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4 min
Me han quitado las pilas del ratón
Reales |
03.11.21
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Sinopsis

Últimamente me han sucedido cosas a las que no les encontraba explicación, hoy ya lo he visto claro y lo he entendido todo. Me refiero en la oficina, cosas como que me desaparecieron páginas de los informes que tenía que presentar, me faltaban documentos en el ordenador, el ratón no me funcionaba y era porque le habían quitado las pilas, en fin, una serie de pequeños detalles en algunos casos y de putadas importantes en otros, primero lo achaqué a despistes míos, incluso llegué a poner en duda mi propia integridad mental, que estaba perdiendo la cabeza en pocas palabras

Llegó el momento que me preocupé de verdad, por lo que empecé a prestar más atención a lo que hacía, a asegurarme, y descubrí que cosas de las que estaba completamente seguro que había dejado de una manera, al día siguiente me las encontraba de otra, por lo que empecé a sospechar que había alguien que me estaba haciendo la existencia más difícil, hasta me cabreé conmigo mismo por no haberme dado cuenta antes, entonces empecé a pensar en quién podría ser y porqué motivo, creo no tener enemigos en el despacho, aunque nunca se sabe, un auténtico enemigo nunca se deja ver

Decidido a descubrir quién me puteaba, a la hora de la comida volví un rato antes y coloqué una micro cámara disimulada en una estantería que cubría mi zona de trabajo. Esa tarde, me fui que serían las cinco, pero regresé a las ocho, hora en la que ya no queda nadie, le dije al vigilante que se me había olvidado recoger unos documentos y no me puso impedimento, me llevé la cámara a casa para ver lo que había grabado

Ahí estaba Alberto, el bueno de Alberto se había ido poco antes que yo, pero regresó una vez todos se habían marchado y se puso a manipular en mi ordenador, debía haber conseguido la contraseña, seguramente se fijó alguna vez cuando la puse, quien va a sospechar que un compañero te va a mirar cuando escribes la contraseña. Me cabreó bastante que fuera Alberto, no se me ocurría nada que le motivara a perjudicarme, a hacerme putadas típica de colegiales, entonces caí en la cuenta…

Por la mañana, llegué a la oficina y encendí el ordenador, comprobé en lo que había estado trabajando el día anterior y efectivamente, me habían desaparecido documentos, concretamente unos que tenía que presentar en una reunión esa misma mañana. Pero desde que empezaron estos incidentes, cada día me hacía una copia de seguridad en un disco duro externo, por lo que pude restituir el documento íntegramente

En la reunión, conecté el ordenador al proyector para que todos vieran los informes, de reojo vi una sonrisa en Alberto, sin imaginar que tenía el informe completo, cuando fueron apareciendo las páginas en la pantalla puso cara de decepción, esperaba ver un fracaso que no sucedió

Obviamente, a esas alturas yo estaba ya bastante cabreado, por lo que después de la reunión me acerqué a su mesa y le dije “me voy a cagar en sus muertos”, se echó para atrás como no entendiendo lo que le decía, “me has estado puteando desde hace días”, “¿yo?”, le enseñé el video en el móvil, se puso blanco sin saber qué decir, “¿por qué lo has hecho?”, no quería responder, pero yo imaginaba el motivo, “es por Gloria, ¿verdad?”, “¿por Gloria?”, “sí, tú estás enamorado de ella, se te nota, y ella me hace ojitos y crees que hay algo entre nosotros, tu manera de vengarte es haciéndome putadas como si estuviéramos en el colegio”, al sentirse descubierto ya no tenía nada que ocultar, me dijo “tú te ves con ella”, “que yo sepa no tengo porqué darte explicaciones de con quién me veo o me dejo de ver, además si fuera así es porque a ella le apetece”, “pero es que yo la quiero…”, “mira Alberto, si la quieres díselo y no andes comportándote como un capullo”

Chema (03/11/21)

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