cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
MUTACION
Varios |
16.10.13
  • 4
  • 10
  • 2396
Sinopsis

A andrea..

MUTACIÓN

 

Ese chico que soy, será un recuerdo. No sé hasta cuándo mantendrá el cadencioso aleteo nasal de su resistencia a morir. Me consuela imaginar que seguirá revoloteando, sudoroso y feliz, en otros pasillos del destino, del suyo propio, aún a tu lado. Mientras lo indago, la evocación me obliga a enfrentar mi egoísmo.

En este desvarío, trato de aferrarme a alguna imagen que represente nuestro tiempo, con la misma ansiedad de un naufrago en alta mar. Pero, ¿cual tiempo?, si fue ajeno a nosotros, solo de ratos parecíamos vivir. Pobre mujer, no te otorgabas licencias ni los domingos. Más que un ceño fruncido, percibía en ti la inercia de una planta en tierra seca. Las horas de reposo se te iban queriéndome dar en adopción al Todopoderoso. Lo demás, era obligación y trabajo. 

Pero ya es tarde, no puedo detener la sigilosa mutación. Cada día me trae novedades. La vida se alborota a mí alrededor y siento que me empuja. Apenas me reconozco en el espejo, y no me agrada lo que veo, madre. Quiero ser otro, otro con menos acné, con una mirada menos iracunda; anhelo ser menos, pero soy más. En esa lucha permanente contra mí mismo, se me va el tiempo y el sueño.

Pienso que pude haber vencido a ese otro yo. Ese que intentaba alejarse desesperadamente de los veranos de futbol, de lo juegos solitarios, de las peleas callejeras, de tu cariño inagotable, madre. Era testarudo y lo hubiera sometido, tarde o temprano. Solo hacía falta una dosis exacta de concentración en la batalla. Al fin y al cabo, el niño es más ágil, se cuestiona menos cada movimiento, y por lo tanto, tarda menos en decidir la acometida.

Pero no se pudo. Una tarde cualquiera pasó ella, borroneada por un aguacero terrible. Corría con furia, como si no huyera del agua del cielo si no de un despiadado asesino. Sus cabellos negros empapados se escurrían en su cutis de luna y en su cuello altivo y delicado.

Yo corrí, madre, corrí tras ella como un loco, me mojé en su misma lluvia. Los goterones me nublaban la vista y a duras penas vi su sombra doblar la última esquina del barrio, y enfilar hacia las afueras, como si buscara el cobijo verde de las primeras montañas. Tras ella llegué hasta esas  calles, allí donde el monte araña el pavimento. Fui a la izquierda, a la derecha, volví al punto de partida. Nada. La perdí en los recovecos del suburbio. Entonces, algo como un aguijón que no existe, pero que hace daño, se me clavó por dentro, y ya no me deja vivir madre. 

Sueño con ella. Me perturba su cara mojada, su mirada enloquecida, y no me permite concentrarme en nada. Los recuerdos de esta vida se licuan y ya soy el otro, éste, el del espejo. Y en las tardes de lluvia salgo al balcón, con los ojos como platos, ya no ha esperarte a ti, como antes, llegando con la noche, cansada y solitaria, sino a ella, a que aparezca entre las aguas. Estaré listo, no habrá manera que me deje atrás.

El niño sucumbió, madre, perdió la batalla. Te digo adiós, por si algún día ella aparece y no tengo tiempo ni memoria para despedirme. 

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Una batalla perdida de antemano narrada de una forma desgarradora, desde la perspectiva de los sentimientos encontrados, no tiene desperdicio, un saludo.
    bellísima metáfora del fin de la niñez, un cinco
    Me encanta como hilas las imágenes de la madre y la mujer que escapa bajo la lluvia, me gusta el sentimiento que describes, cómo se puede palpar el cambio. Sí, me ha encantado esta historia. :)
    Interesante argumento, el paso de la niñez a la adolescencia, esa etapa tan conflictiva donde magnificamos cualquier sentimiento, en este caso el amor. El relato tiene mucha intensidad, trasmite muy bien la situación vista desde los ojos de un muchacho envalentonado e iniciado en los amorios juveniles. Una inevitable mutación que has sabido describir a la perfección. Un saludo!
    una poética parábola del destete amoroso. Felicitaciones boludo
    Una mutación imparable porque imparable es el movimiento de la Tierra y una forma de contarlo tierna y emotiva. Hay más, pero ésta es una buena manera, digna de aplauso. Un saludo
    Cómo me gustan tus "adolescentes obsesionados"!! Muy buen texto, casi se me escapa con tantas publicaciones diarias. Felicitaciones, de verdad. Espero que Andrea haya dejado de correr ;)
    Un relato precioso, sí señor. Llevar las entrañas a las letras de manera tan brillante se merece una enhorabuena.
    Este es el primer texto tuyo que leo y no necesito más (aunque leeré más, por supuesto) para saber que has entrado merecidamente en lo más alto del ranking. ¡Enhorabuena!.
    La perspectiva es original: el protagonista se libera de la cadena de la madre para hacerse esclavo de la pasión, porque la novedad que se narra no es amor, es calentón. Al final resulta que la mutación es de matiz, de detalle. Saludos.
  • Juegos temerarios con pólvora

    tedios y recuerdos

    La casa vacía

    Amigos, quiero compartir temporalmente con ustedes este artículo del escritor Dario Rodriguez publicado por la revista literaria coronica, que de paso recomiendo, y que viene ilustrada con una estupenda fotografia de Edward Gorey y sus gatos. A mi me parece una reflexión muy aguda, lúcida y descarnada sobre lo que es el oficio del escritor. Espero que les interese y puedan aportar sus opiniones. GraciaS

    que más da

    El tiempo circular

    entonces, el dragón se llenó de ira contra la mujer y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia. Apocalipsis

    A andrea..

    Sufre por amor todo lo que puedas, ahora que eres joven, que la felicidad no dura toda la vida

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta