cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Niña de ojos tristes
Reales |
25.08.14
  • 4
  • 13
  • 3651
Sinopsis

Sobre el tema del que trata este relato probablemente cada cual tendrá su propia opinión, por lo que vaya por delante que el escrito no ha sido concebido con ánimo de crítica ni de expresar opinión alguna, tan sólo intento desarrollar un relato de corte intimista basado en mis propias vivencias. No soy quien para desgranar los sentimientos de nadie, por lo que en ese aspecto el relato es pura ficción, sin embargo los hechos descritos al margen de los propios sentimientos de la protagonista son absolutamente ciertos y puedo decir que los conozco de primera mano.

Contemplas el mundo, niña de los ojos tristes, a través de esos cristales enmarcados en una montura dorada, un mundo que ha cambiado desde la última vez en que pudiste aventurarte por sus confusos senderos... o quizás no haya cambiado tanto, pero a tí te lo parece.

Respiras de nuevo el aire entumecido con el rancio humo de los tubos de escape, mas esa atmósfera viciada te sabe a libertad en los pulmones. Hace calor, el verano resplandece exhibiendo sus mejores galas y sudas bajo tus amplios ropajes. Pronto verás de nuevo rostros familiares, lo poco que todavía te mantiene apegada a ese mundo del que hace años desertaste, pero no sueñes demasiado, niña de triste mirada, pues ni ellos ni sus vidas forman ya parte de la tuya.

La brisa azota tu rostro y sientes su frescura olvidada, los rosales de un parque escupen una fragancia que te quema las entrañas y la memoria se retrae a esa niñez en la cual te estaba permitido volar. Únicamente la soledad acompaña tus pasos y tu mente adormecida se despereza. Ahora más que nunca añoras conocer el tacto del agua de mar bañándote el cuerpo, echas de menos las caricias de ese sol al que algún día prohibieron posarse sobre tu piel descolorida, fantaseas con que un viento racheado juegue a despeinar tu cabello prematuramente encanecido y en secreto, como ocultándolo a tu yo mas consciente, te preguntas a que sabe un beso.

¿Quién te robó la infancia, niña de los ojos tristes, cuando el tiempo te acariciaba con sus alas más despacio?

Recuerdas aquellos días en los que siendo una chiquilla llenabas cartas suplicantes implorando por el rescate de un cautiverio indeseado, solicitando que te devolvieran al lugar de donde nunca quisiste marchar, mas esas misivas escritas con trazos de llanto jamás llegaron a su destino porque, tú lo sabes bien, alguien que no iba a vivir tu vida decidió por ti la vida que deberías vivir. Ahora no dudas, pues la duda no forma parte de tu credo, al igual que la renuncia a lo que eres es la columna vertebral sobre la cual se sustenta tu persona. Aceptas con resignación el destino para el que has nacido, pues tu sino estaba escrito en las estrellas, vocación ineludible grabada a fuego en tu alma todavía nonata.

Dos semanas pasan pronto, cuatro años son una eternidad. Las oscuras paredes que enclaustran tu existencia nuevamente te reclaman. Te levantas con el alba, amiga inseparable que cada mañana acompaña tu rutina, mientras vistes un cuerpo enjuto con el hábito tan negro como las perlas que adornan las cuencas de tus ojos. El monótono ronroneo de los maitines te prepara para la larga jornada que te aguarda, símil descarnado de esa letanía de días tan iguales que deben haber sido alumbrados en un mismo parto.

Más de medio siglo cargas ya a tus espaldas, pero todavía un deje infantil te adorna la mirada, esa expresión que has contemplado tantas veces en los rostros de aquellos ancianos a los que cuidas a tiempo completo, quienes conocedores de la cercanía de su deceso parecen volver en su fuero interno de nuevo a la niñez. Su sonrisa agradecida es el único salario que recibes y no dejas de preguntarte cuantas vivencias atesoran tras esos ojos desangelados.

Al fin la noche te arropa con su manto de sosiego. La soledad de tu celda es lo único que tienes, pequeño reducto en el que se atrinchera tu privacidad. Adelgazas unos gramos cuando despojas tu figura de sus negras vestimentas y te refugias bajo las sábanas frías. Cierras los ojos y tus sueños se vuelven de colores, correteas de nuevo por aquellos campos que antaño te alfombraban la niñez y el viento trota a tu vera como entonces.

Vuelves a ser la chiquilla que eras, en tus pensamientos oníricos no deja de dibujarse una pregunta tan repetida como las cuentas del rosario que antes de dormir se escurre entre tus dedos.

¿Quién te ha robado, niña de triste mirada, quién te ha robado la niñez, cuando el tiempo te acariciaba con sus alas más despacio?

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Admiro como has vestido de tristeza al personaje de esta ficción anclada en una historia real ¿Porqué no atreverse si la Literatura es el terreno adecuado para ello? Tu que tienes el don de escribir no dejes de hacerlo. Se me ocurre decir prosa poética con mano firme hasta el punto final. Para releer.
    Gracias Emilio por tu valoración, respecto a si la protagonista está o no conforme con su vida es imposible plasmarlo en el relato, pues ni ella misma lo sabe... esa duda es parte de lo que intento transmitir en el relato. Un saludo.
    Pese a que se te han escapado algunas faltas de ortografía (es normal, a mí me pasa siempre) es un relato muy bien estructurado. Una mujer que recuerda, una niña que vive, una mujer que mantiene su cuerpo en el mundo, pero su alma en la niñez. No hay ñoñería romántica absurda y el texto penetra sin rozaduras en la compuerta cognitiva más sentimental. Sólo una cosa: no queda demasiado claro si ella está conforme con esa vida por decisión propia o son otros los que han decidido por ella.
    Llega, esa melancolía , esa lucidez, esa forma de narrar tan poéticamente un relato que estremece. Mi enhorabuena
    Prosa poética, así siento tu estilo. Tienes una manera suave, sutil y ligera, de jugar con el sonido de las palabras. Te buscaré.
    Tu narración siempre me atrapa. Consigues que viva el relato. Evocador y muy bien narrado. Se nota tu prosa, tu prosa "Voreno". Enhorabuena y un saludo.
    Me gustó el adentrarse en los que puede pensar o soñar una monja de clausura, cuando se remonta en sueños a la niñez y el mundo sensorial perdidos en medio del misticismo cristiano con aires de contrareforma que suprimió el goce y exaltó el sacrificio en vida, como camino para llegar al"cielo"
    Desde luego es muy triste si ella alberga esos sentimientos.Ni una sola cosa en su vida la hace feliz, o¿ ni siquiera tiene una pequeña esperanza de poder ser feliz algún día? En mi humilde opinión ,no hay que rendirse nunca en la vida y cada día mirando para adentro podemos encontrar nuestra propia felicidad.Si en este caso se encuentra perdida, debe seguir buscando, hay que empezar por uno mismo, no siempre está fuera la solución. A pesar de la tristeza es muy bello el relato eso es innegable.
    Una muy bella prosa.
    he visto el relato como destacado y no me he podido resitir a leerlo y como siempre me has dejado impresionado felicidades Lucio
  • Relato con el que concursé en la semifinal del torneo de escritores del mismo título. Felicitar a nuestro compañero Purple que compitió conmigo y nos ha brindado algunos de los mejores relatos del torneo. Igualmente felicitar a Paco Castelao y Ana Madrigal, que se midieron en una semifinal digna de los mejores.

    Versión revisada y corregida del relato para el Torne de Escritores, Duelo 29: "Elige un arma"

    Relato para el torneo de escritores, duelo 24 "Él ya sabía"

    El primer encuentro de la Humanidad con una raza extraterrestre está a punto de producirse. Pero esconde secretos que nadie hasta ese momento podría haber imaginado.

    Versión revisada del relato presentado al torneo. Aprovecho para felicitar a mi rival Noseque, que hizo un digno papel y contra quien fue un placer competir.

    الله ينظر الأيدي النظيفة ولكن ليس يديه الكاملة - سوريا المثل

    ¿Tú qué hubieras hecho?

    Relato escrito para el concurso de microcuentos "MICROTERROR IV" de una conocida web de autores

    A veces la realidad nos pega una bofetada, y no apetece poner la otra mejilla

    A principios del siglo XVI se suceden las pugnas por el trono de Castilla. Muerta la Reina Isabel y sus tres primeros herederos en la línea sucesoria, la corona recae en su hija Juana, de dudosa estabilidad mental y desposada con Felipe, apodado el Hermoso, cuya deslealtad a los Reyes Católicos es tan solo superada por su ambición de poder. Tras la muerte de Felipe prematuramente y en extrañas circunstancias, la Reina Juana abandona Burgos e inicia un peregrinaje por las tierras de Castilla arrastrando el cadáver de su esposo, con el propósito de darle sepultura en Granada. En este escenario de inestabilidad política los nobles se posicionan ante el futuro incierto que se avecina. Gonzalo de Esgueva, joven aspirante a caballero al servicio de un oscuro Señor, se verá envuelto sin quererlo en éstas luchas de poder. -- Relato largo para lectores pacientes, gracias anticipadas a quien se tome la molestia de leerlo entero.

Tienda

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta