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2 min
Mi Amigo el Arroyo
Varios |
29.05.18
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Sinopsis

Es la nostalgia por un lugar.

~~
                                    MI AMIGO EL ARROYO

Hay lugares que se quedan grabados en la mente como esas pictografías aborígenes que nunca se borran. Lugares que brotan al sentir un olor, ver algún paisaje o cualquier cosa y es porque está ahí, esculpidos, adheridos como la hiedra, pero sobre todo, porque marcaron “algo” en tu alma.
 Una pequeña hondonada en aquel campo lleno de piedras “diente perros” representaba el comienzo de una vida. Pequeños hilos de agua cristalina emergían de sus inclinadas y bajas paredes abriéndose paso entre pequeñas piedras. El agua corría despacio entre piedras de todos los tamaños y todos los colores haciendo su propio camino. Alrededor, los árboles de mango, pomarrosas y cedros, protegían aquel remanso de paz y frescura. Un pozo poco profundo, al borde del incipiente río, no dejaba que corriera el agua de algún manantial.
 Unos metros hacia delante, el nivel del agua era apenas de unos veinte centímetros y allí desembarcaban las naves inglesas o españolas llenas de soldados para combatir contra naves de otros países o piratas. Soldados de piedra, pequeñas piedras que representaban la dura voluntad de aquellos guerreros que se enfrascaban en luchas mortales. Sucumbían por los disparos de bombardas con proyectiles de pesadas rocas que hacían naufragar aquellos barcos de vainas de palmiches.
 Los combates seguían hasta que llegaba el llamado a la paz o sea, el de mi madre para que fuera a comer. Entonces guardaba las naves que resultaron ilesas y le lanzaba un mango a una jicotea, que siempre me observaba muy atenta, para comunicarle que se había terminado el juego o mirar por última vez al majá de Santamaría que siempre estaba en una rama del Jagüey esperando capturar a una infeliz jutía.
 Alguna vez no jugaba en el arroyo pero llegaba a saludarlo y mojar mis pies en su agua fría. Quizás porque me entró por los ojos o por los pies es que me llegó al alma y lo llevo conmigo, el arroyo amigo.

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Obrero del transporte vinculado a la literatura a través de obras escritas de teatro para colectivos obreros. Ha escrito tres libros: "Amar sin Fronteras", Cuentos y Poesías de Celestino y La Sangre que Regresa (titulo anterior: El Leon Rojo Memorias de un Combatiente) .Actualmente está jubilado.

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