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5 min
Mujer del romanticismo
Varios |
25.10.08
  • 4
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  • 2391
Sinopsis

Un relato escrito en septiembre del 2006, uno de los primeros que vio esta web y que, por causas técnicas, se perdió. Vuelvo a colgarlo porque aún me identifico con él en cierta forma y porque supuso la chispa que encendió una llama apasionada que sigue resistiendo a los elementos. Te lo dedico a tí, a mi otra mitad, que me aceptas con todo lo que implica el romanticismo como tendencia.

Soy una mujer del romanticismo. Me instruyeron en el saber estar, en la comunicación y en las formas. Me vistieron de fina porcelana, faldas de tul y encaje y correas ceñidas que aprisionaban mi libertad de soñar con lo imposible. Lo único que no hace de mí una muñeca en serie es la rebeldía de no ser un querubín con cabellos dorados y rizados, sino un tenue fuego pagano suavizado con una personalidad de agua. Demasiada agua y poca raíz, suelen decirme…

Aunque me han enseñado el valor de la seguridad bajo la protección de un hombre, otra serie de maestros y maestras disfrazadas de varones me han seducido con sus leyendas, historias furtivas e instrucciones alejadas de las formas externas. Cuando casi me había resignado a que la belleza o una buena dote en defecto de virtud eran las únicas herramientas para triunfar en la vida, se abrieron ante mí alas que me transportaron a una dimensión en la que las mujeres podían pensar y crear, dejando de ser simples piezas de museo o adornos de salón. Así que me dispuse una vez más a luchar para no ser una pieza frágil: aprendí a leer, a escribir, a inventar historias, a deleitarme con el pasado de la humanidad para tratar de comprenderla y a tocar el piano como vía de salvación de mi espíritu condenado.

Durante un tiempo todo parecía funcionar a la perfección hasta que la vida me obligó a elegir…Mi alma o disfrutar del amor... ¿Qué tipo de amor, se preguntaran? Pues ese mismo capaz de liberar las ataduras de la razón más poderosa. Aquel que hace de ti una yegua desbocada sin otra voluntad que la del otro, sin posibilidad de descanso. Obsesionada, lunática, celosa, envenenada, enferma. Cada gota de esperanza es un paso más hacia la rendición y la locura. En el último suspiro antes de consumirte en el primer beso, tan sólo un ligero impulso de orgullo personal para no sentirte marioneta y esclava al mismo tiempo. De ese tipo de amor estoy hablando…

Sin embargo, resulta sorprendente como un sentimiento tan universal late de modo tan dispar en el pecho de hombres y mujeres, disfrazado de mil maneras de expresión en escenarios que, a veces, a los ojos de los demás, pueden entenderse irrisorios. Esa misma diversidad y absurdidad (en ocasiones tan abrumadora) es la que ha ido estableciendo reglas de orientación para los enamorados, matando paulatinamente esa magia que a mi entender representa la chispa primigenia y el alimento del futuro romance. ¿Les sorprende mi reflexión? ¿Acaso esperaban que les dijera que estoy de acuerdo en ser siempre la presa? ¿Que los cruces de halagos y requiebros me conmueven? ¿Que los obsequios y cartas engalanadas representan algo a mi entendimiento? ¡Ay, señoras y señores! Veo que no han entendido nada…

Ni el porte, ni las riquezas, ni las formas ni tan siquiera la inteligencia repercutieron en mi elección porque, aunque el amor sea locura, aún deja un atisbo de juicio en nuestras seseras. Quizás un juicio a veces extraño pero que al fin y al cabo tiene sentido. Todo parte de una observación genérica que da forma a una idea, una idea que se va diluyendo en ansias de fundirse progresivamente con el espíritu del otro. Dichas ansias son las hijas de una marea temprana que ondea entre el conocimiento y el desconocimiento, entre lo que es y lo que pensamos que puede ser. Ola a ola, se va formando una melodía que da lugar a un baile cada vez más frenético donde tus ropas y tus ilusiones se van cayendo a jirones. Cuando te ves desnuda de nuevo ante el espejo, ya no eres tú. ¿Y qué hay del otro? Eso depende. ¿De qué? Sencillamente de su esencia y de cómo haya sido el concierto.

Aunque hable con tanta soltura, poco sé yo de amores de verdad. Sin embargo, alguien me dio ojos para ver, oídos para oír y luz en el pensamiento para interpretar. No se olviden de que soy una mujer del romanticismo, una mujer nacida de la rebeldía del corazón en una época en que realmente no se comprende el amor ni ningún otro sentimiento con la misma fuerza. Porque siento que el mundo no me entiende ni tampoco lo que persigo, soy una mujer del romanticismo. Porque todavía existen los sueños a pesar de vivir entre máquinas y vicios, soy una mujer del romanticismo.

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  • ¿Qué hace que una mujer que escribe tan bien como tú no tenga ya un libro publicado? Tenemos que hablar del tema y darnos un homenaje. Chirop está invitado. Brutal.
    Que sigan los sueños. :-)
    pues que perdure tu insistencia.......
    Ya va siendo hora que soltemos a la presa que llevamos en la boca... Asumes sin reparo el papel de ser rebelde
  • El inicio de una trama paralela de "El Rincón de los Libros Encontrados", idea original de Chiropteran (inenarrables.blogspot.com) que está siendo desarrollada por Bolzano (crucesdecaminos.blogspot.com). En este capítulo, el abuelo escritor introduce a su mujer fallecida como personaje de la historia, pues forma parte de los orígenes y desarrollo del secreto mejor guardado de la familia.

    Un relato en clave de crítica que pretende dar otra visión sobre la noticia del ataque de la Osa Hvala, del Valle de Aran, a un cazador imprudente. Actualmente la osa anda en busca y captura, a pesar de su embarazo y de que lo único que hizo, a mi entender, fue defender su territorio de los grupos humanos que, cada vez, con menos respeto, se adentran en los bosques, destruyendo sus ecosistemas.

    Un paseo por la ciudad de Girona, con sus gentes y sus costumbres

    Relato escrito en noviembre de 2006, donde fantasía y realidad se mezclan en un viaje dentro de un laberinto, no sólo como construcción arquitectónica sino como simbolismo de la mente humana y de su evolución entre la incertidumbre y las tinieblas. Si deseáis reconstruir esta historia para hacerla parte de vuestra propia experiencia, podéis visitar el Parc del Laberint (también llamado el Laberint de Horta) de Barcelona.

    Un relato escrito en septiembre del 2006, uno de los primeros que vio esta web y que, por causas técnicas, se perdió. Vuelvo a colgarlo porque aún me identifico con él en cierta forma y porque supuso la chispa que encendió una llama apasionada que sigue resistiendo a los elementos. Te lo dedico a tí, a mi otra mitad, que me aceptas con todo lo que implica el romanticismo como tendencia.

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