimientos planetarios planteadas por Copernico, Ptolomeo, Tycho Brahe o Kepler, se quedaban atrás en esta nueva fórmula no inventada todavía, de la que sería testigo directo el protagonista de nuestra historia.
Los equinoccios son, el cambio lento y gradual de la orientación del eje de rotación de la tierra, realmente son un momento particular en el calendario que ocurre en un momento determinado en el tiempo, un momento que sin duda, podría producir un cambio radical y definitivo sin prever con exactitud las consecuencias de su radio.
Menos para una persona que desconocía totalmente las leyes astronómicas y sus efectos, nunca se había preocupado de más que de su entorno más inmediato, y esto le causaba un gran esfuerzo porque a dia de hoy todavía no había encontrado su “sitio”, se sentía profundamente desdichado, y esto, no era precisamente una base para encontrar un camino a la fuente del conocimiento.
Un día como cualquier otro, lunes 4 de abril, se levantó con la rutina habitual de siempre, se dirigió al cuarto de baño, y mirándose al espejo, observó el paso del tiempo en su rostro, con la disconformidad del mismo, - Es increíble cómo pasa el tiempo, pensaba mientras miraba sus canas y las raíces profundas de algunas arrugas en su rostro- comenzó a sentirse mareado, se le nublaba la vista, tenía unos extraños sudores fríos y sentía como la garganta se le iba cerrando impidiendo el paso del aire… entró en trance de nuevo.
Le venían a la mente, de una forma automática, imágenes pasadas y tal vez futuras, como fogonazos o flashes que le hacían cerrar sus ojos de forma intermitente, se veía en la escuela huyendo de los compañeros cuando comenzaban a señalarle y a hablar de él, caminando a su casa por los callejones de los alrededores evitando llegar demasiado pronto, en las clases de la universidad, como siempre, escuchando a los profesores desde el más alejado punto de la clase…
Era, en definitiva, como hacer una recopilación de sus más profundos recuerdos desde la niñez, quizás provenían de su propio inconsciente?, la parte más oculta de la mente donde quedan almacenados todos y cada uno de los recuerdos y vivencias desde que nacemos hasta nuestros días.
Un mundo nuevo estaba a punto de cambiar drásticamente su vida.

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  • Muchas Gracias Nora y Zenon por vuestros amables comentarios, pronto se irán descubriendo los increibles cambios del protagonista de esta historia.
    Buena narración, generando expectativa y perfilando el personaje. Habrá que seguir sus cuitas. Un saludo.
    Una historia que promete, está muy interesante..¿qué pasará?
  • "Los cambios en el Universo, de influencia ilimitada y casi desconocida, sus elementos pueden alterar como si del mismo destino se tratara, la vida de una persona, forzándola a llevar un rumbo hacia un horizonte desconocido, a un mundo paralelo al que jamás hubiera imaginado que llegaría, a una inteligencia sobrehumana, capacitándolo, como si su elección hubiera sido escrupulosamente seleccionada por alguna causa, de una visión sabia y objetiva que le permitirá entender los misterios codiciados por las mentes más brillantes de nuestra historia..."

    Sentimientos duros en situaciones problemáticas que ven su luz tras el esfuerzo de la esperanza.

    Contemplación de un maravilloso rio, haciendo la conexión con el paso del tiempo.

    La lluvia, ese fenómeno que para algunos resulta la causa de la tristeza y para otros un momento especial que nos llevan a la reflexión y la contemplación.

    Visualizaciones desde el subconsciente, quizás premonitorias?, cuanto menos, portadoras de información a nosotros mismos, que podrían ayudar al desarrollo de nuestras capacidades, entre ellas la creatividad.

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