cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
Noches contadas
Drama |
29.07.20
  • 5
  • 1
  • 69
Sinopsis

Una noche larga como las anteriores convirtiéndose en testigo de su dificultad para dormir. El silencio fue vencido por la monótona gotera que cae en el baño, los diversos sonidos de los insectos nocturnos que venían desde afuera y las tripas de su hijo que parecían atravesar las paredes de una pieza a la otra. La luna reflejada en el interior de la habitación empujaba a las sombras hasta concentrarse en la periferia.

    Una noche larga como las anteriores convirtiéndose en testigo de su dificultad para dormir. El silencio fue vencido por la monótona gotera que cae en el baño, los diversos sonidos de los insectos nocturnos que venían desde afuera y las tripas de su hijo que parecían atravesar las paredes de una pieza a la otra. La luna reflejada en el interior de la habitación empujaba a las sombras hasta concentrarse en la periferia.

      Días anteriores calmaba su angustia caminando lánguidamente por la casa en la búsqueda desesperada por controlar su respiración. Pero esta vez lo intentaba observando con nostalgia desde su almohada a los muebles y los objetos: la cómoda que heredó, el espejo que manifiesta la pérdida de peso de su mujer, el calendario que marca a oscuras, el reloj que rompió con la idea de olvidase de la hora y el cuadro de su familia colgado en la pared donde escasea la humedad. El recorrido visual de las pertenencias por un lado le provocaba insomnio y por el otro una especie de llanto contenido. Los pensamientos lo acorralaban en un laberinto de cuestiones que no dependen de sí mismo. Parecía encantado, sometido contra su voluntad.

      Su estabilidad se desvanecía en noches sin descanso. Cada atardecer le presentaba, como un callejón sin salida, la entrada al infierno de cálculos y falsos razonamientos abstractos. Incluso hasta le preocupaba saber cuántos estarían como él y cuáles serían las consecuencias. ¿Acaso el mundo es así de cruel o es un problema individual?

      El día que recordó los proyectos familiares que anhelaba antes de casarse y educar a sus hijos, además de sentirse desgarrado y frustrado, bebió un vaso de licor con un puñado de pastillas que por suerte solo terminó en una intoxicación con vómitos. Momento en que se dio cuenta que el suicidio es un problema para los que quedan.

      El sol demoró una eternidad en traspasar la ventana para despejar la oscuridad amenazante. Como era de suponer fue el primero en huir de la cama. Luego se asomaron de a uno en la cocina: su mujer, su hija y por último su hijo. Dejó su porción de desayuno para los pequeños, hizo un saludo general con una sonrisa fingida y como todos los días salió a buscar una changa.

     
Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • una changa? es un trabajo?
  • Una noche larga como las anteriores convirtiéndose en testigo de su dificultad para dormir. El silencio fue vencido por la monótona gotera que cae en el baño, los diversos sonidos de los insectos nocturnos que venían desde afuera y las tripas de su hijo que parecían atravesar las paredes de una pieza a la otra. La luna reflejada en el interior de la habitación empujaba a las sombras hasta concentrarse en la periferia.

    Alejandro en algún momento soñó con unir a los vecinos del barrio marplatense. Lo intentó en varias oportunidades pero sin éxito. Esta vez, la situación económica en medio de una pandemia, los empujó a una aventura peligrosa, digna de leer en las noticias.

    ¿Qué valor tienen los objetos materiales para las personas? Depende. Cuando hablamos del concepto valor se abre un abanico de definiciones: valor sentimental, valor de cambio, valor por su antigüedad, valor por quién lo usó como por ejemplo los botines con los que metía goles Osvaldo Escudero, y valor legal. En esta última categoría entran todos los objetos materiales que le son útiles a la justicia como pruebas para enjuiciar a quién esté fuera de la ley. En la vida de Dardo hay un objeto material en discusión pública.

    La realidad del trabajador. ¿Quién se queda con más?

Me llamo Fabricio Rodríguez. Soy de la ciudad del Villazo, Santa Fe, Argentina. Mi Blog es avealboroto.blogspot.com

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.06.20
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta