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12 min
Nocturnia
Amor |
20.12.13
  • 4
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Sinopsis

Sucesos extraños

Lord Bryce veía a lo lejos, entrecerrando los ojos por la fría ventisca, el salón octogonal acristalado de la mansión que había al final del bosque. Era como una glorieta diamantina, donde el último resplandor crepuscular se reflejaba opalescente, desafiando a las sombras de las altas ramas de los árboles.

Se trataba de la mansión "Nocturnia",  propiedad de Lady Anserel Frannery. Echó hacia atras su melena castaña, casi rubia y se acercó más a la casa, viendo a la joven Anserel, dormida entre los cojines del amplio diván. Apenas llevaba un diminuto camisón de satén violeta y unas delicadísimas medias de seda. Sus cabellos negros contrastaban con el azul  claro de las sabanas y los pétalos de las múltiples rosas rojas que se esparcían a su alrededor. Rosas que él le había regalado la noche anterior, derramadas sobre su cuerpo de ninfa, sobre su sueño, envuelto en un candor de niña.

 Abrió con la llave que ella le había dado y se aproximó despacio al diván que desprendía un embriagador perfume. El frescor de principios de otoño era muy diferente a la calidez interior de de la estancia, donde la calefacción hacía el ambiente muy agradable. Intuyendo su presencia, Anserel despertó, y  recibiendo una carícia en su mejilla, tomó la mano de él y la besó atrayéndola hacia sí misma. Bryce se sentó a su lado y devoró sus labios apasionadamente.

-No sabía si debía venir pero aquí estoy, a la hora que me dijiste, a pesar de lo que me confesaste anoche.

Ella bajó los ojos aturdida.

-Estás tan pálida...-observó él.

Un largo silencio se hizo entre los dos.

-Anoche, cuando te besé en el cuello estabas, tan exhausta que te derrumbaste entre mis brazos-

-Anoche- continuó ella- creo que te diste cuenta de quién o qué soy realmente.

Durante todos estos años he sentido lo triste que es ver partir a los seres que más amaba. Esta casa es mi último refugio, la herencia del tiempo que me arrebató a mis padres antes de lo previsto. Luego la soledad, y el complicado juego del mundo, que me condujo a dar fiestas repletas de lujos, fatuos entretenimientos, donde no poder borrar el implacable golpe del adiós, de todas y cada una de las pérdidas que se habían ido sucediéndo una a una. Solo yo permanezco siempre aquí, como una estatua de mármol que espera el atardecer de cada día para resurgir como una criatura inmortal, pero se que esto tampoco durará mucho. Todo está cambiando en mi mundo más rápido de lo que esperaba.

El muchacho la miró con una intensa melancolía y dijo:

-Me cautiva tu dulzura, el brillo de tus ojos cuando intentas sonreír, aunque no sea muy a menudo. No sabía que estabas tan cerca de la muerte, que tu destino era algo tan singular, no sabía que todos estos años habías sido...

-¿Un vampiro?- terminó la frase ella.

-Si, un vampiro- siguió Bryce- y que desde que lo supiste te negaste a alimentarte por no derramar sangre inocente. Eso fue lo que me dijiste ayer. Cualquier otro hubiese pensado que tu asténia te había conducido a la locura y se habría marchado sin más. Pero yo ya lo sospechaba, cuando veía que no podías comer nada delante de mí, que solo salías de noche, y que cuando había luna llena, su luz confería a tus ojos grises, un matiz violeta que transformaba la intensidad de tu mirada en algo especial, sin que tu reflejo llegase a verse nunca, tan claramente como el mío en los cristales. Nada en ti es normal, nada, desde que te conocí, ni siquiera tu nombre, medieval, Anserel.-

Ella comentó con amarga ironía:

-¿Como podrías decirle a tu aristocrática familia londinense que a finales del siglo XIX te has prometido con una vampira irlandesa de 400 años de antigüedad?-

Él se sujetó la cabeza entre las manos y la miró de reojo. Apenas parecía una chiquilla.

-¿Cómo ocurrió? ¿Cómo llegaste a convertirte en un ser de esta clase?- le preguntó.

-Sucedió en Irlanda, como te dije mis padres murieron cuando era poco más que una adolescente, cuando más les necesitaba. Me quedé completamente sola, a excepción de una tía lejana que me recomendó que lo mejor que podía hacer era buscar marido y me llevó a los bailes que se celebraban en los castillos de Leinster, donde hombres jóvenes y no tan jóvenes, buscaban matrimonios de conveniencia. Ninguno me gustó. Hasta que conocí a lord Elnor Frannery. Al principio me dio bastante miedo. Él no tenía tus preciosos ojos verdes llenos de inocencia, sino unos rasgados, oscuros y penetrantes ojos que clavó en los míos mientras besaba mi mano, la primera vez que nos presentaron.

En cierta manera me sedujo su misterio, sus cabellos largos hasta la cintura y negros como el azabache ondeando al viento cuando cabalgaba para venir a verme. Su elegancia, siempre vestía de negro y de cuero, y fue impresionante la forma que tuvo de demostrarme su afecto con todos los medios a su alcance. Aun recuerdo sus labios, tan hermosos.Y aunque había escuchado rumores siniestros sobre su familia, me negaba a creerlos, no podía dejar de sentirme atraída por él.

Una noche me llevó a ver las estrellas a la almena más alta de su castillo y allí me suplicó que me necesitaba;Si.

Necesitaba mi sangre. Y  sucumbí. Mientras me perdía en el placer de sus besos, clavó sus dientes en mi cuello y bebió de mí hasta saciarse.

Desde entonces no hubo un principio ni un final en mi vida. Decidí aceptar su propuesta de matrimonio porque después de en lo que me había convertido, creí que ya no podría elegir a nadie más. Con el paso de las décadas los rumores acerca de la sobrenaturalidad de nuestra inexplicable juventud, empezaron a afectarnos. Nunca dañé a nadie, me alimentaba de la sangre de los animales que yo misma cazaba por la noche en el bosque, pero, como supondrás, esto no es suficiente para la naturaleza de un vampiro y comencé a enfermar, sintiéndome cada año más débil. Lo peor fue cuando empezaron a llegarme confidencias sobre las infidelidades de mi marido, y más tarde al encontrar la gente, doncellas desangradas en las cercanías de nuestro castillo, los otros nobles le acusaron directamente a él. Quise dejarle entonces, pero ejercía una especie de magnetismo hipnótico sobre mí. A veces me ofrecía extraños elixires, diciéndome que eran necesarios para mi bienestar, pero al beberlos lo único que hacía era someterme a su voluntad y hacerme suya, cada vez que le apetecía.

Una noche, aprecié con nerviosismo que estaba a punto de amanecer y él no había regresado. Una amiga que compartía nuestro secreto, me avisó de que Elnor había huido a la cripta que su familia poseía en el condado de Kent, cuando la gente del pueblo había estado a punto de lincharle con fuego y estacas y tuvo que escapar velozmente, dejándole este mensaje a mi amiga. Me sentí aterrorizada, pero al menos supe que Elnor estaría a salvo; Un vampiro puede dormir durante siglos sin estar verdaderamente muerto: Y creo que es lo que él hizo; Entrar en letargo para eludir sus crímenes.

Yo huí al país de Gales, donde recordaba que mis padres tenían una mansión y me recluí en ella, rebautizándola como "Nocturnia" , ya que sólo podía disfrutarla de noche. Aquí me hallé menos débil y más despierta, lo cual me hizo entender que mi esposo me estaba envenenando con alguna clase de sustancia para que siguiera a su lado. Pensé en repudiarle y quise olvidar nuestra historia.

Pasaron muchos años hasta que decidí dar fiestas aquí, en mi mansión del bosque y relacionarme con la sociedad, encontré amistades, amores, pero como sabía que ocurriría, todas las parejas que conocía, envejecían y morían antes que yo, dejándome la enorme nostalgia de la pérdida.

-¿Y por qué no les hiciste vampiros a ellos también, para no perderles?- se interesó Bryce.

-Porque no conozco la técnica, sólo sé que no es suficiente con una simple mordedura, jamás lo he hecho y podría haberles matado sin querer. Nunca me lo hubiese perdonado. Sólo vampiros de linajes tan antiguos como el de Elron saben dónde está el punto exacto entre la vida y la muerte, ese punto que no puede traspasarse si se quiere beber la sangre de alguien y salvarles al mismo tiempo. Nada podía devolverme la dicha cuando les veía marchar.Somos tan frágiles.Hasta mi propia debilidad, aumentada sin precedentes por mi negativa a alimentarme de vidas humanas, me ha confirmado que moriré también, seguramente antes de que empiece el invierno.

Al encontrarte hace un año, por pura casualidad, sin esperarlo, aquella noche en la ciudad, mi último deseo fue amarte, y lo he hecho, como nunca he amado a nadie antes jamás.

Pero ya es demasiado tarde, un vampiro no puede sobrevivir sin beber sangre humana durante tanto tiempo, y siento que mis horas están contadas como cada pétalo de una de esas rosas.

 La besó en la frente e intentó leer algo en el misterioso fondo de sus ojos.

-Tu deseas morir ¿Verdad?- presintió sin dejar de observarla.

-Sí- respondió ella con un hilo de voz  sosteniéndole la mirada. Parecía tan joven, tan bella, incluso en esas circunstancias.

-Estoy cansada de luchar, de intentar una vida mejor, de querer tener fuerzas y apenas poder moverme. De tener las manos atadas, el amor atado, el corazón atado. Nadie escucha mi llanto en la oscuridad.¡Libérame!

-¿Cómo?-

-Acaba con mi vida- le rogó- con esta existencia injusta, si es que me quieres.-

-Eres todo para mi, nunca podría hacerlo- se quejó él.

Ella sacó entonces una daga del fondo del diván, decorada con brillantes gemas y se la enseñó.

-Si la hundes en mi corazón, todo habrá acabado para siempre.

-Antes la hundiría en el mío- determinó Bryce.

Los ojos de Anserel temblaron como si fuese a llorar, pero sus lágrimas se habían congelado hace mucho, en un intento de no prolongar tanto su sufrimiento.

 Él, en un impulso inesperado, volvió a besarla entregándole todo su calor humano y ella recuperó un poco de color. El joven desnudó lentamente cada una de las prendas que la cubrían, llenándola de besos, saboreando su olor frutal, su cuerpo, pleno de tersura y suavidad. Ella se estremeció y él la abrazó aun más fuerte. Le hizo el amor con una ternura infinita. Anserel gimió varias veces y todo su ser vibró y se convulsionó, apreténdose contra el de él, que alcanzaba el éxtasis a su vez, uniendo sus labios a los de ella. Sus alientos se mezclaron en la tibieza del aire y cayeron, rendidos y jadeantes sobre las sabanas de raso.

Poco después, la muchacha besó todo su cuerpo con una sobrecogedora pasión.

-Bebe de mi- le susurró él - aliméntate de mi, Anserel y vivirás.

-Pero yo...No puedo hacerlo.¡ Te amo! -

-Por esto mismo, no importa el tiempo que duremos, da igual si son días o siglos; Si estamos juntos, será el mejor tiempo del Universo.-

La tentación era demasiado fuerte, pero.¿Y si su amante moría? ¿O  se convertía en vampiro también?

Él no quiso que ella dudase más y llevó su barbilla directamente hacia su cuello, presionándole dulcemente la cabeza contra él:-..Anserel..Te quiero. Entiéndeme- le suplicó.

Entonces ella bebió su sangre y una especie de halo luminoso empezó a surgir entre los dos, desprendiendo finísimos rayos de luz que se perdían elevándose entre las sombras hacia lo insondable, rodeándoles durante un momento antes de extinguirse despacio entre las tinieblas.

El muchacho estaba inconsciente. Ella bajó las persianas y durmieron abrazados durante tres días con sus noches, hasta que de repente, un amanecer, que parecía nacer púrpura y dorado, Anserel despertó y un extraño instinto la dirigió al otro lado de la puerta, por donde penetraban algunos haces de luz.

Se encaminó al jardín, notando como los rayos del sol calentaban delicadamente su piel. Entonces miró al lago que resplandecía al otro lado de la mansión y fue como si todo en torno a ella existiese por primera vez, y sin saber porqué, sintió la necesidad de comer unas bayas silvestres que pendían mecidas por la brisa cerca de un árbol centenario que se elevaba hacia el cielo, degustando su maravilloso sabor. Al girarse vio que Bryce estaba tras ella mirándola fijamente.

-Ya no eres un vampiro - advirtió.

-Tu tampoco te has convertido en ello- dedujo la joven mientras obsevababa toda su belleza masculina bañada por los rayos del amanecer.

-¿Que nos ha pasado?- se preguntó Bryce.

Anserel suspiró pensativa al decir:-Ha tenido lugar algo que sólo puedo explicarse de una manera, algo que ha ocurrido desde donde yace todo lo visible y lo invisible.

                                       Simplemente,ha sucedido. Un milagro.

                                                         Por amor.

 

                                                             FIN

De "Narraciones Fantásticas". NS:294948367654847/2004.N.EXP:06069895796800/2004

 

 

 

 

 

 

 

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  • ¡¡¡EXCELENTE!!!... Me ha gustado mucho... Y en toda su extensión además... Una historia bella, romántica, como a mí me gustan... De esperanza en el mañana... Y un estilo de escritora muy de tener en cuenta... Me ha gustado, he disfrutado, con la historia, su temática, pero es que también he disfrutado leyendo tu redacción, tu manera de escribir, de explicar o exponer la historia... Muchas felicidades Marian...
    Has escrito una historia de amor preciosa. Como dice Augusto, te atrapa y seduce desde el principio y está escrito estupendamente bien.
    Un relato que te atrapa y seduce por su belleza. Felictaciones
    Me gustó mucho tu relato, original y con un final inesperado.Muy bueno!saludos
    bello y original
    Las descripciones están dibujadas al detalle, la prosa es muy bella y la trama se desarrolla bien estructurada, me ha sorprendido el final porque esperaba algo más trágico, pero me encanta que me sorprendan. También me gusta como reaccionas con los trolls, demostrándoles en tus comentarios hacia ellos lo que es escribir con erratas, tan diferente a como escribes en el texto, realmente me pareces una persona muy inteligente. Mis felicitaciones por este relato.
    Los perfiles que en mi caso o en el de cualquier otro autor, hacen críticas completamente destructivas o mintiendo sobre la ortografía, (el corrector del word no se equivoca) Resulta siempre que no han publicado ningún relato, es decir no son escritores sino trolls, por ello esd recomendable no contestar a los trolls porque se crecen ya que no puede4n ser otra cosa que gente impotente para crear que disfruta atacando a los que si somos creadores. Valoro las críticas constructivas, la destrucción por destruir no tiene sentido.
    Estilo inconexo, ortografía tremenda con exceso de artículos y tildes mal colocadas. Contenido realmente anodino. Menudo ranking.
    super
    Si bien la temática no es de mis preferidas, la verdad es que el relato está bien escrito, bien estructurado y bien finalizado.
  • "Quiero verte llorar " a ese poema que me dedicó un escritor de esta web.

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    Si pudiera mirar a Dios a los ojos en este momento le diría: Dame la paz que tenia cuando era niña, la que ya no siento, el mundo de mi infancia se rompió tan pronto...

Joven pintora y escritora de origen español- holandés, Grado superior en Geografia e Historia en la UNED, y estudios de Artes y oficios. Publicó un libro de relatos "El espejo de oro" y trabaja como modelo, eventualmente. Pueden verse sus videos en youtube.

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