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Más allá, donde las palabras no alcanzan. Capitulo 1 "Amigos"
Varios |
12.09.17
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Sinopsis

Adolescentes, si son un gran tema de conversación, pero seguro uno se imagina que voy a hablar mal de ellos, tal vez, aunque ¿Qué es hablar mal de ellos? Que puedo decir, que los mayores no hagan. De los errores se aprender, o eso dicen. Por un lado tenemos a Airi, una joven que es algo escrupulosa e insegura de sí misma, que acaba de mudarse con su madre, porque su padre se casó de nuevo. Y además que tuvo que abandonar a sus amigos de su anterior escuela. Y por otro lado tenemos a Raymond un joven cuyo problema es que no puede establecer amistades, porque no confía en nadie. Estos jóvenes tienen una vida bastante complicada. Hasta cierto día.

Otra vez. Ahí estaba ella. En el marco de la ventana de su habitación sentada, con los pies hacia afuera. Mirando al cielo, mientras con sus audífonos escuchaba música hasta explotar sus oídos. Todas las noches ocurría lo mismo, Airi a la misma hora de la noche, se sentaba ahí, mientras desde la casa de enfrente la observaba Raymond, esperando que alguna vez lo vea para saludarla, ya que iban juntos a la misma escuela y curso, pero jamás habían hablado.

"Pero, un día, no... , aquellos días, en que las vidas de estos jóvenes cambio por completo."

    Aquella mañana, Airi despertó treinta minutos más tarde de lo actual. Eso la puso de malhumor, y seguidamente se vistió rápido, bajó las escaleras y vio que su madre le había preparado el desayuno, pero no la había despertado.

   -Mama! Voy a llegar tarde, otra vez... ¿por qué no me llamaste? - le decía Airi, con una actitud fría, mientras su madre desde el living estaba hablando por teléfono.

  - ¡Perdón, es que estoy solucionando unos problemas del trabajo! Y no pude despertarte a tiempo ¡- Respondió su madre, y luego siguió con su conversación por teléfono.

    Ella observo un momento porque, como siempre, no comprendía la adicción de su madre al trabajo. Luego agarró sus cosas y se fue corriendo a tomar el autobús.

  "No era la primera vez que su madre la pone en segundo lugar."

   - ¡Gracias por el desayuno, pero no tengo tiempo! - Respondió mientras salía apurada por la puerta trasera.

    Cruzando el parque, a pocas calles de la escuela, venia Raymond con su bicicleta, mientras usaba sus audífonos, muy pensativo, observaba en el cielo como los pájaros volaban, como las hojas secas de los arboles bailaban en el viento antes de llegar al suelo. Respiraba profundo y cerraba los ojos, como esas típicas películas donde suben a las colinas y asimilan el aire en su rostro. Un paisaje lleno de color, el pasto bien verde, las flores con sus capullos abiertos, un lugar bastante reconfortante.

   En los bicicleteros de la escuela, mientras Raymond guardaba su bici, pasa por detrás de él, Airi corriendo, con sus pelos al viento.

-¡Llegue a tiempo!...- decía ella con poco aliento mientras posaba en sus rodillas.

-¡Casi que no llegas!- le dice él mientras se acercaba sonriendo a Airi.

- Tu nombre, ¿Raymond. Verdad?- dice ella dudosamente.

- Depende, depende de quien venga.- Contesta él mientras sonríe de manera sutil.

Suena el timbre, que aturde los pasillos. Tapándose los oídos, ambos ingresan al colegio por distintos caminos.

En el aula, donde ambos están, antes de que el profesor llegue, no hay hora del silencio. Para Raymond es un fastidio tener que escuchar tanto ruido a tempranas horas de la mañana, es por eso que siempre termina poniéndose sus auriculares.

"Pero ese día no ingreso su profesor"

En cierto momento de la espera al profesor, todos se callaron y se sentaron en sus asientos. Para Airi fue raro porque nunca se sentaban y callaban, hasta que ingresaba el profesor. Pero esta vez, era el director, y no venía solo. Parecía un joven quien estaba a su lado, tras la puerta no se podía ver mucho.

Pero el misterio no dura mucho, el director abre la puerta e ingresa con un joven, alto, de cabello castaño y ojos, medios grises. Y también, con una sonrisa de oreja a oreja. El joven usaba el mismo uniforme que los demás.

- Alumnos! A partir de hoy Knockfeel Hiroaki, sera su nuevo compañero de clase!, sean buenos con él - dice el director mientras le palmea el hombro a Hiroaki.

Luego de eso, el se sienta en el único asiento libre que quedaba, el ultimo de la fila central, entre Airi y Raymond. No se tardaron mucho los demás compañeros en acercarse a el y hacer un serio interrogatorio.

   Al pasar de las horas, cuando ya por fin Hiroaki pudo quedarse tranquilo. Comienza a observar a ciertas personas que ni siquiera lo habían saludado. En ese momento mira a su izquierda, donde esta Airi reposando su cabeza arriba del banco,con las piernas cruzadas.
"Parece algo cansada, por eso... ¿no habrá saludado? Parece muy sola ¿ Que no son agradables las chicas aquí? Debe ser triste estar durmiéndote en la escuela
¿Tendrá una vida tan complicada? Interesante...¡Quiero preguntarle! Y¡Quiero conocerla!" pensó él. Al mirar a su derecha vio a Raymond, muy serio, no cambiaba para nada su cara. Daba la impresión a que ni siquiera respiraba.
"Ese tipo parece no emitir señales de vida ¿ sera humano? No parece llevarse bien con nadie, ¿Sera que es un asesino cereal, golpeador de personas, arruinador de momentos felices? Nono, ¡no pienses tantas estupideces!" pensaba Hiroaki, mientras lo miraba esperando a que mueva alguna parte de su cara. Se sorprende demasiado de ambos, parecían estar en otro lugar, otro mundo. De tanto interés y de las dudas que tenia pensaba hablar con ellos al finalizar el día.

  - Bueno chicos, vamos a organizar una investigación grupal, asique... Hagan grupos de no más de cuatro personas.- dijo el profesor, mientras caminaba por el aula.
Comenzaron a agruparse entre amigos, y conocidos, todos ya sabían con quien agruparse. Pero Hiroaki ve que nadie se agrupa con Raymond y Airi. Es allí cuando toma una decisión.
- Profe!- Llama al profesor.
- Si? Sr.Knockfeel- atiende el profesor.
- ¿Puedo hacer grupo con esa joven, y este chico de aquí?- responde él con muchos nervios.
- Te refieres a... ¿ Ralle Airi y Federsson Raymond?- le pregunta el profesor, revisando el registro de nombres.
- ¿Así se llaman? Si pues si ellos - responde mientras se rasca la cabeza de los nervios.

- ¿Estas seguro? ¿Seguro de que quieres hacer grupo con nosotros?- Le pregunta Airi a Hiroaki, mirándolo a los ojos seriamente.

- ¡Claro! ¿Porque no? Si yo di la idea! - Respondió él mientras sonreía, para ver si le cambia un poco la cara a Airi, pero la misma solo se dio vuelta y siguió reposada en el banco.

   Al finalizar las clases, Hiro intento hablar con ellos. Pero se fueron muy rápido a casa, creía que hasta lo evitaron. Pero el quería conocerlos, fue en ese momento donde decidió que debía acercarse a ellos de alguna forma.
   Al día siguiente, Airi y Raymond se sintieron muy observados por Hiroaki, en el aula, en recreos, en la cafetería. Todo el tiempo, en cualquier lugar se hacia la forma de espiar.
"Parece un acosador, pero ¡¿que quiere?!" pensaba Airi, llena de rabia porque la seguía demasiado
    Más tarde, luego del último recreo. Raymond encuentra al entrar en el aula, un papel sobre su banco, pero al acercarse vio que era como una especie de carta. Cuando se fija que es de Hiroaki."¿Acaso es del chico nuevo? Pero porque una carta, hoy me estuvo mirando demasiado... No sera..¡¿una carta de confesión?! Pero que le diré,¡ No se rechazar a nadie! Mejor me calmó solo hay que ver lo que dice adentro." pensaba Raymond con la carta en la mano pero sin abrirla.
  "Buenas tardes! Me dirijo a usted Sr. Raymond, para convocarlo a una reunión en el puente Esperanza, esta tarde al finalizar las clases. Por favor asista.
Atentamente: Knockfeel Hiroaki."
"Oh.. Que bien no es una carta de confesión. Aunque es muy formal." pensó Raymond mientras se relajaba de los nervios. Pero en ese momento entra Airi, que lo ve con la carta en la mano.
 - Así que a ti también te "invitó", recibí una carta igual que la tuya, pero parece que el se fue.- le dijo Airi, mientras se acercaba a su banco y ordenaba las hojas que había sobre él.
 - Si ¿Iras?- preguntó Raymond, mientras ella se sentaba en su banco.
 - Por supuesto! Este tío estuvo mirándome todo el día, cuando lo vea le preguntare el porqué.- le responde ella.
 - Oh ya veo, creó que también iré.- le dice el con una voz insegura y baja.
Al finalizar la jornada de clases ambos van juntos al lugar acordado en la carta. El puente Esperanza era blanco, amplio y con barandas antiguas blancas, con escaleras en los bordes para que lanchas se estacionen en el. Al ver a Hiroaki a lo lejos, tuvieron que cruzar todo el puente para llegar hasta él. 
   Mientras caminaban por allí se podía disfrutar de un fresco atardecer, un silencio donde solo se escuchaban el choque de las olas,  el ruido de las alas de los pájaros que volaban sobre el lugar,el pequeño zumbido del viento a lo lejos, un cielo teñido de distintos tonos de naranjas amarillos, y rosas. 
Y ahí estaba Hiroaki de espalda mirando al río, donde se reflejaban los últimos rayos de sol, pero luego, al escuchar los pasos de Airi y Raymond se de la vuelta, los mira y hace una pequeña sonrisa de "Bienvenida".
- Buenas, buenas! Gracias por venir- les dice Hiro con una sonrisa de oreja a oreja.
- De nada. Ahora dime..- contesta Airi, pero es interrumpida por el.
- Antes de que digas algo, quiero hacerles una pregunta.- le dice mirándolos a ambos.
- Adelante, quiero ver que va a decir.- le dice Raymond a Airi.
-Esta bien.- responde Airi absteniéndose de no discutir.
-¿Quiero que seamos amigos? No no, ¡quiero que seamos mejores amigos! ¿Qué dicen?- dice Hiro con una sonrisa muy cálida, con los ojos entrecerrados mientras se sienta en el borde de las barandas.
-¡¡¡Ehh!!!.- Contestan ellos atónitos a la situación. Sin saber que responder a esa pregunta bastante inesperada.

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Mi nombre es Agustin, y mi propósito aquí es, compartir lo que escribo, esperando que les guste y les agrade.

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