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4 min
Mistetas, el unicornio alado.
Humor |
01.06.16
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Sinopsis

Un sin sentido, lleno de acción, sexo, violencia gratuita y amor... Diseñado expresamente para un grupo muy en particular de lectores/escritores, los cuales espero que se den por aludidos.

Mistetas era un Unicornio alado muy feliz. Vivía en una casita en una montaña recóndita, de esas zonas donde no llega ni la electricidad ni la señal de internet, con su compañero humano Ed.

 

Se pasaban los días tocando el banjo , cazando zarigüeyas y todas las noches se acostaban juntos acariciándose los cuernos hasta dormirse. ¿Que más podía pedir un unicornio? Su vida era perfecta.

 

Un día Mistetas notó una desazón muy profunda. Su decimonoveno sentido le palpitaba. Algo estaba ocurriendo con sus congéneres. Corrió al ordenador de la casa, y conectó su cuerno en el UniUSB. Su mente empezó a rastrear información en la red.

 

No tardó en localizar lo que buscaba, varias noticias hablaban de un malvado movimiento anti-unicornios, el cual estaba raptando y ejecutando criás de unicornio por todo el mundo.

 

Sin pensarlo dos veces, corrió a la nevera y sacó todo el armamento y munición guardado en ella, como hemos dicho anteriormente no hay electricidad y los electrodomésticos son tontería.

 

Subió al catre y se despidió de Ed acariciando su cuerno por última vez.

 

Entonces desplegó sus alas y empezó a sobrevolar la atmósfera esperando interceptar algún mensaje de los terroristas, y como erá un unicornio alado súper guay y esto es un relato corto, enseguida intercepto un grupo de wasap en que los terroristas se daban los objetivos de sus próximas atrocidades.

 

Trianguló sus posiciones y fue a por ellos.

 

El primero era un spameador, su trabajo consistía en enviar spam todo el día. El descubrió como hackear la señal del los unicornios recién nacidos, todavía bajos en bifidus y enviarles una carga letal de spam que no podían soportar y les explotaba la cabeza.

 

Nuestro héroe (el unicornio, no el malvado hacker spameador), entro en el locutorio de enfrente del piso del villano y pago una hora de conexión cornal. Con gran soltura, esquivó todos los cortafuegos y se infiltro en la computadora de tal vil personaje. Revirtiendo su flujo de spam, lo que provoco un colapso en el monitor y estallo catapultando varios fragmentos de cristal hacia sus ojos y seccionando su carótida.

 

Realizada esta labor, Mistetas se dirigió al siguiente objetivo. Esta vez era una joven vaca inteligente que convivía con una investigadora de casos paranormales del FBI, ambas amantes de los gatos.

 

Mis tetas se posicionó en un tejado y sacó de debajo de una de sus alas, un fusil de francotirador Cheytac M-200. Con el, disparó a todos los gatos de la casa y al ver tal escena la vaquita y la mujer, por cierto, pelirroja, murieron de pena.

 

Los siguientes malvados eran un consorcio de escritores de la realidad, disfrutaban creando personajes para historias donde al final no los usaban. Entonces los encerraban en jaulas y los alimentaban a base de criás de unicornio mientras se regocijaban de sus aberraciones. Mis tetas colocó coordino detonante por todas las puertas de las jaulas y esperó que llegarán los escritores a su visita rutinaria con sus presos.

 

Cuando estos llegaron al lugar, Mistetas detonó el coordino, liberando ha todos los personajes, los cuales se abalanzaron sobre sus captores y los devoraron hasta el tuétano.

 

Por si las moscas, conociendo el poder de estos escritores en vida, Mistetas incineró los restos y luego barrió de forma dispersa, no fuera a ser que renacieran de sus cenizas…

 

Exterminados todos los terroristas, Mistetas regreso a su casa con Ed. Fueron felices y comieron zarigüeyas.

 

 

*** Ningún unicornio y/o gato han sido maltratados durante la escritura de este relato. Los spamers ya son otro tema...

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