cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
No era mi dia de suerte
Humor |
17.04.17
  • 4
  • 8
  • 2270
Sinopsis

Estaba yo sentado a la barra del bar al lado de mi rubia favorita, un botellín de cerveza mahou, cuando descubrí otra rubia que me parecía todavía mejor. Estaba de espaldas a mí pero su pelo era rubio y largo, le llegaba hasta la cintura delgada donde empezaba lo que debía ser un magnifico culo. Vestía chaqueta y pantalones de cuero negro. Me acerqué hasta ella y le susurré al oído que era preciosa y que como se llamaba.

Se dio entonces ella la vuelta y con voz de camionero me soltó:

- Me llamo Manolo y soy motero. Y mis amigos y yo te vamos a dar pal pelo, capullo de mierda.

Se acercaron entonces otros tres melenudos ataviados también con chupas y pantalones de cuero y entre los cuatro me pusieron la cara como un cromo a base de hostias y patadas. Cuando se cansaron de arrearme me dijeron que me largara de allí y que si volvían a verme el pelo me darían la segunda parte.

Sali como pude de aquel bar de mala muerte. Echaba sangre por la nariz y la boca, aunque la sangre era mas amarilla que roja por la muchísima cerveza que llevaba ya bebida.

Entre la cogorza que llevaba y la paliza que me habían dado iba yo tambaleante, con la ropa destrozada y con muchas ganas de llegar a casa para tumbarme en la cama y dormir. En eso que llegó un tipo y me dijo que le diese todo cuanto llevaba. Le dije que no tenía dinero. Y él me dijo que esa era una respuesta incorrecta, arreándome a continuación una hostia que me dejó medio grogui. Me medio rompió el pantalón para sacarme la cartera y llevársela, y de paso me quitó los zapatos y también se los llevó.

Así iba yo con la cara hinchada a lo Carmen de Mairena, los pantalones rotos y descalzo. Me paró entonces un policía y me dijo que donde coño iba con esas pintas. Le dije que un puñado de moteros me habían dado una paliza y que luego me había rematado un atracador.

El policía me dio entonces un empujon y sin más contemplaciones me dijo:

- Ale ven conmigo que vas a dormir la mona en los calabozos.

Estaba claro que no era mi dia de suerte.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 21
  • 4.54
  • 170

Tengo mucho sentido del humor y me gusta por ello la gente divertida y sana

Tienda

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta