cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

6 min
Muerte de un vividor - 22 - Rías Baixas
Suspense |
28.12.20
  • 5
  • 1
  • 368
Sinopsis

Dunaújváros cenó con Andrade mientras Spinola...

Marco Spinola llevaba muchos años al frente del negocio familiar, unas viñas que daban un vino excelente en la región de Campania. Sus bodegas centenarias guardaban el apreciado vino Taurasi en barricas de madera envejecida.

Su despacho era el reflejo de su persona. Un retrato de su santa esposa en una esquina del escritorio le recordaba sus votos. Sus padres, que Dios los tuviera a su lado, reposaban en el cementerio del pueblo. Un desgraciado accidente de coche se los arrebató cuando aún era un adolescente. Nunca se supo si fue provocado por una familia rival.

Marco tuvo que convertirse en hombre y endureció su alma hasta el punto que no lloró por ellos en el funeral. Su rabia se lo impidió. Tampoco lloró cuando la “justicia divina” hizo su trabajo por él...

Spinola pensaba en el desaparecido Dunaújváros. Gracias a la llamada de Luca sabía en qué ciudad se escondía: Barcelona. Pulsó el botón del interfono de su secretaria.

-Dígame, señor Spinola.-Respondió la mujer enseguida.

-Necesito que vengan Fiero y Calvio a mi despacho.-Spinola tenía un trabajo delicado para los “técnicos especialistas”.

-Ahora mismo los localizo.-Aseguró la mujer.

-Gracias, señorita Bellavista.-Spinola confiaba en ella por qué formaba parte de la familia desde que sus padres la contrataron.

-¿Nos llamaba, señor Spinola?.-Fiero y Calvio se presentaron a los pocos minutos. Ambos sabían que no podían hacerle esperar.

-Sentaos, por favor...-Spinola les ofreció asiento. Su rostro anguloso estaba tenso. La calma antes de la tormenta. Algo muy grave le preocupaba.

-Un nombre de la Lista Roja ha dado señales de vida: Bernát Dunaújváros. Mañana iréis de viaje a Barcelona. Poneros en contacto con Luca Torricelli en la Casita del Amor.-Explicó Spinola.

-¿Qué hacemos cuando lo encontremos?-Quiso saber Fiero.

-Dunaújváros engañó a la Organización. Merece pagar por los daños y perjuicios causados, pero cómo lo decidiré yo... Llamarme antes de hacer nada.

-Entendido, señor Spinola.-Asintieron Fiero y Calvio.

***

El coche de Andrade era un antiguo modelo con veinte años, pero no podía permitirse cambiarlo. Lo compró en su Lugo natal cuando se casó con Dionisia, la adorable mujer de sus cuatro hijos.

Su matrimonio sufría altibajos periódicos por culpa de los primos de ella. Desde el principio, desconfiaron de la ambición del pobre Alfonso Andrade. No lo veían cómo el partido ideal.

Los primos aceptaron, a regañadientes, que Dionisia se casase por amor verdadero y no por conveniencia cómo era costumbre.

-Ya era hora.-Se quejó Andrade por la tardanza de Pascual.

-Disculpe, señor Andrade.-Dijo Luís Pascual poniéndose al volante del coche del jefe. No quería desperdiciar la oportunidad.

-Vamos a la Avenida Pearson del Barrio de Pedrables... Yo te indicaré el camino.-Andrade creía que Pascual desconocía la ciudad de Barcelona por qué acaba de llegar de Galicia.

Luís no contestó. Puso en marcha el motor y comenzó a circular por las desiertas calles del polígono de la Zona Franca. Siguió las indicaciones de su jefe con atención hasta llegar a su destino.

-Quédate en el coche.-Ordenó Andrade. Bajó del coche y se acercó al entrada de la mansión Dos Aguas. Llamó al timbre.

Un hombre con aspecto de extranjero y de mediana edad, vestido con un elegante traje gris, le abrió la puerta. Debía ser Dunaújváros.

-¿Señor Andrade?-Quería asegurarse que era quién esperaba.

-El mismo... Encantado de conocerle, señor Dunaújváros.

-Igualmente...-Bernát observaba a su futuro mecenas.

-Suba a mi coche, por favor.-Andrade abrió la puerta de atrás.

Bernát se sentó en el asiento posterior junto a Andrade. No sabía dónde iban a cenar, pero invitaba él. Se dejaba llevar por un desconocido recomendado por el señor Oriol, un borracho con contactos en el mundillo de los negocios “paralelos”. ¿Qué podía salir mal?

-Vamos al restaurante Rías Baixas, Pascual.-Le dijo al chófer que puso en marcha el coche. Suponía que debía decirle la ruta.

-Conozco el camino.-Aseguró Pascual que ya había visitado Rías Baixas una vez. Sentía morriña de su tierra materna y la comida gallega apaciguaba su tristeza.

-De acuerdo, Pascual.-Andrade estaba muy sorprendido, pero valoraba la iniciativa de su nuevo chófer.

Dunaújváros contemplaba la escena en silencio. Dudaba si éste sería su nuevo mecenas, alguien que poseía un coche tan viejo.

Pascual cumplió su palabra y condujo hasta el restaurante sin perderse. Detuvo el coche delante de la entrada principal. Un letrero luminoso anunciaba su nombre: Rías Baixas.

-Quédate en el coche, Pascual.-Ordenó Andrade que se bajó del coche con Dunaújváros. El chófer no estaba invitado a cenar.

-Bienvenidos a Rías Baixas.-Un camarero sonriente les abrió la puerta del restaurante. Se notaba que era un local de lujo nada más entrar. Un maître les esperaba delante de su atril.

-Soy el señor Andrade. Seremos dos para cenar en uno de los comedores privados.-Indicó Andrade deslizando un billete doblado por debajo del atril. No debía tener reserva, pero improvisaba.

-Encantado de su visita, señor Andrade.-Contestó el veterano maître que simuló mirar el libro de reservas. Encontró un hueco y escribió su nombre.

-Acompaña a estos señores al comedor privado Finisterre.-El maître se lo pidió a un joven camarero con aspecto de no haber roto un plato.

-Síganme, por favor.-Pidió el camarero imberbe guiándolos por el comedor lleno de clientes hambrientos. Familias de bien.

Andrade cedió el paso a su invitado, Dunaújváros, y caminó detrás de él cerrando la comitiva. El camarero los llevó hasta la puerta cerrada de un pequeño comedor: Sala Finisterre. La abrió y los invitó a entrar. Había preparada una mesa para cuatro comensales.

-Les dejo la carta. ¿Qué desean para beber, señores?

-Tráenos un botella de Albariño, chico.-Pidió Andrade.

-¿Saben lo que quieren cenar?-Se ahorraba un viaje.

-¿Qué le apetece cenar, señor Dunaújváros?-Dijo Andrade.

-Confío en su buen gusto, señor Andrade.-Respondió Bernát.

-Cenaremos cocina gallega, seguro que le encantará.-Aventuró Andrade aprovechando la oportunidad de saborearla. Eligió “pulpo a feira”, empanada gallega y pimientos de Padrón.

El camarero imberbe tomó nota y se marchó dejándolos solos por fin. Cerró la puerta tras él. Andrade habló primero.

-Me gustaría escuchar su propuesta...

-Ya la conoce, pero se la repito... Soy un “cocinero” recién llegado que busca un distribuidor local de “estimulantes lúdicos”... Le ofrezco un producto de diseño, creado por mí, que le proporcionará grandes beneficios en muy poco tiempo...-Dunaújváros expuso su tentadora oferta.

-Me interesa, pero ¿tiene una muestra?-Andrade dubaba.

-Si.-Dunaújváros salvó una pastilla cuando huyó de Italia. La sacó de un bolsillo. Era negra con el logo de un pato de goma.-Una sola garantiza un “viaje” de varias horas...

 

Continuará...

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Soy un currante de oficina, hago manuales de productos sin alma, pero es un trabajo que me da de comer, pago facturas y me permite vivir cada día pendiente de si el cielo caerá sobre mí... A parte de mi profesión, mi afición es escribir relatos donde dejar volar mi imaginación con tendencia a la ironía... Llevo publicados ocho libros en Amazon. Saludos cordiales, Rafael Núñez Abad

Tienda

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta