cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
Me vendo. Paradoja Paranoide
Varios |
17.05.15
  • 4
  • 1
  • 1263
Sinopsis


Ayer acabé en urgencias con un dolor insoportable, bueno, en realidad aparecí allí.
Tumbado sobre una camilla oxidada y gris, con las manos atadas con correas y totalmente desnudo. Solo me acompañaba un gotero transparente y el sordo burbujeo del oxigeno al pasar por el recipiente de control.
Me dolía mucho, y cada vez que forcejeaba, el culo se despegaba del cuero de la camilla, como velcro, y cada vez, y cada  vez... Cerré los ojos y los abrí. Allí estaba un médico desnudo, con una bandeja de camarero, con una sonrisa amarilla y desigual se acercó mostrandome  un par de guevos fritos y un pene, que había en la bandeja, " mi pene".
Quise gritar, no tuve tiempo, el doctor se giro y la bandeja se cayó.
Intenté levantarme, me dolía ...todo.
El  ruido de la bandeja hizo aparecer a tres enfermeras bailando sobre la punta de los pies y con las manos tapando una boca sorprendida. Me levanté de la camilla y cogí al médico por la solapa. Una enfermera gritó. !pero si no tiene solapa, esta desnudo! 
Era verdad.
Otro grito. !Está atado a la camilla!  .Y era así.
Seguía allí, con los ojos fuera, de dolor y de ira. 
Supliqué que me dejasen en paz, llorando como un niño, llegando  a tonos de eunuco.Se quedaron en silencio y luego aplaudieron alocadas, luego , dos se pusierona hacer la ola, mientras otra se acercaba .-"no te preocupes, te vamos a poner la anestesia". Y mientras lo decía unas babas blanquecinas e imposibles  de datar se acumulaban en la comisura de sus  labios.

...un fuerte olor a pelo quemado lleno la habitación,acompañado de un placido calor , que me subía hasta el ombligo.
Me desperté sudando, y en la ambulancia camino de urgencias, me reconforto saber que había sido un sueño.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

No es que el universo te odie. Es que le importas una mierda

Tienda

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.06.20
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta