cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

6 min
Muerte de un vividor - 34 - Señora Antequera
Suspense |
22.03.21
  • 5
  • 1
  • 788
Sinopsis

Los "técnicos" fueron a la mansión Dos Aguas...

Fiero y Calvio llegaron a la mansión Dos Aguas justo cuando un enfadado hombre con maletín se marchaba. No parecía contento y hablaba consigo mismo mientras caminaba calle abajo.

No les dio tiempo a ver quién cerró la puerta, pero suponían que debía ser Dunaújváros. Detuvieron el coche familiar azul oscuro en la acera de enfrente y se dispusieron a esperar.

-Parece que le gusta vivir a lo grande.-Comentó Fiero viendo el caserón dónde vivía el fugitivo. Se lo podía permitir.

-¿Qué hacemos?-Preguntó Calvio.

-Asegurarnos que vive aquí.-Respondió Fiero que le habían enseñado una foto de Dunaújváros antes de salir de Italia.

-De acuerdo.-Calvio asintió. Su compañero sabía lo que hacía.

Las horas pasaban y la tarde se fue sin que nadie saliera. Fiero miró su reloj. Eran más de las siete. El sol comenzaba a esconderse en el horizonte dejando paso a la noche. El cenicero del coche estaba lleno de colillas apagadas.

-No da señales de vida...-Se quejó Fiero al que no le gustaba perder el tiempo vigilando una puerta cerrada. Si fuera por él...

Las luces de la mansión Dos Aguas se encendieron. Alguien se paseaba por sus habitaciones. Creyeron ver la silueta de un hombre que se parecía a Dunaújváros, pero no estaban seguros.

-Debe ser él.-Dijo Fiero al verlo. Estaban en la dirección del cheque que le enseñó el director del banco.

-Llamemos para comprobarlo.-Dijo Calvio.

-No podemos ponerlo sobre aviso.-Opinó Fiero.

-Entonces...-Calvio esperaba que Fiero tomase un decisión.

-Déjame pensar...-Pidió Fiero dudando.

-Creo que deberíamos llamar al señor Spinola.-Sugirió Calvio.

-Tienes razón.-Fiero recordó la última frase del señor Spinola: “Llamarme antes de hacer nada”.

-Vamos a buscar un teléfono.-Dijo Fiero poniendo en marcha el coche familiar azul oscuro. Dejó su puesto de vigilancia. Circulaban por las desiertas calles del Barrio de Pedralbes.

-No veo ningún teléfono público...-Se quejó Fiero. Tuvieron que salir del acomodado barrio para encontrar uno. Los dueños de los lujosos chalets no los necesitaban.

-Allí veo uno...-Exclamó Calvio señalándolo con la mano. El teléfono estaba en una cabina de metal gris y ventanas de cristal.

Fiero detuvo el coche al lado suyo. Bajó del coche, entró en la cabina telefónica y cerró la puerta. Descolgó el teléfono. Metió varias monedas de pesetas españolas y marcó un número de teléfono de Italia. Esperó varios tonos hasta que cogieron la llamada.

-”Chi chiama?”-Preguntó una voz de hombre en italiano.

Soy Fiero, quiero hablar con el señor Spinola, “per favore”...

-”Passo la tua chiamata”...-El hombre pasó la llamada.

-Spinola al teléfono.-Contestó al momento.

-Soy Fiero, hemos encontrado al fugitivo.-Explicó.

-Es una excelente noticia...-Respondió Spinola satisfecho.

-¿Qué hacemos ahora?-Fiero esperaba órdenes.

-Recuperar lo que me pertenece... Dunaújváros me robó 20 millones de Liras Italianas...-Marco Spinola pagó por anticipado un producto defectuoso.

-¿Entramos en su casa esta noche?-Propuso Fiero.

-No quiero escándalos que atraigan a los curiosos...-Spinola pensaba en la policía. Su “negocio” necesitaba discreción.

-Ir ver a Luca Torricelli de la Casita del Amor. Él os puede ayudar a sacar a Dunaújváros de su casa...-Ordenó Marco Spinola que conocía bien las debilidades de su antiguo “cocinero”.

-Sí, señor Spinola.-Fiero se hubiera enfrentado al fugitivo.

-Decirle que llame a la señora Antequera.-Indicó Spinola.

-Eso haremos.-Se conformó Fiero.

-Tenerme informado del asunto.-Pidió Spinola.

-Sí, señor Spinola.-Prometió Fiero antes de colgar.

Fiero salió de la cabina telefónica y subió al coche.

-¿Qué te ha dicho?-Preguntó Calvio intrigado.

-Que vayamos a ver a Luca Torricelli...-Fiero puso en marcha el motor del coche, encendió los faros y metió primera.

La negra noche caía sobre la ciudad de Barcelona mientras Fiero conducía por sus calles abarrotadas de coches que regresaban a sus hogares después de la jornada laboral. Para Fiero y Calvio era otra ciudad extraña que visitaban por motivos de trabajo.

Les llevó más de una hora salir de la ciudad. Cogieron otra vez la carretera de curvas que bordeaba la costa hacia el sur. Fiero recordaba el camino y tomó la desviación de la urbanización Paraíso Terrenal adentrándose en la montaña.

Fiero se dirigió a la casa señorial, cruzó la verja y estacionó el coche azul oscuro en el aparcamiento de La Casita del Amor.

-Vamos a verlo.-Fiero bajó del coche. Calvio le siguió.

Fiero subió la escalinata y llamó al timbre de la puerta.

Pasaron unos largos minutos hasta que les abrió la puerta la misma hermosa joven de la vez anterior, la señorita Amatista.

-Buenas noches, señores “técnicos”.-Amatista los reconoció.

-Buenas noches, señorita Amatista. Queremos ver al señor Torricelli.-Pidió Fiero con una sonrisa seductora.

-Le aviso que han venido... Esperen, por favor.-Respondió la señorita Amatista descolgando el teléfono del recibidor.

-Torricelli al habla.-Contestó desde su despacho.

-Los “técnicos” han vuelto y quieren verle, señor Torricelli.

-Acompáñelos a mi despacho, señorita Amatista.-Ordenó.

-Sí, señor Torricelli.-Colgó el teléfono.-Síganme, por favor.

Fiero y Calvio siguieron a la sensual señorita Amatista por los pasillos de la Casita del Amor hasta el despacho de Torricelli.

-Pasen, señores “técnicos”.-Dijo Amatista abriendo la puerta.

-Muchas gracias.-Fiero y Calvio entraron cerrando la puerta tras de si y se sentaron sin esperar la invitación.

-Necesitamos que Dunaújváros salga de su casa. El señor Spinola dice que llame a la señora Antequera...-Explicó Fiero.

-Entiendo.-Contestó Luca Torricelli marcando el número. No la molestaría sino fuera por un motivo importante. Y éste lo era.

-¿Diga?-Respondió una mujer con voz sensual.

-Soy Torricelli. Necesito pedirle un favor, señora Antequera.

-Si está en mis manos, Luca...-Respondió Samantha.

-Ha de quedar otra vez con su último amante mañana por la noche en la Casita del Amor.-Pidió Torricelli directamente. Los Lunes cerraban.

-No me apetece repetir con un amante sin blanca...-Objetó la señora Antequera que tenía gustos caros.

-La entiendo, pero deberá hacer una excepción.-Insistió.

-¿Y si me niego?-Samantha se resistía.

-Me vería obligado a informar a su verdadero marido de las visitas de la señora Antequera a la Casita del Amor...-Amenazó.

-No serías capaz, Luca.-Suplicó Samantha con voz quebrada.

-No me ponga a prueba, señora Antequera.-Replicó Torricelli.

-Está bien... Tú ganas, Luca....-Accedió Samantha que temía perder su acomodada posición social. Su auténtico marido no sabía nada.

-Le agradezco su ayuda, señora Antequera.-Dijo Toricelli.

-Mañana vendré con él...-Afirmó Samantha.

-Les esperamos.-Aseguró Torricelli satisfecho.

-Buenas noches, señor Torricelli.-Se despidió Samantha.

-Buenas noches, señora Antequera.-Respondió Luca.

 

Continuará...

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Soy un currante de oficina, hago manuales de productos sin alma, pero es un trabajo que me da de comer, pago facturas y me permite vivir cada día pendiente de si el cielo caerá sobre mí... A parte de mi profesión, mi afición es escribir relatos donde dejar volar mi imaginación con tendencia a la ironía... He publicado nueve libros en Amazon. Saludos cordiales, Rafael Núñez Abad

Tienda

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta