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15 min
Misha
Drama |
05.01.17
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Sinopsis

Una historia sobre los bandidos siberianos, la amistad, la tolerancia, el sexo y la violencia

- No te apresures, reduce la velocidad aquí, - ordenó Elefante en voz baja, - por lo general él se ve en las proximidades de la entrada principal de Polytech[1]. Él siempre vuelve al hostal después de la última clase.

- Sí, ahora es la una y media de la tarde, - dijo Misha.

- Vamos a llevarle con nosotros a la casa del campo para divertirnos, siento  anhelo por aullar.

- Nos llevaremos las mozas?

- Vamos a ver. Aunque estoy cansado de todas ellas, quiero vomitar, cuando veo sus bozales borrachos . Ninguna de las mujeres es normal, - murmuró Elefante.

- Alex tiene nueva novia, es posible invitarla y convencerla para hacer una orgía con nosotros?

- Buena idea, tengo que pensarlo.

Elefante es el matón de dos metros con un amenazante hocico de cerdo. ¿Todavía no está claro por qué se le dio este apodo? El sobrenobre Jabalí sería mejor. Tal vez demasiado grande y tranquilo para  jabalí de bosque. Es casi imposible asustarle y soprenderle, al menos él está con sangre fria en todas las situaciones. Más de una vez su banda estaba convencida de que la pistola no dispara a Elefante, la pavimentadora  no puede aplastarle como el asfalto, no es posible cortarle hasta la muerte con un hacha, el tren no puede aplastarle hasta la muerte tambien.

La cabeza de Misha casi llega al hombro de Elefante, pero él también es gordo y musculoso. Su cara parece que debería estar en el póster "Deseado". Cuando caminan juntos por las calles de la ciudad, todos los transeúntes comprenden que la policía no necesita buscar criminales, por que ya están aquí, caminando por la avenida principal.

A principios de los años 2000, la mayoría de los bandidos sobrevivientes se trasladaron a posiciones de poder o de negocios. Se legalizaron, fundaron familias y se convirtieron en ciudadanos decentes de su país. La ciudad Chita también siguió estas tendencias, pero muy lentamente, por lo que el crimen callejero y las bandas criminales todavía florecieron allí. Durante la guerra civil Chita era la única ciudad en Siberia del este, que inmediatamente aceptó y apoyó el poder soviético. Proletarios locales liderados por revolucionarios, enviados desde Moscú y San Petersburgo, empuñaron armas para los oprimidos por la Guardia Blanca[2], con sede en Irkutsk. La cuidad vecina Nerchinsk suministró a la ciudad prisioneros, exiliados a Siberia para trabajar en las minas. El espíritu de anarquía, la criminalidad, la pobreza, el deseo de sobrevivir a cualquier coste respaldados por las duras condiciones climáticas y la embriaguez generalizada, convirtieron a Transbaikalia en una de las regiones más peligrosas del país. Por eso la ciudad todavía se llama Chita Roja.

Las patas de las bandas locales capturaron no sólo adolescentes de familias desfavorecidas. La madre de Misha, por ejemplo, trabajó como director de un banco, pero no tenía tiempo para participar en la educación de su hijo. Niñeras fueron reemplazados una a otra sin fin, por que no soportaban la naturaleza explosiva del niño y su constante deseo de hacer una broma. Por los veranos Misha era enviado al pueblo a sus abuelos para tres meses. En septiembre ellos tenían una verdadera fiesta cuando su nieto "favorito" habia salido de la casa. Desde la edad muy temprana Misha era conocido como gángster entre todos sus parientes. Él era el verdadero pequeño callejero, que llegó a ser tal por aburrimiento, por la diversión.

Con el tiempo, casi todos los miembros de las bandas callejeras estaban casados, cayeron en un trabajo o abrieron sus propios negocios. A veces pasaban el tiempo libre juntos, iban de prostitutas, bebian vodka en algún lugar en la sauna rusa, conducian de forma extrema con sus coches por la ciudad, estornudado a la policía. Durante los últimos diez años Micha estrelló un coche por año. Afortunadamente, su madre le compró uno nuevo, aunque le considera a él como un tonto, pensando que era muy tarde para educar su hijo. Ella siempre se acusaba a si mismo por todos problemas de él.

Misha también se casó, tuvo una hija a la que realmente amaba, la llamaba peliroja-descarada. A pesar de la agresión externa y apariencia intimidante, algo cálido y suave habitaba en él. A veces, sólo un poco le dolía en algún lugar de su estómago, algo que le faltaba. Lo comrendería- ¿qué es exactamente?

- Aquí está, conduce más cerca, - murmuró Elefante.

Misha llevó a pocos metros y corrió hacia el pequeño y delgado africano, que era único en toda la ciudad de Chita. Elefante le siguió, bloqueando completamente la carretera.

- Hola!  Soy Misha, este es Pedro, pero puedes llamarle Elefante. Y ¿cuál es tu nombre?

- Joseph.

- De qué país eres?

- De Senegal.

- Madre mia! Un verdadero negro en Chita! – exclamó Misha. En su infancia el tenia una pasíon por los negros, de quienes emanaba algo exótico, desconocido, misterioso, sobrenatural. Cuando iba de viaje de negocios a Moscú, estaba a la observa constante de los negros en el metro y en las calles. Trataba de tomarse una foto con ellos, si tenía la oportunidad.

- Vamos con nosotros, Joseph, fuera de la ciudad, en la casa de campo, llevaremos a las chicas para divertirse, - decía Misha como si trataba de persuadirle. El extranjero no logró decir nada, mientras era arrastrado al coche por la fuerza. Casi no se resistió, correspondiente al mes de vida en la ciudad estaba tan asustado, que el miedo paralizaba sus músculos, estaba preparado para casi cualquier cosa.

Los transeúntes en las calles siempre molestaban el pegueño africano, se acercaban a  preguntarle: "¿Cómo te llamas? ¿De donde eres? Que tal estas aquí?" Él se fui a La Universidad Técnica de Chita después de un año de estudio en la facultad preparatoria en Moscú. Joseph hablaba ruso mal, todavía no habia tenido tiempo para aprender, no entendio finalmente en que yermo fue exiliado. Siberia para él era lo mismo que para los rusos es algún país salvaje africano, donde  se producen sin limites golpes de estado , guerras civiles, matan a miles de personas, un dictador está reemplazado por otro. A pesar de que la gente vive en todas partes, una persona blanca puede dejarseen la sabana a la tribu Tumba Yumbo, donde ellos le tomarán como el dios blanco, alimentarán y nutrirán todos los días. Sin embargo Siberia es diferente, los extranjeros aquí viven una vida difícil. La gente salvaje no acepta al Africano como una persona humana, más parecido a un mono que habla.

El resto de los miembros de la banda les estaban esperando. Más precisamente, no era una banda, sólo amigos.

- Mirad, arrastraron al negro, -  gritó Bizco.

-Nos divertiremos hoy, - dijo Clon.

La llegada de los invitados causó excitación general, comenzaron a poner la mesa, sumergieron en el baño. Algunas mujeres tambien estaban en la banda, que se llamaban las enfermeras de ayuda sexual emergente. Todos ellas obviamente no eran muy frescas, tenian más de treinta años, parecian cuadragenarias o quincuagenarias.

El vodka fluyó como el río, empezó la  diablura,  llegó el libertinaje y comenzó a reinar y gobernar completamente y sin vergüenza. En algún lugar se encuentraron el sarafán[3] en el estilo tradicional e hizieron  a José llevarlo después de quitar su ropa. Con la música popular rusa él tuvo que bailar en cuclillas, tirando hacia arriba del dobladillo y demostrar su pequeño culo negro para divertir a todos. La gente simplemente se fue ahogando por las risas ante la visión de esa imagen. Especialmente Misha le gustó la representación con actuacion de la persona torturada. Él mas que los demas se burló del negro, le ayudó desnudarse, dándole una palmada en el trasero, silbó, se rió tanto que las lágrimas fluyeron.

Por la mañana todo se calmó, los cuerpos medio muertos yacían por todas partes. Sin embargo, Misha no durmió, se sobrepuso a algunos pensamientos extraños. Se imaginó a si mismo el líder de una tribu africana en la densa selva. En su gruesa cintura no había más que un taparrabos, que sostenía una lanza. Todas las mujeres pertenecían sólo a él, quien podia organizar una orgía en medio de la selva a los gritos de los monos salvajes. Todas su esposas absolutamente desnudas bailaron una danza ritual. Una de ellas en el sarafán y el kokóshnik[4] rusos vueltó. Fue Joséph.

- Empiezo  a alucinar con la cabeza, estoy borracho, - Misha se quejó, - voy a buscar al negro.

Encontró al pequeño africano en el baño enfriado, acurrucado en un estante en su vestido de verano ridículo. Misha tenía un poco de pena por él, se acercó, sacudió al extranjero.

- Hey, negro, despierta.

Joseph levantó la cabeza y se volvió hacía Misha. El gángser de Siberia sintió una gran lástima, quería abrazar y apretar el pecho a un hombre pequeño extranjero. En algún lugar de su espíritu había inconscientemente algo más, algún otro sentimiento más fuerte. Misha no estaba acostumbrado a resistirse a sus deseos y siempre actuó con rapidez y de manera impulsiva. Abrazó al africano, presionandolo suavemente contra su pecho, o más bien a su grasa del vientre. El pequeño hombre africano lo miraba con sus grandes ojos negros, tan amablemente, como quería mostrar a Misha que dio su vida en sus grandes brazos musculosos.

Misha pensó que los ojos del africano eran un enorme embudo, agujero negro, chupando las estrellas circundantes, y con ellas él mismo. Los labios grandes de José, sonrojándose con el deseo, sin vergüenza tentadora y se ofrecieron a sí mismos.  Misha no pudo resistir y con toda la pasión posible los besó. En ese momento pensó que incluso su propia esposa nunca había tenido tal deseo. El extranjero no resistió la presión de estar completamente capturado por Misha.

- Oh, mi monita pequenita! - Misha susurró, acariciando el moro bajo del vestido.

En un segundo se quitó la bata y se desnudó. Su cuerpo estaba ardiendo en momentos en poder volver al agradable escalofrío, en algún lugar de la región del estómago había un doloroso calor. Misha no creía que cae bajo, olvidado de precaución. Su banda odiaba a los homosexuales, declarando la ciudad de Chita libre de cualquier tipo de pervertidos. Poniendo el negrito en el estómago, el siberiano fuerte  le consiguió todo su cuerpo masivo. Joseph gimió apoyado en sus pesos. Entonces, por fin, llego el momento de la gracia celestial, cuando él estaba completamente teniendo el objeto de su deseo. La corriente eléctrica que gratamente se extendió por todo el cuerpo de Misha. El africano  sollozó silencioso y empezó a gemir de placer, siguiendo el mismo ritmo con Misha.

- Mi dulce mona negra, - Misha  susurró.

- Joder! -la voz de Elefante se quebró, - Que sandwich es este? ¿Misha, eres tu, verdad? – la pareja blanca y negra recibió una lluvia de obscenidades indecentes.

Misha saltó del africano, cubiendose del sarafán:

- ¿Por que vienes aqui, Elefante?

- Misha ¿qué eres gay? Eres una desgracia para nosotros, Misha. De qualquer otra persona, pero de ti yo no esperaba este tipo de cosas. Tienes una esposa, una hija! Bastardo!

Elefante le atacó y se inició una pelea. A pesar del hecho de que Misha fue más bajo, pero la fuerza y agilidad no eran inferiores a las de Elefante.

Joséph, tomando ventaja del forcejeo, salió corriendo de la bañera y se escondió. En la ciudad, él no apareció. Luego de que presuntamente le vio en el aeropuerto, tomando el vuelo a Moscú.

La pelea continuo del sauna a la calle, donde dos hombres gordos tenían mayor margen de maniobra. El ruido despertó a los otros, que salieron de la casa. La imagen de la pelea causo risas. No todos los días veían a Elefante, luchando con Misha desnudos. Ambos estaban cubiertos de sangre. Los banditos se apresuraron a separarlos, apenas arrastrado uno de otro. Misha saltó rápidamente al sauna, se lavó apresuradamente la tierra y sangre y se vestio. La turba arrastró perturbado y emocionado a Elefante en la casa. Misha corriendo del baño, voló a su coche, se sentó, lo arrancó y se fue a la ciudad.

Valvió a casa sólo después de dos días, vivió con su amante, a la que a veces  iba durante la discordia con su esposa. No quiería asustar a su esposa e hija con su hocico roto. No se reunió más con sus amigos, porque tenía miedo a la burla y la venganza.

Mes y medio más tarde Misha accidentalmente se encontró con  Bizco en la calle.

- Hola, Misha! ¿Cómo estás?

- ¡Hola! Excelente, no podía ser mejor!

- Ya sabes, los chicos quieren reunirse contigo para firmar el armisticio.

- Elefante también quiere?

- Sí, me envió él. Llega a la casa del campo el sábado. Charlaremos, beberemos vodka, iremos a la sauna, tocaremos a las chicas o cualquier otra persona. Ja-ja-ja, - se rió Bizco.

- Bueno, iré.

Misha no tuvo opción, encontrar una tregua sería la mejor manera de evitar la venganza. El sábado, llegó a la casa del campo a su debido tiempo.

- Oye, Misha, - Elefante le saludó con alegría, - todos hemos llegado, sólo estamos esperandote.

Misha fue alertado por la  ausencia de prostitutas, por que sin ellas no había ni un sábado. Se sentaron a la mesa, tomaron un par de copas.

- Por lo tanto, Misha, te gusta follar a los monos por el culo? - replicó Elefante, - entiendo que sea una hembra, pero con el macho. Tu, Misha, eres el único gay en todo la ciudad de Chita.

- Dejalo, yo estaba un poco borracho, no me importó a quién tocar y cómo, - trató de justificarse Misha.

- ¿Sabes lo que las chicas dijeron a toda  la ciudad  que tenemos aqui un club gay. Tambien ya inventaron el nombre - "Refugio para las mariquitas".

- Hmm, - Misha rió.

 

- Sí, es gracioso para ti, pero estámos en el barro y no podremos lavarnos durante mucho tiempo.

Clon se aserco detrás de él en silencio y le lanzó una soga, comenzó a ahogarle. Misha se contrajo convulsivamente, tratando de liberarse de las cuerdas. En este punto Topo y Bizco ataron sus manos y rápidamente. Elefante apretó sus piernas y también empezó a atarlas. Completamente desarmado, estrangulado,  que no esperaba un ataque a la vez de los cuatro bandidos, Misha se suavizó.

Ellos decidieron que no iban a estrangularle hasta la muerte, pusieron una bolsa en su cabeza,  a los pies atados engancharon una pesada pieza de hierro y el cuerpo medio muerto lo tiraron en el maletero de un coche. Cuando llegó la noche, tomaron un desvío de Chita en el lado opuesto de la ciudad.

El rio Ingoda hace alli una curva cerrada, llevándose una de las orillas altas. Por eso hay un abismo de treinta metros. En este punto, hay sólo una carretera y un puente enorme se cierne sobre el agua. El todoterreno negro se detuvo en medio del puente. Elefante abrió el maletero, Topo, Clon y Bizco extrayeron con dificultades el cuerpo atado y pesado. En seguida Misha voló hacia abajo. Hubo el golpe con el agua con salpicaduras. Los amigos alli estubieron alli durante unos minutos, escuchando el ruido de abajo. Hubo silencio. Se metieron en el coche y se marcharon.

Bajo el puente dos pescadores locales hiciéron la pesca de noche.

- Los bandidos arrojaron alguien desde el puente otra vez, - dijo uno de ellos en voz baja.

- Vamos, por lo demás nos atraerán como testigos en la corte. Despues nos tirarán desde el puente tambien, - dijo con miedo el segundo.

Rápidamente empaquetaron y desaparecieron en la oscuridad.

 

[1] Polytech – la universidad técnica

[2] La Guardia Blanca en el tiempo de la Guerra Civil era el ejercito mas poderoso, que resistia a los Sovieticos

[3] Sarafán es el vestido feminino tradicional ruso de las campesinas

[4] Kokóshnik es el tocado anciano de la mujer en la forma de un panel pintado encima de la frente.

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